Craigslist
LPC en trapos | Octubre 26, 2005
El Cash Converters y esas tiendas de ropa de segunda mano que lo mismo te venden un jersey que condones con sabor a papaya salvaje perdieron lustre hace una década. EBay está superpoblado de cafeteras de filtro, recambios para la piscina y cazadoras de pradas, manolos y otros coletazos de 'manhattan chic'. Y no me hagan hablar de los mercadillos. It'a all so Web 1.0.
Craigslist vale de bien poco si lo único que quieren es deshacerse de un par de jerseys o tirar una lavadora rota. Pero si quieren pasar las navidades en Nueva York, el verano en Amsterdam o medio año en Bangkok escribiendo una novela; si han decidido romper con las discográficas y vender su colección de vinilos; si están redecorando su vida y no tienen un duro, si coleccionan gorros de aviación soviéticos, si tienen una habitación extra y sueñan secretamente con tener visitantes suecas cada fin de semana que paguen por la visita y quieran un guia de la ciudad; tienen que hacerlo con Craig. Sigan los consejos de esta bruja con escoba y aprendan a llenar la casa con joyas segundo imperio bañadas en las lágrimas de un matrimonio arruinado. Compren bicicletas a precio de geránio, intercambien libros de filosofía, regalen su sofá y promocionen sus fiestas.
Lo más importante: si viven en Madrid o Barcelona y son medianamente apañaos y limpitos con sus casas, no se pierdan el housing swap. Por algún motivo, la mitad de Nueva York quiere pasar el verano en el Gótico y el fin de año en la Plaza Mayor.
