Nadine Gordimer: Los escritores bajo ataque
LPC en Reflexiones | Enero 25, 2007Nadine Gordimer habla de la guerra contra la palabra, la censura y los fundamentalismos (gracias Roger).
Prohibir una obra por razones políticas, impidiendo la distribución y la venta, o más drásticamente, rechazarla quemándola en público -actos que parece tener presupuestos racionales- son en realidad acciones dictadas por un nuevo tipo de fe, no religiosa sino ideológica. Una ideología abrazada con vehemencia se convierte en una fe en nombre de la cual los secuaces viven y actúan.(...) la mayor esperanza de armonía en nuestro mundo atormentado está en la pluralidad de nuestras identidades, que se cruzan y se oponen a las divisiones netas marcadas por una sola, profunda y fosilizada línea de confín que se pretende inevitable. Los aspectos humanos que nos unen pasan bruscamente a un segundo lugar cuando nuestras diferencias son realzadas en un sistema preestablecido y fuertemente categorizado
No menciona el fundamentalismo cotidiano de la corrección política, una censura más venenosa si cabe que la del fanático porque sólo se puede atacar desde la excentricidad y el exceso, con el riesgo de perderse uno mismo en su propia caricatura. No menciona la sacralización de una versión de la historia, la banalización de cualquier genocidio que no sea El Que Ya Fué, el desprecio a la inteligencia, el sentido común y la sencillez desde la ignorancia ceporra y obcecada. Abominar leyes y gobiernos que encarcelan y asesinan por motivos religiosos o ideológicos es sencillo; rechazar el maniqueísmo de una sociedad cada vez más programable y aborregada por veinte individuos sin escrúpulos no lo es.

Cada día estoy más convencido de que Millán Astray era un visionario, y si no, a los tiempos actuales me remito.
La corrección política, en el sentido de censura impuesta por uno mismo, me parece uno de los medios más eficaces de control social y de reducción de presupuestos destinados a censores oficiales.
La corrección política es lo que nos permite afirmar: "Nunca hemos tenido tanta libertad como en la actualidad"; es sin lugar a dudas la llave de nuestro cinismo democrático.
Que te mejores Petite.
Puesto por Antoine a las Enero 26, 2007 08:02 AM