lastsupper.jpg

Yo adoro Madrid

LPC en 11M | Marzo 13, 2004

Nací en esta ciudad hace ya 28 años y nunca ha dejado de asombrarme lo maravillosa que es. He cometido infidelidades: mi pasión por la Barcelona dinámica y revoltosa de los últimos años, una cierta debilidad por Santiago de Compostela, una larga temporada en Londres y unas cuantas visitas a Buenos Aires que me dejaron un dulce recuerdo y que quisiera repetir. Pero mi pasión por Madrid es algo único. Estos días pensaba mucho en ello.

Cada día vuelvo a casa desde Colón siguiendo el Paseo de Recoletos. Cruzo todos los pasos de cebra para poder caminar por el medio, un poco aislada entre los árboles, esperando con cierta agitación ver aparecer las luces del edificio de correos. Es tan bonito de noche. Me gusta especialmente bajar hasta el jardín botánico y recorrer la pared que termina en Atocha antes de llegar a casa. Y la Gran Vía: después de vivir durante casi tres años en la calle Tres Cruces, no he conseguido acostumbrarme al sentimiento de felicidad que me asalta cada vez que subo entre las luces antes de doblar Montera. Hay algo mágico, precioso y único en esta ciudad que me toca el mismo centro del corazón.

Y la gente. Hoy en una de las listas de correo que tengo el privilegio de leer cada día, Rosalía Lloret escribía así:

Yo pude ver ayer las colas de donantes, los vecinos de Téllez y Ciudad de Barcelona bajando decenas de mantas para los heridos (casi todas las que se usaron en el hospital de campaña improvisado en Daoiz y Velarde), el súper de la esquina sacando todas sus botellas de agua mineral a la calle, los heridos leves pidiendo que se atendiera antes a los graves, los coches particulares trasladando heridos, los taxis, los móviles prestados (quizá para llamar a Ecuador... no pasa nada)...

Mi novio ha pasado aquí los últimos tres meses. Para ser alguien que ha vivido en Auckland, Melbourne, Londres, Amsterdam, Estocolmo, Nueva York, Berlin y San Francisco, fue víctima fácil de mi entusiasmo: en tan sólo una semana quería quedarse a vivir aquí. Hace unos días, tras un contacto más profundo y directo con la ciudad, me escribía desde Zagreb para decirme que Madrid es el lugar más triste que ha conocido: tanto potencial, tanto entusiasmo, tanta gente valiosa, interesante y ambiciosa y, sin embargo, nada. No hay nada para nosotros aquí. Nada.

Las pocas veces que mi padre habla de Buenos Aires, la ciudad que dejó hace más de 30 años, lo hace con una emoción que es muy rara en él. Y no es la nostalgia del que hizo una nueva vida muy lejos de casa sino una mezcla de orgullo, tristeza y pasión que me ha impactado siempre. Es la ciudad de sus sueños y, sin embargo, se marchó porque no había nada para él allí. Ya no quiere volver. Y yo le entiendo muy bien porque hace ya algunos años que siento nostalgia por una ciudad que aun no he dejado.

Madrid es una ciudad noble, valiente y generosa, posiblemente la ciudad más dulce que he conocido jamás. Pero me he cansado de la manipulación mediática, de un sistema educativo peor que deficiente y de un panorama laboral donde se premia a los trepas, se asciende al mediocre y se castiga al brillante con una oficina y un puesto de mínima responsabilidad. Estoy harta de pagar la mitad de mis ganancias por un piso que no lo vale, de marcharme a casa a las tres cuando estoy cómodamente charlando con amigos en una mesa y de no tener alicientes de carácter cultural ni los fines de semana. Estoy harta de pagar por cosas que ya he pagado de antemano, de un servicio sanitario que no atiende mis necesidades y, sobre todo, de no tener ningún derecho y todas las responsabilidades. Me he cansado de que mi vida se vea diariamente condicionada por los intereses de diferentes mafias sin recibir siquiera la consabida protección.

Ojalá en estos días la misma gente que siempre paga sin recibir nada a cambio sea capaz de cambiar las cosas, para mejor. Nos lo merecemos tanto.



BUSCA en LPC

  

ULTIMOS POSTS
Todo cuanto se explica, en la belleza, ni explica la belleza, ni es lo bello; la parte que consiente...

Yo descubrí a Ellizabeth Smart de rebote. Rondábamos los dieciocho y un novio al que le gustaba juzgar el libro...

Esto tiene que ser lo que ocurre cuando la gente de fuera del sistema solar intenta hacerse pasar por...

Esta ha sido la Olivetti Lettera 32 de Cormac McCarthy durante 50 años. Y esto es lo que dice...

Tomas alternativas de Branquias bajo el agua, inéditos de Décima Víctima, letras des-hechadas, directos y maquetas de Esclarecidos, Kaka de...


ENVÍA ESTA ENTRADA

A la dirección de correo:


Tu dirección de correo:


¿Quieres incluir un mensaje?




LPC en tu buzón

Archivos







La solidadaridad del pueblo llano, en momentos de catástrofe, es envidiable. Qué bonito sería que en la vida cotidiana todos fuéramos así...

Mi pasión por Barcelona es semejante a la tuya por Madrid. (Soy de Barcelona)


Puesto por cri a las Marzo 13, 2004 08:58 AM

me parece muy acertado tu post.


Puesto por Ines Presiva a las Marzo 13, 2004 03:05 PM

Muy hermoso tu acercamiento desde la escritura a tu ciudad. Saludos desde Buenos Aires.


Puesto por Damián a las Marzo 14, 2004 02:12 AM

Ese sentimiento de amor-odio a esta ciudad, como dijo Sabina hace años "insufrible pero insustituíble" creo que es compartido por la mayoría de los que pasamos aquí nuestros días. Eso me lleva a pensar que lo realmente grande de Madrid no es la ciudad sino las personas que la componen ¿o quizá sea al revés?


Puesto por ElFer a las Marzo 15, 2004 01:34 PM

A ti se te va la olla con Madrid. Yo viví 12 años allí. La conozco bien. La conocía bien, mejor dicho. Llegué cuando aún era alcalde Tierno y me fui con Alvarez del Manzano.

Madrid es la peor gran ciudad que conozco. El coste vital de la vida cotidiana no tiene igual. Cualquier cosa está tan lejos... La gente pasa por tu vida como por una estación de metro. El tráfico es una mierda.

Yo también viví junto a Callao. Viví en 5 sitios diferentes. Sólo hay una época en la vida en la que Madrid es soportable: desde que acabas la carrera y empiezas a trabajar hasta que cumples 30. A partir de ese momento ya no hay nada para nadie. Y si te descuidas y te quedas allí, algún día te comerá, como se come a miles cada día.

Hoy vivo en una pequña ciudad de 150.000 habitantes con mar y montaña. Cada mañana a las 8:00, cuando paro en el primer semáforo y veo tres o cuatro coches delante de mí, una sonrisa me ilumina la cara: Me escapé del ogro, lo conseguí... Si puedo evitarlo, no volveré nunca


Puesto por Roberto a las Marzo 22, 2004 06:05 PM

Madrid... Yo tambien pensé en huir no hace mucho, de echo lo he pensado muchas veces, y lo he hecho otras tantas. He vivido en Londres durante mas de un lustro, Estambul, Amsterdam y por último Buenos Aires. Siempre he regresado y ni siquiera es mi ciudad. Yo no nací aqui pero la siento tan mia... Todas las grandes ciudades son identicas, nada diferencia unas de otras mas que la luz y la gente que las habita. Madrid es tan acogedora, tan bonita, para mi es la mejor ciudad del mundo. Creo que por fin encontré mi sitio, mi lugar en el mundo y esta aqui, siempre corriendo en busca de mi habitat para finalmente darme cuenta de que lo tenia tan cerquita. A mi... Madrid me mata...


Puesto por Larealidadbiologica Entornoaldesayuno a las Julio 4, 2004 02:44 PM

Madrid es despues de mi familia y amigos lo que mas me llena y lo que mas quiero, soy estudiante, y he viajado mucho, por europa, america, y parte del norte de africa, puedo presumir de conocer España entera con sus islas, me pierde Sevilla, adoro Marbella(no mas de una semana), San Sebastian es preciosa, Caceres tranquila, y....
Pero Madrid tiene todo (menos mar) tienes todos los ambientes, si eres pijo, si eres gay, si quieres salir sin gastar, si te gusta la cultura, seas lo que seas tienes tu sitio.
Creo que es una de las ciudades mas abiertas a todo que existe. Te quiero MADRID.


Puesto por chema a las Noviembre 3, 2004 02:56 AM