cabcat.jpg

Julio 12, 2011

The thing about cliche

gravitron50.png

I have no doubt that most of them, also, would like to be much better writers than they are, would like to have force and integrity and imagination enough of these to earn a decent living at some art of literature that has the dignity of a free profession. It will not happen to them, and there is not much reason why it should. If it ever could have happened, it will not happen now. For even the best of them (with a few rare exceptions) devote their entire time to work which has no more possibility of distinction than a Pekinese has of becoming a Great Dane: to asinine musicals about Technicolor legs and the yowling of night-club singers; to "psychological" dramas with wooden plots, stock characters, and that persistent note of fuzzy earnestness which suggests the conversation of schoolgirls in puberty; to sprightly and sophisticated comedies (we hope) in which the gags are as stale as the attitudes, in which there is always a drink in every hand, a butler in every doorway, and a telephone on the edge of every bathtub; to historical epics in which the male actors look like female impersonators, and the lovely feminine star looks just a little too starry-eyed for a babe who has spent half her life swapping husbands; and last but not least, to those pictures of deep social import in which everybody is thoughtful and grown-up and sincere and the more difficult problems of life are wordily resolved into a unanimous vote of confidence in the inviolability of the Constitution, the sanctity of the home, and the paramount importance of the streamlined kitchen.

Writers in Hollywood, Raymond Chandler 1945

When you open The Lost World you enter a strange terrain of one-page chapters, one-sentence paragraphs and one-word sentences. You will gaze through the thick canopy of authorial padding. It's a jungle out there, and jungles are 'hot' sometimes 'very hot'. 'Malcolm wiped his forehead. "It's hot up here."' Levine agrees: '"Yes, it's hot."' Thirty pages later it's still hot. '"Jeez, it's hot up here, " Eddie said.' And Levine agrees again: '"Yes," Levine said, shrugging.' Out there, beyond the foliage, you see herds of cliches, roaming free. You will listen in 'stunned silence' to an 'unearthly cry' or a 'deafening roar'. Raptors are 'rapacious'. Reptiles are 'reptilian'. Pain is 'searing'.

The Lost World by Michael Crichton, The War against cliche, Martin Amis

Mayo 14, 2011

Jordi Costa, Magia Negra

cisnenegro-500.jpg

Febrero 14, 2011

Primer trailer de la primera parte de Atlas Shrugged

El trailer de la trilogia basada en la popular novela de Ayn Rand esta casi ya y la buena noticia es que Grant Bowler AKA Wolf West, patriarca del fantástico y adictivo melodrama Outrageous Fortunes, sera Hank. Digo por suerte porque Galt apenas aparece y porque Wolf West me inspira fantasias de dominacion mundial y porque el director Paul Johansson, director de la adaptacion y padre de la telenovela adolescente norteamericana One Tree Hill, se ha quedado el papel de Galt.

Una rubia sosipava con pinta de extra de Ally McBeal llamada Taylor Schilling será Dagny Taggart. Seguro que Ayn Rand y Patricia Neal ya estan desenterrandose solas.

Enero 18, 2011

The motion picture is like a picture of a lady in a half-piece bathing suit

the_sun_bather_hilo-chen.jpg


"If she wore a few more clothes, you might be intrigued. If she wore no clothes at all, you might be shocked. But the way it is, you are occupied with noticing that her knees are too bony and that her toenails are too large. The modern film tries too hard to be real. Its techniques of illusion are so perfect that it requires no contribution form the audience but a mouthful of popcorn."

Raymond Chandler
Pic by Hilo Chen

Noviembre 20, 2010

Las cinco reglas de Anthony Lane

faster_FraserCooke.jpg

En la introduccióin de Nobody's Perfect, su recopilación de articulos publicados en el New Yorker, Anthony Lane nombra las cinco reglas que, segun él, justifican su jugoso sueldo como crítico de cine:

1) Nunca leas el material de prensa.
2) Siempre que puedas, vete a ver la película en compañía de personas normales.
3) Intenta verlo todo, hasta los documentales sobre transexuales suavos, independientemente del presupuesto y el bombo mediático.
4) Siempre que sea posible, escribe la crítica el día después de haber visto la película. Si no, espera 50 años.
5) Intenta evitar la técnica Lane para ver películas en verano*

Hoy que las volvi a leer me preguntaba si tendrán los nuestros alguna regla de ese tipo, como las tenemos los algunos periodistas para los temas resbaladizos, las instrucciones que te permiten aterrizar el avión cuando ya no ves nada.


*Nota a la regla nº5.

On a broiling day, I ran to a screening of Contact, the Jodie Foster flick about messages from another galaxy. I made it for the opening credits, and, panting heavily — which, with all due respect, is not something that I find myself doing that often in Jodie Foster films — I started taking notes. These went "v. gloomy," "odd noir look for sci-fi," "creepy shadows in outdoor scene," and so on. Only after three-quarters of an hour did I remember to remove my dark glasses.

Junio 22, 2010

Queridos guionistas de True Blood

Entiendo que ha habido quejas y que todo este rollo de Bill atacando a una vieja y poniéndose gore con los lobos y farruco con el perro es un esfuerzo que hacen ustedes por convertir al tío pesado en un vampiro resultón y que nos importe un poco más lo suyo con la camarera. Como diciendo que no es que no quiera entregarse a la liturgia de sangre y perversiones de un vampiro como dios manda sino que se resiste porque es muy hombre y porque el amor verdadero le eleva sobre estas cosas de la sangre, que si no. No hay que señalar a nadie: un error de casting lo tiene cualquiera. O cinco.

Me comí lo de Eric con Godric y que llorara porque sé que la relación entre un vampiro y su creador es sofisticada y no siempre accesible al entendimiento humano. Eso lo sabe hasta Sookie, aunque haya que recordarselo cada dos capítulos porque tiene problemas de aprendizaje la pobre. Pero lo que ya es insultar por tontería es que para hacer de Compton un tío duro tengan ustedes que darle a Eric no una sino TRES escenas de babosidad intolerable con esa mujer.

Sólo espero que todo este rollo del castor herido sea una estratagema para volver a darle de su rica sangre, ponerla mirando a Conneticut y reciclar sus poderes telepáticos para acabar con la reina y convertir todos los estados del sur en una versión gótica, nórdica y esclavista de Viva las Vegas. O simplemente tirarsela para darle en los morros a Bill porque los chicos tienen estas cosas. Pero ese rollo de los silencios, los sentimientos que luchan por no salir y los ojos como de llorar se tiene que acabar. It makes me feel disturbingly pissed off.

En cuanto a Jessica Hamby, quiero que cojan a la actriz y a su guionista y les den un despacho, un aumento y un 70% más de espacio en la serie. Al de Sam me lo pueden despedir sin finiquito.

Junio 21, 2010

Greenberg

greenberg.jpg

Esta es la California donde es posible vivir y morir sin haber probado jamás una alcachofa, o sin haber conocido a un católico o a un judío. Es la California donde es fácil marcar el Tele-Ave-María pero es difícil comprar un libro. Este es el país en el que la interpretación literal del Génesis se ha convertido subrepticiamente en la interpretación literal de la Doble Indemnización*, el país del rubio de bote y los Capris y las chicas para las que todo lo que la vida promete se reduce a un vestido de boda blanco hasta los pies y el nacimiento de una Kimberly o una Sherry o una Debbi y un divorcio en Tijuana y un billete de vuelta a la escuela de peluquería.

Algunos Soñadores del Suelo Dorado, Joan Didion (1966)

*Una referencia intraducible: es un tipo de indemnización del seguro de vida americano que popularizó Billy Wilder en su clásido Double Indemnity, en españa traducido como Perdición.

Junio 20, 2010

Go warn the Children of God of the Terrible Speed of Mercy

HGP500.jpg


Conoce a Los Hijos del Espíritu Santo en Archive.org, from Routine Investigations.

Marzo 18, 2010

Mark Twain by Edison (1909)

Enero 25, 2010

A wonderful world of girls fucking

Cristina y la hormiguísima llevan razón: si Medem da todo esto en el tráiler, ¿qué guarda para la peli?
Lo que no entiendo, Cristina, es: si no lo das en portada pero lo das en el blog, ¿lo das o no lo das? ¿O es sólo la puntita?

Diciembre 01, 2009

Paul Naschy

3290364_PAUL2.jpg

Qué día más negro: Jacindo Álvarez Molina -entre nosotros Paul Naschy- murió. No deja herederos.
A mí me deja la bonita cara de Javi Pulido después de entrevistarle durante toda una tarde cuando celebramos los 40 años del hombre-lobo español. ¡Si se pudiera embotellar la felicidad!

MÁS: La década en que España aterrorizó al mundo y otros efectos especiales. | El Pais recupera el trailer de 'La herencia Valdemar', su última y lovecraftiana película, que se estrena en enero pero ya pasó por Sitges.


Septiembre 20, 2009

tamaño natural, versión nipona

Good morning rutube: Camino a las estrellas

Sergei Korolev, el ruso que le arrebató a los americanos la conquista del espacio, inauguró el Camino a las Estrellas con el lanzamiento del primer Sputnik, el 4 de octubre de 1959. Pavel Klushantsev, pionero de los efectos especiales con una pasión productiva por las estrellas lejanas y las homínidas reventonas, aprovechó el momento para filmar los últimos planos de su gran opera magna. Дорога к звёздам (Camino a las estrellas) se estrenó un mes más tarde, y se convirtió en la película de ciencia ficción más ambiciosa de su tiempo.

La cosa empieza en Kaluga, donde el joven Tsiolkovskiy busca soluciones a los grandes problemas que plantea la ingeniería espacial. Al parecer, Klushantsev había conseguido asesoría técnica del mismísimo Mikhail Tikhonravov, un von Braun ruso que en aquel entonces desarrollaba en secreto su propio V2. La última parte retrata el lanzamiento del primer soviético al espacio, la primera estación espacial y el primer alunizaje. Hay quien asegura que 2001 jamás hubiera existido sin Klushantsev.

Gracias Kosmograd!

MÁS: Road to the stars

Septiembre 19, 2009

Not just high school evil

Jennifer's body, la nueva película de Diablo Cody, estrenó anoche y algunos críticos se atreven a sugerir que Megan Fox no declama bien sus líneas.

Algo freudiano, seguro.

Mayo 31, 2009

Yukio Mishima: Patriotismo

Mishima hizo una única y reveladora incursión en el cine, en la que fue director, guionista y protagonista y en la que, como no podía ser de otra manera, se desnuda, enseña la chocolatina y se entrega a un ritual por desentrañamiento con una geisha bellisima e impávida. Aunque su viuda destruyó todas las copias de Patriotismo (Yûkoku) tras la muerte de Mishima en noviembre de 1970, alguien salvó el negativo, y la cinta se recuperó 35 años más tarde.

Como ustedes saben sin duda, el seppuku es un suicidio doloroso, sucio y propenso al desastre. Es código samurai y no basta con pincharse; hay que hacerse un siete en el vientre y quedarse a la mitad es una deshonra tan enorme que en general es mejor no intentarlo. Aunque Mishima cumplió con un proceso para el que sin duda llevaba décadas preparándose, su muerte quedó finalmente manchada por la deshonra cuando el mariquita de su amante y asistente Masakatsu Morita fue incapaz de acabar el trabajo y decapitarlo con el sable del siglo XVII que le había dado el escritor. Tuvo qe venir un tercero y rematar al pobre hombre que agonizaba malamente con las tripas colgando en el despacho de un comandante al que acababan de secuestrar para un golpe de estado.

Muy excelente corrección de Pellicer en los comentarios:Según el bushido, quien incurrió en deshonra fue Morita, no Mishima. Y la ceremonia, pese a la casquería, quedó inmaculada.

El puesto de ayudante en los seppuku era muy poco apreciado por los samuráis pues, como se dice en el Hagakure, "el ayudante nunca encuentra el reconocimiento ya que el acto sublime pertenece al ejecutante del seppuku. Sin embargo, suele suceder que el ayudante, por su falta de destreza, quede deshonrado para siempre ante los demás".

Tal era así, que en muchas ocasiones el puesto se ofrecia a algún samurái que no caía demasiado bien al suicida (la oferta era irrechazable según el bushido)

En todo caso, la torpeza del ayudante nunca deslucía la actuación del suicida. Lo que dejó bastante en entredicho la figura de Mishima como intelectual fue la completa inutilidad de su complot.


I

El veintiocho de febrero de 1936, al tercer día del incidente del 26 de febrero, el teniente Shinji Takeyama, del batallón de transportes, profundamente perturbado al saber que sus colegas más cercanos estaban en connivencia con los amotinados, e indignado ante la inminente perspectiva del ataque de las tropas imperiales contra tropas imperiales, tomó su espada de oficial y ceremoniosamente se vació las entrañas en la habitación de ocho tatami de su residencia privada en la sexta manzana de Aoba-cho, en el distrito Yotsuya. Su esposa, Reiko, lo siguió clavándose un puñal hasta morir.

La nota de despedida del teniente consistía en una sola frase: "¡Vivan las Fuerzas Imperiales!" La de su esposa, luego de implorar el perdón de sus padres por precederlos en el camino a la tumba, concluía: "Ha llegado el día para la mujer de un soldado". Los últimos momentos de esta heroica y abnegada pareja hubieran hecho llorar a los dioses. Es menester destacar que la edad del teniente era de treinta y un años; la de su esposa, veintitrés.

Hacía sólo dieciocho meses que se habían casado.


II

Los que contemplaron el retrato conmemorativo del novio y de la novia no dejaron de admirar, quizás tanto como quienes habían asistido a la boda, el elegante porte de la pareja.

El teniente, de pie junto a su esposa, estaba majestuoso en su uniforme militar. Su mano derecha descansaba sobre el puño de la espada y con la izquierda sostenía la gorra de oficial. Su expresión severa traducía claramente la integridad de su juventud.

En cuanto a la belleza de la novia, envuelta en sus blancas vestiduras, sería difícil encontrar las palabras adecuadas para describirla. Había sensualidad y refinamiento en sus ojos, en las finas cejas y en los labios llenos. Una mano, tímidamente asomada a la manga del vestido, sostenía un abanico, y las puntas de los dedos, agrupados delicadamente, eran como el capullo de una flor de luna.

Luego de consumado el suicidio, muchos tomaron la fotografía y se entregaron a tristes reflexiones acerca de las maldiciones que suelen recaer sobre las uniones sin tacha. Quizás fuera sólo efecto de la imaginación, pero, al observar el retrato, parecía casi que los dos jóvenes, ante el biombo dorado, contemplaran, con absoluta claridad, la muerte que los aguardaba.

Gracias a los buenos oficios de su mediador, el teniente general Ozeki, habían podido instalarse en su nuevo hogar de Aoba-cho, en Yotsuya. En realidad aquel nuevo hogar no era sino una vieja casona alquilada, de tres dormitorios y con un pequeño jardín detrás. Utilizaban la habitación del piso superior, de ocho tatami, como dormitorio y habitación de huésped, pues el resto de la casa no recibía la luz del sol.

No tenían sirvientes y Reiko cuidaba del hogar en ausencia de su marido.

El viaje de boda quedó postergado por coincidir con una época de emergencia nacional. El teniente y su esposa pasaron la primera noche de casados en la vieja casa. Muy tieso, sentado sobre el piso y con su espada frente a él, Shinji había hecho escuchar a su esposa un discurso de corte militar antes de llevarla al lecho nupcial. Una mujer que contraía matrimonio con un soldado debía saber y aceptar sin vacilaciones el hecho de que la muerte de su marido podría llegar en cualquier momento. Quizás al día siguiente. No importaba cuándo. ¿Estaba ella conforme con aceptarlo? Reiko se puso de pie y, abriendo la vitrina, tomó de ella su más preciado bien, un puñal regalado por su madre. Se comprendieron perfectamente sin necesidad de palabras y el teniente no puso nunca más a prueba la resolución de su mujer.

Durante los primeros meses que siguieron a la boda, la belleza de Reiko se hizo cada día más radiante. Brillaba, serena, como la luna después de la lluvia.

Como ambos estaban dotados de cuerpos sanos y vigorosos, su relación era apasionada y no se limitaba a las horas de la noche. En más de una ocasión, al volver a su hogar directamente del campo de maniobras, y aún con el uniforme salpicado de barro, el teniente había poseído a su mujer en el suelo, apenas abierta la puerta de la casa. Reiko le correspondía con el mismo ardor. En aproximadamente un mes, contando con la noche de bodas, Reiko conoció la absoluta felicidad, y el teniente, al comprobarlo, se sintió también muy feliz.

El cuerpo de Reiko era blanco y puro, y de sus pechos turgentes emanaba un rechazo firme y casto que, cuando gozaba, se mudaba en la mas íntima y acogedora tibieza. Aun en los momentos de mayor intimidad se mantenían extraordinariamente serios. Conservaban sus corazones sobrios y austeros en medio de las más embriagadoras demostraciones de pasión.

El teniente recordaba a su mujer durante el día en los cortos periodos de descanso entre su entrenamiento y su retorno al hogar, y Reiko no olvidaba a su marido en ningún momento. Cuando estaban separados, les bastaba con mirar solamente la fotografía de su casamiento para ratificar una vez más su felicidad. A Reiko no le sorprendía en lo mas mínimo que un hombre que había sido un extraño hasta algunos meses atrás se hubiese convertido en el sol alrededor del cual giraban su vida y su mundo.

Esta relación tenía una base moral y seguía fielmente el mandato de los Principios de la Educación en los que se estipula que "la armonía reinará entre el marido y la mujer". Reiko no encontró jamás la ocasión de contradecir a su marido, y el teniente no tuvo motivo alguno para reñir a su mujer.

En el nicho, debajo de la escalera, junto a la tablilla del Gran Santuario Ise, habían colocado fotografías de sus Majestades Imperiales, y cada mañana, antes de partir hacia sus obligaciones, el teniente y su mujer se detenían frente a ese lugar santificado y juntos se inclinaban en una profunda reverencia.

La ofrenda de agua se renovaba cada mañana y la rama sagrada de sakasi estaba siempre verde y fresca. Sus vidas se deslizaban bajo la solemne protección de los dioses y estaban colmadas de una felicidad intensa que hacía vibrar cada fibra de sus cuerpos.

III

Aun cuando la casa de Saito, Señor del Sello Privado, se hallaba en la vecindad, nadie escuchó allí el tiroteo de la mañana del 26 de febrero. Aquel fue un ruidoso toque de atención en el amanecer nevado e interrumpió bruscamente el sueño del teniente. Saltó inmediatamente de la cama y, sin pronunciar palabra, vistió el uniforme, se ajustó la espada que le tendía su mujer y se precipitó hacia la calle cubierta de nieve en el oscuro amanecer. No regresó a su hogar hasta la noche del día veintiocho.

Algo más tarde, Reiko escuchó por la radio las noticias sobre aquella súbita erupción de violencia. Vivió los dos días siguientes en completa y tranquila soledad tras las puertas cerradas.

Reiko había leído la presencia de la muerte en el rostro de su marido al marcharse a toda prisa bajo la nieve. Si Shinji no regresaba, su propia decisión era también muy firme. Moriría con él.

Se dedicó, entonces, a ordenar sus pertenencias personales. Eligió su mejor conjunto de kimonos como recuerdo para sus amigas de colegio y escribió un nombre y una dirección sobre el rígido papel en el que los había doblado uno por uno.

Como su marido le recordaba constantemente que no hay que pensar en el mañana, Reiko ni siquiera había escrito un diario, y se encontraba, ahora, en la imposibilidad de releer los pasajes en los que hubiera dado testimonio de su felicidad. Sobre la radio se destacaban un perrito de porcelana, un conejo, una ardilla, un oso y un zorro. Tampoco faltaban allí un jarrón y un recipiente para el agua. Estos objetos constituían la única colección de Reiko. Sin embargo, de nada serviría regalarlos como recuerdos. Tampoco sería apropiado pedir específicamente que fueran incluidos en su ataúd. Mientras estos objetos desfilaban por su mente, Reiko tuvo la sensación de que los animalitos parecían cada vez más tristes y desamparados.

Tomó la ardilla en su mano y la observó. Fue entonces cuando, con sus pensamientos puestos en un reino mucho más alejado que estos afectos infantiles, vio en la lontananza los principios, vitales como el sol, que personificaba su marido. Estaba pronta y feliz de terminar sus días en compañía de aquel hombre deslumbrante, pero en ese momento de soledad se permitió refugiarse con el inocente afecto por aquellas bagatelas. Ya había pasado el tiempo en que realmente las había amado.

Ahora solamente acariciaba su recuerdo y el lugar que ocuparan en su corazón se había colmado definitivamente con pasiones más intensas.

Reiko jamás había supuesto que las turbadoras emociones de la carne fueran sólo un placer. La baja temperatura de febrero y el contacto con la gélida porcelana de la ardilla habían entumecido sus dedos. Sin embargo, bajo los dibujos simétricos de su acicalado kimono meisen podía sentir, cuando recordaba los poderosos brazos del teniente, una cálida humedad que, desde su piel, desafiaba al frío.

No experimentaba absolutamente ningún temor por la muerte que rondaba en la cercanía. Mientras esperaba sola en su casa, Reiko no dudaba que la angustia y la congoja que estaría experimentando su marido en aquellos momentos la llevarían, con tanta certeza como su intensa pasión, a una muerte agradable. Sentía en lo más hondo que su cuerpo podría disolverse con facilidad y convertirse en una sola cosa con el pensamiento de su marido.

A través de las informaciones de la radio, escuchó los nombres de varios colegas de su marido mencionados entre los insurgentes. Éstas eran noticias de muerte. Se preguntaba ansiosamente, a medida que la situación se hacía más difícil, por qué no se emitía una Ordenanza Imperial. El movimiento, que en un principio había parecido ser un intento de restaurar el honor nacional, se había convertido gradualmente en algo llamado motín. El regimiento no había dado ningún comunicado y se suponía que, en cualquier momento, podría comenzar la lucha en las calles aún cubiertas de nieve.

El veintiocho, a la caída del sol, furiosos golpes estremecieron a Reiko. Bajó precipitadamente las escaleras, y mientras, con dedos inexpertos, tiraba del pasador, la silueta apenas delineada tras los vidrios cubiertos de escarcha, no emitía sonido alguno. Sin embargo, no dudó de la presencia de su marido. Nunca antes había tenido tanta dificultad en abrir la puerta .Cuando finalmente pudo lograrlo, se encontró frente al teniente enfundado en un capote color kaki y con las botas de campaña salpicadas de barro.

Reiko no comprendió por qué Shinji cerró la puerta y corrió nuevamente el pasador.

-Bienvenido a casa -la joven ejecuta una profunda reverencia a la cual su marido no responde. Se había quitado la espada y comenzaba a desembarazarse del capote. Ella quiso ayudarlo. La chaqueta, que estaba fría y húmeda y había perdido el olor a estiércol que tenía normalmente cuando se la exponía al sol, le pesaba en el brazo. La colgó de una percha y sosteniendo la espada y el cinturón de cuero entre sus mangas, esperó a que su marido se quitase las botas. Luego, lo siguió hasta el cuarto de estar: la habitación de seis tatami.

Bajo la clara luz de la lámpara, el rostro barbudo y agotado de su marido era casi irreconocible. Las mejillas hundidas habían perdido su brillo y elasticidad.

En circunstancias normales hubiera cambiado su ropa por otra de casa, y la hubiera urgido a servir la comida de inmediato. En cambio, aquella noche se sentó frente a la mesa vistiendo el uniforme y con la cabeza hundida sobre el pecho.

Reiko se abstuvo de preguntar si debía preparar la comida.

-Yo no sabía nada -dijo el hombre al cabo de un silencio-. No me pidieron que me uniera a ellos .Quizás no lo hicieron al saberme recién casado. Kano, Homma y, también, Yamaguchi.

Reiko evocó los rostros de los alegres oficiales jóvenes, amigos de su marido, que habían ido a aquella casa en calidad de invitados.

-Quizás mañana se publique una Ordenanza Imperial. Supongo que serán juzgados como rebeldes. Estaré a cargo de la unidad con órdenes de atacarlos... No puedo hacerlo. Sería simplemente imposible -guardó un corto silencio-. Me han dispensado de las guardias y estoy autorizado para volver a casa por una noche. Mañana, a primera hora, deberé unirme al ataque sin proferir una réplica. No puedo hacerlo, Reiko...

Reiko estaba sentada, muy tiesa, con los ojos bajos.

Comprendía muy claramente que su marido hablaba en términos de muerte. El teniente estaba resuelto y, aun cuando todavía planteaba el dilema, en su mente ya no cabían vacilaciones.

Sin embargo, en el silencio que se estableció entre ambos, todo quedó claro con la misma transparencia de un cauce alimentado por el deshielo.

Ya en su casa después de la larga prueba de dos días y contemplando el rostro de su hermosa mujer, el teniente experimentó, por primera vez, una verdadera paz interior. Había intuido de inmediato que su mujer conocía la resolución que ocultaban sus palabras.

-Bien, entonces... -el teniente abrió, grandes, los ojos. Pese al cansancio, su mirada era fuerte y transparente y no la apartó de su esposa-. Esta noche me abriré el estómago.

Reiko no vaciló.

-Estoy preparada -dijo-, permíteme acompañarte.

El teniente se sintió casi hipnotizado por la mirada implorante de su esposa. Sus palabras comenzaron a fluir rápida y fácilmente, como expresadas en delirio.

Otorgó su aprobación a aquella empresa vital en una forma descuidada y negligente que parecía escapar a su entendimiento.

-Bien. Nos iremos juntos. Pero, antes, quiero que seas testigo de mi muerte.

Ya de acuerdo, sus corazones se vieron inundados por una repentina felicidad.

Reiko estaba profundamente conmovida por la confianza que depositaba en ella su marido. Era vital para el teniente que no se cometieran irregularidades en su muerte. Por esta razón era necesario un testigo. Y el haber elegido para tal fin a su mujer, demostraba una profunda y absoluta confianza. En segundo lugar, y esto era aun más importante, aunque había rogado a Reiko que muriera con él, ni siquiera intentaba matar a su esposa primero, sino que dejaba aquel momento librado al criterio de ella, para cuando él ya no estuviera allí, verificándolo todo. Si el teniente hubiera abrigado la menor sospecha, cumpliendo el pacto de los suicidas, hubiera preferido matarla primero.

Cuando Reiko dijo: "Permíteme acompañarte", el teniente apreció en estas palabras el fruto final de las enseñanzas impartidas a su mujer desde la noche del casamiento. La había educado en forma tal que, llegado el momento, respondía en los exactos términos que correspondían. Era éste un halago a la confianza en sí mismo que alimentaba Shinji... No era ni tan romántico ni tan presuntuoso como para creer que esas palabras eran dichas espontáneamente, sólo por amor.

Sus corazones estaban tan inundados de felicidad, que no podían dejar de sonreír. Reiko se sentía nuevamente en la noche de bodas. Ante sus ojos no existían ni el dolor ni la muerte. Sólo creía ver un ilimitado espacio abierto hacia vastos horizontes.

-El agua está caliente. ¿Te darás un baño ahora?

-Sí, por supuesto.

-¿Y la comida...?

Las palabras fueron pronunciadas en un tono tan tranquilo y doméstico, que, por una fracción de segundo, el teniente creyó haber sido juguete de una alucinación.

-No creo que sea necesario. ¿Podrás calentar un poco de sake?

-Como quieras.

Reiko se levantó y al tomar del ropero un vestido tanzan para después del baño, atrajo deliberadamente la atención de su marido sobre los cajones vacíos. El teniente observó el interior del mueble. Leyó las direcciones sobre los regalos recordatorios. No hubo pena en él frente a la heroica determinación de Reiko. Como un marido a quien su joven esposa enseña con orgullo sus compras pueriles, el teniente, inundado de afecto, abrazó a su mujer cariñosamente por la espalda y le besó el cuello.

Reiko sintió la aspereza de aquel rostro sin afeitar. Esta sensación encerraba para ella toda la alegría del mundo, y ahora -sintiendo que iba a perderla para siempre- contenía una frescura mas allá de toda experiencia. Cada momento parecía contener una infinita fuerza vital. Los sentidos se despertaron en todo su cuerpo.

Aceptando las caricias de Shinji, Reiko se alzó sobre la punta de los pies y dejó que aquella vitalidad atravesara su cuerpo.

-Primero, el baño, y luego, después de tomar sake... Prepara las camas arriba, ¿quieres?

El teniente susurró algo en el oído de su mujer, y ella asintió silenciosamente.

El teniente se quitó apresuradamente el uniforme y se dirigió al baño.

Al escuchar el suave rugido del agua, Reiko llevó carbón hasta el cuarto de estar y empezó a calentar el sake.

Tomó el tanzen, un fajín y su ropa interior. Se dirigió al baño para controlar el calor del agua. En medio de una nube de vapor, el teniente se afeitaba con las piernas cruzadas en el suelo. Ella pudo distinguir los músculos de su fuerte espalda húmeda que respondían a los movimientos de sus brazos.

Nada sugería algún acontecimiento anormal. Reiko se ocupaba diligentemente de sus tareas y preparaba platos improvisados.

Sus manos no temblaban y se mostraba más eficiente y desenvuelta que de costumbre. De tanto en tanto sentía extrañas palpitaciones en el centro del pecho, pero eran como luces distantes. Tenían un momento de gran intensidad y luego se desvanecían sin dejar huellas. Omitiendo esto, no parecía ocurrir nada fuera de lo habitual.

Mientras se afeitaba en el baño, el teniente sintió que su cuerpo tibio se libraba milagrosamente de la desesperada fatiga de aquellos días de incertidumbre y se llenaba de una agradable expectativa pese a la muerte que lo aguardaba. Podía oír vagamente los ruidos habituales con que su mujer cumplía sus quehaceres, y un saludable deseo físico, postergado durante dos días, se presentó nuevamente.

El teniente confiaba en que no había habido impureza en el goce experimentado mientras resolvían morir.

Ambos habían sentido en aquel momento, aun cuando no de una manera clara y consciente, que esos placeres permisibles estaban nuevamente bajo la protección del Bien y del Poder Divino. Los protegía una moralidad total e intachable. Al mirarse a los ojos descubrieron en su interior una muerte honorable, estaban de nuevo a salvo tras las paredes de acero que nadie podría destruir, enfundados en la impenetrable coraza de la Belleza y la Verdad.

El teniente podía entonces considerar su patriotismo y las urgencias de su carne como un todo.

Acercó más aun la cara al oscuro y agrietado espejo de pared y se afeitó cuidadosamente. Aquel era el rostro que presentaría a la muerte y era importante que no tuviera imperfecciones. Sus mejillas, recién afeitadas, irradiaban nuevamente el brillo de la juventud y parecían iluminar la opacidad del espejo. Sintió que había cierta elegancia en la asociación de la muerte con aquella cara sana y radiante.

Sería su rostro de difunto. En realidad ya había dejado a medias de pertenecerle para convertirse en el busto de un soldado muerto. A título de experimento, cerró fuertemente los ojos y todo quedó envuelto en la oscuridad. Ya no era una criatura viviente.

Al salir del baño, con un tenue reflejo azulado bajo la tersa piel de las mejillas, se sentó junto al brasero de carbón. Advirtió que, pese a hallarse ocupada, Reiko había encontrado el tiempo necesario para retocar su cara. Su rostro estaba fresco y sus labios húmedos. Era imposible encontrar en ella el menor rastro de tristeza, y al observar aquella demostración de la personalidad apasionada de su mujer, el teniente pensó que había elegido la esposa que le correspondía.

Tan pronto como hubo vaciado su taza de sake, se la ofreció a Reiko, quien nunca lo había probado. La joven bebió un sorbo, tímidamente.

-Ven aquí-dijo el teniente.

Reiko se acercó a su marido, y mientras él la abrazaba ella se sintió profundamente conmovida, como si la tristeza, la alegría y el poderoso sake se mezclaran dentro de ella.

El teniente contemplo las facciones de su esposa. Era el último rostro que vería en este mundo. Lo estudió minuciosamente con los ojos de un viajero despidiéndose de espléndidos paisajes.

Reiko tenía una cara de rasgos regulares, sin ser fríos, y de labios suaves. El teniente, que no se cansaba de contemplarla, la besó en la boca. Y repentinamente, sin que se alterara su belleza por el llanto, las lágrimas comenzaron a brotar lentamente bajo las largas pestañas y corrieron como hilos brillantes por sus mejillas.

Luego Shinji quiso subir al dormitorio, pero ella le suplicó que le diera tiempo a tomar su baño. El teniente subió, pues, solo, y se acostó con los brazos y las piernas abiertas en la habitación entibiada por la estufa de gas. El tiempo que transcurrió esperando a su mujer no fue más largo de lo habitual.

Colocó las manos bajo la cabeza y observó las vigas del techo. ¿Esperaba la muerte? ¿Un salvaje éxtasis de los sentidos? Ambas cosas parecían sobreponerse, como si el objeto del deseo físico fuera la muerte propia.

El teniente nunca había gozado de una libertad tan absoluta.

Un coche frenó y pudo escuchar el chirrido de las ruedas patinando sobre la nieve apilada en los bordes de la calle. La bocina repercutió en las paredes cercanas. Al percibir esos ruidos, Shinji pensó que aquella casa se levantaba como una isla solitaria en el océano de una sociedad ocupada incansablemente en los mismos asuntos de siempre. A su alrededor se extendía desordenadamente el país por el cual estaba sufriendo y a punto de dar la vida. No sabía ni le importaba si aquella gran nación reconocería su sacrificio. En su campo de batalla no existía la gloria. Era la trinchera del espíritu.

Los pasos de Reiko resonaron en la escalera. Crujían los empinados escalones de la antigua morada y estos sonidos inundaron al teniente de gratos recuerdos. En cuantas ocasiones los había escuchado desde la cama. Al reflexionar en que ya no volvería a percibirlos, se concentró en ellos tratando de que cada rincón de aquel tiempo precioso se colmara con el ruido de las suaves pisadas de la vieja escalera. Tales instantes parecieron transformarse en joyas rutilantes de luz interior.

Reiko tenia un fajín sobre el yukata y su rojo estaba atenuado por la media luz. El teniente quiso asirla y la mano de Reiko corrió en su ayuda. El fajín cayó al suelo.

Ella estaba de pie frente a él, vistiendo su yukata.

El hombre hundió las manos en las aberturas laterales bajo las mangas y la abrazó intensamente. El roce de sus dedos sobre la piel desnuda, sentir que las axilas se cerraban suavemente sobre sus manos, encendió aun más su pasión y, pocos instantes más tarde, ambos yacían desnudos frente al brillante fuego de la estufa.

No pronunciaron palabra alguna, pero sus cuerpos y sus corazones se inflamaron al saber que aquel sería el último encuentro. Era como si las palabras "ÚLTIMA VEZ" hubieran sido estampadas con pinceladas invisibles sobre cada centímetro de sus cuerpos.

El teniente atrajo a su mujer y la besó con vehemencia. Sus lenguas exploraron las bocas, adentrándose en su interior suave y húmedo, y fue como si las aún desconocidas agonías de la muerte templaran sus sentidos como el acero al rojo vivo. Los lejanos dolores finales habían refinado su percepción amorosa.

-Es la ultima vez que voy a verte -murmuró el teniente-. Déjame mirar... -y tomando la lámpara en su mano, dirigió un haz de luz sobre el cuerpo extendido de Reiko.

Ella había cerrado los ojos. La luz de la lámpara destacaba la majestuosidad de su carne blanca. El teniente con un dejo de egocentrismo, se alegró pensando en que jamás vería esa belleza derrumbándose frente a la muerte.

El teniente contempló sin apuro aquel inolvidable espectáculo. Acariciaba la sedosa cabellera, palmeaba suavemente el bello rostro y besaba todos los puntos donde se detenía su mirada. La frente alta tenía una serena frescura, los ojos cerrados se orlaban de largas pestañas bajo las cejas finamente dibujadas y el brillo de los dientes se entreveía por los labios llenos y regulares... Todo ello configuraba en la mente del teniente la visión de una máscara mortuoria verdaderamente radiante y una y otra vez apretó sus labios contra la blanca garganta donde la mano de Reiko no tardaría en descargar su certero golpe. El cuello enrojeció bajo los besos y volviendo suavemente a los labios de su amada, apoyó su boca sobre ellos con el fluctuante movimiento de un pequeño bote. Cerrando los ojos, el mundo se convertirá, así, en una mecedora.

La boca del teniente seguía fielmente el recorrido de sus ojos. Los pechos altos y turgentes, terminados como capullos de cerezo silvestre, se endurecían al contacto de sus labios. Los brazos emergían malsanamente a ambos lados, afinándose hacia las muñecas, pero sin perder su redondez ni simetría.

Los dedos delicados eran aquellos que habían sostenido el abanico durante la ceremonia nupcial. A medida que el teniente los besaba, se retraían como avergonzados. El hueco natural de esa curva entre el pecho y el estómago tenía en sus líneas no sólo la sugestión de la tersura, sino la fuerza de la elasticidad y anunciaba las ricas curvas que se extendían hasta las caderas. La riqueza y la blancura del vientre y las caderas eran como la leche contenida en un recipiente amplio. El hoyo sombreado del ombligo podía haber sido la huella de una gota de agua recién caída allí. Donde las sombras se hacían más intensas, el vello crecía apretado, dulce y sensible, y a medida que la excitación aumentaba en aquel cuerpo que había dejado de mostrarse pasivo, un aroma de flores ardientes se hacia cada vez más penetrante.

Reiko habló, por fin, con voz trémula:

-Muéstrame... Déjame mirar por última vez...

Shinji no había escuchado nunca de labios de su mujer un ruego tan firme y definido. Era como si su modestia ya no podía ocultar algo que, ahora, se libraba de las trabas que la oprimían. El teniente se recostó sumisamente para someterse a los requerimientos de su mujer. Ella alzó ágilmente su cuerpo blanco y tembloroso y ardiendo en un inocente deseo de devolverle todo cuanto había hecho por ella, puso los dedos sobre los ojos de Shinji y los cerró suavemente.

Repentinamente inundada de ternura, con las mejillas encendidas por el vértigo de la emoción, Reiko abrazó la cabeza rapada del teniente y el pelo afeitado lastimó su pecho. Aflojando el abrazo, contempló luego el rostro varonil de su marido. Las cejas severas, los ojos cerrados, el espléndido puente de la nariz, los labios bien dibujados y firmes. Reiko comenzó a besarlos, se detuvo en la ancha base del cuello, en los hombros fuertes y erguidos, en el pecho poderoso con sus círculos gemelos semejantes a escudos de ásperos pezones. Un olor dulce y melancólico se desprendía de las axilas profundamente sombreadas por la carne abundante del pecho y de los hombros. En cierto modo, la esencia de la muerte joven estaba contenida en aquella dulzura. La piel desnuda del teniente relucía como un campo de cebada y podía observar los músculos en relieve convergiendo sobre el abdomen alrededor del ombligo pequeño y modesto.

Al mirar el estómago firme y joven, púdicamente cubierto por un vello vigoroso, Reiko pensó que pronto iba a ser cruelmente lacerado por la espada y, reclinando la cabeza, rompió en sollozos y lo cubrió con sus besos.

Al sentir las lágrimas de su mujer, el teniente se sintió capaz de afrontar valerosamente las más crueles agonías del suicidio. Resulta fácil imaginar a qué éxtasis llegaron después de aquellos tiernos intercambios. El teniente se incorporó y rodeó con un potente abrazo a su mujer, cuyo cuerpo estaba exhausto luego de tantas lágrimas y aflicciones. Juntaron sus caras apasionadamente, restregando las mejillas. El cuerpo de Reiko temblaba. Sus pechos húmedos estaban fuertemente apretados y cada milímetro de aquellos cuerpos jóvenes y hermosos se habían compenetrado tanto con el otro que parecía imposible que se separaran jamás.

Reiko gritó.

Desde las altura se sumergieron en el abismo, y, de allí, una vez más hasta embriagantes alturas. El teniente jadeaba como el portador de un estandarte...

Al terminarse su ciclo, surgía inmediatamente una nueva ola de placer y, juntos, sin muestras de fatiga, se elevaron nuevamente hasta la cima misma de un nuevo movimiento jadeante.

IV

Cuando Shinji se volvió finalmente no fue por cansancio. No quería agotar la considerable fuerza física que necesitaría para llevar a cabo el suicidio. Ademas, hubiera lamentado enturbiar la dulzura de aquellos últimos momentos abusando de esos goces.

Reiko, con su habitual complacencia, siguió el ejemplo de su marido. Los dos yacían desnudos, con los dedos entrelazados, mirando fijamente el oscuro cielo raso. La habitación estaba caldeada por la estufa y en la noche silenciosa no se escuchaba el trafico callejero. Ni siquiera llegaba hasta ellos el fragor de los trenes y autobuses de la estación Yotsuya, que se perdía en el parque densamente arbolado frente a la ancha carretera que bordea el Palacio Akasaka. Resultaba difícil pensar en la tensión existente en el barrio donde las dos facciones del Ejercito Imperial se preparaban para la lucha.

Deleitándose en su propio calor, los jóvenes rememoraron en silencio los éxtasis recientes. Revivieron cada momento de la pasada experiencia, recordaron el gusto de los besos nunca agotados, el contacto de la piel desnuda, tanta embriagante felicidad .Pero ya entonces, el rostro de la muerte acechaba desde las vigas del techo. Aquellos habían sido los últimos placeres de los que sus cuerpos no disfrutarían nunca más. Ambos pensaron que, aun cuando vivieran hasta una edad avanzada, no volverían a disfrutar de un goce tan intenso.

También se desprenderían sus dedos entrelazados. Hasta los dibujos de las oscuras vetas de la madera, desaparecerían pronto. Era posible detectar el avance de la muerte. En aquel momento ya no cabían dudas. Era menester tener el coraje necesario, salirle al encuentro y atraparla.

-Podemos prepararnos -dijo el teniente.

La determinación que encerraban sus palabras era inconfundible, pero tampoco había habido nunca tan cálidas y tiernas inflexiones en su voz.

Varias tareas los aguardaban. El teniente, que no había ayudado nunca a guardar las camas, empujó la puerta corrediza del armario, alzó el colchón y lo depositó dentro de él.

Reiko apagó la estufa y la luz. En ausencia del teniente lo había aseado todo cuidadosamente, y ahora aquella habitación de ocho tatami presentaba la apariencia de una sala lista para recibir a importantes invitados.

-Aquí bebieron Kano y Homma y Noguchi...

-Sí, eran todos grandes bebedores.

-Nos reuniremos pronto con ellos en el otro mundo. Se burlarán de nosotros cuando adviertan que te llevo conmigo.

Al bajar la escalera, el teniente se volvió para contemplar la limpia y tranquila habitación iluminada por la lámpara. En su mente flotaba el recuerdo de los jóvenes oficiales que allí habían bebido y bromeado inocentemente. Nunca había imaginado, entonces, que en aquella habitación se abriría el estómago.

El matrimonio se ocupó despacio y serenamente de sus respectivos preparativos en las dos habitaciones de la planta baja. El teniente fue primero al retrete, y luego, al baño a lavarse. Mientras tanto, Reiko doblaba y guardaba la bata acolchada de su marido; ordenaba la túnica del uniforme, los pantalones y un taparrabos blanco recién cortado; disponía unas hojas de papel sobre la mesa del comedor para las notas de despedida. Luego, tomó la caja que contenía los instrumentos para escribir, y comenzó a raspar la tableta para hacer tinta. Ya había decidido el contenido de su última misiva.

Los dedos de Reiko apretaron fuertemente las frías letras doradas de la tableta y el agua del tintero se tiñó inmediatamente como si una oscura nube hubiera pasado sobre él. Todo aquello no era sino una solemne preparación para la muerte. La rutina doméstica o una forma de pasar el tiempo hasta que llegara el momento del enfrentamiento definitivo. Una inexplicable oscuridad brotaba del olor de la tinta al espesarse.

El teniente salió del baño. Vestía el uniforme sobre la piel. Sin pronunciar una palabra, tomó asiento frente a la mesa y, empuñando el pincel, permaneció indeciso frente al papel que tenía delante.

Reiko tomó un kimono de seda blanca y, a su vez, entró en el baño. Cuando reapareció en la habitación, ligeramente maquillada, la misiva ya estaba terminada. El teniente la había colocado bajo la lámpara .Las gruesas pinceladas solo decían:

"¡Vivan las fuerzas imperiales! - Teniente del ejército, Takeyama Shinji."

El teniente observó en silencio los controlados movimientos con que los dedos de su mujer manejaban el pincel.

Con sus respectivas esquelas en la mano -la espada del teniente ajustada sobre su costado y la pequeña daga de Reiko dentro de la faja de su kimono blanco-, ambos permanecieron frente al santuario, rezando en silencio. Luego, apagaron todas las luces de la planta baja. Mientras subían, el teniente volvió la cabeza y observó la llamativa silueta de su mujer que, toda vestida de blanco y los ojos bajos, iba tras él.

Acomodaron las notas de despedida una junto a la otra en la alcoba de la planta baja.

Por un momento pensaron en descolgar el pergamino, pero como había sido escrito por su mediador el teniente general Ozzeki y consistía en dos caracteres chinos que significaban "Sinceridad", lo dejaron donde estaba. Pensaron que, aunque se manchara con sangre, el teniente general no se ofendería.

Shinji tomó asiento de espaldas a la habitación y, muy erguido, colocó su espada frente a él. Reiko se sentó frente a él, a un tatami de distancia. El toque de pintura en sus labios parecía aun más seductor sobre el severo fondo blanco.

Se miraron intensamente a los ojos a través de la distancia de un tatami que los separaba. La espada del teniente casi tocaba sus rodillas. Al verla, Reiko recordó la primera noche de casada, y se sintió abrumada de tristeza.

Finalmente, el teniente habló con voz ronca:

-Como no voy a tener quién me ayude, me haré un corte profundo. Puede que sea desagradable. Por favor, no te asustes. La muerte es algo horrible de presenciar, en cualquier circunstancia. No debes dejarte atemorizar, ¿comprendes?

Reiko asintió con una profunda inclinación de cabeza.

Al mirar la figura esbelta de su mujer, el teniente experimentó una extraña excitación. Estaba por llevar a cabo un acto que requería toda su capacidad de soldado, algo que exigía una resolución similar al coraje que se necesita para entrar en combate. Sería una muerte no menos importante ni de menor calidad que si hubiera muerto en el frente de batalla.

Por unos instantes el pensamiento llevó al teniente a elaborar una rara fantasía. Una muerte solitaria en el campo de lucha, una muerte frente a los ojos de su hermosa esposa... Una dulzura sin límites lo invadió al experimentar la sensación de que iba a morir en aquellas dos dimensiones, conjugando la imposible unión de ambas.

"Este debe ser el pináculo de la buena fortuna", pensó. El hecho de que aquellos hermosos ojos observaran cada minuto de su muerte, equivaldría a ser llevado al más allá en alas de una brisa fragante y sutil.

Presentía en aquella circunstancia una suerte de merced especial, vedada a los demás, a él solo dispensada. El teniente creyó ver en su radiante esposa, ataviada como una novia, el compendio de todo lo amado por lo cual iba, ahora, a entregar la vida. La Casa Imperial, la Nación, la bandera del Ejército. Todas ellas eran presencias que, como su esposa, lo observaban atentamente con ojos transparentes y firmes. Reiko también contemplaba a su marido que tan pronto habría de morir, pensando que jamás había visto algo tan maravilloso en el mundo.

El uniforme siempre le sentaba bien, pero ahora, mientras se enfrentaba a la muerte con cejas severas y labios firmemente apretados, irradiaba lo que podría llamarse una esplendorosa belleza varonil.

-Es hora de partir -dijo, por fin.

Reiko dobló su cuerpo hasta el suelo en una profunda reverencia. No podía alzar el rostro. No quería arruinar su maquillaje con las lágrimas que le resultaban imposibles de contener.

Cuando finalmente alzó la mirada, vio borrosamente, a través de las lágrimas, que su marido había enroscado una venda blanca alrededor de su espada ahora desenvainada; sólo dejaba en la punta doce o quince centímetros de acero al desnudo.

Apoyando la espada en el tatami que tenía frente a él, el teniente se alzó sobre las rodillas, se sentó nuevamente con las piernas cruzadas y desabrochó el cuello del uniforme. Sus ojos no verían ya a su mujer. Lentamente, se desprendió uno por uno los botones chatos de metal. Observó primero su pecho oscuro y, luego, su estómago. Desató el cinturón y se desabrochó los pantalones. Tomó el taparrabos con ambas manos y lo tiró hacia abajo para dejar más libre al estómago. Luego empuñó la espada con la venda blanca en su filo, mientras que, con la mano izquierda, masajeaba su abdomen. Conservaba la mirada baja.

Para verificar el filo, el teniente abrió la parte izquierda del pantalón, dejando parte del muslo a la vista, y deslizó el filo sobre la piel. La sangre brotó inmediatamente de la herida y varias gotas brillaron a la luz.

Era la primera vez que Reiko veía la sangre de su marido y experimentó violentas palpitaciones en el pecho. Observó el rostro del teniente y vio que estudiaba con calma su propia sangre. Pese a que aquel era un consuelo superficial, Reiko sintió cierto alivio.

Los ojos del hombre se fijaron en ella con una mirada penetrante como la de un halcón. Colocando la espada frente a él, se alzó ligeramente sobre sus músculos e inclinó la parte superior del cuerpo sobre la punta de la espada. La excesiva tensión que presentaba la tela del uniforme, indicaba a las claras que estaba reuniendo todas sus fuerzas. Se proponía asestar un profundo golpe en la parte izquierda del estómago y su grito agudo traspasó el silencio de la habitación.

Pese al esfuerzo, el teniente tuvo la sensación de que era otro quien había golpeado su estómago como con una gruesa barra de hierro. Durante algunos segundos su cabeza giró vertiginosamente y no recordó cuánto había sucedido. Los doce o quince centímetros de punta desnuda habían desaparecido completamente en su carne, y el vendaje blanco, fuertemente sujeto por su puño cerrado, le presionaba directamente el estómago.

Recuperó la conciencia. Pensó que el filo debía haber atravesado las paredes del abdomen. Su respiración era dificultosa, el pecho le palpitaba violentamente y en alguna zona remota, aparentemente desligada de su persona, un dolor terrible e insoportable se alzaba en forma avasalladora como si la tierra se abriera para vomitar un cauce de rocas hirvientes. El dolor se acercó, de pronto, a una velocidad vertiginosa. El teniente se mordió el labio inferior y sofocó un lamento instintivo.

"¿Es esto el seppuku?", pensó.

Experimentaba una sensación de caos total, como si el cielo se hubiera desplomado sobre él y todo el universo girara como bajo el efecto de una enorme borrachera. Su fuerza de voluntad y coraje, que tan fuertes se manifestaran antes de la incisión, se habían reducido, ahora, a una fibra de acero del grosor de un cabello. Lo asaltó la incómoda sensación de que tendría que avanzar asido a esa fibra con toda su desesperación.

Algo humedecía su puño y, bajando la mirada, vio que, tanto su mano como el paño que envolvía la hoja, estaban empapados en sangre. También su taparrabos estaba teñido de un rojo intenso. Le pareció increíble que en medio de aquella agonía, las cosas visibles pudieran ser todavía vistas y las cosas existentes, existir.

Reiko luchó por no correr al lado de su esposo al observar la mortal palidez que invadía sus rasgos después de clavarse la espada. Sucediera lo que sucediera, su misión era la de observar. Ser testigo. Tal era la obligación contraída con el hombre amado. Frente a ella, a un tatami de distancia, podía ver cómo su marido se mordía los labios para ahogar el dolor.

Reiko no contaba con ningún medio para rescatarlo a él.

La transpiración brillaba en su frente. Shinji cerró los ojos para abrirlos luego, nuevamente, como quien hace un experimento. Su mirada había perdido todo brillo y los suyos parecían los ojos inocentes y vacíos de un animalito.

La agonía que se desarrollaba frente a Reiko la quemaba como un implacable sol de verano, pero era algo totalmente alejado de la pena que parecía estar partiéndola en dos.

El dolor crecía con regularidad. Reiko sentía que su marido se había convertido en un ser de un mundo aparte, en un hombre íntegramente disuelto en el dolor, en un prisionero en una jaula de sufrimiento, y mientras pensaba, comenzó a sentir como si alguien hubiera levantado una cruel muralla de cristal entre ellos.

Desde su matrimonio, la existencia de su marido se había convertido en la suya propia, y cada respiración de Shinji parecía pertenecer a Reiko. En cambio, ahora, mientras que la existencia de su marido en el dolor era una realidad viviente, Reiko no podía encontrar en su pena ninguna prueba concluyente de su propia existencia.

Usando solamente la mano derecha, el teniente comenzó a cortarse el vientre de un lado a otro. Pero a medida que la hoja se enredaba en las entrañas, era rechazada hacia fuera por la blanda resistencia que encontraba allí. El teniente comprendió que sería menester usar ambas manos para mantener la punta profundamente hundida en su cuerpo. Tiró hacia un costado, pero el corte no se produjo con la facilidad que había esperado. Concentró toda la energía de su cuerpo en la mano derecha y tiró nuevamente. El corte se agrandó ocho o diez centímetros.

El dolor se extendió como una campana que sonara en forma salvaje. O como mil campanas tocando al unísono con cada respiración y con cada latido, estremeciendo todo su ser. El teniente no podía contener los gemidos. Pero la hoja ya se había abierto camino hasta debajo del ombligo. Al advertirlo, Shinji sintió un renovado coraje.

El volumen de la sangre no había dejado de aumentar y ahora manaba por la herida como originado por el latir del pulso. La estera estaba empapada de sangre que seguía renovándose con aquella que chorreaba de los pliegues del pantalón kaki del teniente. Una salpicadura, semejante a un pájaro, voló hacia Reiko y manchó la falda de su kimono de seda blanca. Cuando el teniente pudo, por fin, desplazar la espada hacia el costado derecho, ésta ya cortaba superficialmente y era posible contemplar su punta desnuda resbalándose de sangre y grasa. Atacado súbitamente por terribles vómitos, el teniente gritó roncamente. Los vómitos volvieron aun más horrendo el dolor, y el estómago, que hasta aquel momento se había mantenido firme y compacto, explotó de repente, dejando que las entrañas reventaran por la herida abierta. Ignorantes del sufrimiento de su dueño, las entrañas de Shinji causaban una impresión de salud y desagradable vitalidad que las hacía escurrirse blandamente y desparramándose sobre la estera. La cabeza del hombre se abatió, sus hombros se estremecieron y un fino hilo de saliva goteó de su boca. Las insignias doradas brillaban a la luz.

Todo estaba lleno de sangre. El teniente estaba empapado de ella hasta las rodillas, y ahora se sentaba en una posición encogida y desamparada con una mano en el piso. Un olor acre inundaba la habitación. La cabeza del hombre colgaba en el vacío y su cuerpo se sacudía en interminables arcadas. La hoja de la espada, expulsada de sus entrañas, estaba totalmente expuesta y aun sostenida por la mano derecha del teniente.

Sería difícil imaginar una visión más heroica que la del teniente reuniendo sus fuerzas y echando la cabeza hacia atrás. La violencia del movimiento hizo que la cabeza del teniente chocara contra uno de los pilares de la alcoba.

Hasta aquel momento, Reiko había permanecido sentada con la mirada baja, como encandilada por el flujo de la sangre que avanzaba hacia sus rodillas, pero el golpe la sorprendió y tuvo que alzar la vista.

El rostro del teniente no era el del hombre con vida. Los ojos estaban vacíos, la piel lívida, las mejillas y los labios tenían el color de la tierra seca. Sólo la mano derecha se movía aun sosteniendo laboriosamente la espada. Se agitó convulsamente en el aire, como la mano de un títere, y luchó por dirigir la punta de la espada hasta la base del cuello.

Reiko contempló cómo su marido intentaba este último, conmovedor y fútil esfuerzo. Brillando de sangre y grasa, la punta se descargaba una y otra vez sobre la garganta. Siempre fallaba. No le quedaban fuerzas para guiarla y sólo chocaba contra las insignias del cuello del uniforme que se había cerrado nuevamente y protegía la garganta.

Reiko no soportó aquella visión por más tiempo. Intentó ir en ayuda de Shinji, pero le resultaba imposible ponerse en pie. Se arrastró de rodillas y su falda se tiñó de un rojo intenso. Se colocó detrás de su marido y lo ayudó abriendo solamente el cuello del uniforme. La hoja vacilante tomó finalmente contacto con la piel desnuda de la garganta. Reiko tuvo la sensación de haber empujado a su marido hacia adelante.

No fue así. El teniente había dado una última demostración de fortaleza. Echó su cuerpo violentamente contra la hoja y el filo perforó su cuello, apareciendo luego por la nuca. El teniente permaneció inmóvil mientras un tremendo chorro de sangre lo inundaba todo.

V

Reiko descendió lentamente la escalera. Sus medias estaban resbalosas de sangre. En la habitación superior reinaba ahora la más absoluta calma.

Encendió las luces de la planta baja, verificó los quemadores y la llave principal del gas. Echó agua sobre el carbón humeante y semiapagado del brasero. Se detuvo frente al espejo de la habitación de cuatro tatami, y medio alzó su falda. Las manchas de sangre parecían un alegre dibujo estampado en la parte inferior de su kimono blanco. Al instalarse frente al espejo, sintió la fría humedad de la sangre de su marido en los muslos y tuvo un estremecimiento. Se entretuvo largamente en el baño. Aplicó una generosa capa de rouge sobre sus mejillas y también abundante pintura en los labios. Este maquillaje ya no estaba destinado a agradar a su marido. Se maquillaba para el mundo que estaba a punto de abandonar. Había algo espectacular y magnífico en los toques de su pincel. Al levantarse, advirtió que la sangre había mojado la estera dispuesta frente al espejo. Reiko no lo tuvo ya en cuenta.

La joven se detuvo al pisar el corredor de cemento que llevaba a la galería. Su marido había cerrado el pestillo de la puerta la noche anterior en un acto de preparación a la muerte, y durante un instante se sumió en la consideración de un simple problema, ¿dejaría el cerrojo echado? De hacerlo así, podrían transcurrir varios días antes de que los vecinos advirtieran el suicidio. A Reiko no le agradó la idea de dos cadáveres descomponiéndose antes de ser descubiertos. Después de todo, sería mejor dejar la puerta abierta...

Abrió el cerrojo y dejó la puerta de vidrios escarchados ligeramente entreabierta. El viento helado se coló de inmediato en la habitación. Nadie pasaba por la calle, era medianoche y las estrellas resplandecían tan frías como el hielo.

Reiko dejó la puerta entornada y subió las escaleras. Durante varios minutos caminó de un lado a otro. La sangre ya se había secado en sus medias .De pronto, un olor peculiar llegó hasta ella.

El teniente yacía, boca abajo, en un mar de sangre. La punta de la espada, que sobresalía de su nuca, parecía haberse hecho más prominente aun. Reiko anduvo negligentemente entre la sangre y se sentó al lado del cadáver de su marido. Lo observó atentamente. Tenía la mejilla apoyada en la alfombra, los ojos estaban muy abiertos, como si algo hubiera despertado su atención. Ella alzó la cabeza, la apoyó sobre su manga y, limpiándose la sangre de los labios, lo besó por ultima vez.

Luego tomó del armario una bata blanca y un cordón. Para evitar que su falda se desordenara, envolvió la manta alrededor de su cintura y la sujetó firmemente con el cordón.

Reiko se sentó muy cerca de Shinji. Extrajo la daga de su faja, examinó el brillo opaco de la hoja y la acercó a su lengua. El gusto del acero bruñido era ligeramente dulce.

Reiko no perdió tiempo. Pensó que el dolor que la había separado de su marido moribundo iba a formar ahora parte de su propia experiencia. Sólo vislumbró ante sí el gozo de penetrar en un reino que el amado Shinji ya había hecho suyo.

Había percibido algo inexplicable en la fisonomía agonizante de su marido. Algo nuevo. Le sería dado, pues, resolver el enigma.

Reiko sintió que, por fin, también podría participar de la verdadera y amarga dulzura del gran principio moral en que había creído el teniente.

Empujó entonces la punta de la daga contra la base de su garganta. La empujó fuertemente. La herida resultó poco profunda. Le ardía la cabeza y sus manos temblaban de forma incontrolable. Forzó la hoja hacia un costado y una sustancia caliente le anudó la boca. Todo se tiñó de rojo frente a sus ojos como el fluir de un río de sangre. Reunió todas sus fuerzas y hundió aun más profundamente la daga en su garganta.


Abril 23, 2009

La maschera del demonio

10dvd600.jpg

Una bellísima y Ligeia Barbara Steele es condenada por su propio hermano a morir con un novio chungo que tiene por entregarse a rituales satánicos y, con toda probabilidad, prácticas contranatura. No satisfecho, decide también colocarle el artefacto que da título a la película, una máscara rellena de púas de hierro que se clavan al rostro de la condenada para que, bruja, vampira o zorra sin conciencia, no se levante del cofre nunca jamás. Dos siglos más tarde, durante el típico viaje a Moldavia para una conferencia académica, el Doctor Kruvajan y su asistente despiertan a la bella durmiente y la lían parda.

La única vez que he visto La máscara del demonio de Mario Bava era tan pequeña que los domingos todavía eran día de cine fantástico en La 2. Tuve años de sueños fríos, angustiosos y húmedos; tanto que durante un tiempo sólo me gustaban las mujeres que se parecen a Barbara Steele. A strange type was needed, dijo Brava. Y me gusta pensar que esta era la película que estaba montando Eusebio Poncela al comienzo de Arrebato, aunque no tenga nada que ver. Hoy leo por primera vez que el director inicial era Jacques Tourneur.

Pueden bajarla del torrent. O pueden verla en pantalla grande este sábado en el Círculo de Bellas Artes, que es lo que voy a hacer yo.

BOLA EXTRA: THE HUMBUG: Edgar Allan Poe and the economy of horror

Abril 15, 2009

The limits of control

Yo sí que fumo. Por eso, a diferencia de la pobre Elena (qué has hecho, ecabrera, con ese post?), tuve la oportunidad de ver, tropezar aparatosamente sobre y probar el fuego de Jim Jarmusch, que me prestó el mechero al menos tres veces mientras fumábamos en el edificio donde, durante unas semanas, trabajamos los dos.

Sobre esa breve pero intensa relación con Jarmusch, puedo decir que: 1. Huele muy bien. 2. Es aun más guapo en persona. 3. Es aun más alto en persona 4. A pesar de ser tan alto a veces no le ves porque le tapa una nube de mariconas de manhattan. 5. Tiene menos sentido del humor en persona. 6. No acepta copas en el Jose Alfredo antes de las 16 horas.

Dicho esto y viendo el trailer, me pregunto con un pequeño dolor: ¿Será verdad que John Hurt comía patatas bravas a un ascensor de mi mesa mientras yo fregaba teletipos, ignorante de que la suerte me quería sonreir? ¿Y por qué no la vimos a ella?

Abril 14, 2009

Marzo 26, 2009

Mad Men 02: el síndrome blockbuster

mad-men.jpg

Aunque los créditos son feos de llorar, las claves más superficiales de la primera temporada se aprecian ya en el trailer: está rodada con gusto y con pasta, son unos sesenta de revista de decoración y Christina Hendricks y quienquiera que la viste son el mejor combo de la historia de la pequeña pantalla. Eso son los colorantes; las vitaminas y minerales son todo lo demás.

Piloto: Lucky Strike, cliente de la agencia de publicidad Sterling Cooper, tiene un problema. Nueve de cada diez médicos ya no aseguran que fumar es bueno para la salud; de pronto hay al menos cuatro que aseguran que da cáncer. Para resolverlo, el genio de la agencia Don Draper se reune con el fundador de la empresa y su hijo. Durante ese intercambio, Mad Men nos plantea una oscura reflexión sobre la generación que heredó américa y nos enseña el principio básico de la publicidad moderna.

Es una de mis escenas favoritas (posiblemente idealizada, cito de memoria). A Draper el asunto del cáncer se le ha hecho bola. Lleva días buscando un concepto nuevo, sin encontrarlo. ¿Por qué fuma la gente lo que fuma? Buscando la luz al final del tunel, le pregunta al joven heredero cómo procesan su tabaco y el tipo le dice que no sabe. El padre, que hasta entonces ha estado callado, le mira incrédulo y le dice: hijo, me avergûenzo de tí. Y detalla, paso a paso, el intríngülis de su negocio, que conoce como si lo hubiera parido porque, a diferencia de su perfumado repollo, ha puesto hasta el último gramo de su alma en él. Y, de repente, ocurre: Lucky Strike tuesta su tabaco.

¡Pero las otras marcas también lo hacen!- protesta el hombre. No -le explica Draper triunfante.- Las otras marcas dan cáncer. Nosotros tostamos.

La serie es tan excepcional que, cada vez que lo pienso, se me ocurren más. Como el día que Draper está montando la casita de su hija por su cumpleaños y su mujer y la vecina le miran desde la ventana. ¡Qué hombre! -dice la vecina. I know! -suspira la bella señora Draper. Acto seguido, el hombre se mete en el baño para lavarse las manos y se encuentra con otra casa de muñecas: la jabonera es una mano de porcelana que sujeta un jaboncito con forma de capullo de rosa. Todas las toallas son tamaño bidet y llevan flores bordadas hasta en la etiqueta. Y nosotros podemos oler ese baño antes de que se seque en la camiseta en plan Kowalski y vuelva al jardín a terminar lo que ha empezado. Qué momento tan sobrio y excepcional. O cuando su señora coge el rifle, en un homenaje sencillísimo pero estelar al Hitchcock freudiano de Los Pájaros. O cuando, al final de la temporada, Draper recoge la petición de Kodak de anunciar la rompedora tecnología de una nueva máquina de diapos y les devuelve el Carrusel, cerrando la temporada con el corazón en alto, hinchado de amor.

Siete años en barbecho. A diferencia de otras series -de casi todas las series- Mad Men no se revuelca en esos momentos de belleza radiante, sino que los deja caer como si no fueran nada, con el rítmo narrativo de un humilde café de máquina. No se encharca en una banda sonora omnipresente que nos indique el estado anímino de cada escena. A cambio, la cámara se restriega lascivamente donde debe: esos primeros sesenta americanos, que no son como en realidad fueron sino como los imaginamos gracias a Vogue, al filtro sepia y al Vanity Fair; esos miles de millones de cigarrillos que se fuman todos y todas durante todo el rato en todos lados; esos despliegues machistas (Even in our modern times, easy women don't get husbands!) y, sobre todo, en el glorioso culo de Christina Hendricks, que va por ahí como por su cuenta, orquestado por un Dios-Karajan generoso con la humanidad, en un plano de existencia imposible e irrefutable a la vez.

Mad Men tiene la sangre pura y la mirada caleidoscópica y preciosista de un proyecto que ha pasado siete años en el cajón mientras Matthew Weiner hacía galeras en Los Soprano. Por eso duele tanto la segunda temporada, que llega como un frasco nuevo de tu perfume de toda la vida al que sin aviso previo le han cambiado la composición.

Para empezar, los personajes se han vuelto bidimensionales y sus penosos asuntos de cama ocupan casi todo el espacio del guión, en lugar de salpimentar los temas de fondo que de verdad importan, que es lo que hace grande a la primera. Don Draper, antes un personaje complejo pero comprensible con un pie dos décadas por delante de la suya, se ha convertido en un papanatas que corre en todas direcciones a la vez. Su mujer, heredera de Grace Kelly y de Tippi Hedren, se rebaja al cliché amarillento de esposa neurótica. Los escotes se abren, las ballenas se ensanchan. Christina Hendricks empieza a usar una talla menos de todo; ahora en lugar de Dios, parece una buscona.

Los personajes siguen estando desesperados, pero han perdido la inspiración. Aunque han invertido mucha más pasta y casi duplicado su audiencia, Mad Men 02 parece más barata, más apresurada y de alguna manera, deprimente. Es posible que a las series les ocurra lo que a los grupos después de un superventas: han pasado tanto tiempo de gira, de promo y de juerga que, cuando le toca cumplir con sus responsabilidades, acaban sacando al mercado un paquete con las caras B que descartaron en el primero y un puñado de cosas a medio cocinar.

De momento, he dejado de verla más o menos a la mitad y cruzo los dedos para que llegue la tercera y sea maravillosa. Cuando ocurra, me avisan. Por favor.


Marzo 14, 2008

Lobo hombre en Madrid

naschylobo.jpg

Para el archivo "no me puedo creer que me paguen por hacer esto", ayer Javi entrevistó a Jacinto Molina AKA Paul Naschy, un hombre lobo en Madrid. ADN celebra asi los 40 años del nacimiento de La marca del hombre lobo.

Para el mismo archivo pero de otra forma: Sanchez Dragó cumple su amenaza.


Febrero 08, 2008

180 años después de Julio Verne

leagues_it.jpg

Sus editores españoles no se han acordado pero nosotros sí. Para celebrar el 180 aniversario del nacimiento de Verne, Carmen ha escrito un Retrato del Verne desconocido y Javi le ha dado un repaso a sus adaptaciones cinematográficas.

Los dos artículos son de mucho reirse, principalmente porque Verne tenía un gran sentido del humor. Y no le gustaba que le comprararan con Welles.

En una entrevista de la época, Verne afirmaba que, mientras él partía de descubrimientos científicos, Wells se apoyaba en la imaginación. "Yo voy a la luna en una bala que dispara un cañón. Aquí no hay invento. Él (por Wells) va a Marte en una nave construida con un metal al margen de las leyes de la gravedad. Eso está muy bien, pero muéstreme ese metal, permítame fabricarlo".

Pero dejen que les confiese una cosa. En menos de tres días hemos conseguido colar dos pulpos, diez vampiros y un San Sebastián en la página de cultura de ADN.

A veces me da vergüenza que me paguen por esto.

Octubre 31, 2007

No salgas de casa

bride_of_frankenstein_elsa_lanchester.jpg

Javier Pulido y yo nos hemos hecho un pequeño mano a mano con el especial de Halloween: Cinco motivos para no salir de casa en Halloween y Diez relatos para morirse (de miedo).

Nos faltan los comics, pero tenemos que dejar algo para mañana. Tampoco le hicimos demasiado caso al Don Juan, a pesar mío. ¿Qué más se nos ha olvidado? ¿Alguien ha leído a Thomas Ligotti?

MAS: happy halloween' 06 | Feliz noche de todos los santos

Directores en pie de guerra

Dirán lo que les parezca pero en ADN nos mojamos hasta las bragas: le hemos dado nuestro primer especial a los cortometrajistas españoles y la polémica con la Academia de Cine y la gala de los Goya.

Como se dice vulgarmente, no están todos los que son pero son seis, incluyendo un Vigalondo que se me antoja rabiosamente atractivo con su nueva (ausencia de) pelambrera después de una fase algo desmañada y juvenil.

Septiembre 30, 2007

La lista de Cronenberg

epcron.jpg

Amazon pidió a Cronenberg que les hablara de sus cosas favoritas. Más inteligente y menos egomaníaco que Lynch, ésto fue lo que contestó:

Pensé que sería más interesante si hiciera una lista de las cosas que he visto y he leído para preparar "Eastern Promises" que soltar un puñado de cosas que me gustan. Entre ellas están "The Mark of Cain" de Alix Lambert, un complemento a los libros de tatuajes rusos que todavía no está en DVD. Es un documental muy valiente sobre la subcultura de tatuajes en las cárceles rusas. No tengo ni idea de cómo han podido hacerlo pero da miedo, es precioso y corta la respiración.

Y así fue: aquí está la biblioteca que arropó Eastern Promises con comentarios del director. Incluye Stalker, de Tarkovsky (A difficult but rewarding pseudo-sci-fi movie which manages to be more revealing of Russia in 1979 than any documentary), Los Poseídos de Dostoevsky (... like an transparent egg in which one can see the Stalinist era preparing to hatch) y Black Earth de Andrew Meier (Scary, depressing, shocking and beautiful).

Me encantan las listas. Aquí está la previa de Javier Pulido a Eastern Promises, presentada hace unos días en San Sebastián. Pero me gusta especialmente lo que dice Anthony Lane de que Cronenberg ha encontrado a su musa, que no es Naomi Watts sino el impenetrable Viggo Mortensen:

Viggo Mortensen, who starred in “A History of Violence,” appears here in a very different role, and it may be that the director has found his muse. Mortensen, armed with those scary chiselled cheekbones and deep-set, easily wounded eyes, delivers just the ratio of machine to mortal that Cronenberg requires—the Dietrich to his von Sternberg, you might say.

"La Dietrich para su von Sternberg". A ver quién mejora eso.

Julio 24, 2007

28 ostias te daba yo

28semans.jpg

Hace unos meses, en la crítica del último Spiderman, Anthony Lane decía:

Is this truly the best that the filmmakers can be bothered to do for our delight? Just how easily and stupidly pleased do they presume we are?
De eso me acordaba yo el pasado domingo cuando salía de ver 28 semanas después.

ojo spoiler. Lo que al querido Lane le saca de quicio de Spiderman 3 es que, cuando cae un meteorito a la tierra y sale una cosa asquerosa de él y se pone a buscar carne caliente a la que agarrarse; de todas las personas del mundo mundial -un colectivo que recordemos incluye a supermodelos, strippers y fornidos atletas marathonianos de largos músculos torneados- ¡la cosa elige a Peter Parker! ¡De toda la gente del mundo mundial! Hasta Mary Shelley se esforzó en darle una explicación científica a lo de juntar trozos de cadáveres y que funcionara. Coincidirán conmigo en que eso tenía más difícil solución.

Volviendo a Fresnadillo. Vale que la trama no tenga ni pies ni cabeza, que los dos momentos centrales de la película -los que desencadenan la acción- eludan alegremente todas las leyes de la naturaleza humana, material y burocrática, que el virus les suba más rápido que el tiro que te metes cuando te echan del último bar y que todas las mujeres que aparecen corran dando saltitos como las mariquitas del campo como si las señoritas no supiéramos correr. Pero se puede saber por qué, de los catorcemil novecientos sesenta zombies que heredan Londres, van los putos niños y se encuentran con su padre? ¿Una, dos... TRES VECES? ¿ESTO ES TODO LO QUE TIENEN PARA DARME POR OCHO EUROS?

Fin del spoiler

La otra cosa de la que me acordé es de La Mala, pero sólo por analogía. Siempre que escucho hip-hop en español me acuerdo de lo buena que es La Mala. Y siempre que veo una peli de zombies pienso en lo increíblemente inteligente, divertida, espeluznante y asombrosa que es la última Dawn of the Death.

Mayo 23, 2007

good morning youtube: cries and whispers

Estos días tengo tres trabajos a tiempo completo, uno de ellos, la búsqueda de un bonito lugar para derrumbarme al salir de la redacción. Hoy he descubierto que hay un sitio llamado Cochabamba y que no se lo había inventado mi madre para decir un sitio tan inimaginable que era lo más lejos que un sitio podía estar. Y no está tan lejos, está en Madrid.

He visto las serigrafías de Shag en Madrid Comics. ¡Serie limitada! ¡99 euros! Y mis maravillosos anfitriones han conseguido las tres primeras tazas de Forges. Mi favorita es la de las siete. Cada vez que la miro se me atraganta el café.

He visto muchos pisos. Muchos. Éste era perfecto para una soltera con gatos. Éste tiene los techos bajos, pero tiene muchísima luz. Éste es mi favorito. Es precioso. Y está en una casa de putas sin ascensor.

El tubo es para que se entretengan mientras estoy de servicio. Para todo lo demás, aprovechen que Susannah está en racha.

Mayo 19, 2007

Mayo 04, 2007

The Shield

theshield.jpgUna vez le leí a Harold Bloom -que a mí me cae excepcionalmente bien y me parece muy gracioso- que a su edad ya no lee novelas que acaben mal salvo que sean obras maestras. Me pareció de un sentido común aplastante: si la perca es raticida no te compensa el bajón. Hasta ahora, yo le había aplicado la máxima a The Shield. Ahora acabo de terminar la quinta temporada y ya no sé. El mundo es una mierda.

A estas alturas, creo que The Shield es el mejor drama televisivo que he visto en mi vida. Julian y yo hemos visto cinco temporadas y, cada episodio, paramos una media de diez veces para a)respirar, b) gritarle a Aceveda, c) compararlo con CSI y d)confirmarnos el uno al otro la genialidad del casting, el talento de los guionistas, la asombrosa naturalidad de los actores y el realismo de las escenas. Ver The Shield es como leer A Sangre Fria cuando tienes quince años, es implacable y brillante y no te das cuenta de que te estás comiendo las rodillas hasta que te caes del sillón. Pero lo de Lem ha sido cruzar la raya. Como decía Joey, están tan lejos de la raya que la raya es un puntito para The Shield.

¿Ha llegado a España la quinta temporada? Joder. Qué mal.

Marzo 09, 2007

profesionales de cine

dest_oct.jpg Sus sugerencias:

-La madre de Cartman en South Park (gracias jefe!)

De Alex:
- Shirley McLaine en Irma la Douce
- Michelle Pfeiffer en Los Fabulosos Baker Boys
- Morena Baccarin en Firefly/Serenity (más que nada por el sublime tratamiento de la profesión y, porqué no decirlo, lo deliciosa que está la muchacha)
- Elisabeth Shue en Leaving Las Vegas
- Jodie Foster en Taxi Driver
- Kim Basinger en L.A. Confidential
- Una buena parte del reparto de Sin City (premio a ensemble cast, anyone?) y quizás de Memorias de una Geisha (definiciones estrictas a parte)
- Meg Ryan en Hurlyburly (simplemente por el concepto de Meg Ryan como working girl)
- Uma Thurman en Mad Dog and Glory
- Cathy Tyson en Mona Lisa
- Rebecca de Mornay en Risky Business
- Sondra Locke en The Gauntlet/Ruta Suicida

Alex, Mia Kirshner en Exótica y Natalie Portman en Closer quedan descalificadas porque son bailarinas exóticas. O dicho de otra manera: se mira pero no se toca. De aquí:

- Claire Trevor en La Diligencia y en La Pradera sin Ley
- Julia Roberts en Pretty Woman
- Vivien Leigh en El Puente de Waterloo
- Jane Fonda en Klute
- Kathleen Turner en La Pasión de China Blue
- Stella Stevens en La Balada de Cable Hogue
- Anna Thomson en Sin Perdón

Las mías:

- Greta Garbo en La Dama de las Camelias
- Marianne Faithfull en Irina Palm
- Nicole Kidman en Mouline Rouge
- Susan Tyrrell en Angel (y secuela)
- Traci Lords en Cry-baby
- Yumiko Nogawa en Shunpu den
- Susan Sarandon y Brooke Shields en Pretty Baby
- Sharon Stone en Casino
- Theresa Russell en Whore
- Claudia Ohana en Eréndira
- Louise Smith + Deborah Banks + Liz Caldwell en Working Girls
- Anne Parillaud en La Femme Nikita
- Mariangela Melato en Amor y Anarquía

Mientras se les ocurren más títulos, un recurso para amateurs: la falda de botones de Irma.

BOLA EXTRA: Turn on the red light.

Marzo 07, 2007

Catherine Deneuve: 50 años

174809~Catherine-Deneuve-Posters.jpgPero de cine, porque ahí donde la ven, tiene 63. Además, está haciendo su película número 100. La Cinemateca francesa empieza hoy un festival dedicado a su carrera.

En el Independent entresacan una anécdota de A l'Ombre de Moi-Même, el libro de memorias que publicó hace tres años, donde se queja de que a Buñuel se le fué la mano con ella durante el rodaje de Belle de Jour. Especialmente con los desnudos. Estaba muy expuesta, en todos los sentidos de la palabra, y sufrí muchísimo -se queja. Tenía la sensación de que estaba más expuesta de lo que me habían dicho. Hubo momentos en los que pensé que me estaban explotando. Era muy infeliz.

A mi esa anécdota, que tiene un punto a las que se cuentan de Hitchcock con Tippi Hedren, me ha dado un poco de risa. Porque me acordaba de Mi último suspiro y de aquellas dos bromas imaginarias -los dos regalos inesperados por cortesía de Luis Buñuel- y es difícil no creer que se aprovechara un poco de la pobre Catherine, que entonces debía rondar los 23-24 años. Por otra parte, fué su mejor papel junto con Tristana y Repulsión, mi favorita de lejos. Y, según me dicen, en Hustle, donde curiosamente también hace de profesional. She's the call girl. He's the cop. They both take their jobs seriously...

BOLA EXTRA: Mi último suspiro (fragmentos) + putas en el cine.

Marzo 05, 2007

en los 80, estaba el vhs

terror on tape.jpgAlgunos de ustedes son demasiado jóvenes para haber experimentando lo que estoy a punto de describir y no lo entenderán porque han sido felizmente malcriados por la generosidad de los P2P en la intimidad de sus dormitorios. Pero hubo un tiempo en que los videoclubs eran negocios familiares regentados por un vecino con bigote y se llamaban cosas como Bogart, Cinema y Futura. Había una hija con trenzas y alambres o un hijo gordito con gafas que el domingo hacía los deberes sobre el mostrador. ¡Donde yo te vea! -decía su madre. Y eran los templos donde nosotros, prepúberes amamantados por una televisión donde lo más guarro eran las polis de Corrupción en Miami que siempre iban de putas para infiltrarse en el mundo del hampa, nos congregábamos alrededor de la sección de terror como Mishima delante del San Sebastián de Guido Reni. Arrebatados, ahogados en una confusión extasiada, como si una verdad que el mundo nos ocultaba y que tenía que ver con lo más profundo y lo más terrible de nuestros corazones emergiera naturalmente desde el fondo de los ojos ansiosos, los cuerpos desmembrados y las bellezas cubiertas de sangre que coronaban la estantería.

La historia que van a leer a continuación habla sobre las compañías que lo hicieron posible.

En los primeros 80, cuando el video doméstico estaba aun en pañales, hubo una inyección de compañías de video creadas para atender la creciente demanda del mercado de alquiler. Hay que recordar que todo esto era antes de que "tener" un video fuera económicamente rentable, cuando el precio de un sólo VHS estaba bien por encima de los 100 dólares. Alquilar era el único modo de ver aquellas películas en casa, mientras la programacion televisiba cambiaba sus películas de sobremesa, sus superestrenos y su cine de medianoche por talk shows, reposiciones de series para televisión y publicidad. Un montón de compañías se subieron al tren del VHS y crearon sellos para distribuir las películas que el público quería ver. Muchas se fueron de la noche a la mañana, después de sacar uno o dos títulos y comprender que hace falta dinero para ganar dinero. Otras se quedaron años.

Por favor, apaguen sus teléfonos móviles y no toquen nada o caeremos en un conflicto temporal irresoluble. Mirar estas portadas es como volver con mi mejor amigo a la plaza, donde nos enviaban nuestros padres a por el pan y una botella de soda, y volver a casa silenciosos y agitados, presintiendo quizá una hermandad monstruosa con aquellos actos de violencia inexplicable de la que nos sentíamos incapaces de hablar. Agradeciendo quizá un poco, que no nos dejaran abrir la puerta y confirmar ese presentimiento.

Ya lo sé, que a algunos de ustedes sí les dejaban. Pero mi madre dice que eso es no tener padres ni nada.

BOLA EXTRA: 'I was a teenage grindhouse freak', John Patterson recalls how the sticky-floored filmhouses of his youth gave him an education.

Febrero 26, 2007

all about hudson

dreamgirlsx.jpg

No sólo coincido al 100% con Antonio es su apreciación de la Hudson (ver comentarios), sino que me gustaría añadir una cosa: esa mujer tiene un punto Eva Harrington que se mata. La echan del American Idol por sobreactuar, de Dreamgirls por sobrepeso y ahora que le dan el Oscar se pasa la gala haciendo pucheros de gordita humilde. Venga...

Pero, con gran dolor en el corazón, Beyoncé pinchó. B: ¡Has perdido quince kilos! ¡tienes nueve grammys! ¡Nueve de cada diez fellow americans pagarían para hacerte la cera! Y envidiar a esa mujer, con su Oscar de la Renta XXL ... ¡es como pegarle a un inválido! Si se hubiera tragado la bilis con ansiolíticos y hubiera sido tan divina de cederle la gloria graciosamente a la Hudson, habría sido como cuando el video aquel de Lil' Kim con Christina Aguilera, que todos estarían pensando qué maja Beyoncé, ayudando a la gordita.

En lugar de: cómo me hubiera gustado ver lo que pasaba en ese camerino por un agujerito...

oscars #79

jlocamera.jpg

Ellen Degeneres presentaba la gala, los números musicales incluían a Celine Dion, Melissa Etheridge y un grupo de danza contemporánea. Borja Cobeaga y Javier Fesser se han vuelto a casa sin bicho, una pareja pre-teen multiracial ha presentado los cortos de animación y Jessica Biel llevaba un vestido que hacía que la hacía parecer una forzuda. Y señores, Jessica Biel es probablemente una de las mujeres más suculentas que ha pisado esa alfombra. He tardado cuatro Oscars en reconocer a Jack Nicholson. El equipo de cámaras estaba igual de desconcertado: se pasaron la noche echándole esas miraditas de yo a ese tío le conozco de algo...

Y, sin embargo, ha sido una de las galas más bonitas que he visto en años: Clint Eastwood le ha dado un Oscar a Ennio Morricone, Helen Mirren (y Catherine Deneuve y Diane Keaton aunque de otra manera) consigue que tenga ganas de llegar a los sesenta y la tríada Coppola-Lucas-Spielberg le ha dado el dichoso Oscar a Martin Scorsese. No he visto la película pero cuando he visto que todos se levantaban y que Jack Nicholson sonreía y que Cate Blanchett, Kate Winslet y la fila uno de treintañeras nominadas empiezaban a hacer pucheros como haciendo méritos para ser su Dicaprio con tetas en la próxima trilogía, me he dejado llevar por el momento y he abierto un bote de Strawberry Cheese Cake de kilo y medio.

Lo peor: en el repaso a los RIP se han olvidado de Yvonne de Carlo. Y la danza contemporánea.
Lo curioso: si hubiera podido colarme en la after-party con un bote de cloroformo, creo que se lo habría enchufado a Gwyneth Paltrow. Con ese vestido de añara de Zac Posen estaba para untarla sobre tostadas. ¡Y este año ni siquiera le he visto los pezones!

Febrero 21, 2007

la serie B no era eso

phantomlake.jpg

Alguien ha dicho que el trailer de Los Cronocrímenes es muy "Serie B" y, como lo de serie B se ha manoseado tanto desde finales de los 80 y hay quien lo va pegando en todos los frentes ya no hay quien sepa lo que te quieren decir cuando dicen que una película es muy serie B. Quizá quieran decir que es ciencia ficción. O que es alternativa, que hay homenajes a una trilogía de culto, que tiene el saborcillo ese cafre de pizza casera y tomate frito que nos pone tan tontorrones o que hay un negro que muere sujetando un detonador. Ante tamaña indecisión, Nacho aprovecha para darnos una pequeña lección de etimología cinematográfica:

Serie B es un término fabricado a partir de ciertas estrategias de producción y distribución que existieron hasta finales de los años 40 en la industria norteamericana. Se consideraban películas de serie B aquellas fabricadas con el propósito de rellenar sesiones en salas (la mayoría dobles), compensar costes de producción, justificar gastos y, en general, cubrir huecos en las políticas de producción de un modo barato y mínimamente rentable. Con la muerte de los grandes estudios murió la serie B, y eso debería darnos a entender hasta qué punto la relación entre las películas gordas y las flacas era tan complementaria.

Bajo este prisma tan serio y aburrido ¿A qué películas podríamos llamar hoy en día “películas de serie b”?. A nivel mundial, serían esas películas baratas, con ambiciones o no, que las distribuidoras gordas incluyen en paquetes de venta junto con las grandes apuestas de la temporada. Esa película con Charlie Sheen que te tienes que comer como exhibidor o canal de televisión si quieres poner Dos policías Rebeldes II.

A escala española, se trataría de esas películas que se producen con la lóbrega intención de no estrenarse o de estrenarse de tapadillo. Sus productores han hecho el cálculo y han descubierto que ya resulta rentable matar la película antes de nacer, así que la emparedan (a ella y a todas las ilusiones del director y todos los que se implicaron en ella) por cuatro perras. En efecto, la serie B española existe y nos da un número incontable de títulos cada año. Y rezo para que nuestra película no entre en esa categoría jamás.

Lo que no dice Nacho -no porque no lo sepa sino porque se le ha olvidado- es que la película de serie B más famosa de todos los tiempos fue Casablanca, un proyectucho de propaganda bélica que fué de mano en mano hasta parar en las de Curtiz. Pero, como lo cuentan muy bien aquí, yo les copio y les pego:

Todo empezó cuando los hermanos Epstein enviaron a Hal B. Wallis, el responsable de todas los filmes que se rodaban en la Warner y el verdadero cerebro de Casablanca, un guión basado en una ignorada obra teatral de Murray Burnett y Joan Alison, titulada "Everybodys Comes to Rick". El avispado productor vio en el proyecto grandes posibilidades comerciales y, aunque el guión no le pareció nada del otro mundo, se puso manos a la obra. Así fue como se fraguó esta leyenda del cine. La busca del director comenzó con William Wyler, pasó por Vincent Sherman y William Keighley y terminó con Michael Curtiz, un cineasta todo terreno famoso por su habilidad para destrozar la lengua de Shakespeare con un estilo similar al de Tarzán y por haber convertido a Errol Flynn en un audaz espadachín. Los ejecutivos del estudio habían pensado en Ronald Reagan y Ann Sheridan para los papeles de Rick e llsa. Y también se barajaron los nombres de Hedy Lamarr, Tamara Toumanova y Michele Morgan, pero afortunadamente fueron descartados. En su lugar, Wallis eligió a dos estrellas ascendentes, Humphrey Bogart e Ingrid Bergman, una decisión que los amantes del cine siempre le han agradecido. Y... ¿quién sabe? Quizá el rumbo de la historia hubiese cambiado si el papel de Rick lo hubiese interpretado Ronald Reagan...

El comentario sigue con otras anécdotas del rodaje, pero tendrán que seguir por su cuenta. A mí Casablanca me parece un pestiño, Ingrid Bergman me parece una vaca y el único personaje que tolero es el de Claude Rains, por ese momento en que dice: ¡Que escándalo! ¡He descubierto que aquí se juega!

Febrero 05, 2007

factory blah

andyedie.jpgPobre Eddie. La película de George Hickenlooper tiene la ambición, la calidad y la profundidad de Dirty Dancing 2. Con peluca y pestañas postizas, Sienna Miller se parece realmente a Eddie, pero el encanto se hace añicos en cuanto la oyes hablar. Y. aunque no he visto a la Miller en ninguna otra película, algo me dice que la culpa no es suya. Sólo hay que ver al resto del reparto: Andy Warhol (Guy Pierce) parece imbécil, Bob Dylan parece imbécil, Gloria Schiff parece imbécil. Nico parece muy imbécil. The script came to me, and I knew very little about Edie and just a little about Andy -dice. Y no se crean que ha perdido el tiempo en cosas banales como investigar o preguntar por ahí. No sólo la película está llena de anécdotas imposibles que chirrían en esa parte del cerebro que los fetichistas tenemos desproporcionada; no hay una sola referencia artística, cinematográfica o musical que ponga en contexto a toda esta gente. Para ser una biografía de los personajes más carismáticos en la ciudad más carismática de la época, hace falta cierto talento para producir una película tan aburrida.

Hay un momento que me ha sacado particularmente de quicio. Eddie y Dylan -cuya relación parece inspirada en un capítulo de Melrose Place- están en una charca y Dylan le pregunta: ¿cómo una chica bien como tú ha acabado haciendo cine como éste? Eddie le dice que es por Holly Golightly y Desayuno en Tiffany's y él le pregunta todo autosuficiente: ¿has leído el libro?

Porque, si hay algo que Hickenlooper sabe es que Eddie iba al cine pero Dylan leía libros. Quizá le sorprendería saber que Eddie conocía personalmente aTruman Capote. Una vez dijo que bailar con ella te hacía sentir la persona más maravillosa del mundo.

Enero 26, 2007

hay conejos, y conejos

beatrix-potter30.jpgAnthony Lane sobre Miss Potter, la película sobre Beatrix Potter con Renee Zellweger y Ewan McGregor:

Why, one must ask, did McGregor take the part? I can only imagine that he received the script one morning, after a late night, saw the words "Beatrix Potter", asumed that he was being offered the role of his namesake, Mr.McGregor, fancied himself in a long white beard running past cabbages with a rake, mouthing Scotch oaths at departing vermin, called his agent to accept, and went back to bed. Not until later did he realize that he would be required to utter the line, "We shall give them a bunny book to conjure with."

Only one man on earth can speak those words with a straight face, and that is Hugh Hefner.

Como no puedo enlazarlo porque el artículo aún no ha llegado a la edición digital del New Yorker, les resumo: Lane compara a Potter con Jane Austen y da a entender que, si aun viviera, ahora estaría persiguiendo a la Zellweger con un machete. Both her life as a farmer and her work as an artist were a protest against the cute.

Yo de Beatrix Potter sólo recordaba las pegatinas de conejitos que usaban las niñas de mi clase para poner su nombre en los libros. Si todo esto les ha despertado cierta curiosidad (o porque quieren a Anthony Lane tanto como yo misma) página 12 tiene una mini-biografía (también un rato endulcorada) y la Universidad de Ohio, algunos de sus cuentos más representativos.

eramos pocos

Por si quedaba alguien sin ver el corto de Borja Cobeaga, Nacho le ha dedicado su primera entrada en El Pais. ¡Como tiene que ser!

pd. No me puedo creer que hayas dicho que a La Huella le faltan tortas.

Enero 08, 2007

love links

dita-von-tesse.jpg

In Loving Mammary: tracking 100 years of breast obsession. (via)

Las tetas más bonitas del mundo newpic.gif

sophia + Jayne

Lauren + Humphrey + Marilyn

Scarlett Johansson + Breasts = High-Selling Hand Bags

Inflatable Breasts Dress (via)

Gia: the best tits in the business.

RM, Legendary Breastman Extraordinaire: Not that I'm Horatio Alger... + bigger is definitely better + Splash#8 + Thanks for the mammaries (a memory of RM)

Salon: No breast too large.

The Guardian: Breast in show

The Village Voice: Bosom Maximus

The Breast He Could Do

The Archive: A HUGE free resource of natural big breasts.

Lori Gottlieb: Breasts on the brain: I accepted men's relationship with breasts as a fact of life, but I was deeply disturbed by this new fascination with breasts en masse.

BOLA EXTRA: Pornography and Technology: a love affaire, notas y enlaces de Regine Debatty sobre la charla de Tina Lorenz en el 23C3.

Bola 2. Me ha dicho un pajarito que Nacho ha filmado el desnudo frontal más bello del cine español. No puedo esperar al estreno.

Diciembre 14, 2006

el cine en tiempos de cólera

En el New Yorker, Anthony Lane acaba su recuento anual de las mejores películas del año con la siguiente anécdota:

Mi momento más triste del año en una sala de cine fue hace un mes, viendo "All About Eve" con un grupo de conocidos, una de los cuales se acercó a hablar conmigo al final. "¿Qué ha pasado?" -me preguntó.

Bueno -le dije. -Ann Baxter consigue el premio y Bette Davis está ahí toda quemada y George...

No -me dijo con un taconeo -¿Qué ha pasado con películas como ésta? Películas con cuatro papeles grandiosos para mujeres y diálogos que te gustaría citar. ¿A dónde se fueron?

Lane le dice que no sabe pero que seguro que no van a volver. Y yo, que prefiero un buen guión a un buen polvo, fíjensé lo que les digo: no hace falta.

Nosotros, además, le tenemos a él.

Noviembre 28, 2006

Gwoemul, the host

HOST-THE.jpgYo soy más de Dark Water, con ese inteligentísimo abuso de las cámaras de seguridad y ese pelo-uzumaki que se cuela por los resquicios... pero hay algo que tiene The Ring que no tiene ninguna otra y es un momento de lucidez que se chotea diabólicamente de la resolución medio-cristiana-medio-Christian-Andersen del cuento de fantasmas tradicional y sus conclusiones idiotas. Si no la han visto y tienen intención de verla dejen de leer en este preciso momento. La madre se mete en la cama con su aterrorizado hijo y le dice toda orgullosa: no te preocupes, mi amor. Ahora que la he liberado estarás a salvo. Y el niño, que será más pequeño que ella pero tiene más sentido común, la mira como si fuera imbécil y le dice: ¿que has hecho qué? Hay un momento de confusión maravilloso en que nosotros, espectadores, empezamos a entender la cagada al mismo tiempo que la mamá. Ella es el malo. No es un alma en pena que necesitaba de nuestra ayuda para encontrar la paz sino una hijadeputa comeniños que ya daba guerra en el pozo pero es que ahora te vas a cagar. Bellísimo.

Lo malo del Ringu, ahora también lo sabemos, es el efecto bullet time, que luego nos hemos jartao de ver atormentados matojos de pelo haciendo la cosa esa asquerosa de los brazos sin el encanto de la primera. Desde la cosecha 2003 hacía falta una renovación, algo que combinara lo mejor de la tradición asiática y lo retorciera hasta que pareciera fresco, terrorífico y original pero con referencias. Hacía falta un bicho que fuera un bicho, un héroe poco probable y bellas adolescentes que se convierten en bellas máquinas de matar con el pelo lleno de barro y que nada, absolutamente nada, se pareciera a la Guerra de los Mundos de Tom Cruise. Parece que todo ha llegado de Korea y se llama Gwoemul. Emulen sin más.

MAS: trailer de allá y trailer de (un poco más) acá y sepan que Kim Jong-il ha dicho que la película le gusta porque retrata de manera realista que las tropas americanas invadiendo Korea del Sur es el verdadero mónstruo que roba las vidas de sus gentes y destruye su felicidad.

Noviembre 01, 2006

feliz noche de todos los santos

Nosferatu.jpg

Ahora lo moderno es irse de parranda y vestirse de Morticia pero la tradición de todos los santos es cinéfila por definición. En españa nos gusta la parranda y encontramos pronto un compromiso: ir a ver al tenorio y después, rebotellón. La tradición americana es vestirse de lagarterana y cantar a coro The Rocky Horror Picture Show y en alemania, que es un pais donde sí se respetan las cosas, se dedica la noche al expresionismo patrio. En honor a ellos les invito a descargar y disfrutar dos clásicos: Nosferatu de Murnau y El gabinete del Dr. Caligari de Robert Wiene.

Pero en mi casa, la noche más negra del año está dedicada al horror de hadas, a los cuentos negros y las adaptaciones turbulentas de los hermanos Grimm. Por eso, mis cinco recomendaciones para pasar esta noche son:

*Otesánek, de Jan Svankmajer
*En Compañía de Lobos, de Neil Jordan
*El baile de los vampiros, de Roman Polanski
*Yo caminé con un zombie, de Jacques Tourneur
*La Invasión de los ladrones de cuerpos, Don Siegel

¡Feliz noche de todos los santos!

Septiembre 28, 2006

cine por el morro en barcelona

La Filmoteca de Catalunya cumple 25 años y lo celebra de la mejor manera: con un programa de buenas películas y una semana de sesiones gratis. Si se acercan entre el 2 y el 8 de octubre podrán ver:

'El hombre elefante', 'Una historia verdadera', 'Mullholand Drive' y 'Corazón salvaje', de David Lynch; 'Aiguaviva', de Ariadna Pujol; 'El nacimiento de una pasión', de Jesús Sánchez; 'La isla', de Kim Ki-Duk; 'La bicicleta', de Sigfrid Monleón; 'La leyenda del tiempo', de Isaki Lacuesta; 'Vivir en el Hermitage', de Aliona van der Horst; 'Febrer', de Sílvia Quer; 'La gran final', de Gerardo Olivares; 'Los vikingos', de Richard Fleischer, y 'El gato sin cola', de Stig Lasseby.

Y todo por su cara bonita. Creo que las únicas que yo he visto con las de David Lynch, aunque nunca me canso de Mullholand Drive. Preveo aglomeraciones: eviten conflicto recogiendo sus entradas mucho antes de la película. Para los cinéfilos no residentes, el sábado que viene empieza un ciclo de cine clásico en La 2: Amar el Cine. El primer título programado es Ser o no ser, de Ernst Lubitsch.

MAS enlaces de cine: Jim Emerson is collecting great opening shots from movies, un blog dedicado a las mejores "aperturas" del séptimo arte y The lost art of film editing.

Aquí empieza la premiere mundial de Day of the Figurines de Blast Theory y abandonamos el barco para asistir a la inauguración.

Septiembre 17, 2006

La Dalia Negra Review: cagada y consenso

silver.jpg

En el New Yorker, David Denby hace un comentario muy a cuento acerca de Los Angeles como esa mezcla de ciudad real e imaginaria que se revuelca constantemente sobre su propio mito, como también ocurre con París, Praga o Nueva York. L.A. es un vampiro fascinado por sus propias víctimas, un fetiche morboso que, en mi opinión, deslumbra con especial ferocidad en Mulholland Drive. Sobre la Dalia:

Brian De Palma's period re-creation, "The Black Dahlia"; suffers from this rampant allusiveness. The picture is a kind of fattened goose that's been stuffed with goose-liver pâté. It's overrich and fundamentally unsatisfying.

Stephanie Zacharek, en Salon, adora a De Palma y aborrece a Elroy, posición que despeja inmediatamente con un arranque demoledor:

To see how James Ellroy, supposedly a master of modern hard-boiled fiction, stands up to the true masters, try this simple test: Look at your bookshelf and see how much space any three novels by Cain or Chandler take up. Now try the same with any three books by Ellroy.

Fatter, aren't they?

Eso demuestra que a los críticos no les pagan para hablar de estrenos sino para decir la clase de cosas que te hubiera gustado decir a ti. Para hablar de la peli se baja un momento de la escoba y confiesa con dolor de madre que la Dalia es un despliegue de encantos sin conexión alguna pero que todos aquellos que dicen que De Palma es un misógino irán al infierno de los energúmenos ignorantes y verán películas de Polanski para comparar.

A Manohla Dargis en el NYTimes la (posible) misoginia de De Palma le parece muy estilosa y estimulante (Mr. De Palma has a flair for the frenzy of violence, specifically when visited on the female body, which makes him seem an ideal fit for this spectacularly cruel crime, a Dana Stevens, Slate, la (posible) misoginia de De Palma le parece muy mal y extensible a sus protagonistas (Where Ellroy exposed, with an often brutal candor, the misogynist rage behind his protagonists' (and his own) obsession with the beautiful, bisected murder victim of the title, De Palma exploits that same misogyny without a trace of introspection) y las dos consideran que la película carece de la pasión humanizadora de la novela original. Tienen razón: La Dalia ha sido clasificada R por la MPAA por violencia extrema contra las mujeres, contenido sexual y blasfemia. A Elroy le palmó la madre y su recuerdo le tortura pero De Palma, ¿qué ha perdido De Palma para justificarse?

Scott Foundas en LA Weekly repasa el reparto con incredulidad (one of the most head-scratching casting boondoggles since John Wayne played Genghis Khan) y David Edelstein, que aventuró hace unos meses que la Dalia de Brian de Palma podría ser el matrimonio perfecto entre director y tema y mencionó Vértigo y nosequé mas, ahora le echa la culpa a Josh Friedman y a la novela por la cagada. En cuanto al factor (posiblemente) misógino, ironiza sobre lo que parece un bofetón del director:

Out of perverse chivalry, the director, who has spent his career batting off (largely unfair) charges of eroticizing violence against women, points his camera at one of history’s most hideously fascinating crime scenes from a football field away.

Por una vez, la crítica es unánime en casi todo lo esencial. Josh Hartnett no es ni Guy Pearce ni Russell Crowe (ni un hombre, añadiría yo), Scarlett Johansson necesita mano dura (o cualquier otra cosa dura) y De Palma es un director de talento incapaz de arrancar grandes interpretaciones de actores que no son grandes de por sí (mi pasión irracional por Scarface me impide pensar con claridad y no tengo nada personal que añadir a ese respecto). Hay controversia en cuanto a Hillary Swank; Scott Foundas dice que es puro noir, Dargis dice que tiene un toque a la Katharine Herpburn y otros piensan que parece un travestido histérico con delirios de Lauren Bacall. Nadie entiende por qué una parte integral de la trama estipula que Swank y la Dalia son como hermanas gemelas porque no se parecen un cuerno y tampoco se sabe muy bien si la gran escena de Fiona Shaw como madre del travestido pretendía ser graciosa o no. Al final, todos coinciden en que lo mejor de la película es Mia Kirshner y su despliegue de fragilidad y desesperación en las cintas de los castings. Los rollos descartados de los castings son la única prueba de que la Dalia existió fuera de la fantasía del resto de los personajes, incluído su asesino, y de el objeto en el que se ha convertido; su propio cuerpo mutilado, desangrado, vaciado y abandonado en un descampado de Norton Avenue.

Mia Kirshner tendría que morirse y renacer varias veces después de haber sido muy buena muy buena para convertirse en la sombra de Jean Simmons pero hacer de piltrafilla medio asmática con cara de angel en busca de protección se le da bien. A lo mejor es que Elizabeth Smart era eso exactamente, una piltrafilla llorona pero ambiciosa en busca de alguien que la convirtiera en estrella. Claramente lo encontró, que es lo verdaderamente interesante de toda esta historia y nos devuelve a la primera crítica de David Denby y a la ciudad imaginaria de Los Angeles, donde todos los coches son negros, todo el mundo tiene un pasado y todas las conversaciones tienen un aire como de amenaza y de tensión sexual. AND there is nothing wrong with that.

MAS CRÍTICAS de interés: J. Hoberman en The Village Voice + Stephen Hunter en el Washington Post

PREVIAMENTE en LPC: James Elroy: retrato de una obsesión

THX Will for the pic.

The last picture show

marylin-bert_stern_x.jpg

Para el espectador del 2006 que Marilyn se desnude no tiene ningún interés. Lo que nos impresiona es que vemos cómo se emborracha, cómo sus ojos dejan de fijarse en un punto concreto, como sus músculos se relajan bajo el efecto del alcohol y las pastillas. Es un documental sobre una persona que quiere borrarse a base de exhibirse.

La incombustible vigencia de 'la diosa', Octavi Martí

Septiembre 13, 2006

vale, ya está bien

Que levante la mano al que le guste Clive Owen

Septiembre 06, 2006

proximamente: The Science of sleep

JAmes Elroy: retrato de una obsesión

BD.jpgEl cine -dice James Ellroy- impregna la cultura mucho más inmediata y largamente que los libros. Los dos estrenos estrella de la temporada, Marie Antoinette y La Dalia Negra han aparecido como las tropas de Anibal, haciendo estragos semanas antes de llegar. Las más afectadas, al menos hasta el momento, han sido las pasarelas y la industria editorial.

Por los vídeos ya se entiende que Sofia Coppola va a hacer de Maria Antonieta una especia de Sisí al revés, de James Dean con peluca y que vamos a estar encantados porque vivió intensamente, llevó unos zapatos de fábula y su cabeza rodó como dios manda, en la flor divina de su juventud. La industria textil de copete encantados de la muerte porque les da la excusa para ponerse moñas con los lazos y los entrebajos de veinte capas. No trascenderá a su estreno, como el flequillo peek a boo de Verónica Lake que fue prohibido en las fábricas textiles para evitar sangrientos accidentes laborales o la chaquetita de lana de toda la vida que hoy se llama Rebeca por un equívoco en honor a Alfred Hitchcock. Pero será bonito mientras dure, que ya es.

Para las editoriales, es otro chollo: ya se han reeditado todas las biografías, rosas, azules y verdes de la Marie Antoinette y de su astuta rival Madame du Barry y lo que te rondaré morena. La necrofilia aristocrática desentierra a las viejas glorias de la biografía rosa-feminista y el género epistolar para que podamos regalar a las tías estas navidades. Para James Ellroy, sin embargo, que la Dalia Negra se convierta por fin en una estrella del celuloide significa mucho, mucho más.

A post-war Mona Lisa, an L.A. quintessential
Decía Thurston Moore hace ya muchos años que la diferencia entre una adicción y una obsesión es que las dos ocupan mucho espacio en tu cabeza, pero que la adicción no te deja hacer nada mientras que la obsesión no te deja parar. Es verdad que la obsesión no siempre te empuja a hacer cosas loables, como crear una molécula capaz de convencer a las células cancerígenas para que se suiciden (sic) o reconstruir un dinosaurio para ver qué talla tiene, pero es lo único que hace que la vida merezca la pena. Todos estamos obsesionados con algo y, si no lo estamos, es que ya estamos muertos. En el caso de James Ellroy, como en el de Truman Capote o de Tennessee Williams, la gran obsesión de su vida fue la madre que le parió.

Pero todo esto lo explica de manera ejemplar en un ensayo que será la antesala de la reedición del libro y está publicado íntegro en el siempre maravilloso Virginia Quaterly Review.

MAS: Biblioteca del crimen: the black Dahlia | Trailer de la película | Black Dahlia Confidential: entrevista al autor | repaso foto a foto del caso sin resolver | archivos de la investigación en el FBI

Extra: las fotos del estreno en el festival de Venecia. Las pongo porque Scarlett Johansson le hace sombra a Mia Kirshner. No se puede decir más.

Agosto 03, 2006

The Mysterious Geographic Explorations of Jasper Morello

jasper morello 01.jpg

Set in a world of iron dirigibles and steam powered computers, this gothic horror mystery tells the story of Jasper Morello, a disgraced aerial navigator who flees his Plague-ridden home on a desperate voyage to redeem himself. The chance discovery of an abandoned dirigible leads Jasper through unchartered waters to an island on which lives a terrifying creature that may be the cure for the Plague. The journey back to civilization is filled with horrors but in a shocking climax, Jasper discovers that the greatest horror of all lies within man himself.

The Mysterious Geographic Explorations of Jasper Morello (via Marcus)

Julio 26, 2006

the streets were dark with something more than night

DI2.jpg

It had begun to rain outside an I watched it get dark and didn't even turn on the light. That didn't help me either. I was all twisted up inside, and I was still holding on to that red-hot poker. And right then it came over me that I hadn't walked out on anything at all, that the hook was too strong, that this wasn't the end between her and me. It was only the beginning. So at eight o'clock the bell would ring I would know who it was without even having to think, as if it was the most natural thing in the world.
Double Indemnity, 1944

READ: Double Indemnity (guión) y The Simple Act of Murder, el ensayo de Raymond Chandler, tal cual lo publicó el Atlantic Monthly en 1945.

+ Preciosa postal coloreada y Perdición por un tubo: uno y dos

Julio 23, 2006

doris wishman blood

Doris Wishman: I don't care what people say. I make my films with love and care, and as I always say, "Not Eastman Color, but Wishman Blood".
(The Other Hollywood, the uncensored history of the porn film industry)

EXTRA: Satan was a lady | Bad Girls Go To Dildo Heaven: An All-Nude Tribute To Doris Wishman | Remembering the grand dame of American sexploitation films | Sexploitation Queen | Interesting Mutherfuckers | The Films

Julio 12, 2006

The trouble with Sylvia

sylvia.jpeg

No contentos con aquello, la fábrica de sueños vuelve a la carga con La Campana de Cristal. El artículo del Independent comenta, sin oportunismo ni nada: La novela fue publicada en enero de 1963. Un mes más tarde, Plath estaba muerta.

La ilustración la hizo Adrian Tomine para en Newyorker cuando estrenaron la primera aberración.

Julio 04, 2006

Mary Carey: where Russ Meyer meets william FAulkner

pervert_corn.jpg

Oh my God! That's my favorite scene, too! Except filming it made me nauseous, because we did, like, 20 takes and used real butter and the smell of it started to make me sick."

Lee el resto de la "entrevista" en Mary Carey Superstar.

Junio 30, 2006

El señor de la guerra

lord-of-war-poster-1.jpgVayan a ver El Señor de la Guerra. No le hagan mucho caso a la crítica de Javier Ocaña porque no se ha enterado de nada; eso que él considera una falla y que describe poéticamente como "una granada que nunca explota" no es tal. Yo sé a qué se refiere: hay muchos momentos a lo largo de la película que deberían cambiar el curso de los acontecimientos y no lo hacen. Pero es que, como diría manolito, datis, señora. Datis de point.

Al tontaina gafipasta (no digo a Ocaña que no le conozco de nada sino al típico listo que acabas conociendo en la filmoteca y siempre te da la vara con sus perogrulladas de indiboludo) le parecerá que la producción es demasiado exquisita y que es demasiado entretenida para tomarsela en serio, pero es que la dirige Andrew Niccol (Gattaca, The Terminal, S1m0ne, El Show de Truman) y ese hombre sólo sabe hacer las cosas de una manera: con clase. Hay melodrama de blockbuster entre los personajes principales y muchos de los actores secundarios dejan que desear, pero es que es una película americana. Y además da lo mismo porque al final de todo eso, de la producción exquisita, de los tirones que no germinan como dice el otro en explosión, la verdad inunda la sala de cine como si fuera un glaciar. Y no lo hace llevando banderas porque no le hace falta, que bastante tiene la verdad en esta peli con ser lo que es. Y no plantea preguntas y esconde la mano; si ya te has hecho las preguntas correspondientes se atreve hasta a contestarlas. Si alguna vez ha salido de tus labios la frase "cómo es posible que haya gente capaz de" refiriéndote a persona, organización, gobierno o entidad financiera, es de visita obligada. A mi me resolvió muchas de las dudas sobre el motor de la ambición humana con una sola frase.

No les voy a decir cuál es. Vayan a verla.

nota. Rubén ayer vi Hard Candy en casa de unos amigos y me acordé mucho de tí. Cuánta verdad había en tus palabras. Y qué tiempos estos.

Junio 29, 2006

Lois Lane: lo que podría haber sido del mundo si ella llevara las medias

loislane.jpg

Una stripper me dijo una vez -recuerda Troy Patterson- que el motivo por el que tantas profesionales del sector eligen nombres con doble "L" -Lulú, Lily, Lola- es porque al decirlo haces que tu lengua golpee arriba y abajo como cuando estás lamiendo algo. La stripper en cuestión era Elisabeth Eaves, colaboradora de Slate y autora de Bare, las memorias de su vida en la cabina del peep show y su nombre de guerra era Leila. Clip-clop con la lengua. El efecto queda explicado (sin que tenga nada que ver) en el primer párrafo de Lolita, donde la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Pero ¿qué tiene ésto que ver -se pregunta Patterson- con las amigas de Superman? Linda Lee -aka Supergirl-; Lana Lang, su primera novia; Lori Lemaris, fling universitario. Lois Lane.

Aparte del giro freudiano del chistecillo final (¡Lex Lutor!), el artículo es en verdad una carta de amor a la no siempre amante partenaire de Superman, cuya relación con la diva está más relacionada con su tendencia a meterse en líos que con su verdadera necesidad de un protector. Lo sabemos desde el principio: en la primera cita ya casi se mata queriendo volar por su cuenta. Es como la Trillian de la Guía del Autoestopista; se va con un soberano imbécil pero ¿qué persona en su sano juicio diría que no a una nave espacial? Mi escena favorita de Supermán será siempre la primera vez que se ven -con las mallas puestas- cuando Super rescata a Lois que está cayendo en picado de un edificio. Con repugnante autosuficiencia, le dice a la dama: no te preocupes que yo te sujeto. Y ella, periodista hasta la médula y sin calmarse ni un poquito, le mira indignada y le dice: y a tí, ¿quién te sujeta a tí? Siempre he pensado que esa escena les pone a los dos en su sitio. Me alegra ver que al menos alguien me da la razón.

En la última película, por cierto, Lois es madre soltera y ha ganado el Pulitzer con un editorial titulado “Why the World Doesn’t Need Superman”. El día que pueda burlar la ley de la gravedad por su cuenta mandará a la medianía de vuelta a Krypton a meditar otros cinco años. Y eso sí que sería un giro de tuerca interesante...

MAS: The Lois Lanes

Anthony Lane sobre Superman Returns en el Newyorker: Picture my disappointment as I realized that, for all the pizzazz of “Superman Returns,” its global weapon of choice would not be terrorism, or nuclear piracy, or dirty bombs. It would be real estate. What does Warner Bros. have in mind for the next installment? Superman overhauls corporate pension plans? Luthor screws Medicare?

Junio 27, 2006

NYMag: And God Created Scarlett

scarlettwoody.jpg

El juego de palabras es un guiño a Joger Vadim pero la foto de Andrew Eccles sale de otro sitio.

La serie es para el artículo de portada del NYMag sobre la última película de Woody Allen y para uno de mis últimos posts: los huesos no se comen.


Junio 22, 2006

welcome home winona Ryder

Es con gran placer que les transmito la noticia, leída dos veces y comprobada posteriormente para no partirles el corazón con vanas esperanzas: Winona y Daniel Water cabalgan juntos de nuevo.

La historia de Sex and Death 101 sigue la vida de un hombre, interpretado por Simon Baker, cuya vida pasará por una convulsión cuando recibe un e-mail con una lista de las 101 mujeres con las que se ha acostado y, extrañamente, con las que también practicará sexo en el futuro. Después se cruza con el personaje de Ryder, una mujer fatal que acusa a los hombres de cometer crímenes de sexo con las mujeres. El productor Brokaw afirma que la película contendrá numerosas escenas de sexo y frecuentes desnudos.

Sólo nos queda decir, bienvenida a casa, Winona. Y que sea para bien.

gracias pulga. Cita del Cultural.

Junio 17, 2006

X-Man, Ultraviolet, yawn

jansen1.jpgDecir que la última X-Men es la peor de las tres es como admitir que juegan en la misma liga. Decir que Utraviolet es mala es como admitir que es una película. Las dos cosas son absurdas. Y la culpa de la piratería y del P2P no la tienen los Pirate Bay y el terrorismo internacional, la tienen los restaurantes que te cobran jamón de jabugo y te sirven pollo frito con aceite recalentado que te deja la piel hecha un asco y el colon irritable. Yo no me arrepiento de haberme visto la saga del Señor de los Anillos en el cine tres veces pero estoy de mala leche por haber tirado el ancho de banda descargando Ultraviolet. Me gustaria pensar que me he sacrificado para que mis amables lectores se ahorren el trámite.

X-Man 3 es tontita, aburrida y, sobre todo, misógina. Al contrario que su predecesor, Brett Ratner no sólo odia a las mujeres sino que odia a las mujeres bonitas, una bajeza tan imperdonable que ni cuando la peluquera tatuada le mete a Hale Berry las dos yoyas que te hubiera gustado meterle tú por mariliendre y por coñazo le perdonas lo que le ha hecho a las otras. Sólo para empezar, Mística muere. No, peor: ¡se vuelve Anna Wintour! Y no, no es como cuando Antonio dijo lo de Trinity porque lo de Mística pasa al principio así que cierren el puchero. Anna Paquin se pasa la hora reconcomiéndose porque su novio ronda los dormitorios de una mutante menor de edad que, admitámoslo, está mucho más buena que ella y además sabe patinar. Y cuando Famke Janssen, poderosa entre poderosas, mutante alfa, la más bella máquina de destrucción que se le haya ocurrido a la Marvel regresa de entre los muertos para cargarse a su novio, follarse a lobezno y destruir la humanidad, la deja en segundo plano con el ceño fruncido, abrigos de Camden Town y el pelo hecho un asco. Brett Ratner no tiene perdón de dios. Debió quedarse haciendo vídeos de cómo otra gente hace vídeos para Madonna. Se le daba mejor.

Lo único interesante que se puede decir sobre Ultraviolet es que, por algún prodigio de maquillaje, Milla Jovovich parece Selma Blair. Y las dos películas tienen al mismo niño haciendo exactamente el mismo papel. No que Milla se tenga que parecer a nadie pero es curioso. Por lo demás, la única crítica que veo en IMDB es acertada, razonada y empíricamente correcta: es la peor película que he visto jamás. No vale ni las seis horas que tardas en bajártela. Están advertidos.

Junio 12, 2006

Mayo 27, 2006

un bosque en invierno

Una adaptacion ruso-japonesa del popular y psicoanalitico cuento de Caperucita roja, bienhallado en agent bedhead y señalado por mr. Nicholas Packwood.

Abril 28, 2006

art is for pussies

deathisforpussies.jpg

Mi personaje favorito de Ghost World (la película) es la profesora de arte; cada vez que aparece me tengo que sujetar las tripas para que no se me salgan. Y creo que Art School Confidential, el ultimo proyecto Terry Zwigoff-Daniel Clowes, debería ser la secuela para todos los que estaban mas interesados en la señorita Allsworth que en Enid, su amiga pija o en saber si el autobús ese es la muerte o en realidad se va a Nueva York a buscar fortuna para finalmente convertirse en la camarera que nos escupe en el café cuando le decimos que nos ha dado mal las vueltas.

En la foto y en el tráiler pueden apreciar el encanto inigualable de Travis Walck, mi ultimo flechazo, mientras se electrocuta a si mismo en una performance. Si eso les parece raro es que no me tienen ninguna sensibilidad artística o no conocen a Stelarc. En cualquiera de los dos casos, hacen ustedes bien.

Marzo 10, 2006

corre conejo

rabbit.jpg

La estrella de animación de este año en Inglaterra es sin duda Run Wrake con Rabbit, un cuento hecho a mano y reconvertido en stop motion que recogió los premios al mejor corto y a la mejor película ayer en los premios de cine de animación británicos y ha sido nominado para los BAFTA de este año. Siniestro y preciosista, realizado con recortes de libros educativos de los años 50, Rabbit es la historia de unos niños que encuentran un genio en el interior de un conejo (y lo que sucedió después). Otro canto al fin de la inocencia con las pertinentes referencias a Alicia que se mea lindamente en la tradición rousseaniana de la inocencia infantil y le añade el toque siniestro y nihilista de un final fatídico y moralizante.

No he tenido tiempo de encontrar el corto (se puede comprar aquí) pero aqui hay miles de imágenes.

Enero 12, 2006

hard candy

hardcandy.jpgJL en elastico:

Hard Candy arranca en un chat de Internet y termina encima de un tejado. El 90 por ciento de la historia se desarrolla en un salón de estar ocupado sólo por dos personajes. Uno es un fotógrafo que podría ser un pedófilo; o no. El otro es una adolescente resabida con mucha imaginación; hay razones sólidas para pensar que podría estar completamente loca. El juego del ratón y el gato empieza así, y sigue con intentos de seducción, chantajes emocionales, mentiras, insinuaciones, y un permanente cambio de tornas. Lo único que parece seguro es que todo acabará con alguien ganando y alguien perdiendo.

Y más: Ellen Page es la verdadera versión adulta de la Nathalie Portman de Beautiful Girls, Patrick Wilson es Patrick Wilson y en esta película nada es lo que parece. Wu dio con el enlace directo y lo subió a youtube. Rzo con el trailer en diferentes resoluciones.

Noviembre 12, 2005

¿tienes plan para esta noche?

Cartel-small.jpg

Octubre 26, 2005

Pequeños consejos para cortometrajistas

keener.GIFEstos y el resto, cortesía del doctor Vigalounge:

No hagas que tus personajes interrumpan una conversación para encender un cigarrillo y dar la primera calada. Puede dar información acerca del carisma del personaje, pero a base de robársela al director.

Si tus personajes se enfrentan en un duelo, no uses el tema principal de El bueno, el feo y el malo. Tampoco parodies el estilo de Leone. Ya es suficiente.

Si hay un striptease femenino, no uses el tema de Joe Cocker You can leave your hat on, si hay uno masculino, no hagas referencias a Full Monty.

Que alguno de tus personajes sea cinéfilo es bastante peliagudo. Si lo es, nada de decorar su casa con posters de Manhattan, Taxi Driver o La Naranja Mecánica.

Por cierto. Nada de parodiar la escena del espejo de Taxi Driver. Nada. Fuera.


En la misma línea, The Filmmaker's exam.

Octubre 01, 2005

The Other Side of the Wind

the_other_side_of_the_wind.jpgComo estoy tan despegada del mundo real me caí de la silla al leer en el blog de Ivan Reguera que "Un Welles inédito sale a la luz". ¿Será posible -me pregunté dolorida- que hayan encontrado la versión original de The Magnificent Ambersons (en España El Cuarto Mandamiento)? Una vez más, fue un moratón en vano: los Ambersons seguirán pudriéndose en la caja de seguridad de la viuda de un productor fracasado. Lo que tenemos hoy son los negativos cinematográficos de The Other Side of the Wind, guardada bajo llave desde 1976. No se trata de una inesperada alegría como en el caso de Babyface sino de otro turbio asunto de Propiedad Intelectual que se puso al rojo con la muerte de Welles en 1985 y que ha mantenido los negativos bajo llave en un sótano de París hasta dia de hoy.

Como cuenta Iván, Orson Welles le hizo prometer a su realizador y amigo Peter Bogdanovich que, si no podía acabar la película, lo haría él. La película jamás se terminó pero Bogdanovich -al que ustedes reconocerán inmediatamente como el Dr. Elliot Kupferberg de Los Soprano- no pudo cumplir su promesa; tres partes mal avenidas reclamaban derechos de propiedad sobre The Other Side of the Wind: la bella Oja Kodar, actriz principal de la película y compañera de los últimos veinte años de su vida; su hija Beatrice, fruto de su tercer matrimonio con una aristócrata italiana y la hermana del Shah de Irán, cuyo marido puso gran parte del dinero de producción. El viejo realizador ha pasado los últimos cinco años llegando a un acuerdo con las tres damas. Ahora una compañía de cable americana ha puesto los medios (económicos) para que Bogdanovich acabe la producción.

Dicen que The Other Side of the Wind, que va de un cineasta que es un hijo de perra podrido de vanidad y disfruta manipulando y destruyendo a los demás es una obra maestra, aunque tanto George Lucas como Spielberg u Oliver Stone se negaron a acabarla. Dicen -aunque Welles siempre lo negó- que fué su película más autobiográfica y que, como ocurre con otra gran obra inacabada de la historia de la literatura, los personajes que viven en ella (actores, periodistas,guionistas, productores) son caricaturas poco sutiles de la gente que rodeaba al propio Welles. El rodaje fue mítico: John Huston, Claude Chabrol, Dennis Hopper, Henry Jaglom, el propio Bogdanovich- que ofreció su casa como escenario- y Curtis Harrington, que bautizó la producción como La Película más famosa jamás estrenada fueron el reparto estelar. Dicen que la película tiene escenas de sexo explícito protagonizadas por la mujer de Welles, que era croata, y que fue ella misma quien las metió en el guión. ¡Orson me llamaba su consejera erótica! -contaba Kodar muchos años más tarde. Algún dia les hablaré de las mujeres croatas.

También dicen que Orson Welles jamás acabó una película después de lo que pasó con los Amberson.

The other unfinished film is DON QUIXOTE, which was a private exercise of mine, and it will be finished as an author would finish it- in my own good time, when I feel like it. It is not unfinished because of financial reasons. And when it is released, it's title is going to be "WHEN ARE YOU GOING TO FINISH DON QUIXOTE?"

--Orson Welles, al final.

Septiembre 29, 2005

los peores polvos de la gran pantalla

showgirls.jpg

Hace unos dias Empire Magazine decidió celebrar su propia existencia buceando los bajos fondos de las colinas doradas y estableciendo un podio de tres: oro, plata y bronce para las peores escenas de sexo en la historia del cine. Han merecido los galardones Showgirls, por su memorable escena de la piscina, a medio camino entre mamá, mamá, en el colegio me llaman la motosierra dentuda y Tiburón; Herida, por la intensa y apasionante escena en la que un agotado Jeremy Irons agarra a Juliette Binoche por los pelos y le machaca la cabeza contra la tarima flotante en un arrebato de pasión prohibida o para que deje de mirarle con cara de vaca mirando al tren (y eso es algo que su director hace bien en dejar en el aire) y, finalmente, una en la que la rubia patinadora de Boogie Nights se lo monta con un montañero que no me suena de nada.

Personalmente, me arrodillo ante la clarividencia de las dos primeras clasificadas. Aunque juntar a la empollona de salvados por la campana y a la inconmesurable Gina Gershon en una pelea de gatas que incluye morreo, pezones y una barra vertical y dejarnos frios en el asiento requiere al menos lobotomía frontal. Pero luego me levanto porque las que le siguen son una vulgaridad: Madonna con lo de las velas, Katleen Turner como China Blue (demostrando una vez más que no hay malos actores sino directores bazofia porque Katleen Turner siempre ha sido una sartén al rojo, para bien Y para mal), Ben Affleck y Jennifer Lopez como el mafioso chovinista y la asesina lesbiana (y póngase unos padrenuestros por no decirme que tan admirable evento podía tener lugar), la de Harrison Ford con la novia de Ellen Degeneres y un largo etc hasta llegar a la número nueve, que fue la primera que me vino a la mente en cuanto leí el titular. Esa en la que todos van a morir y hay una rave y Trinity va a ver a Neo a ver si por fin moja cacho y Neo, con la delicadeza y la fuerza de espíritu que corresponde al elegido, coge y le suda encima. Esa escena que hizo llorar a todos los niños de la sala. De horror.

Septiembre 22, 2005

Zombies

When_zombie_masters_collideimage.jpgEl hombre sentado en la silla es George Romero, padre del género más putrefacto del cine: zombies. El joven tirado en el suelo es Ben Walters, director Simon Pegg, protagonista y guionists de Shaun of the Dead (gracias compañero), la mock-version del remake de Dawn of the Dead. Si no han tenido el delicioso disgusto de ver cualquiera de estos títulos, les aconsejo que se pongan en marcha con el bittorrent porque se están perdiendo un himno generacional. Según este artículo, la mano no es de verdad, pero yo acabo de empezar la segunda temporada de The Shield y no me creo nada. La culpa es de Vigalondo, con quien ya ajustaré yo cuentas en un futuro post. A punto de estrenar 'Land of the Dead', Ben Walters marujea con George Romero y Simon Pegg acerca del género, de Tarantino y del cine de género después del 11S.

Vigo Mortensen ha confesado que una vez se comió un conejo que encontró muerto en la carretera. No es que tenga nada que ver. De hecho, no tiene nada que ver con nada.

Julio 29, 2005

MS.45

ms45.jpg

Julio 23, 2005

40 cosas que sólo pasan en las películas

fame.jpgIba a decir que ya era hora que alguien las recopilara pero, honestamente, ¿no llevamos nosotros haciéndolo desde hace quince años cada vez que la noche terminaba en pandilla, porro y tequila? Son todas las que están pero no están todas las que son. Faltan el negro noble y generoso víctima de un esguince que muere heróicamente detonando la bomba que matará a todos los extras y permitirá que la pareja protagonista huya con lágrimas en los ojos (Run! Go on without me!) y la pareja adolescente que muere troceada en cuanto empiezan a buscar un condón y todas esas que se me ocurrirán cuando me vaya a la cama y ya no tenga sentido.

Pero están todas las demás: los oficiales alemanes que se dejan engañar por un espia infiltrado hablando en inglés con acento nazi (y que, como les ocurre a algunos, hablan inglés en la intimidad); las prostitutas que tienen el corazón de oro (y lo que es más extraño, sus vecinos también); todos los malos tienen un pulso de mierda, todo poli debe ser bruscamente retirado del caso para que el caso pueda ser resuelto y por la misma regla de tres será necesario visitar un club de striptease al menos una vez. Las pistolas son desechables, las sierras mecánicas están siempre a mano cuando un psicótico-que-de-niño-fue-maltratado-y-quemado-con ácido-por-su-propia-madre- prostituta-alcohólica-y-vivió-para-vengarse está de visita en el barrio y los terroristas, por prisa que tengan, dejan siempre un LED luminoso con el tiempo que le queda al protagonista para que estalle la bomba. Porque cualquier otra cosa sería TAN descortés.

Mis favoritos: siempre que te cruzas un camión por la carretera te saludará haciendo sonar la bocina. Dos veces. Y el viejo truco de supermán que devolvió la esperanza a las gafotillas del mundo: la chica menos popular del instituto puede llevar una dobre vida de supermodelo internacional durante el fin de semana con sólo quitarse las gafas y sacudirse el pelo.

Julio 10, 2005

Young. Beautiful. Deadly.

yakuza.jpgPanik House presenta una recopilación en DVD con cinco clásicos del Pinky Violence: jóvenes yakuza de cuerpos elásticos, colegialas de ojos rasgados que se profesan amor y admiración mútua, bandas adolescentes armadas de bicicletas ... alegres ninfas urbanas del pais del sol naciente con un pasado oscuro, sed de venganza y unas insaciables ganas de matar.

Aparentemente el Pinky Violence tiene tres subgéneros: el sensacional, el anormal y el decididamente desvergonzado. Pongo la mano en el fuego a que en esta colección están todos bien representados: Female Yakuza Tale: Inquisition & Torture [Yasagure Anegoden Soukatsu Rinchi] de Teruo Ishii; Sex & Fury [Furyou Anegoden Ino Shika Chou], Terrifying Girls' High School: Lynch Law Classroom [Kyoufu Joshi Koukou Bouroku Rinchi Kyoushitsu], Girl Boss Guerilla [Sukeban Gerira], las tres de Norifumi Suzuki AKA Noribumi Suzuki, Criminal Woman: Killing Melody [Zenka Onna Karoshi Bushi] de Atsushi Mihori y Delinquent Girl Boss: Worthless To Confess [Zubenko Bancho Zange No Neuchi Mo Nai] de Kazuhiko Yamaguchi.

Si miran los carteles con atención podrán apreciar a las dulces florecillas en éxtasis con pecho al descubierto y moño tradicional.

... y por no quedarnos así pensando, aquí un artículo en español sobre el Pinky Violence en un pequeño magazine que será de su interés, otro en Pulp mag y una entrevista al director de la productora y otra, esta vez en mi revista de cine favorita, Sogo Iishii.

Y por último, aunque no menos importante, Idollica, una página dedicada a la edad dorada de la escena japonesa (80-90s), un tiempo en que las chicas conservaban su color de pelo natural. El primero lo encontré en Last Life of the Universe. El resto va por cuenta de la casa.

blow up

antonionnigallery.JPG

La galería de Blow up con el propio Antonioni, más Veraushka y esa Jane Birkin con su amiga justo antes de despelotarse. Via The Crime in your coffee.

Junio 10, 2005

testigo cinéfilo

Que me manda Juanpi y que devuelvo, no sin un gruñido de advertencia. Veamos:

Última peli que me vi: Sin City, de Robert Rodriguez y Frank Miller.

Próxima peli que voy a ver: Inside Deep Throat, de Fenton Bailey y Randy Barbato.

Cinco pelis que re-veo un montón o que tienen algún significado para mí:

- Historias de Filadelfia, de George Cukor.
- Primera Plana, de Billy Wilder.
- Alien, de Ridley Scott.
- Arrebato, de Ivan Zulueta.
- Aterriza como puedas, de Jim Abrahams y David Zucker.
- El club de la lucha, de David Fincher.

Las [otras] cinco víctimas: Antonio, Nacho, Tones, (el otro) Nacho y Rubén.

Mayo 30, 2005

his girl friday online

cary_hisgirlfriday_poster.jpgCuando Billy Wilder empezó a trabajar en Primera Plana, tenía sus dudas. El gran éxito de Broadway, escrito por el prolífico duo Ben Hecht-Charles MacArthur y producido por George S. Kaufman, había sido rodado dos veces; la primera por Lewis Milestone en 1931 y la segunda como His Girl Friday (en España, Luna Nueva) en 1940 de la mano de Howard Hawks. Quince años más tarde la versión de Hawks, con Cary Grant y Rosalind Russell, aún le parecía insuperable.

Luna Nueva marcó el principio de una serie deliciosa de comedias de enredo con diálogos rápidos e ingeniosos, romances ligeros y acción trepidante y enloquecida. En esta versión, Hildy Johnson muda de sexo para representar a la mujer independiente y profesional en conflicto con sus intereses amorosos y darle el toque romántico que vendía entradas por aquel entonces.

Todo esto, para decir que His Girl Friday ha pasado al dominio público, que Archive.org la tiene enterita para que se la descarguen y que espero que la disfruten de todo corazón.

Mayo 26, 2005

la fábrica de sueños

marlon.jpg

Los críticos de la revista Time ofrecen estos días un homenaje a la gran pantalla. Los muchachos han hecho una lista con los 100 mejores títulos de la historia del cine, otra con las mejores actuaciones, otra más con las 10 mejores bandas sonoras y una última con las películas que adoran y nunca se atrevieron a confesar, sus guilty pleasures. En éste nuestro día de suerte, la PBS también le dedica programa y portada a las piernas más largas del cine (después de Clint eastwood). Hoy, en American Masters, el formidable Cary Grant.

Pero antes de que protesten porque hay muchas películas viejas, les voy a contar una historia.

Cuando era pequeña y tuve paperas, mi madre me dió la biografía de Katherine Hepburn, que venía de regalo en dos tomos con la revista Telva. Así supe que hubo un tiempo en que las películas empezaban con un guión. Alguien mandaba un guión al estudio y, si era bueno, se buscaba un director de la casa y se seleccionaban las estrellas que participarían después. Si no era bueno, no se llamaba a nadie ni se hacía nada. El negocio de Hollywood era vender historias. Por eso fue que, en los años 30 y 40, las grandes productoras salieron a la caza de los grandes escritores de la época. Dorothy Parker, John Don Passos, Theodore Dreiser, Dashiell Hammett, William Faulkner, James M. Cain, Raymond Chandler, John Fante, Daniel Fuchs, Tennessee Williams, Horace McCoy o Scott Fitzgerald, todos se dejaron tentar por la fábrica de sueños, con distinta fortuna, para que produjeran las historias más trepidantes, los romances más exquisitos y los diálogos más deliciosos para la gran pantalla. Los guiones se revisaban, se repasaban y se rehacían hasta que cada escena era perfecta y cada palabra, genial. La jerarquía estaba clara: guión-director-productor-actor/actriz.

Mucho se resume en este artículo en el que Budd Schulberg recuerda, 50 años más tarde, cómo se hizo On the Waterfront. Todo empezó con una serie de 24 artículos en el The New York Sun, que le valieron a Malcolm Johnson un premio Pulitzer. Un año de trabajo más tarde, Elia Kazan y Budd Schulberg terminaron el guión y salieron en busca de un productor. Darryl Zanuck, de la Twentieth Century Pictures, les soltó lo de: Who’s going to care about a bunch of sweaty longshoremen?. Sam Spiegel accedió a producirla para Columbia Pictures y el guión se convirtió en una de las películas más asombrosas de todos los tiempos.

Las cosas han cambiado mucho desde entonces. Ahora sólo me gustan las películas de ciencia ficción.

Mayo 17, 2005

lolita

lo1.jpgLolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta. Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

Adorar a Nabokov no es un triunfo, es una vulgaridad, porque no deja alternativa. Es por eso, probablemente, que todo aquello que toca se convierte en oro, incluída la pequeña Sue Lyon, Lolita, que no pudo asistir a su propio estreno porque era para mayores de 18 años. E! online le dedicó un oscuro homenaje, Fade to Black, del que se aprovecha sólo una cosa, los pocos segundos de video robado de Lolita de Stanley Kubrick y de La noche de la Iguana, de John Huston.

Algo recuperable hay, también, en los especiales sobre Katharine Hepburn, 100 años de sex symbols o, en su faceta villana, Los drogatas de Hollywood y Nips & Tucks, el quién, el cómo y el cuándo de la cirugía plástica en las colinas doradas.

Mayo 11, 2005

six

londonfields.jpgDespués del primer paso en falso parece que esta vez va en serio: David Cronenberg prepara la adaptación cinematográfica de Campos de Londres, la mejor novela de Martin Amis hasta hoy, catalogada en el pasado como la "infilmable" London Fields. Infilmable, no infumable; y léanme con cuidado que les puedo dejar los nudillos como la tabla de planchar. El guión ya ha sido adaptado convenientemente por Roberta Hanley para Muse y para todos ustedes. Aunque la novela está protagonizada por un miserable jugador de dardos británico (¡dardos! ¡Keith!), los que la han leído saben que la película sólo puede tener un protagonista. Y aquí es donde el asunto se pone interesante. ¿Quién será Nicola Six?

Jean-Luc Godard dijo una vez: dame una mujer con un arma y ya tengo la foto. Nicola Six no tiene ningún arma y, sin embargo, es la mujer más peligrosa del planeta; sobre todo para sí misma. Como mujer fatal es extraña, anacrónica y perfecta: el hijo bastardo de Nefertiti y el Hermann de Nabokov. Mis dos apuestas más serias son Catherine Keener y Linda Fiorentino.

¿Algo mayores, verdad? Lo sé. Es un tema peliagudo. La primera intentona contaba con Minnie Driver, como oyen y como lo ven. A partir de aquí, que empiece la timba. No pueden ir a peor.

Mayo 06, 2005

las mejores escenas de la historia del cine

babydoll.jpgLo hemos visto cientos de veces pero qué puedo decir: las listas me vuelven loca. Ésta, extensiva y ecléctica, tiene muchos y muy buenos aciertos, como ese momento impagable en la cola del cine en Annie Hall o la devastadora escena en la que Carroll Baker se chupa el pulgar en una cuna de hierro. Baby Doll es posiblemente la madre de todos mis desvaríos lésbicos. Elia kazan y Tennessee Williams, un tándem infernal.

Sólo la intención es heróica y como tal se valora; creo que la colección es una joya, igual que el resto de la web. Personalmente encuentro muy difícil elegir una sola secuencia de muchas de estas películas -Apocalypse Now, Alien, Aterriza como puedas, Perdición-, pero creo que mi escena favorita es un momento de Primera Plana en que Walther Mathau le enciende un cigarrillo a Jack Lemmon y le pone las manos sobre los hombros. Susan Sarandon -su novia- le ha dado un ultimátum y espera nerviosa con los brazos en jarras. La mirada que intercambian los dos un instante más tarde me puso a los pies de Billy Wilder para siempre jamás.

Via Exclamation Mark que también tiene en su muestrario una galería de fotos de la novia de Superman y todo tipo de pulp-sci-fi-vintage.

Abril 26, 2005

el desnudo más bello de la historia del cine

le_mepris.jpgHugo, en Testaruda Potencia:

Al parecer, la película El desprecio, de Jean-Luc Godard, comenzaba directamente con la secuencia en la que Jack Palance pasea por cinecittà. tras la proyección privada para el equipo, el productor estadounidense, un tal Joe Levine, se mostró indignado por el hecho de que la bardot no apareciese desnuda en ninguna escena del film: había invertido su dinero en una película con la mujer más deseada del mundo y quería su desnudo. Godard aceptó añadir una escena al principio de la película en la que la actriz apareciese desnuda. pero evidentemente lo hizo a su manera. y así es cómo nació el desnudo más bello de la historia del cine.

Abril 05, 2005

el cementerio de posters

sense.jpg

Posterwire, the movie poster blog tiene una historia para cada uno de los posters que ilustraron la historia de Hollywood, desde los Goonies hasta los chistes privados de sus diseñadores. O, en este caso, la historia de una fotografía que dio mucho de sí.

Un hallazgo de Fred Lapides para Good shit.

Marzo 31, 2005

school spirit

debs.jpg

Parece un cruce chusco entre los ángeles de charlie y las supernenas. Con trailers: who is Lucy? // Infiltrated // You're the lamb // Romantic gift (for a girl in Malaysia) // D. E. B. S.

Marzo 02, 2005

baba yaga

valentina-babayaga.jpgLos rusos se quedaron con lo de la santísima trinidad pero lo adaptaron al matriarcado, que es lo suyo. Así que en lugar del padre, el hijo y la linda palomita que vive con ellos los rusos tenían a la Virgen, la Madre y la vieja gruñona del bosque. Si les ha tocado vivir -como a mi- con una lituana de cabello rojo y genio podrido sabrán ya que, de las tres, su favorita era la última.

Baba Yaga es una mezcla entre un vampiro, una bruja y la madrastra de blancanieves, pero en ruso. Tiene dos hermanas -como la Medusa, las vampiras de Dracula y como Madonna en el video de Chris Cunningham- para confundir a sus víctimas y vive a las afueras del bosque, en una casa que tiene vida propia y que, en algunos versiones, corre como el diablo siguiendo a su huesuda dueña con largas patas de gallo y hambre de carne humana. La imágen de la derecha es una recreación peluche de la mismísima. Si están interesados en hidras adorables, minotauros tiernos y ojos de felpa con tentáculos sangrientos ésta es su tienda.
BabaYaga-doll.jpg
La Baba Yaga original nació en el norte de rusia durante un periodo de hambruna que sumió a los campesinos en la más terrible de las miserias. En su novela Enchantment, Orson Scott Card convierte a la bruja en un miembro de la nobleza, más sedienta de poder que de carne humana. En la tercera entrega de Valentina, Guido Crepax la dibuja como una aristócrata corrupta, maravillosamente sádica, dispuesta a utilizar sus poderes para poseer los encantos y la voluntad de nuestra fotógrafo favorita. En la película de Farina Baba Yaga es Carroll -Babydoll- Baker. Y hasta aquí puedo leer.

El blog de Antonio está lleno de cosas bonitas. No sólo ha encontrado el trailer de la Baba Yaga cinematográfica -y dicho sea de paso, otras tantas joyas del sexy-horror-kitch- sino que sigue y sigue y sigue: desde la cabecera de miss Diana Rigg en un capítulo perdido de Los Vengadores a la grandiosa Irma Vep pasando por Demonlover y acabando en un blog fabuloso, El Misterio de los Intervalos de Silencio, que se ha convertido en uno de mis favoritos desde ya.

Y lo digo a pesar de que ha dicho lo del lenguaje binario y me haya llamado superticks delante de mis amigos.

Enero 26, 2005

al menos no será una obra derivativa

streetcarnamed_desire.gifSharon Waxman, corresponsal en Los Angeles del New York Times, ha publicado Rebels on the Backlot: Six Maverick Directors and how They Conquered the Hollywood Studio System, un despliegue de cotilleos sobre los directores más representativos del nuevo cine independiente escrito por una insider con espíritu de angel vengador y poca pasión por el cine. Como era de esperar, ha sido un éxito rotundo, especialmente para la prensa.

Su favorito es Tarantino, del que se levantan tantas capas de mierda que contar una sola anecdota sería un desmérito para el propio director, aunque una de las más sabrosas incluyen a Ann Nicole Smith, a su secretaria y a su madre (aunque no a la vez). Pero la anécdota más victoriosa, la más delirante y mi muy favorita de ahora en adelante la cuenta con mucha más gracia Salon y la protagonizan Spike Jonze, John Malkovich y Steve Golin, su productor.

Parece que el retrato que la pequeña Coppola hizo del que pronto sería su ex-marido era más acertado de lo que cabría esperar. Según Waxman, Spike Jonze es un hombre inseguro, infantiloide y descerebrado sin la menor inquietud intelectual y con una ingnorancia absoluta por cualquier película realizada antes de La Guerra de las Galaxias. Es por eso -aventura la autora- que sus propias películas Being John Malkovich y Adaptation resultan tan originales: no imitan a los clásicos del cine porque no los ha visto jamás.

Un día Jonze, durante el rodaje de su primera película, le dijo a Malkovich que estaba sobreactuando una escena. Malkovich estaba de acuerdo, y bromeó: Si, me estaba poniendo un poco Blanche, ¿no? Jonze se quedó perplejo. Blanche Dubois -le aclaró Malkovich. -Tennessee Williams? Un Tranvia llamado Deseo? Jonze se limitó a asentir: no tenía la menor idea de lo que estaba hablando.¿Dónde demonios me has metido?- le gritó Malkovich al productor, Steve Golin, que le había convencido para aceptar el papel.

Al menos -respondió Golin- no será una obra derivativa.

nota: Técnicamente, una obra derivativa es la que que deriva de otra obra, ya sea una traducción, arreglo musical, grabación de sonido, o la versión de una película cinematográfica.

Enero 20, 2005

aeon flux, la película

charlize-theron-aeon-flux.jpg

Lo que tiene almorzar con gente que comparte tus aficiones: puedes pedirte una pizza a medias sin apenas discutir pero luego te dan el disgusto el medio de la tarta de manzana. Aeon Flux, the movie. Se esta acabando de rodar en Berlin y, aparentemente, llegará a las pantallas a primeros de julio. Y todo esta mal. Mal, mal, mal.

Karyn Kusama, directora de Girlfight -y oportunista hasta los flancos- comenta sobre el proyecto: Aeon Flux is such an interesting kind of flawed and ambiguous heroine in that she behaves sort of irrationally at times, or she behaves sort of from a place of just sort of instinct or animus, and I think that's very interesting. Lo que probablemente significa: tenemos a una superheroina dominatrix medio lesbiana encoñada con el villano, más promíscua que Paris Hilton, que salta por los tejados con un bikini de latex. ¡En plena moda de superhéroes! ¡Y está todo en el guión! ¿A qué coño estamos esperando? Según esta nota de prensa, esperaban a Charlize Theron. A mi todo esto me plantea ciertas dudas. Veamos si estan todos de acuerdo conmigo porque esto es personal.

1. Aeon no es un superhéroe. Es egoísta, egocéntrica, hedonísta, y el bien de la humanidad le trae completamente sin cuidado. Vamos, es terrorista mercenaria. Sus únicas pasiones son ella misma y su némesis, Trevor Goodchild, a quien le obsesiona joder en todas las acepciones posibles del término. Pensándolo bien, ni siquiera es un personaje: ha muerto tantas veces que se podría considerar una deidad existencialista, cuya falta absoluta de temor es sólo posible gracias a que vive en una fracción del tiempo donde tiene siete vidas, como los gatos, y todas ellas se dan a la vez. ¿Cómo haces una peli con este papelón sin humillarlo y rebajarlo hasta llegar a Los Angeles de Charlie?

Si Aeon no fuera un personaje tan abstracto, a estas alturas se habría meado en Lara Croft, que es en comparación mucho más prosaica y vulgar. Dos proyectos de videojuego fracasados más tarde empiezas a entender que sólo hay un universo donde Aeon puede existir, y es una serie de capítulos no secuenciales donde puede ser todas estas cosas a la vez sin que la biblia de personajes acabe como un colador.

2. Aceptando la premisa de que AEon Flux es probablemente la serie más sexy de toda la historia, también debemos admitir que una traducción literal al mundo de los vivos sólo puede desencadenar el horror. Se dan cuenta. Porque, como ocurre con Valentina, las creaciones oníricas de Peter Chung se parecen más a Klimt que a Charlize Theron y eso sólo puede ser bueno.

3. Dicen las notas de prensa que la producción tuvo que cortar el rodaje durante un mes porque Charlie se enredó con sus propios tacones en una escena de trampolín. Adios a la única heroína lo suficientemente lista como para renunciar al tacón de aguja para hacer acrobacias entre las balas.

4. Esas fotos...

5. ¿Ese trailer?

6. ¡Un elfo! ¡¡Trevor Goodchild es un elfo!! ¡¡¡¡Nooooooooooooooo!!!!!!

Enero 18, 2005

tops

great_moments_in_film.jpg

via goodshit

Enero 17, 2005

babyface, el montaje del director

babyface2.jpgTodo coleccionista, archivista o funcionario de documentación sueña con este momento. El milagro ocurre raramente, pero ocurre. Y le ocurrió al comisario de cine de la biblioteca del Congreso Michael Mashon cuando descubrió que tenía dos copias de la misma película y una era ligeramente más larga que la original: A los cinco minutos supe que se trataba de una versión diferente. No puedo ni empezar a describir la alegría inmensa del descubrimiento, la emoción de saber que era la primera persona desde 1933 que veía la versión sin censurar de Baby Face.

La nueva versión se estrenó hace un mes en el festival de cine de londres y tendrá su premiere americana en el Film Forum de Nueva York el próximo dia 24 de enero.

Baby Face es, como apunta Dave Kehr en el NY Times, uno de los títulos más emblemáticos de la era dorada de Hollywood y, al mismo tiempo, una de las diez películas que propició el cancer de consumiría a la indústria durante casi cuatro décadas: el Código Hays.

El Motion Pictures Production Code, que pasó a la historia como el código Hays en honor al ex-cartero que encabezó la oficina, fue la respuesta de las autoridades a la creciente influencia de la recién llegada indústria del cine y la falta de valores de algunos de sus títulos más populares. Los escándalos de sexo, drogas y alcohol que caracterizaron los primeros años de Hollywood salpicaron a las autoridades al cargo y se estableció un comité para asegurarse de que no picture shall be produced which will lower the moral standards of those who see it. Hays y su equipo mutilaron, prohibieron y devolvieron todas aquellas películas que no cumplieran sus estrictos códigos de conducta, incluyendo a los dos personajes favoritos de américa: la zorra y el gángster. El desnudo, los bailes pegados, los besos (sin lengua) de más de tres segundos, las bromas a costa del pastor local... todas esas diversiones quedaron fuera, junto con cualquier alusión al sexo, a las drogas, las enfermedades venéreas, la procreación, el divorcio... Familias enteras de palabras fueron expulsadas del diccionario de un Hollywood que se quedó, irónicamente, en bragas, en plena ley seca, afrontando la crisis de entreguerras y con hambre de retorcidas pasiones cenagosas que llevan a los hombres a la perdición.

Hays estableció también una estructura básica para tratar lo que hoy llamamos el Happy Ending: todo personaje cuyas actividades fueran delictivas o moralmente condenables sería castigado con la pena capital, al menos en pantalla. Ese destino fatal persiguió durante décadas, no sólo a los criminales y a los traficantes de opio que levantaban su imperio de drogas en la parte de atrás del casino. La mano implacable de dios se ensañó especialmente con la adúltera y el desviado.

El documental El celuloide oculto, un clásico imprescindible para cualquier entusiasta del género, describe detalladamente lo que le esperaba al pobre imbécil al que le tocaba hacer de gay. Mientras el negro de los noventa moría dignamente salvando al resto del casting de un edificio en llamas o una bomba a punto de estallar (¡¡seguid sin mi!! ¡¡salvaos vosotros!!), el marica de los años treinta, cuarenta y cincuenta sufría un tormento similar a la esquizofrenia que destrozaba su vida y que, invariablemente, acababa mal. Podía ser un enfermo -o un ser repulsivo que la enchufaba en cualquier sitio- y la jóven lesbiana una joven confundida por un tráuma de su niñez o un vampiro de pechos turgentes con más hambre de sexo que de sangre fresca, pero ámbos debían palmar antes de cerrar cortinas o el título se devolvía con la banda roja de Rejected. Bye bye, invertidos. ¡Bon Jour Shirley Temple!

babyfacecover.jpgBabyface, un guión original de Darryl F. Zanuck dirigido por Alfred E. Green y protagonizado por Barbara Stanwyck es, junto con Public enemy, uno de los pocos títulos de la era pre-Hayes, hoy conocida como El Hollywood Prohibido. Pero también tuvo sus tijeretazos. La historia de Lily Powers, una Estella moderna y desalmada que empieza alquilando sus encantos en el cuarto trasero de la tienda paterna y escapa de ser vendida por su propio padre a un político corrupto para subir a zancadas una dudosa escalera del éxito en la ciudad de Nueva York les pareció sin duda la película más sórdida que nadie pudiera imaginar. Los rollos llegaron de vuelta el 28 de abril de 1932 sin documento alguno que explicara las razones de su rechazo. Eran obvios.

La versión que sobrevivió, y que ha sido la oficial durante 71 años, tampoco es moco de pavo. Es fácil suponer que la misma Warner Brothers envió material caliente a sabiendas de que sería brutalmente rechazado. De este modo, al suavizar un poco los bordes, el comité quedaría contento con un producto más digerible sin bajar al nivel timorato de otras producciones, y funcionó, creando la versión contemporánea de un personaje en el que Barbara Stanwyck brillaría con luz propia durante treinta años más: la mujer fatal-fatal.

Es gracioso comprobar como, con el tiempo, el Código de Producción se convirtió en la semilla de un nuevo tipo de creatividad: tanto directores, guionistas y diseñadores de vestuario como los equipos de fotografía de cada estudio se rompieron la cabeza buscando nuevas maneras de despistar al censor, ladeando su aproximación a los temas más borrascosos y generando algunos de los guiones más ingeniosos, retorcidos y maliciosos de la historia. Una diversión que daría lugar, junto con la llegada del cine sonoro, a lo quen hoy conocemos como los años dorados de Hollywood.

Pero eso, y el porqué el mundo entero debería estar eternamente agradecido a esa diosa del cine que fue Barbara Stanwyck, sólo por existir, eso ya es otra historia que merece ser contada en otra ocasión. Quizá cuando encuentren la versión original de El Cuarto Mandamiento.

Enero 13, 2005

por qué

rene.jpg la mona vestida de diosa

Desquitense con este singular site de starts behind the scene donde, explica F, something involving Victoria having to pee while getting anally banged by her costar.

Enero 05, 2005

nudity report

valentinadesnuda.jpg

Presentamos dos listas elaboradas de manera ejemplar por voto democrático ... o no, pero da igual porque lo que aquí se baraja es un asunto que ha acabado más de una vez a puñetazos en el patio. Los expertos de Celebta (celebrity nudity review website) seleccionan los mejores desnudos de la historia del cine y Fakes, los 20 mejores desnudos del 2004. Un paseo -este último- en el que le verán las trancas a Natalie Portman y se preguntarán quién es Ludivine Sagnier y por qué se molesta en cubrirse de ropa.

Diciembre 29, 2004

larga vida al Newyorker

Dogville (2004)

Pedantic, obtuse, and unwatchable, this three-hour exercise in inept avant-gardism, written and directed by Lars Von Trier, is set in a town without walls, streets, or air—a conceptual Depression-era nowheresville in the American Rockies in which obvious allegories of conformity and viciousness are acted out by a cast reciting an inhuman language into the dead silence. We might be present at a nightmarish school play. With Nicole Kidman as the poor waif who eventually takes her revenge, Paul Bettany as a weak-willed artist, and a variety of other excellent actors submitting to Von Trier's solemnly stupid rituals of betrayal. The pompous narrator is John Hurt, who sounds like Henry Fielding wishing he had a tankard in his hand.

— David Denby


The Film File, una década de crítica inteligente.

Diciembre 23, 2004

Cthulhu strikes back

LegrasseSwamp.jpg
La H.P. Lovecraft Historical Society ha casi terminado la horror-movie-muda-estilo-años-veinte que tiene entre manos y ha dejado un pequeño trailer en la web para calentar al personal. La película se llama The Call of Cthulhu y la mitad de los enlaces de la página están rotos pero, a poco lovecraftiano que uno sea, es de imaginar lo que vamos a encontrar. Pulpo, mucho pulpo.

7:35 de la mañana --> online

41930029blog.jpg

Felicidades, salao. Gracias reTones!

Diciembre 22, 2004

espumoso de postin

sofiacoppolasortofwine.jpg

El divorcio y el palo de los Oscars le han planchado la cabeza. Tanta delicadeza y tanto maquillaje para acabar vendiendo vino espumoso de lata. Sofia...

via The hidden persuader

Diciembre 04, 2004

periodistas

Un hatajo de pobres diablos, con los codos raídos y los pantalones llenos de agujeros, que miran por la cerradura y que despiertan a la gente a medianoche para preguntarle qué opina de Fulanito o Menganita. Que roban a las madres fotos de sus hijas violadas en los parques. ¿Y para qué?. Pues para hacer las delicias de un millón de dependientas y amas de casa. Y, al dia siguiente, su reportaje sirve para envolver un periquito muerto.


Hildy Johnson/Jack Lemmon en Primera Plana.

Noviembre 26, 2004

casshern

casshern.jpg

Aunque se trata de una adaptación, muy libre, de una saga menor que Tatsunoko Pro publicaba en los primeros 70, Casshern le debe mucho, mucho, a Blade Runner. Y, para qué negarlo, a Matrix. Se mea, sin embargo, en la primera por perfectita y la segunda por barata. Y antes de que me despiecen voy a explicar por qué.

Casshern es una película bonita con actores guapos hasta decir basta y tiene la pátina de acabado brillante heredada del videoclip, ese lugar común donde tantos ven un defecto y otros vemos claramente una virtud (Kazuaki Kiriya es fotógrafo y, efectivamente, director de videclips). El actor principal es lo más parecido que pudieron encontrar al soso de Keanu Reeves y su némesis, su hermano, una réplica barata y granujienta de Rutger Hauer, con quien comparte un flequillo ridículo, un destino trágico y un edipo que te cagas por las bragas de chungo. El argumento está lleno de lugares comunes y la mayor parte de la cinta chorrea incongruencias, como ese airecillo flower power en medio de una orgía nihilista de sangre y destrucción que claramente les pone como perras o esa travesía que ya recordarán, ya, cuando la vean, a medio camino entre Rivendell y los ewoks que resulta tanto más irritante por su falta de contexto y su escaso don de la oportunidad. Todas estas consideraciones se quedan muy a la sombra del resultado final.

Casshern es una película excesiva, alucinada y barroca en la que el miedo a cagarla no ha impedido a su director -licencia de primerizo, dirán- pasarse por el forro de los cojones la mitad de las convenciones formales de sus predecesoras y brilla por momentos con una luz desquiciada y cegadora. Su pasión obsesiva por los detalles, la densidad de sus escenarios -Moebius, Giger, Jean-Pierre Jeunet) y una combinación inesperada de 3D con ilustraciones, graffitti, viñetas y todo tipo de recursos visuales son a veces difíciles de procesar pero tienen un poder hipnótico del que resulta difícil zafarse.

Esa ambición poco frecuente constituye al mismo tiempo su mayor defecto: quiere cubrir tanto en tan poco tiempo que, literalmente, se le va la pinza, sobre todo hacia el final, pero no importa. Este desatino maravilloso no pasará a la historia como Blade Runner, que tiene un acabado más pulido, más digerible y no se sale del tiesto en ninguna ocasión. Pero a estas alturas resulta tan perfectita y sosa en comparación.

Noviembre 25, 2004

posiblidades cinematográficas para estas navidades

howl_watercolor.jpgHowl no Ugoku Shiro ha comenzado su carrera hacia el Oscar y, si los números no mienten, correrá mejor suerte que El viaje de Chihiro, que fue más popular en occidente que en casa. Mas de un millón de personas y un millón y medio de yenes en dos días para Miyazaki y Studio Ghibli. ¡Bien por ellos! Lamentablemente, emule aun no se ha enterado y yo aún estoy esperando como la loca del tren, con el pelo revuelto y el corazón en un puño, a que un alma caritativa despliegue un .avi de más de 600 megas en mi pantalla. Igual podrías ser .

Mark Schilling, adorador confeso de Chihiro, ha escrito una revisión de la película con una reflexión interesante de fondo: The Majesty of 2D.

... pero mientras esperamos a que Miyazaki llegue al cine de barrio y nos alegre el inevitable camino a la destrucción, hay un par de títulos que pueden ser interesantes, aunque sólo sea en el mal sentido: Kamikaze girls y Marronier.

Shimotsuma Story es el libro de moda entre las lolitas niponas. El prenda que lo ha escrito, Novala Takemoto, se viste de Alicia y de Comme des Garcons y tiene más tontería que Brigitte Bardot. Dice que los chicos apestan a sudor y los periodistas dicen que él apesta a Christian Dior. La película narra las aventuras de una comeflores que se viste como una huérfanita de la Inglaterra victoriana y su amiga, una aspirante a Morticia que se fugó de casa con el ginecólogo de su madre y acaba viiendo con un abuelete senil y un criminal venido a menos que parece ser su padre. La película ha sido un exito generacional fulminante, gracias a la popularidad mediátika de Takemoto y a la sabia elección de sus proptagonistas, Kyoko Fukada y Anna Tsuchiya, dos prodigios del J-Pop patrio (de allí) expertas en mohines y patitas para dentro. Mucho pop japonés, camino a la madurez, alienación social y todos los tópicos de la literatura teen cubiertos de bordados hasta los mismos dientes.

Marronnier, explica Midnight Eye, significa nogal en francés pero en el pais del sol naciente quiere decir twisted karaoke video- doll-slasher-movie. Como diciendo, entiendo yo, la clásica historieta de payaso hijodeputa sediento de sangre vírgen pero con monadas japonesas, pretensiones de nouvelle vague y una buena dosis de polladas pseudointelectuales que impresionarán a algunos freaks menores de doce años y darán que reir al resto, en el mejor de los casos.

Lo mejor que se dice de Marronier es que es una película... diferente. Como cuando la niña que recoges del colegio por las tardes es diferente. Lo peor, que ha sido interpretada, dirigida y editada por un puñado de adolescentes japoneses puestos de crack. Su paso por los festivales de cne fantástico de aquí y allí no parecen haber impresionado mucho a crítica o audiencia. Pero dudo que las navidades nos guarden muchas bondades asi que qué narices.

BTW, ayer volví a ver Dawn of the Dead y me pareció tan inteligente, sardónica, divertida, terrorífica y asombrosa como la primera y la segunda vez. Si después de esta película todavia le quedan fans a 28 dias despues, deberían ponerlos a todos juntos en un corral y cerrar la puerta para siempre.

Noviembre 02, 2004

lost feminists movies fest

Septiembre 29, 2004

closer

natcloser3.jpg
De puro sencillo, el truco parece tonto pero no lo es. Ponte en manos de la nueva y delicada favorita del cine intependiente y todas querrán ser como .

Y la tonta de la Kristen haciendo spidermans.

proximamente

raindancefest.jpg

Agosto 20, 2004

a tale of two sisters

tale of two sisters.jpg

Agosto 17, 2004

proximamente en los mejores cines

teamamerica.jpg

JL, gracias por el chivatazo

Agosto 13, 2004

kiri-kiri-kiri

audition.jpg

Si estan todavia en Madrid y no tienen nada que hacer el sabado, les animo a que se pasen por el cine Dore a las seis de la tarde. Alli podran disfrutar del segundo -y ultimo- pase de La Audicion, una bonita historia de amor entre un director de cine y una joven amante del piano.

Para ratones de filmoteca: The Guardian, la entrevista de la BBC, Takashi Miike on Pins and Needles, un largo fan-article y la reseña de mi revista de cine favorita: Midnight Eye. Cuando la hayan visto les admirara saber que su pelicula mas polemica ha sido otra. Y, si les ha gustado, examinen atentamente esta coleccion.

Agosto 08, 2004

pantallazos

brendastarr.jpg

thanks Jason!

Julio 30, 2004

hop!

star.php.jpeg

via presurfer y su elegante a la par que discreto nuevo diseño.

Julio 10, 2004

Neuchatel International Fantastic Film Festival

Dragon Head001-1.jpg

Ya no estoy en Suiza sino en Bruselas y, como habran notado, no ha habido mucho tiempo para la reflexion. El Festival de Cine Fantastico de Neuchatel ha sido todo lo fantastico que prometia y nos han tratado como reyes, asentados sobre un lago en mullida cama con jacuzzi, tablet PC, orquideas y todos los jabones Bvlgari que he podido robar, bombones blancos sobre la cama a la vuelta de cada sesion y quesos indescriptibles aguardando en la nevera. Y champagne. Pero volvamos, si no les importa, a la oscuridad de la sala que nos estamos poniendo demasiado comodos.

El festival comenzo con el estreno (en Neuchatel) de Dawn of the Dead (mas simpatica que terrorifica, zombies rapidos como el demonio y, aunque no es mucho, mejor que la payasada de Boyle) y una cena a la luz de las velas (que nos perdimos) y una sesion de vino y cerveza negra (que no nos perdimos) en la que fuimos puntualmente informados de la inminente llegada de Mr. Roger Corman esa misma noche al hotel y de Dario Argento a lo largo del dia siguiente. Su presencia se debe, aunque solo parcialmente, a una seccion importante: 2 thrillers by 2 masters en la que se pudo disfrutar del ultimo estreno de Argento, Il Cartaio (serial killer que secuestra jovenes y bellas senoritas, webcam, persecucion online, batalla de ingenio entre el bien y el mal ... fresco y original, el acabose, lo nunca visto ni oido por un alma mortal) y King Of The Ants de Stuart Gordon. Lamentablemente un irritante problema de caracter informatico nos retuvo en la misma sala hasta las cuatro de la morning y nos perdimos la aparicion de Corman, por informaticos y por borrachos. Se alegraran de saber que, a cambio, fuimos admirablemente perseguidos durante mas de una hora de bosque y carretera por el psicopata local que consiguio colarse en el hotel y pasar la noche dando vueltas alrededor de nuestro aristocratico paraiso flotante.

El evento, aun en ese mundo medio perdido que es Neuchatel -mas frances que suizo- tiene proporciones gigantescas. En los arboles de los parques que rodean el cine Apolo -donde tienen lugar la mayor parte de las proyecciones- cuelgan ojos ensangrentados de tamaño desproporcionado y en la pared de un edificio anexo se pueden ver cuatro criaturas de color azul, mitad Vinieron del Espacio, mitad Isey Miyake, que miedo no dan pero si son curiosas de ver. La programacion de este año incluia mas de 70 peliculas, divididas en diferentes categorias y un sinfin de premios, entre ellos los HR Giger de cine fantastico y el recien inaugurado NIFFF Silver Méliès para las mejores muestras europeas.

Neuchatel-hotel2001.jpg

Dentro de la competicion destacan la filipina Gagamboy del director Erik Matti, una suerte de Spiderman asiatico completamente atipico, Code 46, la primera pelicula futurista de Michael Winterbottom, Dragon head de George Iida, otra aproximacion al fin del mundo con colegialas incluidas y la mil veces despampanante Natural City de Byung-Chun Min, una revision de Blade Runner en clave surcoreana. Le siguen The Machnist de Brad Anderson con Christian-American Psycho-Bale y Jennifer Jason Leigh y The Taste of Tea de Katsuhito Ishii, responsable de las secuencias de animacion en Kill Bill.

La nota española la pone Paco Plaza, director de OT: la pelicula con Romasanta, un largometraje basado en la historia de Manuel Blanco Romasanta, el hombre-lobo de Allariz, que no llegamos a ver pero que si fue el origen de una inesperada sonrisa. En el catalogo y la nota de prensa que corresponden a esta pelicula se puede leer: to all our regular visitors (including the director of the festival): please note the presence in the credits (and in the film) of Elsa Pataky, the blonde journalist in "Beyond Re-Animator". Uh ah!

La seccion New Cinema From Asia nos ha dado, como sin duda imaginan, muchas alegrias. Aunque no estaba la pelicula que hace meses que queremos ver, Resurrection of the Little Match Girl (si algun residente habitual del emule cuenta con esta joya en su poder, le estare largamente agradecida si se pone en contacto conmigo para un posible intercambio de ceros y unos) nos quedamos bien contentos con la salvaje heoina de Azumi (Ryuhei Kitamura), basada en un popular manga; la historia de amor chunga de Darkness Bride (You Gou), categoria drama-drama 100% digital; las divertidas (aunque de aquella manera) Hard Luck Hero y Running On Karma (Daai chek liu), una vision disparatada del karma tipo Bruce Lee meets Lynch y se ponen morados de setas y la preciosista Legend Of The Evil Lake (Cheonnyeon ho), con lago encantado, novia sangrienta y guerreros in love. Muy chunga Samaria del mas chungo Kim Ki-duk, con prostituta menor de edad que salta por la ventana y embarca a todo el mundo en una busqueda desesperada del hombre que ama -por su mala vida, un cliente habitual- justo antes de desangrarse en brazos de su mejor amiga que es la que lleva el negocio y esta como un puto queso.
Samaria.jpg
La esperada Tokyo Godfathers, un largo de animacion del virtuoso Satoshi Kon (tres solteros y un biberon en Tokio, visperas de navidad) me dejo algo fria. Aunque pudo ser el cansancio y la sobredosis de queso.

Future Cinema o, para vds, el motivo que ha llevado a la petite a Neuchatel, es un evento muy particular dentro del festival que estudia el fenomeno del videojuego y los Computer Graphics aplicados al cine y su posible evolucion tecnologica y estetica. Este ano, 16 cortos, anuncios publicitarios y presentaciones de nuevos juegos en el auditorio del festival, Polyester de John Waters y Phil Tippett de invitado estelar.

Otra categoria a la que desgraciadamente no preste demasiada atencion fue la competicion de cortos de produccion suiza aunque, segun los programas y los programadores, tanto Cronos & Rhéa de Victor Jaquier como Identity Search de Jacqueline Brutsche merecian el viaje. Esta ultima especialmente, la travesia de un hombre que sale del psiquiatrico para caer en un programa de television durante el cual debe descubrir su propia identidad con la ayuda de un presentador poco colaborativo y profundamente sarcastico.

Entre la seleccion europea, efusivas recomendaciones acerca de las multipremiadas I’ll see you in my dreams de Miguel Angél Vivas Cast, gore de produccion hispanolusa que ya recibio en Zaragoza el «Best Editing Award» y Jojo in the stars de Marc Craste, una historia romantica en la parada de los monstruos. El premio final ha recaido sobre un corto espanol: 7:35 de la mañana de Nacho Vigalondo, un musical de ocho minutos en 35mm que ya ha triunfado en varias plazas -primer premio en el Festival de Cine Fantástico de Málaga, el premio de la juventud en el festival de Clermont-Ferrand y el mejor corto de la Semana de Cine Vasco de Vitoria- en el que una mujer es homenajeada a grito pelado y en blanco y negro en un bar por un admirador y un estrafalario equipo corista. Antonio Tato en el papel de acosador hortera.

Una de las experiencias mas excitantes de la semana ha sido, por rara y por exotica, Fantastic Borderless, dedicada a aquellas peliculas no occidentales que, por su pertenencia al genero fantastico o al estupidamente denominado cine de autor suelen quedar condenadas a morir en los circuitos locales. Libre de las exigencias comerciales de la novedad y del star system, entre estos borderlines bailaban titulos de los años veinte con joyas de los 90 y del nuevo milenio entre las que mencionare La princesse à L'éventail de FerChine (Tieshan Gongzuh) de 1941, primer largo de animacion de la cinematografia china, Princesse Hibiscus (1957) primer anime en color que cuenta la historia de un estudiante que se enamora perdidamente del espiritu de una flor, The Housemaid (1960), La mano que mece la cuna pero en los 60 y en koreano o Zinda Laash (1967), version paki del dracula ye-ye. Esta seccion del festival se completaba con una preciosa exhibicion del Bollywood del terror, un importante numero de carteles originales de los que traje una expresiva coleccion de fotos que pronto seran una galeria en La Petite y en Elastico.net. Eso, en cuanto encuentre el puto cable. Gracias, gracias.

Para terminar (de matarles): Tenkuu no Shiro Rapyuta o, en cristiano -menos resulton- El Castillo del cielo, de Hayao Miyazaki en pantalla grande y a oscuras. Si no saben de que les hablo, no merecen leer este blog.

Junio 25, 2004

amar el Cine como concepto

claqueta.jpgComo estoy aun algo desganada y sufriendo el clásico caso del Angel Exterminador en la Ciudad Condal -que me pasa todas las veces- se me había escapado esta bonita nota aclaratoria sobre el estado del cine o, mejor dicho, de la cinefilia, por mi querido Tones.

El miércoles estuve en una tertulia radiofónica en la COPE. Me llamaron para hablar de, agárrense los machos, “Héroes”. Y pusieron la banda sonora de En Busca del Arca Perdida, Superman y Star Wars. Claro que sí. Se hacen una idea de por dónde iban los tiros, ¿no? Junto a mi, un pajero cinéfilo de pro, y el presentador, pues El Presentador del Programa de Cine de la COPE, no se puede decir más en menos. Dos cosas de la cinefilia recordé (ya no me junto con este tipo de gente) y odié a lo largo del programa. Primero, esa tendencia absurda a dar siempre la puntilla a todo con un comentario o anécdota de Correo del Fotogramas. “Ah, ¿pues sabes que el director de esa película tuvo una gastroenteritis que le impidió rodar la famosa escena de la bañera, y la tuvo que dirigir el propio actor?” – “Cdado, podque ya tenía adgo de expediencia en aqued epizodio de “Zueños Modbozod” que didigió y pdotagonizó” – “Claro, claro” – “Hombde…”

Querido Tones, ¿por qué a mi no me llaman a la Cope a hablar sobre los machos? Que, lo crean o no, aun me quedan un par de cosas que decir al respecto... y por cierto: ¿se pagan bien estas cosas?

Mayo 22, 2004

Pick a boo!

psicho.jpg

Los chicos de Retrocrush se marcan estos días una bonita selección de los 100 momentos más horripilantes de la historia del cine, interesante como anécdota, aunque la selección es algo peculiar, más asquerosa que horripilante y, en su mayoría, americana.

A mi la única película que me hace sudar frío sólo de pensar en ella es, definitivamente, El Resplandor, de la que eligen un par de momentos -esas niñas del demonio que aparecen descuartizadas a lo largo y ancho del pasillo, por amor de dios- y quizá, sin pensarlo mucho, esa escena de Alien en el que uno de los comensales se rie, tose y lo siguiente es un macaco asqueroso presidiendo la mesa, unos cuantos fotogramas que alegran la existencia de cualquier adicto a las dietas, por lo efectivo y demás.

Sorprende la falta de japonesadas -cosecha 2002- como The Ring o Dark Water, con esos jueguecitos macabros con la cámara de vigilancia y el pelo creciendo como hiedra por las tuberías de la casa que hacen chillar a mi hombre con una mezcla de asco y placer que a mi me hace mucha gracia.

Quítense el sabor de boca con estas curiosas adaptaciones de grandes clásicos del cine de horror, con El Resplandor y El Exorcista en 30 segundos and re-enacted by bunnies.

Mayo 06, 2004

pinku eiga

brightlights.jpgEl Bright Light Films Journal es un paraíso para cierta clase de aficionado al cine que aún prefiere las oscuras galerías del videoclub Jose Luis la plaza de Ventas que -aunque parezca mentira- la corta pero exquisita exhibición de buen gusto del Séptimo Arte, en la calle Hortaleza de Madrid. Estos chicos se pirran por lo camp, el lesbian pulp, se redespollan todo lo que quieren de Rocco y sus hermanos y se ponen tibios de guarradas de vampiros en blanco y negro y los géneros más necrofílicos del cine underground.

No dejen de visitar las páginas dedicadas al pinku eiga o el artículo que su responsable, Gary Morris, ha escrito sobre La Audición, película que como ya saben goza de todas mis simpatías.

Lo que me recuerda que pronto es mi santo y tengo que hacerme una wishlist. blink.

Mayo 01, 2004

cinema diabólico

mexicancinemaart.jpg

via Grow a brain

Abril 27, 2004

Three (scary films)

three.jpg

Abril 15, 2004

Los 100 mejores personajes de la historia del cine (segun Premiere magazine)

godfather.jpg 1. Vito Corleone

Played by Marlon Brando in The Godfather (1972, dir. Francis Ford Coppola)

With squinty eyes and drooping cheeks, this patriarch’s face seems to be one sad sag; it is, in fact, an impassive mask for a quick mind and a fierce ethos. His talent is for crime, but his passion is for his family. He seems to carry with him a latent sense of tragedy, and as the film continues, that sense manifests itself more and more as Vito realizes that the things he did to protect his family sowed the seeds of its destruction. The most complex mobster ever portrayed onscreen.

Defining Moment: After slapping around cream puff crooner Johnny Fontane with the admonishment “be a man,” Vito tells him, “You look terrible. I want you to eat. I want you to rest well and in a month this Hollywood big shot’s gonna give you what you want.” Ever the wimp, Fontane protests, “Too late, they start shooting in a week.” Vito is unperturbed: “I’m gonna make him an offer he can’t refuse.”


La lista es algo subjetiva y bastante eclectica, como cuando nos pregunta el director de una exposicion que nos ha parecido y decimos es muy eclectica. Y me sumo con firme decision a la protesta de este lector.

Freddy Who? Freddy K. but not Frankenstein's monster (Karloff) or Dracula (Lugosi)? How's that possible? It's been 70 years since the classic monsters came on the scene and they are still around. Do you really think the same will be true of Freddy? No disrespect meant toward Robert E. , but the other two characters have been "universally" known for decades.


copyfight_petite.gif
proyectos elásticos





++++


free_culture-thumb.jpg

free culture
en español


++++


GET CREATIVE
getcreativesmall.gif
Un vídeo CC
sobre el Copyleft




GALERIAS de LPC


techmuseumzagreb.GIF

+ + + +

bollywoodgal.JPG



¡Y más cosas!

20minutos.gif




patent_square.gif


~~~~~~~~~~

alternate text


BIBLIOTECA
PEQUEÑA GUIA DEL HIPERESPACIO
Free Culture
Move your MP3
El bello sexo
Tokio ni itta koto ga arimasu ka?
Estimulantes


Almacén

Una joven petite

El garaje




Creative Commons License

This work is licensed under
a Creative Commons License
XML