El periodismo de investigación
LPC en media | Febrero 28, 2006
Como decía, hay gente que ha hecho periodismo de investigación. Yo he intentado hacer mis pinitos, y es extremadamente difícil por tres razones. Primero, porque descubrir cosas que no se quiere que se sepan es más bien chungo. Segundo, porque las personas eventualmente interesadas en que esas cosas se sepan suelen guardárselas para uso personal o político, y ni se les pasa por la cabeza contárselas al primer flipado que les llama boli en ristre por mucho que nos tiremos faroles del tipo "mira, tengo los papeles, y creo será mejor para los dos que me expliques tu versión". Tercero, porque aunque hayamos superado los obstáculos anteriores, los medios no saben qué hacer cuando no les han llegado instrucciones. Podrían zurrar a su amiguito, zurrar a un enemigo que ahora es amigo o zurrar al enemigo a destiempo. Y eso no les gusta así que, de entrada, mejor mantener la boquita cerrada.
Dicen que los periodistas tienen mala fama. Les sorprendería saber que son los periodistas los que tienen la peor opinión sobre la profesión. Este era Pierre Nodoyuna sobre el periodismo de investigación y me quedo con las ganas de saber qué disparo la escopeta. Yo sé que, si quisiera, Pierre podría escribirse una al dia pero, como se ha comprobado más veces, es malo para la salud y te enturbia el humor.
Billy Wilder fue periodista antes de dedicarse al cine pero jamás olvidó sus dias en la redacción del periódico más sucio y popular de Berlin:
Un hatajo de pobres diablos, con los codos raídos y los pantalones llenos de agujeros, que miran por la cerradura y que despiertan a la gente a medianoche para preguntarle qué opina de Fulanito o Menganita. Que roban a las madres fotos de sus hijas violadas en los parques. ¿Y para qué?. Pues para hacer las delicias de un millón de dependientas y amas de casa. Y, al dia siguiente, su reportaje sirve para envolver un periquito muerto".
Y sin embargo, Primera Plana es también una declaración de amor. Será que nos gusta el veneno.
Hablando de cosas que no quieren que se sepan, el New York Times acaba de ponerle un pleito al Departamento de Defensa americano por no facilitarle los documentos requeridos acerca del programa de vigilancia doméstica de la Agencia de Seguridad Nacional. La lista incluye todos los documentos y correos internos relacionados con el programa de monitorización de llamadas telefónicas sin permiso judicial, asi como los nombres de todos los grupos y personas envueltos en dicho programa.

Si. Eso somos. Buena definición. Sería interesante cuantas veces me he cagado en los muertos de mi profesión desde que me licencié. La de veces que la he mandado a la mierda para hacer otra cosa.
Y sin embargo, antes o después, siempre vuelvo a ella. No me lo explico pero es así. La llevo dentro.
Será que me gusta el veneno.
Puesto por fanshawe a las Febrero 28, 2006 07:07 PM