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Julio 01, 2010Cosas que me pregunto cuando leo las listas de correo
1. ¿Por qué las palabras censura, diletante y arribista ya no significan control que ejerce un grupo de poder sobre la producción ajena, aficionado al mariconeo artistico-cultural y trepa chupamedias sino que te echen de casa ajena por insultar a un invitado, occidental caucasiano y maquero de treinta y tantos que leyó a Bukowski y cualquier individuo que fantasea con defender un extremo político opuesto al que fantasea su interlocutor? 2. ¿Por qué cuando alguien publica, enlaza o guarda un texto ajeno todo el mundo asume que se comparte discurso, como si cualquier texto con el que no estas de acuerdo debería carecer de interés? 3. ¿Por qué tantos se preguntan si ejercen o no influencia sobre su contexto inmediato cuando el hecho de la pregunta misma constituye la mejor respuesta a su pregunta? 4. ¿Por qué hay desconocidos que se matan por decirte lo que tienes que hacer? 5. ¿Por qué hay cada vez más individuos que se presentan como "pensador, artista, inventor, crítico, divulgador y promotor de las vanguardias" sin haber hecho nunca nada más que terminar la carrera? Marzo 05, 2010La actualidad, los clásicos y yo
Dice Calvino en Por qué leer a los clásicos que todos los verdaderos lectores tienen un libro que es "su" libro. Conozco a un excelente historiador del arte, hombre de vastísimas lecturas, que entre todos los libros ha concentrado su predilección más honda en Las aventuras de Pickwick, y con cualquier pretexto cita frases del libro de Dickens, y cada hecho de la vida lo asocia con episodios pickwickianos. Poco a poco él mismo, el universo, la verdadera filosofía han adoptado la forma de Las aventuras de Pickwick en una identificación absoluta. Y que, muchas veces, lo descubres en la escuela. Mi primera escuela fue El Tesoro de la juventud, donde vienen resumidas las grandes obras de Shakespeare, Dante y Dostoievski y que más tarde me leí enteras en cuanto descubrí la biblioteca de Canillejas. En esa época, de preguntarmelo, mi clásico habría sido sin duda La divina comedia, aunque ahora pienso que me gustaba su mitología sangrienta y que el cielo nunca me lo acabé, porque me parecía un tostón. Después, en el último año de instituto nos hicieron leer dos libros de los que, como hacen sólo los grandes, me cambiaron para siempre: Cinco horas con Mario y San Manuel Bueno mártir. Qué afectado y estúpido me pareció el monólogo de Molly Bloom después de haberme leído el de Carmen. Qué vacío y artificial me parecíó todo el realismo mágico sudamericano, el existencialismo francés y el Sturm und drang alemán después de visitar Valverde de Lucerna y su vida secreta y subacuática. En mi primer año de universidad leí a los Adornos y a los Wigtensteins, que estaban muy en la pomada, pero a los 17 a mí sólo me importaban los iluminados: Genet, Nietzsche y Antonin Artaud, Strindberg y William Blake, Octave Mirabeau, Mishima, Los niños terribles de Cocteau, Ariel de Sylvia Plath. Me obsesioné con Rilke y con La tierra Baldía hasta aprenderme las dos o tres primeras páginas de memoria, aunque traducidas al español. Mi religión era el éxtasis o la nada. Me entraron aires apocalípticos y empecé a escribir poesía. Me colgué con Carson McCullers, con Flannery O'Connor. Me enamoré de una fan de Marguerite Durás y la dejé por un imbécil que citaba a Gonzalo Suarez pensando que citaba a Lord Byron. Un fin de semana tomé demasiado ácido y amanecí en las afueras de Toledo con un desconocido que pintaba retratos de puertas. Poco después me fuí un fin de semana a Londres y descubrí Charing Cross Road. Es necesario decir que Charing Cross Road ya no es lo que era entonces. Volví a Madrid seis meses más tarde con la maleta llena de simbolistas, modernistas, prerafaelitas y confesionales, me cambié de facultad -salté de Periodismo a Filología inglesa- y empecé con los japoneses. Si me hubieran preguntado por "mi libro" entonces, habría dicho Lo bello y lo triste de Kawabata, aunque hoy no me parece tanto. Leí En busca del tiempo perdido, releí a Dostoievski y a Shakespeare, con gran sorpresa de crítica y público. James Joyce ya no me pareció tan mal, pero tampoco tan bien. Poco después dejé la facultad, empecé a escribir por dinero y mi pasión literaria se desvaneció, salvo por la poesía. Empecé a despreciar la ficción y a leer ensayo, historia de la ciencia, entrevistas, biografías. Me gustaron la Estructura de las revoluciones científicas y me enamoré de Walter Benjamin, redescubrí la ciencia ficción y me quedé con el Pynchon del Lote y el Arcoiris. Empecé a coleccionar datos, como todos los listillos de mi generación. Cambié a los iluminados y suicidas por los reflexivos Wallace Stevens y Derek Walcott, que Antonio tan generosa y acertadamente me regaló. Volví a los presocráticos y me colgué con Parménides, convencida de que sólo él y Rilke habían entendido el Universo. Diez años más tarde, si me preguntan cuál es el libro que más quiero de mi biblioteca serían los cuatro volúmenes de El mundo de las matemáticas editado por James Newman, aunque hoy mi principal obsesión es Emerson y pienso que, de tener un libro, sería uno suyo. Después de Londres, a los 20 años, trabajé en un café de Alberto Aguilera donde mis clientes matutinos eran los jubilados del barrio. Uno de ellos, que había sido dentista, recitaba párrafos de La Divina Comedia en italiano. Otro que era experto en nutrición infantil recitaba sonetos de Shakespeare, y el monólogo del fantasma de Hamlet, en inglés. Había un viejito que al segundo carajillo no sabía dónde estaba su casa pero que recitaba a Ciorán y su amigo, un borrachín sin oficio ni ex-oficio, se sabía de memoria las esquinas de Combray. Yo no se recitar casi nada. Hasta me da vergüenza leer en voz alta. Dice David Shields que escribió Reality Hunger porque quería explicarse a sí mismo y a otros por qué había perdido el interés en la ficción. Mucho antes explicaba Ciorán que los afortunados que vivían en el éxtasis, de espaldas a la realidad, no lo eran tanto. "La actualidad -dice en el mismo texto sobre los clásicos- puede ser trivial y mortificante, pero sin embargo es siempre el punto donde hemos de situarnos para mirar hacia adelante o hacia atrás". Para poder leer los libros clásicos hay que establecer desde dónde se los lee. De lo contrario tanto el libro como el lector se pierden en una nube intemporal. Así pues, el máximo «rendimiento» de la lectura de los clásicos lo obtiene quien sabe alternarla con una sabia dosificación de la lectura de actualidad. Pero ayer, mientras leía Reality Hunger, me sentí tan reflejada en sus síntomas que he decidido eliminar de mi vida todos los libros, peliculas y canciones que no vayan a cambiar mi vida para siempre. Porque, aunque la iluminación necesita de la realidad, si comparas la actualidad de Calvino con nuestra dieta de actualidad diaria, incluyendo TV, periódicos, conversaciones, Facebook, Twitter y youtube, es posible que Calvino estuviera hablando de realidad y nosotros, de otra cosa. Porque no quiero morirme sin tener "mi libro". Y, sobre todo, porque todas las generaciones producen cientos de ignorantes ilustrados como David Shields, pero es posible que los viejitos de mi bar sean los últimos de su especie y yo prefiero ser como ellos que acabar como él. La foto es de Anna Wolf. Febrero 22, 2010Problematising la tortilla de patata
1. huevo Y punto. Aclarado esto, a mí por ejemplo me gusta más Primera Plana que Luna nueva y no por eso soy una mala persona. Febrero 14, 2010A taste for Ballard
Hoy he decidido abolir San Valentín y constituir el 14 de febrero como un día oficialmente Ballardiano aunque, si leen ustedes los periódicos, convendrán conmigo que todos los días lo son. Esta semana, sin ir más lejos: Clara Darling: A taste for Pornography Larry Gagosian presenta en Londres una exposición de grandes artistas contemporáneos y ballardianos y la llama Crash. Iain Sinclair la reseña e imagina su herencia a doble página en el Guardian de ayer. Alexander McQueen se mata y todo es Muerte, S&M, Violencia y Religión ChatRoulette. Early ChatRoulette users traded anecdotes on comment boards with the eerie intensity of shipwreck survivors, both excited and freaked out by what they’d seen. Katie Price, la princesa de la prensa peluquera británica, fantasea con morir como Lady Di: It wouldn't surprise me if it's a car crash Karl Whitney refrexiona sobre la naturaleza de las autopistas: why did motorways get J.G. Ballard going? Reaparecen Bill Moseley y Nightmare Angel, la adaptación de Crash que Zoe Bertoff no terminó en los 80. Love I, II y III (Thank You S!) Noviembre 15, 2009Genios
Nabokov escribió Sobre un libro llamado Lolita en 1956, un año después de la aparición de la novela. En dicha obra, el autor se choteaba alegremente de los cinco grandes editores norteamericanos que rechazaron su libro por obsceno y escandaloso. Según Nabokov, tenían tres motivos: había un ateo feliz, un matrimonio mixto bendecido por hijos sanos y un adulto que seduce a su hijastra menor de edad. En retrospectiva, a Nabokov le hacía gracia que estos señores citaban a Dante y a su oscura selva en su italiano original pero ponían los ojos en blanco pensando en la pequeña Lo. Lo de Dante era otra cosa, por supuesto. Lo de Machado, Petrarca, Lewis Carroll, Edgar Allan Poe y John Ruskin también. La pedofilia es carne de ensayo, no de novela. Sólo los grandes genios se la pueden permitir. En su día, también Byron nombró a los Genios (en su caso griegos, franceses y alemanes de pompa internacional) para justificar la cosa recurrente que tenía con el incesto y, al parecer, con su media hermana Augusta, una relación que le llevó, en ese orden, a la paternidad, el exilio, la cumbre creativa y la muerte. Dicen que nadie es profeta en su tierra pero lo que dicen lo dice mal. Hay que tenerlos cuadrados para soltarse de todas las manos en tu propio pueblo y qué gasto inútil pasar toda tu vida tratando de reunir el valor. Todo el que tenga ambiciones y no los tenga cuadrados hace bien en huir de su casa cuanto antes. Quisieron Dios y la academia que Nabokov fuera un gran genio y Lolita prosperó. En 2006, Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas, cumplió cincuenta dos veces: cincuenta años y cincuenta millones de copias. Uno de los libros más venerados de la literatura contemporánea, escrito en inglés por un emigrante ruso que escapó por los pelos del campo de concentración (su familia no tuvo, ay, tanta suerte) cumplió sus bodas de oro en perfecto estado de salud. Lo que, en estos días, significa domesticado hasta el lugar común, la editorial de moda, la boutique especializada, el remake. Aunque Byron los tuvo cuadrados, tanto dentro como fuera de Inglaterra, su valor tampoco impidió que el incesto se pusiera de moda, igual que las tijeritas después de T.A.T.U. y The L word. En una entrevista para Playboy, Nabokov dijo que lo único relevante que había conseguido su libro era que, a partir de su pulicación, los padres dejaron de llamar a sus hijas Lolita. El nombre, sin embargo, alcanzó una gran popularidad entre los caniches. Noviembre 11, 2009Lo fatalLa fatal y lo fatal no son la misma cosa. Mi amigo Jesús me dijo una vez que las criaturas realmente fatales, las que realmente destruyen lo que tocan, son las que cambian a sabiendas un gran amor por uno pequeño, o por varias docenas de pequeños. Ese "a sabiendas", pienso yo, es el punto de inflexión entre una cosa y la otra, siendo una "la fatal" y la otra, el resto de los mortales. Porque, en los cuatro primeros meses, todos los amores, o son grandes, o son calentón. Pero, en retrospectiva, todos los amores que no mueren de forma natural son grandes amores en potencia. Y pensaba yo en esto cuando tropecé con esa escena de Alta Fidelidad donde Cusak propone su top 5 de rupturas sentimentales y nos presenta a Catherine Zeta-Jones. She's out of my class -va diciendo Cusak por el camino. She's too pretty. Too smart. Too witty. Too much. I mean, what am I? La ex-novia en cuestión es un pedrusco insensible, vanidoso y ególatra que mataría bebes y cachorros de san bernardo por un bolso de Prada. Nosotros nos damos cuenta enseguida, pero él no porque, en retrospectiva, Catherine Z. Jones es la mujer de sus sueños desde que lo suyo acabó bruscamente de muerte no natural. Salvo que se sepan el chiste aquel de "es natural que te mueras si te cae un piano encima", en cuyo el piano fué un cachas llamado The Dreaded Marco. Pero Cusak se da cuenta de su error en cuatro horas y no dedica ocho horas al día a bucear por el facebook como un imbécil porque desde que se casó no deja de pensar en todas las mujeres con las que no lo hizo. ¡Esto no es un simulacro! Octubre 14, 2009Todo angel es terrible
Un año después de los fuegos artificiales, el mayor y más caro experimento de física de todos los tiempos, más conocido como el Gran Colisionador de Hadrones, está preparado para volver a empezar. En diciembre, si todo sale según el plan, los protones empezarán a colisionar en un subterráneo a las afueras de Ginebra en busca de las fuerzas y partículas que reinaron la primera trillonésima parte del primer segundo de La Gran Explosión. Entonces será el momento de comprobar una de las teorías más bizarras y revolucionarias de la ciencia. En otras palabras: Otto tiene razón pero no se suiciden todavía. El universo está tan horrorizado por lo que va a engendrar ese sótano suizo que le hará putaditas al dichoso acelerador hasta que todos los participantes se aburran y vuelvan a encerrarse en sus respectivas universidades. Ustedes sigan a lo suyo. Mayo 26, 2009Diamonds [NSFW]
De un tiempo a esta parte me siento más madura, coherente, cínica y tolerante de lo que me parece saludable y eso me vuelve huraña y poco comunicativa. Pero incluso los peores días se desvanecen avergonzados ante la inesperada y fulminante evidencia de que el amor verdadero existe, y crece en los lugares más insólitos. Estos dos están ciegos de eme, de lujuria y de amor verdadero. Y hay que estar aun más ciego que ellos para no verlo. Abril 15, 2009The limits of controlYo sí que fumo. Por eso, a diferencia de la pobre Elena (qué has hecho, ecabrera, con ese post?), tuve la oportunidad de ver, tropezar aparatosamente sobre y probar el fuego de Jim Jarmusch, que me prestó el mechero al menos tres veces mientras fumábamos en el edificio donde, durante unas semanas, trabajamos los dos. Sobre esa breve pero intensa relación con Jarmusch, puedo decir que: 1. Huele muy bien. 2. Es aun más guapo en persona. 3. Es aun más alto en persona 4. A pesar de ser tan alto a veces no le ves porque le tapa una nube de mariconas de manhattan. 5. Tiene menos sentido del humor en persona. 6. No acepta copas en el Jose Alfredo antes de las 16 horas. Dicho esto y viendo el trailer, me pregunto con un pequeño dolor: ¿Será verdad que John Hurt comía patatas bravas a un ascensor de mi mesa mientras yo fregaba teletipos, ignorante de que la suerte me quería sonreir? ¿Y por qué no la vimos a ella? Marzo 31, 2009otras petites posibles
# 2. Mademoiselle Jolie's Handmade Goodies # 3. Petite, brune, nette et soignée
Diciembre 07, 2008we might as well live
O, como decimos aquí, hay veces que es mejor dejárselas largas. En la sección discutimos la posiblidad de adelantar el fin de año para que se acabe esto cuanto antes, pero Nuria dice que eso da mala suerte y que quita quita no vaya a ser. Y también hay quien dice que salimos de Guatemala para ir a guatepeor pero digas lo que digas ni Berlín ni Bangkok ni BBAA, porque nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y costumbres. Y que no hay mal que por bien no venga, aunque si la misma fórmula funciona al revés, a mi me va a sentar hasta mal. Pero aun tengo el mejor equipo, la mejor vecina, el mejor profesor y el mejor marido de todos los mundos posibles. Y el día que todo falle, se dónde ponen los mejores daikiris de Madrid. Ni tan mal. FYI. Ilustrado por Norman Parkinson | You might as well live, too. Diciembre 04, 2008Por la G de genocida no me viene nada más...Una de mis inquietudes más recurrentes son aquellos casos en los que un uso concreto de una palabra ha secuestrado el término de tal manera que nunca jamás puiedes volver a usarla, por adecuado que sea, sin despertar la indignación del que te escucha o te lee. Por ejemplo. holocausto. (Del lat. holocaustum, y este del gr. ὁλόκαυστος). Y, sin embargo, sólo hay un contexto en el que utilizar la palabra holocausto sea socialmente aceptable, rechazando la posiblidad de que un acontecimiento tan brutal, de una escala tan disparatada, haya tenido o vaya a tener lugar en la historia de la humanidad. Aunque sabemos que eso no es, no será y no ha sido verdad. Las dos únicas satisfacciones que me ha dado este tema han sido descubrir a Odo Marquard y su discurso sobre la gestión del asesinato por parte de gobiernos y organizaciones a lo largo del tiempo, porque la diferencia entre un asesinato y un genocidio es técnica, y tiene que ver con la cantidad de asesinatos que se cometen en determinado periodo de tiempo. Eso, y utilizar la palabra genocidio para hablar de las patentes farmaceuticas. Hasta hora, a quien protestaba yo le daba un diccionario y un periódico. Sin embargo, me equivocaba todo el rato: hoy he descubierto que la palabra genocidio fue acuñada por Raphael Lemkin y no existió hasta el final de la IIGM. Today, we call what happened at Auschwitz and the other death camps “genocide.” But at the time, there was no name for the Nazis’ crimes. The word “genocide” did not exist. Agosto 12, 2008Así como las estrellas enfermas desaparecen una a una del valle etéreo
Yo siempre he pensado que, al final, todo el mundo acaba en el lugar que le corresponde. Es verdad que luego miro a Amy Winehouse y pienso que pobrecita. Sobre todo por el pelo. Y no sé si será verdad o es que ella, la pobre, se merece el papelón pero, como no la conozco de nada, ni confirma, ni desmiente. Y me acuerdo de Susanita cuando le decía a Mafalda que cómo no van a ser pobres los pobres con esa ropa de mierda que llevan y esas casas de mierda que tienen. Y hasta sé que esto de Susanita lo va a malentender más de uno pero eso confirma la premisa inicial y, por el mismo precio, la redondea: todo el mundo acaba en el lugar que le corresponde, siendo lo que es, rodeado de lo que se ha buscado. La gente cobarde vive una vida cobarde. La gente mediocre vive una vida mediocre. La gente envidiosa vive una vida podrida, rodeada de gente podrida, haciendo cosas podridas. Y así, todas las declinaciones. Qué es lo que quieren si no aspiran a más. Otra cosa que siempre he pensado es que, si quieres, puedes tenerlo todo. Si tengo razón -y de momento, no dudo- de esa verdad deriva invariablemente otra; que también puedes perderlo todo, muchas veces de golpe, sin previo aviso y sin que sepas porqué. Y eso no justifica ni por un segundo que no debas aspirar a todo, por segunda, tercera o por décima vez. Cada uno es como es. Yo soy ambiciosa. Julio 14, 2008The Once-over
Dicen que, durante esos meses en los que crees que estas peor, lo que te mantiene a flote es la lucha y el triunfo de la voluntad contra la tiranía del hábito, porque cada día que pasa eres un héroe. También dicen que no hay que subestimar el poder de la vanidad. Después pueden pasar dos cosas. La primera es que, superado el mono, comiences a añorar la enfermedad. Como cuando vuelves a fumar porque no sabes reconocerte a ti mismo sin un cigarrillo en la mano y aceptar que todo es un poco más mediocre, un poco más soso, un poco más como alguien que no eres tú y que ni siquiera se te parece. Esa extrañeza no desaparece nunca y seguramente te pase como a la anorexica, que tiene que aprender a vivir con su imagen distorsionada porque ha perdido la capacidad de verse tal como es. La otra es que descubras que llevabas meses bebiendo garrafa y estabas demasiado borracho para darte cuenta. Estrella invitada: Mikko. By Maarit Hohteri Julio 01, 2008Abril 02, 2008Pero es peor cuando no te equivocas“Juan Ramón, más cruel, decía: “Guillén está forzando un nuevo libro”. Yo sé qué los fuerzan, pero prefiero subrayar que los redactan, porque redactar es todo lo contrario de escribir. Hoy se llevan esas minuciosas redacciones, sin una sola intuición verbal. Vaya una mierda.” Yo las novelas de hoy no las leo salvo excepciones, pero cuando maldigo el periodismo actual me estoy refiriendo a eso. A toda la contaminación que supone su ejercicio e incluso su lectura, al despojo a que te somete. Si leen periódicos de principios del siglo pasado verán que aquello era un cachondeo y que había una intención que no era la económica, que entonces se escribía, mal o bien o regular, casi siempre mal, bien, pero se escribía. Hoy se redacta. Marzo 28, 2008Por un puñado de links
But too much information has been the staple of books for girls ever since the first fictional confession of a period or a crush. These girls might be hookers, but otherwise they are as they have always been, their hookerdom a simple extension—psychologically unexplored—of that right to live and talk dirty which 1960s feminism conferred on the modern woman. Y dice que Jean Genet jamás creyó que la autora de Historia de O fuera una mujer porque ninguna mujer entiende el sexo degenerado. Qué bellísimo Genet y qué ingenuidad deliciosa. Pauline Reage escribió la Historia para calentar a un amante casado pero mucho más para calentarse sola. Pero Jean Genet es uno de los escritores más bellos de la historia de las letras y por eso no hay malicia ni contradicción. Hace unas semanas lo describí a un neófito como el Mishima francés y todavía me remuerde la conciencia. A las cinco de la mañana, yo debería estar callada mirando peceras en algún bar Lo cuenta Louis Menand en el New Yorker y otros en el LA Times, el Washington Post y el Globe Mail. Ilustrando, la primera parte de un foto ensayo: Slate repasa La arquitectura de Edward Hopper. Marzo 22, 2008El mundo en veinte tomos
Hacia 1930, cuando nadie era capaz de imaginar que un disco con aspecto de oblea llegaría a albergar una biblioteca entera, apareció la más famosa enciclopedia para niños del siglo XX. Se llamaba El Tesoro de la Juventud, y aún hoy la evocan con nostalgia muchos octogenarios que dedicaron largas horas a descubrir el mundo a través de sus 7.172 páginas. Pero no solo ellos. Como El Tesoro de la Juventud era parte fundamental de toda colección doméstica de libros que se respetara, también sus hijos y sus nietos leyeron, hurgaron u hojearon la enciclopedia. Es frecuente encontrar tomos que contienen garabatos a lápiz, trozos secos de mermelada o subrayados de tres generaciones. Yo soy la prueba de que Daniel Samper Pizano tiene razón: El Tesoro de la Juventud es el objeto más valioso que ha habido en mi vida. Mi padre la heredó de mi abuelo, igual que mi abuelo la heredó del suyo y, con ella, yo aprendí a leer. Y a hacer caleidoscopios, a leer la estrellas, a reconocer pájaros extintos y a navegar. Descubrí las Alicias, el magnetismo, los viajes de Simbad, la vida de las grandes civilizaciones, las maravillas del mundo antiguo, la Divina Comedia, los prerafaelitas. Aprendí todo sobre la electricidad, la mitología griega, la historia de los grandes descubrimientos y los números romanos. Aprendí, podría decirse, todo lo que sé. Fue una pasión solitaria. Mis amigos, españoles hijos de españoles, no tenían el Tesoro en su casa; debido a la anacrónica licencia que recuerda Daniel por la que "Esta obra no podrá sin su permiso ser reimpresa en España y sus posesiones de Ultramar" (sic). Mi padre, además, no dejaba que nadie tocara esos libros salvo él y yo (con las manos limpias). Años más tarde, cuando empezó a crecer mi propia biblioteca, me moría de gusto al encontrar referencias suyas en la Lolita de Nabokov o algunos cuentos de Cortazar, donde se menciona con la misma naturalidad con la que hoy se menciona la RAE o la Enciclopedia Británica, porque justificaban mi entusiasmo. Cuando volví a Madrid hace ahora casi un año, me encontré en vivo y en directo con un cuadro que había descubierto en uno de sus tomos y que me había arrebatado tan poderosamente durante toda mi infancia que fue como encontrarme con un viejo amigo imaginario. Y así fue que, sin aviso ni decoro, aterroricé a mi marido, a cuatro parejas de canadienses y a un japones indefensos llorando como una plañidera neurasténica en la exposición de Patinir. La mayor parte de las ilustraciones del Tesoro son en blanco y negro; era la primera vez en mi vida que lo veía en color. La siguiente vez que volví a ver a mis padres me fui derecha a la estantería para enseñarselo a Julian y justificar el numerito del Prado, que sin duda le había dado mucho que pensar. Al pie de la foto decía: El Gigante Offero se hallaba una noche a la orilla de una impetuosa corriente, cuando se le acercó un niño para que le pasase al otro lado. Después que le hubo pasado díjole el niño: "Yo soy Cristo y por cuanto has sido bueno para con el débil y has llevado a Cristo sobre tis hombros, te llamarás Cristóbal". Esto es, "el que lleva a Cristo". Julian ojeó unos volúmenes y, con gran generosidad, sentenció: de aquí es de donde vienen todos tus proyectos, tus diarios y, finalmente, tu blog. Desde entonces miro a La Petite con más cariño y trato de seducir a mi padre para que me de el Tesoro, que me corresponde, si no por derecho de primogénita, al menos por amor. Queridos lectores. Si se encuentran algun día los 20 tomos de El Tesoro de la Juventud en una librería, un garaje o una buhardilla mohosa, compren, secuestren o roben y después corran sin mirar atrás. Cueste lo que cueste, será lo mejor que hayan hecho en su vida. Ahora mismo, abriéndo un tomo al azar: "El profesor Oersted que hizo desviar la aguja imanada de su dirección Norte-Sur...". Nota. Querido Daniel, te sacaré de esa duda insoportable que te desvela. CÓMO ESCAPÓ DE LA MUERTE EL BUFÓN DE UN REY Estaba el bufón en su celda (según se ha dicho en la página 3983), y miraba con gran atención el trozo de cuerda, que deseaba fuese elástico para que pudiese dar de sí hasta tocar el suelo. Una feliz idea asaltó su mente: destejerla. Al ver cuán sólidos y gruesos eran sus ramales, se dijo: "La desharé y, uniendo uniendo unos cabos con otros, tendré una cuerda lo suficientemente larga". Puso, pues, manos a la obra, y cuando hubo separado todos los ramales, los empalmó, recordando lo que había visto hacer a los marineros en los barcos. Unió las puntas fuertemente, y viendo que las empalmaduras resistían y que la nueva cuerda era fuerte, aunque delgada, esperó a que llegase la noche. Ya previamente había arrancado uno de los barrotes de la ventana, y así, atando un extremo de la cuerda a otro de los hierros de arriba, deslizóse por la abertura y se descolgó hasta el foso. Al contacto con el agua advirtió que había calculado exáctamente el largo de la cuerda. Uno o dos minutos más tarde, trepando por las paredes del foso, recuperaba la libertad. Diciembre 13, 2007Uno de mis mitos preferidos
Uno de mis mitos preferidos, recuperado una y otra vez por las hordas feministas con desigual fortuna, es el de Lilith. Normalmente se resume la historia en dos líneas confusas: mujer primordial abandona marido y abandona paraiso conyugal para matar niños y beber su sangre. Pero el mito de Lilith, qué se habían creído, es mucho más complejo. Vamos. Para empezar, Adan es un cerdo. Cuando Dios termina la creación, en la tierra no hay ni putas ni bares de solteros; el conejo tiene coneja, el caballo tiene a la yegua, el ratón a la ratona y así sucesivamente hasta llegar a Adán quien, al haber sido creado a imágen y semejanza del altísimo, no tiene novia ni amante ni nada. Comprensiblemente irritado y envidioso, se lanza al bosque en busca de alivio y se entrega a una orgía de adulterio y zoofilia que suponemos dura varios dias pero no le acaba de convencer. Tras un meeting con el sumo en el que le expresa sus dudas sobre su orientación sexual y discuten sobre algunos aspectos de la creación divina, Dios escupe en un terruño y crea a la mujer. El matrimonio, como bien saben, tuvo descendencia pero no paz. Adan, que no era conductista porque, ni disfrutaba el discovery channel, ni se había inventado leer, tenía sus propias ideas sobre cómo sería su compañera ideal y el temperamento de la suya le parecía un poco indómito. Para empezar, Lilith se negaba a darle la razón. Iba por ahí como si fuera la princesa Leticia, mandándole callar delante de los bichos y dándo lecciones de todo. Se pasaba el día tumbada a la bartola, haciéndose la chula y comía porquerías por el bosque. Y lo peor: aunque pelirroja, no funcionaba en la cama. La hija de puta se escurría y se montaba sobre Adán como si Adán fuera una vaca cachonda y le decía que había que probar cosas nuevas y que, habiendo nacido ambos del polvo y de dios, no veía por qué Adán se tenía que sentar encima todo el rato. Adan, mal amante y un peor marido, sentía que estar debajo le hacía de menos a él y se puso super pesado con el respeto conyugal. Y un buen día, como ocurren estas cosas, Lilith recogió sus cosas y ¡pluf!, desapareció. Enfurecido y humillado, Adan fue corriendo a chivarse a Dios. -Mi mujer me ha abandonado - le dijo lloriqueando. Por no oirle, Dios mandó a tres abogados, Senoy, Sansenoy y Semangelof, para encontrar a la descarriada y leerle la papeleta. Lilith, mientras tanto, había empezado una vida nueva en un barrio de mala fama: el Mar Rojo. Recién separada y sin formación específica, su situación no le permitía comprarse un terreno en Bell Air o trabajar en un bufete y salir con hombres modernos que bailan al ritmo de orquestas imaginarias pero ese detalle no fue tenido en consideración por los abogados divinos, que enseguida se imaginaron lo peor y dieron por supuesto que Lilith había probado cuero por todo el vecindario. Anda ya para casa - le dijeron nada más llegar -o te vas al infierno con el culo caliente. Como no les conocía y podían venir de sabe dios dónde, Lilith les dijo que de qué y se fué a una fiesta en casa de los vecinos . Y para que vean lo que se consideraba entonces un castigo proporcionado, los ángeles fueron, le mataron cien hijos y se piraron sin más. No me digan que no es para cagarse en todo. Octubre 28, 2007Fuera también hay Público
Los otros elásticos no habíamos dicho nada porque todavía nos estamos recuperando de que Nacho haya sido el primero en salir en el New York Times. Y en el Herald Tribune, el Financial Times, Le Monde ... Agosto 20, 2007Perhaps you will wake up and find the sun shining and the birds singing
ADN está en beta. Eso significa que, de momento, tenemos un 10% de lo que queremos y que, dentro de un mes, con suerte y vitaminas, habremos llegado al 15%. Juan dice que lo bueno es no llegar al 100 porque, el día que lo haces, tienes que vender el chiringuito y empezar otra vez. Pronto se podrán encajar los videos en casa ajena, como se hace con youtube. También podremos hacer lo mismo con nuestras cuentas de usuario, un feedget que este blog espera con el corazón en un puño. Elena ha escrito un estupendo artículo sobre la "crisis" de la industria del cine. La económica, digo. Y el cuadro que ilustra este post tan adncéntrico es parte de la increíble exposición de Balthus en el Museo Ludwig de Colonia. Julio 19, 2007ADN.esBueno, pues ya está. Después de dos meses de trabajos forzados, ADN.es salió ayer en beta. Pasaremos el verano sacándole brillo hasta que se convierta en el proyecto por el que muchos dejaron trabajos honestos y yo dejé Berlín. Como nuestro comandante en jefe ya ha dicho todo lo que había que decir, les animo a que lean, pinchen, comenten, guarden y hagan todas las cosas que nuestros usuarios pueden hacer. De momento son pocas (es lo que tienen las betas), pero al menos ahora nosotros podemos hacer lo que nos gusta: escribir. Yo también les echaba de menos. Mayo 28, 2007jaque a la reinaCosas que tengo hoy y que no tenía la última vez que nos vimos:
Apelo a su comprensión, su paciencia y -¿me atreveré a decirlo?- su cariño para perdonar mi ausencia. También apelo a su lavadora, si es que les sobra una. Especial El Mundo para un gatito. Mi amigo Jose Luis ha encontrado una bonita camada de gatitos tamaño pulga a un lado de la avenida de Andalucía. Si tienen sitio para uno, no lo piensen más. Entrega en mano. Limpieza. Sin aval. Mayo 12, 2007mudanzas
Lo peor es meter los libros en cajas. Me pongo de los nervios pensando en esquinas que se rozan, en tapas que se atraviesan entre las tapas de otros, en cajas que se apoyan descuidadamente sobre el suelo mojado y en la humedad que atraviesa el cartón, el plástico y la tela hasta llegar a las tapas de abajo. Aquí lleva cuatro días lloviendo. En mi primera mudanza, hace ahora quince años, me pasé dos semanas envolviendo los libros delicados uno a uno en papel de periódico y forrando las cajas con toallas para amortiguar los golpes. Con un rotulador gordo pinté flechas indicando la dirección en que debían colocarse y le pedí encarecidamente al jefe de la mudanza que tuviera cuidado con ellos porque eran muy importantes para mí. Al acabar de cargar ví que el hijo de puta los había puesto debajo de todo, incluído un mueble elefantiásico de madera de roble macizo que mis padres tenían en el salón. Cuando le llamé al orden me dijo: son sólo libros. Mi madre lo consideró un caso de justicia divina, porque fué lo mismo que le dije yo cuando echó a faltar sus toallas de hilo trenzado de nosedondeostias. Después, como dice Millán, los libros tetrificados en cajas. Las cajas tetrificadas primero en el elevador de las mudanzas, luego en el seno insondable del camión capitoné. Luego, el camión tetrificado entre el tráfico. Un día negro. Solo que yo no lo veré porque llego a Madrid antes que ellos y será peor. Me quedaré comiéndome las uñas hasta las muñecas, imaginando catástrofes. Mayo 09, 2007what doesn't kill you makes you stranger
Estas son las cosas que sabe hacer mi padre en la cocina y la valoración que dichas habilidades han merecido entre familiares y amigos desde que yo le conozco. Mermelada de moras, fresas o naranja (M de H); clericó (N), pantumaca (N), pizza precongelada (B), tostadas (R), arroz a la cubana (R), pasta con tomate (NM). A estas habilidades hay que sumar un factor condicionante: de joven pasó tres años viviendo en Alemania. Allí desarrolló simpatía por las barras de chocolate con frutos secos, la leche condensada, las sopas de sobre y todo lo que no es comida pero te mantiene con vida en caso de accidente nuclear, mundial de fútbol o ausencia repentina de mi señora madre. Cuando volví del colegio aquel día, mi padre miraba fijamente el interior de un sobre de sopa de arroz con verduras mientras el agua hervía furiosamente detrás de él. Solo que en el sobre sólo había polvitos. El arroz y las verduras no estaban allí. ¿Será que tiene sabor a verduras? -aventuré yo muerta de hambre. Mi padre gruñó, se ajustó las gafas y me mostró la parte frontal del sobre, donde se podían ver tronquitos enteros de brocoli, judías verdes y una cebolla sin cortar. Después vertió cuidadosamente los polvitos dentro de la olla de agua y, tras un periodo de tiempo que a mí me parecieron diez segundos y a él cinco minutos, me llamó a gritos para que me asomara a mirar. Me gustaría aclarar, para los que todavía no lo saben, que mi padre es químico. Uno de mis primeros recuerdos de la infancia es mi madre gritando con la nevera abierta porque mi padre había dejado sus muestras de laboratorio en la bandeja del queso o tenía una familia entera de hongos creciendo en el cuarto de baño. Si había alguien preparado para lo que estábamos a punto de vivir, ese era mi padre. Sin embargo, aquel momento alteró para siempre una parte pequeña pero fundamental de nuestras vidas, como cuando te enamoras por primera vez y ponen el Last Chrismas de Wham! en todas las tiendas y descubres que todos son unos hipócritas menos tu mejor amiga y, potencialmente, Peter Murphy. Unos segundos después de verter los polvitos el agua empezó a hervir violentamente hasta quedar blanquecina y cenagosa. Después salieron unos grumos que empezaron a agruparse de manera aparentemente desorganizada y, delante de nuestros aterrados ojos, se convirtieron en arroz. Ese día comimos tortilla en casa de la vecina y cenamos fuera. Mi padre conservó el engendro durante varios días para descubrir si desarrollaba habilidades superiores o cualquier cosa que demostrara su procedencia alienígena o su pertenecia a banda armada. Hasta donde yo sé, la única anormalidad detectada fué una admirable resistencia al deterioro; cuando la vecina lo tiró a la basura una semana después, ni siquiera olía raro. Sobre lo que ocurrió después
La primera es una marca de crema catalana que, cuando la abres, presenta la crema propiamente dicha y un sobrecito que la víctima debe abrir y vaciar sobre la superficie total. En el momento de contacto entre la crema y el contenido del sobre, el producto comienza a burbujear y a cambiar de color crema a un color cobrecino hasta que por fin se convierte en la superficie reluciente y aparentemente inofensiva que a Amelie le gusta quebrar con la cuchara. Como no tengo fotos ni recuerdo la marca, tendrán que creerme, aunque su sentido común rechace el concepto mismo del objeto extraordinario que acabo de describir. Les tranquilizará (o todo lo contrario) saber que mi segundo ganador tiene cierta presencia en la Red y que su existencia, para bien o para mal, está fuera de toda duda. The "Thermotic Can". Después, te lo bebes. Si no les pone todos los pelos de punta es que, o son como esos niños pobrecitos que no tienen sentido del dolor y se dan mamporrazos con todo, o no lo han entendido bien. Sigan este asombroso documento con atención y relean las instrucciones. Como este post ha sido escrito con la única intención de divertir a mi Antonio que está un poco mústio, quiero añadir un elemento del que hemos hablado con anterioridad: Starbucks foam and the rise of ambiguous materials. Mayo 04, 2007self-hate economiesMi amigo Carlos trabajó durante años en una conocida tienda de discos de segunda mano en el centro de Madrid. Yo iba a buscarle al salir de la facultad y muchos días tenía que esperar a que barriera, cerrara la caja, tapara los discos del mostrador y bajara la reja. Por estar entretenida, por ayudar y por cultivar el trastorno obsesivo-compulsivo que alguno de ustedes, queridos lectores, han identificado hace tiempo, yo me dedicaba a ordenarle los discos. Alfabéticamente, cromáticamente, por género, por década, por sello... you name it. A veces llegábamos tarde al cine porque no soportaba marcharme sin dejarlo todo en su lugar correspondiente. A la semana siguiente, sin embargo, volvía a reinar el caos y tenía que volver a empezar. Yo pensaba que los fanáticos del vinilo eran unos retorcidos que llegaban y me mezclaban a Alan Parsons con Abba y a Bauhaus con Stone Temple Pilots con la única intención de picarme el hígado y arruinarme la noche. Carlos barría, me miraba y callaba. Tardé años en enterarme de que era el propio Carlos quien deshilaba por las mañanas lo que yo hilaba por las noches. A los buscadores de discos-me explicaron- les gusta rebuscar. Y, mientras rebuscan en busca de lo que quieren, es muy probable que encuentren algo que no sabían que querían por el camino. Así, en lugar de un disco, vendes cinco. Y sanseacabó el ordenar. Hace un tiempo entré en una de estas tiendas orgánicas y libres de karma que te vende salchichas de soja, jabones de avena y tomates "raf" y ví que tenían unos pimientos del piquillo de la misma marca que los que se pueden comprar en Día a un precio escandaloso. Pensé: ¿ves? Si los del Día se molestaran en ordenar las cosas un poco y cambiar la iluminación podrían cobrarnos más por los mismos artículos como hacen los listos del karma-free. Como dice mi madre, hay cosas que te cuesta lo mismo hacerlas bien que hacerlas mal. Como hacer la cama o poner la mesa o colocar cartones de leche unos sobre otros en horizontal. Pero luego entré en el Día y descubrí que, en realidad, los pimientos estaban al mismo precio. Y entonces caí: al Día le interesa mantener el chic de posguerra para que nosotros pensemos que no hay nada más barato en la tierra, aunque no sea verdad. Uno no mira lo que paga en el Día porque entiende que, sea lo que sea, es lo menos que puede pagar. La misma ciencia, mejorada, se aplica a los vuelos de bajo coste. La diferencia entre un vuelo de Iberia y un vuelo de Ryanair no es el tiempo que tardas en llegar de un sitio a otro ni el café gratis ni la simpatía del auxiliar, es el sadismo. Primero, te cambian el horario de aviones cuando les sale del coño. Te bajan el peso máximo permitido por maleta casi a la mitad y te cobran el kilo extra como si fuera caviar rumano. No numeran los asientos, para que hagas cola durante dos horas o te osties con un italiano para poder sentarte con tu acompañante. Te comprueban el pasaporte cada medio metro y te hacen quitarte los zapatos en los scanners. Te hacen subir por las escaleras con los motores en marcha. El piloto te espamea con la bienvenida, la merienda, los perfumes, su predicción del tiempo y sus memorias de la infancia al 190% de los decibelios recomendados por si has planeado pasar el vuelo inconsciente y te has comido un valium antes de despegar. Te venden un café de mierda por cuatro libras y media, siete libras si viene con una madalena pringosa de la que te ya te estas arrepintiendo nada más empezar. Y todo para demostrarte que el vuelo no puede ser más barato porque, lo que no les das en metálico, se lo pagas en humillaciones. Si tú no te respetas lo suficiente como para pagar cien euros más y viajar como las personas, ¿quién te va a respetar? Me recuerda a una tira de Mafalda donde Susanita venía a decir que era una pena que hubiera pobres pero que con esas casas de mierda, esa ropa de mierda y esos peinados de mierda, ¿a qué aspiran? Mayo 01, 2007Mortal lovers
Mortal lovers must not try to remain at the first step, for lasting passion is the dream of a harlot and from it we wake in despair. Abril 15, 2007Queridos lectores
Después de un largo proceso de autocrítica con todos los estadios que caracterizan el proceso -privación del sueño, indulgencia generalizada, abuso de estupefacientes, monosacáridos y destilados de procedencia dudosa, desorientación, obsesión paranoide, etc-, me han puesto delante un proyecto irrechazable y vuelvo a madrid con todo lo puesto. Pero antes, les debo una explicación. Nada más volver de Atlanta he volado a barcelona y me he quedado menos tiempo del que quería pero más del que debía, lo que explica en parte el obstinado silencio que ha habido en la petite desde entonces hasta el día de hoy. Gracias a la hospitalidad de Clara y Carlos (¡gracias! ¡gracias!) me ha dado tiempo a descubrir Poble Sec y una cueva de vinos que podría estar en Saint-Germain-des-Prés , a hacerme fotos con las Playmates en una fiesta de Playboy (posiblemente en el próximo número), a rendirle un húmedo homenaje a la plaza de la catedral y, finalmente, coger un avión a Asturias con un niño de seis años con la rabia, una posesión diabólica y -para mi desgracia- el derecho a sentarse en el asiento de atrás durante dos horas interminables. En Gijón disfruté intensamente de la hospitalidad local y asistí a la apertura de la Laboral, que fué como un baile de gala para comisarios internacionales, artistas conceptuales y figuras de prestigio sin precedentes como nuestra ministra de cultura, Carmen Calvo. Regine les daría cuenta de las cuatro maravillosas exposiciones que formaron parte de la inauguración y que permanecerán en el centro durante dos meses más. Lamentablemente, Regine no estaba, y un exceso de visitas me cerraron en las narices la puerta del servidor durante dos semanas, pero les gustará saber que llegué a tiempo para ver cómo se tapaban con banderitas los símbolos franquistas de la fachada y para interponerme valientemente entre los ínclitos presentes y una fuente interminable de pulpo a la gallega que empezó a desfilar el miercoles y no acabó hasta el lunes siguiente. Escapé de sus iras en un tren nocturno gijón-madrid que hubiera preferido compartir con los angeles del infierno que con la pandilla de asturianas adolescentes, insomnes y hormonales perdidas de la sección del fondo. Señoritas: se hace, pero no se dice. Menos en un vagón lleno de padres de familia extenuados, violadores en potencia y bloggers. Una vez en la capital, he recomprobado la poca tolerancia que tenemos los madrileños a la lluvia y la paciencia santa (que yo he perdido) que derrochan con los retrasos del metro, los agujeros en la calzada y las plazas agujereadas de Gallardón. Ya ni siquiera me pregunto cómo no salimos a la calle a quemar coches y tirarle piedras al ayuntamiento. Total, para lo que se iba a notar. Hoy estoy de vuelta en Berlin, donde hace un sol escandaloso y todas las muchachas están en flor, y una realidad de otro orden ha secuestrado mi navegador: la caza y captura de piso en la capital. Ustedes que son gente de mundo estarán familiarizados con el conflicto: ésto es lo que yo quiero y ésto es lo que me puedo permitir. Si vieran la casa que tengo en Berlin. Me cago en la ostia. Pero estaba yo en mi escritorio, una mano en el ratón y la otra en la pistola, cuando se me ha ocurrido que alguno de ustedes, queridos -qué digo queridos, ¡venerados!- lectores de éste su blog es quizá propietario de un cuco apartamento en un tercer piso con balcones a la calle cerca de Olavide; trabaja en una agencia milagrosa que cobra los servicios en cenas (una por cada habitación); conoce a un traficante de armas que está a punto de abandonar un inmueble privilegiado pero pagado con dinero negro en la calle Reina que cederia por poco dinero a una joven pareja capaz de guardar un secreto si las circunstancias lo requieren o le riegan las plantas a un millonario excéntrico que no pisa su casa de la plaza de Opera desde 1997. O sabe de un piso bonito (eso significa con luz y sin muertos) en el centro-centro (esto es, de Iglesia al viaducto y de Quevedo al Retiro) que quede libre en junio y que cueste menos de 1000 euros. Se valorará la presencia de balcones y la ausencia de muebles. O quiere intercambiar un piso de esas características por un precioso piso berlinés durante una temporada y disfrutar de la vida relajada, excitante y cultural a la que tan dolorosamente estoy a punto de decir adios. Si la respuesta a alguna de estas suposiciones es "sí", soy todo buzón: marta arroba lapetite.... etc puntocom. Si la respuesta es "no" pero se sienten inclinados a ofrecerme condolencias porque todavía pagan renta antigua en una casa de 200m2 en un cuatro piso con balcones de la calle Limón y les da mucha pena verme en estas crueles circunstancias pero no se les ocurre manera alguna de ayudarme, no hace falta ni que me escriban. Yo siento sus condolencias mientras leen este post. De verdad. No me sean hijos de puta. Antes de que pregunten: el especial de LC se nos ha quedado pequeño y me quedan una decena de colaboraciones maravillosas que publicar. Seguiremos poco a poco, intercalando los últimos suspiros con la programación habitual. Para los que nos habían dado por perdidos, Antonio ha echado el resto en Elástico. Yo sé que le echaban más de menos que a mí. Marzo 21, 2007Atención: El futuro de los videojuegos en la fnacInterrumpimos la programación especial para dar un aviso a los habitantes de la ciudad condal: esta tarde a las siete en la Fnac Triangle de Barcelona me sentaré junto con Jordi Sánchez Navarro, ensayista y profesor de comunicación en la UOC, Daniel Sánchez-Crespo, impulsor del Master de Creación de Videojuegos de la UPF y diseñador él mismo al frente de los estudios Novarama, y Laura Baigorri, experta en vídeo, arte electrónico y cyberactivismo para hablar de videojuegos. Llego con doble jet lag, con dos horas de sueño y, si me lo permite la organización, un par de copas encima. El programa, después del salto. Play me. Los videojuegos del futuro El miércoles 21 de marzo a las 19:00h. en la Fnac Triangle hablaremos del El jueves 22 de marzo a las 19:00h. celebraremos un encuentro con Gonzo El viernes 23 de marzo a las 19:00h. será el turno de los blogs, las webs y Todos los actos serán en la Fnac Triangle (Pza. Catalunya, 4) Marzo 05, 2007en los 80, estaba el vhs
La historia que van a leer a continuación habla sobre las compañías que lo hicieron posible. En los primeros 80, cuando el video doméstico estaba aun en pañales, hubo una inyección de compañías de video creadas para atender la creciente demanda del mercado de alquiler. Hay que recordar que todo esto era antes de que "tener" un video fuera económicamente rentable, cuando el precio de un sólo VHS estaba bien por encima de los 100 dólares. Alquilar era el único modo de ver aquellas películas en casa, mientras la programacion televisiba cambiaba sus películas de sobremesa, sus superestrenos y su cine de medianoche por talk shows, reposiciones de series para televisión y publicidad. Un montón de compañías se subieron al tren del VHS y crearon sellos para distribuir las películas que el público quería ver. Muchas se fueron de la noche a la mañana, después de sacar uno o dos títulos y comprender que hace falta dinero para ganar dinero. Otras se quedaron años. Por favor, apaguen sus teléfonos móviles y no toquen nada o caeremos en un conflicto temporal irresoluble. Mirar estas portadas es como volver con mi mejor amigo a la plaza, donde nos enviaban nuestros padres a por el pan y una botella de soda, y volver a casa silenciosos y agitados, presintiendo quizá una hermandad monstruosa con aquellos actos de violencia inexplicable de la que nos sentíamos incapaces de hablar. Agradeciendo quizá un poco, que no nos dejaran abrir la puerta y confirmar ese presentimiento. Ya lo sé, que a algunos de ustedes sí les dejaban. Pero mi madre dice que eso es no tener padres ni nada. BOLA EXTRA: 'I was a teenage grindhouse freak', John Patterson recalls how the sticky-floored filmhouses of his youth gave him an education. Febrero 24, 2007el futuro como metaforaMi Antonio, estrella invitada permanente de éste su blog, habla de Ciencia Ficción y de cómo los posmodernos la han desflorado pero no para mancillarla sino para hacerla mujer. Lo dejo en reflexiones pero, de aquí en adelante, ya no soy yo sino él: "Erase una vez había una princesa pura, virginal, sin mácula alguna que se llamaba Ciencia Ficción. Un día llegó de repente y por las buenas un caballero malvado y tenebroso llamado estudios literarios y así tal cual la violó viciosamente y la dejó echa unos zorros. Pero resulta que esta princesa acaso pudo ser una pavisosa en una época de tediosa simplicidad, la de Gernsbank y Campbell, que es básicamente una reunión de adolescentes masturbándose en circulo a ver quién termina antes (como hacen los nacional-liberales patrios). Y luego llego la gente como Asimov y A.C. Clarke, con su aura científica (en realidad paracientífica, de divulgadores en libros y en la tele) y Heinlein, el príncipe del hágalo usted mismo (y según el marxistus maximus Fredric Jameson, el mejor escritor de CF de la historia, helas!). ¿Era virginal la princesita para entonces? Quien sabe. Vamos a creernos que sí. Pero luego pasaron cosas. Lem, un judío oriental culto, escribe en Solaris una obra que es imprescindible leer a la luz del sublime kantiano (que de una forma u otra alguien como él había de conocer), y que es interesante comparar con la obra de otro judío oriental contemporáneo, Levinas; llego un tío, Delaney, que terminó dando clases de literatura comparada en Amherst College, que es una institución prestigiosa, y que se sacaba de la manga juguetes metafictivos como Nova y la cosa esa de Dhalgren (que ríete de Gravity's Rainbow) y mencionaba a Derrida y otros sospechosos habituales; Ursula Le Guin, hija de uno de los antropólogos estadounidenses mas importantes de su generación y que se inspira en parte en ese catedrático de Oxford llamado Tolkien, ese tío que para crear a los Ents se inspira en el castigo a los suicidas en el Infierno de Dante y en el primer verso de una elegía anglosajona del siglo décimo sobre las ruinas romanas de Bath; William Gibson, licenciado en literatura inglesa empapado de Pynchon que en el momento en el que describe por primera vez la realidad alternativa del ciberespacio menciona los origami... exactamente igual que hace Proust al describir su entrada en la realidad alternativa de la memoria involuntaria; Kim Stanley Robinson, que estudió con Frederick Jameson; gente como el australiano Damien Broderick, que escribe ficción y tiene un estudio sobre Delaney como ejemplo de CF posmodernista, publicado nada menos que en Routledge y en el que menciona a Derrida y a toda esta gente; Dan Simmons, que usa a Chaucer y a Keats en Hiperión pero sobre todo te da seis pastiches (a veces parodias) de distintos géneros literarios, una de ella (la de Weintraub) un cruce entre la Metamorfosis y el Génesis. Etc. Entre los autores de mi tesis tengo a un tío mexicano que estudió semiótica y que me ha obligado a leer a mas Lacan del que querría leer en toda mi vida porque precisamente el titulo de una de sus novelas es un concepto lacaniano y todo va sobre el espejo, el doppelganger, Narciso y su puta madre. Y otro, Carlos Gardini, se gana la vida traduciendo a gente como Derrida o Shakespeare y en sus novelas reescribe figuras centrales del canon "rioplatense" (el Facundo de Sarmiento, el Ariel de Rodo, el Tlon de Borges) y usa la figura del vampiro para meterse con el trauma, lo abyecto y el testimonio en el contexto postdictadura de una forma tan rara que aun no me aclaro. ¿Qué quiero decir con todo esto? Que van provocando. Que se visten como putas. Que si hubo un tiempo en el que la CF era de una virginal pureza (yo diría de un insufrible primitivismo), la cosa se ha ido refinando y ahora la ciencia ficción exige las mismas lecturas que la ficción a secas (como si alguna vez hubieran sido cosas diferentes). ¿Que la hermenéutica es una forma de violencia? Po sí. ¿Que no gustan como funcionan los estudios literarios hoy día? Po fale. Pero éso es otra historia, y afecta a toda la literatura. Por tanto, que dejen de contar cuentos para críos de seis años. Claro que también pasa otra cosa. Dice Aldiss al principio de su historia del género que solamente alguien que sepa de CF y de literatura universal puede escribir tal historia. Se puede achacar a muchos críticos que no son fans que revelen su desconocimiento de la CF, que metan la pata o que se den al onanismo mental de forma gratuita; pero otra cosa muy diferente es que el lector fan que no lee nada aparte de CF se ponga molesto, celoso, agresivo, porque venga alguien y le eche a estos autores el polvo intenso y merecido que están pidiendo a gritos y que el fan que no ha leído mas que CF, y muchas veces de la menos sofisticada, no puede ni siquiera concebir. La noviecita linda y pura de cuarto de EGB se te ha vuelto todo un zorrón y no te has dado cuenta. Acéptalo y no llores, igual al final hasta lo acabas disfrutando... En cuanto a definiciones, la que mas me gusta por concisa y elegante es la que suelta como de pasada Ursula Le Guin: "la literatura que usa el futuro como metáfora". Incompleta y equivocada como todas, pero a su manera perfecta." Fin de la cita. He estado a punto de hacerte las notas a pié de página pero me ha podido el sueño. Quizá se atrevan tus fans. A ver Wu. A que no hay güevos. Febrero 16, 2007me gustas cuando callas porque estas apagado
A mi me ponen muy nerviosa los ventiladores. Este es clásico: hace el típico ruidito como de pieza minúscula que se ha soltado del engranaje sin que nadie lo note, liberando una rueda que se va soltando cada vez que las aspas dan una vuelta completa y de la que depende la integridad de todo el sistema. Lo tengo justo encima de la cabeza, cinco hojas de 50 por 10 centímetros giranto a todo trapo. En el único lugar de la casa donde tengo conexión. Rayos. Febrero 14, 2007what doesn't kill you makes you stranger
Queridos lectores, llegar a Atlanta es como aterrizar en la luna. El día que llegué, el periódico local decía a cuatro columnas: Marta: how safe? En el Pais de las Maravillas que es Georgia Tech puedes hacer prácticamente cualquier cosa siempre y cuando estes "en el sistema" y para estar "en el sistema" hay que hacer cosas de las que no quiero hablar en doce departamentos distintos. Ahora estoy "en el sistema": tengo buzz card, correo de la empresa y una especie de oficina. Pero también tengo una semana de artículos que cerrar y al menos tres de ustedes están asintiendo con la cabeza mientras terminan de leer este párrafo. Queridos jefes, tengan clemencia. Recuerden que voy seis horas por detrás. El resto, celebren el día de los enamorados a) intimando con el lado más oscuro de la pasión, b) recibiendo a la tía pródiga, c) repasando la espectacular semana en enlaces de Susannah Breslin o d) arrastrando a su amante a Paris a vivir las horas de amor, horror y extrañeza que se merece. ¡Feliz San Valentín! Febrero 10, 2007metropolitan atlanta rapid transit authorityEl sistema de metro en Atlanta se llama Marta. Mañana lo cojo hacia el que será mi hogar durante cinco semanas largas. Mantengan los dedos bien cruzados. Febrero 08, 2007los otros
Quiero decir: esta mujer se mosquea con el amor de su vida porque no le dice que la quiere, con un pobre periodista deportivo (creo) porque gana más dinero que él y con otro porque se pelea con su ex. En la segunda cita ya está combinando sus apellidos con los nombres de los hijos que aún no han tenido. ¡Pero no se lo dice! Se calla como una puta y luego va y lo cuenta todo en su columna semanal. Y, como no le llega con sus movidas, también delibera sobre las ajenas, que son los novios, maridos, amantes y fregonas de sus tres amigas chifladas. Toda esta gente, ¿no lee la sección? Uno de los mejores blogs de este país dejó de escribirse porque su responsable se echó novia. Nunca me lo dijo pero yo lo sé: mientras estaba soltero, su blog podía permitirse una sinceridad que muchos apreciábamos en silencio, admirados y cobardes, agradeciendo en el fondo que alguien tuviera las agallas de manifestarse así, con todos los dientes, mientras el resto nos dedicábamos a nadar y guardar la ropa. Pero, la mayor parte de las veces, a una relación estable no le basta con el amor verdadero y la dedicación genuína; también requiere las verdades habituales de papel cartón, como que nunca desearemos a otra o que jamás hemos querido tanto ni mejor. Aquel blog dejó de actualizarse y, al cabo de un tiempo, desapareció. No les voy a decir quién, aunque sé que hay un profesor de filosofía en salamanca que vive desde entonces con el corazón roto. Yo misma no me he recuperado del todo. Ojalá volvieras aunque fuera en secreto. Sí, tú. Claro que tú. Los novios de la protagonista de Sexo en Nueva York (mi madre dice que tiene cara de perrita pequinesa y yo creo que tiene razón) tienen que leer su columna. Joder, ¡si es lo único que hace! Lo raro es que, al día siguiente, se vean como si nada y discutan sobre lo que ella-quería-decir-cuando-dijo y sobre lo que él quiso-insinuar-cuando-mencionó cuando ya se lo ha explicado a toda la comunidad angloparlante con metaforas, metonimias, anáforas y pleonasmos. Y que, en lugar de agarrarla bien por las raíces y arrastrarla por la quinta avenida hasta que desarrolle las preocupaciones de una persona normal, salgan por la puerta tan desconcertados como llegaron. Ese periódico suyo, ¿no tiene un archivo? Este blog es más personal de lo que parece y menos de lo que debería. Hay quien me lee en los blancos y lo sabe muy bien. Rubén dice que no puede entender el escribir sin destrozarse, sin lucha y sin hacerse daño. Pero ¿y los otros? Febrero 05, 2007espías como nosotros
Hoy, por supuesto, está Google. Cuando conozco a alguien interesante en una fiesta, cena o conferencia, me voy a casa y peino la Red con dedicación patológica hasta encontrar el último chicle que haya quedado pegado bajo la esquina mugrienta de una mesa perdida en el rincón oscuro de un bar de carretera en el que nadie recuerda haber estado. No hay foto, colectivo, festival, fanzine, seudónimo, cuenta de flickr, comentario o grupo maquetero que escape a mi radar. Mi peine es muy fino. Si un día me conocen en una fiesta y me seducen con su animada, inteligente e inspiradora conversación, sepan que antes de que llegue el lunes les conoceré mejor que su propia madre. Las ventajas son claras. Hace unos años, nuestro acceso a información sobre un fascinante recién llegado estaba limitada al ememento en cuestión y a nuestros puntos de contacto con él (el anfitrión de la fiesta, la organización del evento, la hermana de un amigo...). Y nuestros puntos de contacto son jodidos, se cobran la información con sangre. Preguntar casualmente a alguien por un tercero que has conocido en su mesa es el principio de una larga lista de humillaciones que incluyen una animada discusión acerca de nuestras vicisitudes sentimentales, la ristra de ex, el suculento anecdotario de un pasado de insconsciencia carnal y todo para qué, para saber lo que ellos saben que, normalmente, es muy poco. La investigación pública está necesariamente paralizada por el pudor social y el instinto de supervivencia. Google nos da la oportunidad de recibir información de fuentes que nos son felizmente ajenas y seguir todas las pistas intrépidamente, sin que nadie nos pregunte nada. Sin que nos toqueteen. Pero no todo son ventajas. Como explicaba Malcolm Gladwell hace unas semanas, la cantidad inabarcable de datos que produce la Red ya no exige investigación sino un proceso que requiere mucho tiempo, mucho esfuerzo, conocimiento y capacidad crítica, no sólo con la información sino con uno mismo. La mentira estadística de que, a más información, más posiblidad de acierto es más mentira que nunca, porque la naturaleza misma de la información que buscamos es mucho más compleja que eso. Cada nuevo dato modifica en mayor o menor medida el peso de los anteriores, transformando o desestabilizando nuestro objeto de interés de maneras impredecibles. Hay que saber detectar los campos de distorsión de la realidad y hacer los ajustes pertinentes. Es trabajo de profesionales. Además, la búsqueda misma sufre de una enfermedad inevitable. Cuando el objeto de mi pasión es académico, la información más relevante -la que tiene más poder de modificación sobre el resto- son las conexiones inesperadas y las contradicciones injustificables. Si es artístico, me interesa la complejidad de su evolución a lo largo del tiempo. Si es amistoso, el proceso es más amable, más suave, y tiene que ver con la ilusión de encontrar lugares comunes con el objeto de mi atención, proyectos compatibles y objetivos paralelos. Las contradicciones cuentan menos, los aciertos, más. Si hay lujuria, la finalidad es incierta y el proceso es compulsivo, una bulimia nerviosa de información que es como un hambre de besos, de arañazos y de habitaciones de hotel destrozadas. Ayer me preguntaba hasta qué punto google es más fiable que mi diario como laboratorio de información. Yo creo que no mucho, pero el viaje es tan emocionante que me da completamente igual. Febrero 02, 2007Si fuera verdad, nos destrozaríaSé que poner dos videos seguidos va contra las normas más fundamentales de esto que hacemos ustedes y yo aquí, pero la revelación me ha pillado por sorpresa. En cualquier caso, los dos son verdad. Full track list includes Hallelujah (Leonard Cohen), It´s A Long Way To The Top (AC/DC), These Days (Matt Burt) "Condition Of The Heart" (Prince), "Love Will Tear Us Apart" (Joy Division), "Crazy, Crazy Nights" (Kiss), "Don´t Think Twice, It´s All Right" (Bob Dylan), "It´s Raining Today" (Scott Walker), "Enjoy The Silence" (Depeche Mode) and "Fotheringay" (Fairport Convention). Como dicen en Pitchforkmedia, el disco entero está exento de ironía. This isn't some indulgent Gus Van Sant meta game. Susannah, thanks for that. Enero 28, 2007¿Hacia dónde va la blogosfera?
Mañana estaré en la Fnac Triangle de Barcelona con Pepe Cervera, Jose Luis de Vicente y Jose Antonio Millán. Es la primera de una serie de mesas redondas acerca de la blogosfera (más información después del salto). El tema de nuestra mesa es: ¿hacia dónde va la blogosfera? Después de pensarlo durante unos días, me he dado cuenta de que no lo sé. ¿Alguno de ustedes sabe hacia dónde va la blogosfera? ¿Alguno la vió pasar? Noticias desde la blogoesfera
El martes 30 de enero a las 19:00h. será el turno de los escritores, los El miércoles 31 de enero al as 19:00h. hablaremos del periodismo Por último, el jueves 1 de febrero a las 19:00h., analizaremos otra de las Todos los actos serán en la Fnac Triangle (Pza. Catalunya, 4) Enero 25, 2007Nadine Gordimer: Los escritores bajo ataqueNadine Gordimer habla de la guerra contra la palabra, la censura y los fundamentalismos (gracias Roger). Prohibir una obra por razones políticas, impidiendo la distribución y la venta, o más drásticamente, rechazarla quemándola en público -actos que parece tener presupuestos racionales- son en realidad acciones dictadas por un nuevo tipo de fe, no religiosa sino ideológica. Una ideología abrazada con vehemencia se convierte en una fe en nombre de la cual los secuaces viven y actúan. No menciona el fundamentalismo cotidiano de la corrección política, una censura más venenosa si cabe que la del fanático porque sólo se puede atacar desde la excentricidad y el exceso, con el riesgo de perderse uno mismo en su propia caricatura. No menciona la sacralización de una versión de la historia, la banalización de cualquier genocidio que no sea El Que Ya Fué, el desprecio a la inteligencia, el sentido común y la sencillez desde la ignorancia ceporra y obcecada. Abominar leyes y gobiernos que encarcelan y asesinan por motivos religiosos o ideológicos es sencillo; rechazar el maniqueísmo de una sociedad cada vez más programable y aborregada por veinte individuos sin escrúpulos no lo es.
Enero 19, 2007los niños prodigio de Pierre Jaquet-Droz
Freud utiliza un cuento clásico de ETA Hoffmann para desarrollar su teoría de "lo siniestro": la duda de que un ser, aparentemente animado, sea en efecto viviente; y, a la inversa, de que un objeto sin vida esté en alguna forma animado. No es casualidad que Frankenstein, los vampiros y el Prometeo Desencadenado nacieran en el lago Ginebra, a pocos kilómetros de allí. Gracias a los tres artistas, el mundo occidental estaba, al mismo tiempo, horrorizado y fascinado por el prometeo moderno y la promesa nunca cumplida del todo de dar vida a lo que no la tiene. Los autómatas son una de mis grandes pasiones. Cuando estuve en Neuchatel, el museo estaba cerrado y no he tenido oportunidad de volver, por eso me he emocionado tanto cuendo he visto que hay, no uno, sino tres videos en youtube: el dibujante, el escritor y un montaje paralelo de su escribir y su bellísimo mecanismo de relojería. Este último es mi favorito. Esta página, en inglés, tiene además videos de María y sus rápidos dedos al clavicordio. Si les interesa el tema y pueden con el inglés, recomiendo cariñosamente que vean (o vuelvan a ver) Ghost in the Shell: Innocence y que lean Living Dolls, a magical history of the quest for mechanical life, de Gaby Wood. Ese libro también habla del Test de Turing, de los intentos de Edison de producir la primera "muñeca mecánica", de los principios del cine y de cómo Melies logró inventar la técnica de stop-motion por accidente y acabó arruinado por la codicia venenoisa de Edison y lo que acabaría convertido en la MPAA.
Enero 15, 2007las perversiones de la petite claudineMucha gente me ha dicho que no me leen porque esta página no pasa los filtros del proxy de su empresa. Yo pensaba que era una manera educada de decir que no me leen porque no les sale del coño, como cuando dices "ya te llamo yo" o "te quiero como amigo", que son maneras educadas de decir algo distinto. Tenía que haber visto el experimento de fanshawe, censurando a LPC. Al parecer los filtros de sus oficinas, administraciones y universidades tienen sus propias ideas acerca de lo que es pernicioso y lo que no, incluyendo los videojuegos, los bañadores y las licencias copyleft. Haberlo dicho antes, hombre! BOLA EXTRA: There's a Mac in my top, babe Enero 12, 2007santa maradona, por finPor fin he conseguido que me entreviste Maximiliano Vega, más conocido en la blogosfera como Vega, su blogger más espectacular. Ha tardado cuatro años en pedírmelo, Maximiliano Vega. Cuatro. Años. Enero 11, 2007Enero 10, 2007pero plagiar es otra cosaA las sociedades que viven del trabajo de otros les interesa que la diferencia entre el plagio y todo lo que no lo es (homenaje, cita, remezcla, referencia, derivado, paralelismo, inspiración, etc) sean cada vez más pequeñas. Afortunadamente, llevan las de perder: un plagio es lo que pasa cuando alguien coge un trabajo que no es suyo y lo firma con su nombre, y todo lo demás es todo lo demás. Dos casos diferentes, pero iguales. Hace 27 años, Jacob Epstein copió y pegó 53 párrafos de Martin Amis en su primera novela "Wild Oats" y la firmó con su nombre. Hace un año, Ian McEwan tomó dos párrafos de las memorias de Lucilla Andrews y los añadió a su propia novela con unos ligeros retoques. McEwan incluyó una nota al final citando a Andrews como inspiración y ha reconocido su deuda con la escritora en entrevistas y lecturas públicas; Jacob Epstein no dijo nada. A pesar de las diferencias, en el tono y en la forma, los dos usaron el trabajo de otra persona y lo firmaron con su nombre. Los dos plagiaron. Y ya está. Epstein y McEwan son culpables del mismo crimen. Sin embargo, Epstein fué excomulgado por la comunidad de escritores mientras que McEwan está siendo defendido fervientemente por un puñado de grandes firmas que incluye, irónicamente, al propio Martin Amis. Thomas Keneally llegó a decir que McEwan no había plagiado porque la ficción de depende de cierto valor añadido al material original y McEwan ha añadido un valor. Pero la diferencia entre el plagio y la copia no es moral sino literal. "La casa de los espíritus" de Isabel Allende es una copia de "Cien años de Soledad" pero no es un plagio, porque la copia no es literal. Los dos párrafos de Ian McEwan, sí. Las excepciones. McEwan se ha defendido diciendo que la escena plagiada describe un proceso muy específico y que la descripción de dicho proceso deja poco márgen de maniobra. Este es un problema habitual en contextos científicos y técnicos como, por ejemplo, la programación. Cuando un programador escribe un bloque de código está creando una receta para conseguir un resultado concreto. Hay un número limitado de caminos para llegar al mismo sitio, algunos más rápidos y elegantes que otros. Dicen que el código perfecto es aquel al que no se le puede añadir ni quitar nada. Si consideramos la naturaleza misma de los lenguajes de programación, cuanto más perfecto sea ese código, más posiblidades hay de que otro programador con el mismo propósito y el mismo talento llegue a la misma conclusión. Esto no se considera un robo, salvo que la longitud de la coincidencia sea estadísticamente inverosímil. En la literatura y en el arte, ese tipo de coincidencia es prácticamente imposible. Puede que un mono inmortal tecleando infinitamente una máquina de escribir acabe firmando un HAmlet pero, de momento, no se sabe de ningún escritor que tenga tanto tiempo. El problema se habría resuelto de manera sencilla en una nota a pie de página con la referencia correspondiente. Y McEwan no lo hizo, por eso plagió. A algunas sociedades les interesa que la distinción sea difícil para desarticular nuestros esfuerzos por liberar la cultura de sus codiciosas manos pero no lo es. Cuando defendemos el derecho a utilizar, remezclar y distribuir material ajeno, no defendemos el derecho a hacerlo ignorando al autor original. ¡Ya le gustaría a la SGAE que tuviéramos tanto morro! Lo que defendemos es el derecho a hacer uso de nuestra propia cultura, de nuestra propia lengua, en nuestros propios términos como lo han hecho todos los grandes novelistas, filósofos, científicos y artistas a lo largo de la historia. El mito del genio y el copyright. Otra cosa es que la pretensión de originalidad sea una ilusión vanidosa y moderna, fomentada por tres industrias con intereses egoístas: la del arte, la del entretenimiento y la editorial. El genio -a ser posible atormentado, indigente o al menos un poco excéntrico- es mucho más publicitario que el esfuerzo de una vida. Cuando presentó su relación E=mc2 en la revista Annalen der Physik en 1905, Einstein había usado de manera literal el Principio de Relatividad de Poincaré (1904) y se calló como una puta hasta 1955, cuando un historiador llamado Whittaker le puso en evidencia. Poincaré, por su parte, basó gran parte de su trabajo en el de Hendrick Lorentz, a quien atribuyó generosamente la paternidad de sus conclusiones. El trabajo derivativo es la arquitectura fundamental del desarrollo científico, y basarse en el trabajo de otros no es ningún desmérito. Pero Einstein presentó ideas ajenas como si fueran propias y Poincaré hizo referencia a ideas ajenas para llegar a conclusiones propias. La diferencia sigue estando clara. Un "iluminado" siempre tendrá más glamour que un laboratorio de veinte personas trabajando noche y día en una institución. Es como si tuviera más mérito que la verdad te pegue en el ojo en un momento de inspiración divina a que sea la culminación de cuarenta años de trabajos forzados. Irónicamente, esto nos llevaría de vuelta a Platón. Pero, si las ideas están por ahí sueltas hasta que alguien llega y las identifica, ¿podemos hablar de autor? Algo prestado, el artículo de Malcolm Gladwell que recomiendo con tanta frecuencia, lo explica muchas veces mejor que yo: When I read the original reviews of "Frozen," I noticed that time and again critics would use, without attribution, some version of the sentence "The difference between a crime of evil and a crime of illness is the difference between a sin and a symptom." That's my phrase, of course. I wrote it. Lavery borrowed it from me, and now the critics were borrowing it from her. The plagiarist was being plagiarized. In this case, there is no "art" defense: nothing new was being done with that line. And this was not "news." Yet do I really own "sins and symptoms"? There is a quote by Gandhi, it turns out, using the same two words, and I'm sure that if I were to plow through the body of English literature I would find the path littered with crimes of evil and crimes of illness. The central fact about the "Phantom" case is that Ray Repp, if he was borrowing from Andrew Lloyd Webber, certainly didn't realize it, and Andrew Lloyd Webber didn't realize that he was borrowing from himself. Creative property, Lessig reminds us, has many lives—the newspaper arrives at our door, it becomes part of the archive of human knowledge, then it wraps fish. And, by the time ideas pass into their third and fourth lives, we lose track of where they came from, and we lose control of where they are going. The final dishonesty of the plagiarism fundamentalists is to encourage us to pretend that these chains of influence and evolution do not exist, and that a writer's words have a virgin birth and an eternal life. I suppose that I could get upset about what happened to my words. I could also simply acknowledge that I had a good, long ride with that line—and let it go.
La palabra "sátira" viene del latín "satura", que significa "plato lleno" o "mezcla". A veces, la sátira es una copia literal sacada de contexto para destacar sus elementos ridículos o enojosos. Aunque utiliza una obra ajena sin mencionar al autor, no es un plagio porque el autor original está implícito en la copia, hasta el punto de que sólo tiene sentido cuando el lector o la audiencia es capaz de identificarlo. Por eso la ley reconoce la sátira como una excepción al copyright y el plagio sigue siendo ilegal y vergonzoso. MAS: Plagiarize, Plagiarize, Plagiarize... | El escándalo Kaavya Viswanathan/Opal Mehta en el Harvard Independent (I, II y III) | Dead Plagiarists Society (Google Book Search is a plagiarist's nightmare) + Girl Interrupted (How Kaavya “Wrote” Opal Mehta, Got into Harvard, and Got into Trouble) Enero 04, 2007umberto Eco: ¿para qué sirven los diarios?
El problema es que un periódico hoy en día se encuentra en la situación de tener que hablar de hechos de los que ya ha hablado ampliamente la televisión un día antes, por no hablar de los que leen las noticias frescas en Internet. Y, por lo tanto, no puede comportarse como un periódico que, opiniones aparte, da noticia de los hechos, porque si no el lector dejaría de leer los periódicos. Véase, por ejemplo, el Corriere della Sera, que, en la página final, pone una especie de sumario de los hechos relevantes del día anterior. Excelente para los que tienen poco tiempo o no han visto los noticieros de TV (pero si el acontecimiento es notable ya le habrá llegado un mensaje de texto de un amigo). Ahora bien: si ésa fuera la función de un periódico, el Corriere della Sera podría distribuirse gratis en las estaciones con formato de tarjeta de visita, lo cual no llenaría de dicha a sus propietarios, supongo. El problema -que en mi opinión no es tal- ha sido discutido muchas veces, tanto en Italia como aquí (¡y hasta en otros países!). El proceso mecánico de la prensa en papel, en contraste con lo inmediato de la Red, hace que los periódicos lleguen tarde a la actualidad. Vale. Eso no es malo para los periódicos, puesto que todas las cabeceras tienen sus propias ediciones online y las actualizan cada pocos minutos; y no es malo para sus lectores porque, si quieren actualidad, tienen mil maneras de obtenerla sin tener que bajar al kiosco. Pero sería aun mejor si los periódicos dedicaran ese tiempo valioso a hacer lo que más falta nos hace estos días: convertir la información en conocimiento. El periódico de ayer ya no debería servir para envolver un periquito muerto, debería ser algo más valioso que lo que nos llega gratis por RSS, por SMS, por SMTP. Ese tiempo valioso que otros no tienen (porque su negocio es el dato desnudo, el minuto a minuto) debería dedicarse a investigar, contrastar, asociar, ampliar y madurar la información para que nosotros la leamos al día siguiente. Y sí, por eso las firmas son importantes, porque no les pagamos por pegar recortes de la agencia efe ni traducir artículos de internet, les pagamos para que piensen. Y para que hagan todo lo que nosotros no tenemos tiempo de hacer en un día a día contaminado por empresas, gobiernos, sociedades y otros entes miserables y ajenos a nosotros. Los periódicos sirven para saber. En España, por desgracia, de eso sólo se han enterado unos pocos; y la gran mayoría -enterados o no- son más que nunca perros del poder. Y ese sí es un verdadero problema, no la Internet. Diciembre 20, 2006feliz cumpleaños, inaNuestros amigos solían decir (a mis espaldas, pero de todo se entera una) que, más que mi mano derecha, Nacho era la mano izquierda que me faltaba a a mí. Y así ha sido hasta que me dejó por una más alta, más guapa y más lista que yo y después se fué a Almería, a mandar mucho y a vivir bien. Culparle no le culpo, pero sí le echo de menos más de lo que me gustaría. Feliz, feliz cumpleaños, Ina guapo. Y ya que estamos en harina, ¿creen que JFK pagó derechos por la performance? Diciembre 15, 2006you knock my socks offPara los que no son Susannah: A skeleton key to "You're the Top" + Drumstick Lipstick, Explained! Diciembre 14, 2006el cine en tiempos de cóleraEn el New Yorker, Anthony Lane acaba su recuento anual de las mejores películas del año con la siguiente anécdota: Mi momento más triste del año en una sala de cine fue hace un mes, viendo "All About Eve" con un grupo de conocidos, una de los cuales se acercó a hablar conmigo al final. "¿Qué ha pasado?" -me preguntó. Lane le dice que no sabe pero que seguro que no van a volver. Y yo, que prefiero un buen guión a un buen polvo, fíjensé lo que les digo: no hace falta. Nosotros, además, le tenemos a él. Diciembre 13, 2006S is for susannah breslin
Me enternece profundamente el idilio de Susannah Breslin con Justine Jolie. Me dirán que "enternece" no es la palabra exacta y puede que tengan razón pero cuidado: este post no es lo que parece. Cuando Susannah volvió el pasado mayo después de un largo silencio, le dedicó su primer post y ya entonces me pareció precioso. La llamó "la chica más bonita de Porn Valley". Pero lo más importante fue lo que dijo Siege, el fotógrafo: Justine es una estrella porno defectuosa. No es un cliché plastificado. No está bronceada ni es rubia ni está gastada. Es inteligente. Es lista. Tiene confianza en sí misma. Pero tiene dentro un pequeño dolor. Yo también tengo uno. Ya les dije que este post no es lo que parece. No me creyeron porque tienen el corazón de acero inoxidable. The Reverse Cowgirl, el blog de Susannah Breslin para Salon, circa 2002, fue mi primer amor en la blogosfera, posiblemente el único. No me podía creer lo mucho que me divertía leyéndola, mirando sus fotos sin pies ni cabeza. Me tiraba por los suelos. La eché de menos cuando se fué, las tres veces, y me mordí los puños cuando volvió para no decirle lo contenta que estaba. Es la única blogger a la que he querido hacer regalos alguna vez, sin remitente, sólo porque sí. En el verano de 2005, escribió Una historia de Porn Valley: Mi nombre es Annie Body. Soy de Barstow, o Fresno, o cualquier otra ciudad fronteriza. Tuve una madre, o un padre - pero no a los dos. Era feliz, o alguien me abandonó, o no quiero acordarme. Era la típica virgen que no salía con chicos, la chica que todo el mundo conocía pero que nadie supo comprender, era la putita de clase que leía su nombre en la pared del baño en el instituto, pensando: esa soy yo. Anotando mentalmente lo que las palabras que había a un lado y al otro de mi nombre decían sobre mí. La historia tiene cinco mil palabras y es parte de la colección Best Sex Writing 2006, aunque también la pueden leer aquí. Hace mucho más tiempo, enlazó al blog de una Suicide Girl con el pelo negro y una sonrisa que le llegaba a los hombros. Dijo: she is the Apple of your eye, y me di cuenta de que se parecían como dos gotas de agua. A mi me pasa lo mismo, voy buscando mis gotas de agua. Se esconden en los lugares más insospechados. Diciembre 11, 2006querido: maniática lo será tu madre
Esta mañana, Julian me ha enviado esta foto y me ha dicho con entusiasmo: ¡lo tienes que postear! ¡Este objeto dice más de tí que todas las coristas del molino rojo! Lo ha dicho maliciosamente. Lo ha dicho como diciendo. Pero como tiene tan buen corazón y me quiere tanto se ha arrepentido enseguida. Me ha dicho lo mucho que se arrepentía cuando bajaba a recoger sus zapatos, calcetines y calzoncillos del jardín. Angelito. Pero, en parte, tiene razón. Y mis amigos se habrán dado cuenta enseguida: este objeto (mejor, doce como este) sería un excelente regalo navideño, si es que han pensado por un momento en llenar mis calcetines de amor y felicidad en este frío invierno. Pero no porque yo sea una tarada neurótica. Si dios hubiera querido que la tostada, la salsa de tomate y los huevos revueltos se tocaran en el plato -o se fueran revolcando juntos como si el mundo fuera un milhojas- habría hecho la corteza resistente a los fluidos y las vacas darían arroz con leche con el punto justo de canela en lugar de leche normal. Y no, dios no lo hizo. Él, que todo lo ve y todo lo puede. diario de una heterosexual a la que le gustan las mujeres (II): amazonas
La leyenda dice que las amazonas se cercenaban un pecho para tirar mejor con el arco. Aunque ningún texto clásico lo confirme, dicha leyenda ha sobrevivido a otras de gusto más dudoso, como su costumbre de hacer prisioneros, repartirlos para la cópula y después desmembrarlos para dar de comer a sus perros, a los que querían con devoción. Como Hitler. Mientras mujeres quizá más bellas se ponen pecho sobre el que ya tienen para hechizar a magnates y futbolistas de primera división, las amazonas nos parecen aún más hermosas porque, entre la guerra y la teta, han elegido la guerra. De una manera enfermiza y equívoca, eso pone mucho más. Amazonas urbanas, alabado sea el señor. Su descendiente moderno y urbano, la Mujer que Tiene Su Propio Arsenal, es peligrosa pero no chunga, como la chiflada autodestructiva que te mete en una pelea de bar y luego se queda detrás de la barra mirando cómo te dan. Sabe defenderse sola, es poco probable que nos llame a gritos desde el armario porque ha visto una araña. Si se la pegas con otra no llorará después de follar ni empezará un curso de cerámica a domicilio; te romperá la mandíbula y ya está. Una mujer capaz de manejar un aka47 o pilotar un bombardero tiene poco tiempo para el chantaje emocional. Pero, sobre todo, nos gusta por puro sentido común: es como salir con tu mejor amigo y que, al final de la noche, se transforme por arte de magia en una diosa del sexo. No se le puede pedir más a la vida. Dicho esto quiero aclarar que lo de Linda Hamilton es sólo una anécdota. El 92 fue un año difícil para los espectadores de la MTV, pero hay un antes y después de Angelina Jolie. No es sólo Tomb Raider. Angelina no es una de esas famosas que tiene un jet privado y una casa en Malibú; ella pilota su propio avión y lo aparca en una selva de Namibia donde tiene su casa de vacaciones en medio de la jungla. A la bella Angelina deberían darle sólo papeles de acción: se mueve como una araña, trepa como un mono y, cuando se enamora del malo, se da cuenta enseguida y le rebana la yugular sin demasiada pena. Con franqueza, no creo que Brad Pitt esté a la altura. Hasta en Mr y Mrs Smith -pelicula que a mi, por cierto, me gustó- queda bien claro hasta qué punto no lo está. Lo que no puede ser. A la mujer guerrera no le van los dramas y, cuando los hay, se los cura bebiendo tequila con un grupo de mercenarios. Para desenmascarar a una amazona de pega basta con decirle que su novio ha estado vendiendo secretos militares a una compañía de patentes en Corea del Norte o que ha sido elegido por una negra hippy para salvar el planeta. Kate Beckinsale no sólo lloriquea por un humano de mierda sino que además lanza las balas como si fueran polvos mágicos en una función escolar. Las tres Nikitas, psicópatas de diseño, se la pasan haciendo pucheros delante de su jefe y dejando el azote del crimen para marcharse con un holgazán. Y no me hagan empezar con la Trinity, con su cara de mal rollo y venga dale que te pego con el puto Oráculo. Eso es dime de qué presumes y te diré que te vuelvas al pueblo de donde nunca debiste salir. Menudo ejemplo le dan a las niñas. En los últimos años, el cine ha producido unas cuantas amazonas inesperadas, como el asombroso caso de Milla Jovovich (Resident Evil, 2002) que se pasa hora y media matando zombies, maridos y esquivando trampas mortales con el camisón de saten rojo más sexy que haya visto una sábana. O Monica Bellucci en Doberman (1997), donde es gitana, sordomuda y se mueve por entre las balas como el coronel Kilgore en Apocalypse Now, con el demonio en el cuerpo. Hay una guerrera sin escrúpulos ni entrañas en el extraño y excitante experimento Battelle Royale pero a esa le dedicaremos más tiempo más adelante. Mirando hacia atrás, la única amazona que se me antoja comparable a Angelina, aunque sea solo por un instante maravilloso, surge de un traje espacial con una breve camiseta blanca y unas más breves braguitas de talle bajo, minúsculas, después de perseguir a muerte a un villano perfecto que ya no se sabe si se la quiere comer o se la quiere follar. No se sabe si no te has visto la cuarta entrega, claro. Sólo por ese momento alguien como Sigourney Weaver puede compararse a la incomparable Angelina Jolie. Después de semejante hazaña, yo no habría hecho ninguna secuela. Me habría retirado y ya. ----------------------------------------- En episodios anteriores. Diario de una heterosexual a la que (brlbrl) (I) Diciembre 06, 2006hay un tifón para cada isla exótica (canciones que matan)
Tenía planeado hablar un día del Castor Herido en contraposición con la Histérica Insoportable Que Se Cree Bruja, tan bellamente representada en la persona única de Tori Amos. Crucifícame, estoy perdida, creo que soy una pasa, es que no soy lo suficiente para tí. A dónde vas pequeña niña. sálvame sálvame, etc. Me inspiró especialmente una crítica de su colección de singles "Tales of a Librarian" para Salon que decía, no sé si con ironía o sin ella: Since Amos sforzandoed onto the nascent alt-rock scene at the apex of grunge with her bench-humping cover of "Smells Like Teen Spirit," she's written about the physical effects of love and hate, about spirituality playing out on the body's battlefield. Earthquake as bad-love orgasm. Bad love as laceration. Shame as crucifixion. Menstruation, sex, rape, miscarriage, pregnancy -- as, well, as themselves. Después me di cuenta de que no estaba haciendo crítica constructiva. Y que, en la música pop, para quejarse siempre hay tiempo, mientras que el talento de veras sólo viene a matar. Canciones que matan. Carly Simon siempre será recordada por su pulla con un actor presumido, titulada you're so vain (you probably think this song is about you). Lo bonito de esta canción que todos nos sabemos porque la ponían todo el rato en radio 80 no es que le llame vanidoso a Warren Beaty (su hermana dijo de él que era la única actriz con un oscar que no se había tirado todavía) sino que luego va y le niega la mayor: que la canción está dedicada, efectivamente, a él. Y por una amante despechada. Mucho más reciente y con más mala ostia está la que le mete la cantante de los Dresden Dolls a un ex-novio gilipollas que la debió de putear a fondo, backstabber. Aunque aquí, más que amargura, lo que hay es mucho schadenfreude: después de decirle irónicamente que se han convertido en disco de oro y que trate de contener su entusiasmo le dice por cierto, ¿todavía trabajas en la droguería? Me recuerda un poco -salvando las distancias- a aquella canción de Carlos Berlanga, Si no es por mí (repartirías), solo que Carlos es tan maravillosamente complejo que la cosa empieza en reproche y acaba en confesión, como un Jaime Gil de Biedma borracho de Jobim. Que un dios generoso les tenga a los tres juntos en una playa blanca cubierta de estrellas. Pero no me interrumpan que se me va. Estas dos canciones, a diferencia de las de la Amos, sólo las podría haber escrito una mujer y son maravillosas. Las dos que vienen, sin embargo, fueron escritas por un hombre y medio y son la piedra filosofal de mi amor a la música pop: I dont wanna get over you y La Piña Conseguida. La primera, parte de las 69 canciones de amor de Stephen Merrit/Magnetic Fields, es una de las canciones más clarividentes jamás escritas sobre la naturaleza del amor. Y por una vez-alabado sea él, que todo lo ve y todo lo siente- no le mete el dedo en el ojo al amante fugado ni a un ex rompehuevos; se va a patear a la víctima y a todo aquello que hacemos por amor y que no es amor ni se le parece. Con un par. Tiene momentos bellísimos, de ternura infinita, como Somebody not too bright... que me encogen el corazón porque lo contienen todo, incluída esa figura verdaderamente trágica y querible cuya única virtud es ser un sitio blando donde caer en un mundo que pertenece a otra. Pero lo más maravilloso es la pequeña lección del final: or I could make a career of being blue / I could dress in black and read Camus / smoke clove cigarettes and drink vermouth / like I was 17 that would be a scream. Nadie ha descrito nunca tan bien la vanidad inmensa del luto por un corazón roto. Compórtense, gente. Nadie dijo que la vida fuera fácil. Finalmente, La Piña Conseguida de Sr. Chinarro fué una de las mejores canciones del 2003 para el RDL pero debería haber sido al menos la canción de la década. Stephen Merritt sería mi letrista favorito en el mundo si no existiera Antonio Luque y esa canción, que me arranca carcajadas de la mala baba que tiene. A veces hasta me da pena (una pena egoísta, imperdonable) que se haya convertido en un apuesto marido y un feliz papá. Van a llover las piñas en la playa. Si cada disco que saca Luque es un poco más Luque y un poco mejor (nada fácil, son todos maravillosos), La piña conseguida es una obra de puro genio, la cojas por donde la cojas y Luque es el amante despechado más inteligente, divertido y despiadado que haya conocido el pop español. A Luque le rompe el corazón una pseudo-Anaïs Nin a la que le gusta follar con artistas pero prefiere casarse con un banquero. Endemoniado, a medio camino entre la rabia, el desprecio y los celos, empieza diciéndole "estará orgullosa tu madre", para acabar convocando un desastre durante su luna de miel. A falta de la canción misma -que se llevó mi ordenador a la tumba- acabo la disertación con la letra, picada de memoria.
Al cuarto oscuro los papeles del seguro, la piña conseguida. Hay un tifón para cada isla exótica, van a llover las piñas en la playa. ---------------------------------------------------------------------------------------------- *Es posible que haya algún error en la letra. También es posible (hasta probable) que la canción vaya de otra cosa y que yo lo haya imaginado todo. No me lo digan jamás. **La foto que ilustra este post es New York City, de Eliott Erwitt. Diciembre 04, 2006el encantador de serpientes y lo fatalTú lo sabes desde el primer momento: ese ha venido a destrozarte la vida. Y vas, como si fuera gratis. Como cuando hay hielo en la carretera y no puedes frenar ni torcer y te acercas, bullet time, hasta esmorrate en la barra de contención y tu copiloto te mira y te dice, estupefacto: ¿es que NO LO VISTE? Desde fuera parece idiota pero el cielo y tú sabeis que fue inevitable. Todos los cuentos de viejas, las caperucitas, los remedios contra encantamientos, las advertencias maternas, la escopeta paterna, los exorcismos, las bragas color carne con una rosita enmedio y la ceremonia de confirmación fracasan desde hace cientos de años porque se resisten a registrar ese pequeño detalle de vital importancia, que eres tú la que vas. Contra el encantador de serpientes no hay amuleto que valga. Tu destino es caer. Como ésto no es el manual, lo vamos a decir ya claro: el encantador de serpientes nace y ya está. No tiene equivalente entre las damas -cuyos encantos más relevantes se pueden adquirir con los años- ni tiene método de aprendizaje, su habilidad no se puede adquirir ni con esfuerzo ni con dinero. El encantador de serpientes es encantador desde el día que viene al mundo hasta el dia que se va, incluso cuando llega antes de tiempo. Ya de sietemesino, no para en la incubadora porque todas las enfermeras lo quieren toquetear y, cuando se hace mayor, a veces se va antes de tiempo porque las hijas de sus vecinos le traen tarta borracha para que pique un poquito y se fuma porros a escondidas con la enfermera más guapa. El resto de su existencia la pasa como Robert Duvall en Apocalypse Now, rodeado de un campo magnético que repele las balas y atrae a las mujeres sin tener que mover un dedo. Parece cosa de magia pero no: es la fatalidad. Las mujeres sabemos cuándo hemos conocido a uno porque acto seguido hemos perdido el último metro, un marido o la virginidad. Llegamos a casa con estrellas en los ojos, el fuego en las tripas, mirando al iceberg que se aproxima de frente (esa madre con los ojos inyenctados en sangre, ese movil con veinticuatro llamadas perdidas) y lo único que pensamos es en esa canción de Palace que no hemos escuchado en años y que de pronto tenemos que encontrar como sea para escucharla una y otra vez. Es un poco como el chiste ese del hombre que se mea en la cama y, después de pasar por todo tipo de médicos, un amigo le manda terapia. A los seis meses se encuentran y le dice: qué, ¿qué tal de lo tuyo? ¡Genial! -le contesta feliz. -¡Ahora hasta me cago pero me da lo mismo! Tratar de describir al encantador de serpientes por su físico, su estilo o su estatura intelectual es ocioso e irrelevante: podría ser cualquiera, en cualquier momento, justo detrás de tí. La pureza de su raza se mide por sus consecuencias. Aparecen cuando menos lo esperas -una comida de empresa, el cumpleaños de tu vecina, en la reunión de padres- y el resto es fatalidad. No todos afectan igual a todo el mundo porque eso sería agotador y está en contra del instinto de conservación de la especie. Yo viví con uno que fumigó a todas mis amigas y a mí sin embargo me daba cierto repelús. Pero, una vez el veneno te ha llegado al corazón, de nada sirve saltar en el primer avión y poner tierra de por medio, el proceso es irremediable. Alguien me dijo hoy que, si fuera cierto, el amor nos destrozaría. Y yo digo que la vida es mucho más bella cuando se puede dinamitar. Noviembre 25, 2006Diario de una heterosexual a la que le gustan las mujeres (1)
Haciendo honor a la verdad, no sé si lo mío vino de fábrica o la vida me torció a una edad temprana, sólo sé que no estaba sola: las niñas de mi clase también estaban allí. Y no creo que los generosos dioses me enviaran a una clase de ninfas especialmente disolutas porque las de otros cursos se desnudaban y se metían juntas en la ducha de cinco en cinco. Para echarse unas risas, seguro. Para meterse mano, también. Era una época de cambios en la que Brooke Shields y Mariel Hemingway se pasaban las fiestas sin soltarse de la mano; Maria Schneider -la morbosa compañera de reparto de Marlon Brando en "El último Tango en París"- iba a la cárcel para seguir a su amante que era una bruja con escoba que encima la chuleaba y una adolescente mejicana recién aterrizada en España se meaba en la cara de una señora y era lo más. Pero eso no salía en la bravo y la superpop y los otros catálogos de pimpollos con el pelo cortado a tazón; salía en las revistas que compraban nuestros padres por los artículos de política: Interviu, Playboy y Penthouse. Gracias a ellas -que dios las bendiga- nos salvamos de ser desvirgadas por un garrulo con cachondina y una cinta de Rick Ashley. Nosotras nos despertamos a la salud de Fidel Castro, la mafia rusa y un accidentado camino hacia Madonna, Cicolinna y la europa común. Jugar a política. Uno de mis vecinos, padre además de mi mejor amigo y de su hermana mayor, era muy aficionado a la política, afición que manifestaba comprando religiosamente la tríada triunfal. Las tres marías incluían trípticos centrales desplegables de señoritas discutiendo de leyes, de feminismo y otros asuntos de vital importancia mientras se quitaban la ropa y se contaban los pelitos como les cuento yo a las plantas de mis vecinos, con dedicación y profesionalidad y amor por el trabajo bien hecho. Gracias al activismo de aquel señor, su hija y yo nos encerrábamos en el baño con dos o tres números e interpretábamos las escenas que más nos gustaban hasta que nos llamaban para cenar. Lo llamábamos "jugar a política". Ahora que soy más mayor y más sabia sé que se llamaba "softcore". Aquellas maravillas nuestras no eran el saco de huesos y silicona que caracteriza hoy el sector, eran verdaderas bellezas de piel perfecta y pechos delicados que cabrían en copas de champán envueltas unas con otras en abrazos lujuriosos y manchadas de carmín ajeno en la cara interna de los muslos. Y, en muchos casos, estrellas del cine y la canción. No había hombres: estuvieron vetados por ley, tanto en las revistas de política como en nuestros cuartos de baño hasta los años noventa. ¿Quién los necesitaba? Era un reino perfecto en el que todo era posible. Y los chicos daban patadas y olían mal la mayor parte del tiempo. Recuerdos satinados. En una salía Pia Zadora -que entonces andaba con Germaine Jackson - cubierta tan sólo (y a ratos) por unos calentadores y una bufanda. En otra, Morgan Fairchild y Terri Nunn. Hasta Deborah Harry se descalzó para Penthouse, con lo que era entonces Deborah Harry. El arcón secreto de la política se convirtió en nuestro árbol de la ciencia particular: descubrimos la verdad sobre nuestros ídolos y las imitamos como haría cualquier otra adolescente. ¿Que fueron un mal ejemplo? No sabría decirlo. Otros aún igual de famosos se dieron al alcohol y las drogas. Entre el amor y las drogas, nosotras elegimos el amor.
Cuando las revistas de política consiguieron introducir a miembros del otro sexo -so to speak- en las sesiones fotográficas no es que dejaran de gustarme, pero algo cambió. Mi vecina y yo acabamos peleando porque las dos queríamos ser Racquel Darrian y dejamos de hablarnos cuando sus padres se mudaron a un barrio de las afueras. Me quedaron para la nostalgia las estrellas de cine, las revistas "para ellos" y, mucho más tarde, la Red. Se me olvidó que había jacuzzis donde solo existían sirenas y que los chicos daban patadas y olían mal, pero por poco tiempo. Cualquier persona que pasa tanto tiempo como yo delante del ordenador lo sabe: antes o después acabas en una fiesta pijama de muchachas besándose unas a otras mientras se quitan el sujetador y juegan con el cepillo de dientes eléctrico de su padre. Dicen que las señoras consumen tanto o más pornografía que los hombres en Internet. Cuando no hay que bajar al kiosco a decirle al Paco "tienes esa en la que sale Angelina con el culo en pompa sujetando una recortada" las señoras se desinhiben mucho. ------------------------------------------------------------------------------------- *TRACI había nacido Nora Louise Kuzma algo más tarde de lo que establecía su documentación, que incluía un pasaporte y un carnet de conducir. La noticia de que sóloi tenía 15 años cuando posó para Penthouse se hizo pública pocos días después de su 18 cumpleaños y fue un bombazo de tal calibre que la casa blanca convirtió su batalla contra la obscenidad en América en una guerra contra la pornografía infantil, arrasanto todo a su paso. Todas las cintas en las que salía Traci fueron retiradas y destruídas menos una. Las pérdidas fueron de millones de dólares y afectaron a VCA, CBI, Caballero, Western Visuals y Paradise, las cinco distribuidoras más grandes de la época. Cuatro hombres fueron a la cárcel y hubo multas de más de cuatro ceros, pero Traci quedó libre de todo mal. Ella era la víctima. Fue un golpe de puro genio. En el momento más grande de su vida, cuando su nombre se repetía en todos los telediarios y no quedaba un diputado en América que no se supiera sus diálogos de memoria, Traci consiguó que la única película suya que se podía comprar en la tierra fuera Traci, I love you, dirigida por su novio Steward Dell y producida y distribuída por TLC (Traci Lords Company), su propia compañía. Cuando los abogados llamaron a Ginger Lynn para que testificara en favor de Traci, ella se negó. Pero Andrea Dworkin y Catherine McKinnon acudieron en sus escobas en menos de lo que se tarda en decir castración universal. Más sobre este bonito asunto en la biblioteca del crimen. NOTA. Diario de una heterosexual a la que le gustan las mujeres fue el título que le dió mi jefe Pedro Bravo a mi columna para Maxim. Sí, el mismo jefe. Ha sido uno de los encargos más divertidos de mi vida, además del comienzo de una gran amistad. Iré publicando los trozos poco a poco, hasta que ya no queden y, entonces, ya veremos a dónde nos lleva. Mañana me cojo un tren a Bruselas. Deséenme suerte porque la voy a necesitar. Noviembre 17, 2006madrid 2.0No es todos los dias que puedes ver como unos sesenta hombres con piercings hasta en los piercings le gritan "te quiero" a otro que parece un marinero del Pequod. Delante de sus novias y de sus colegas. Eso fue lo que pasó, entre otras cosas, ayer en el Gruta 77 durante el concierto de TDK que fue maravilloso aunque, en opinión de mi adorable acompañante, eligieron mal el orden de las canciones. En los bises, tocaron La Farmacia de mi Barrio por segunda vez con dos espontáneos de entre el público. Uno de ellos empezó bien pero sufrió un ataque de grandeza a mitad del tema y estropeó su intervención tratando de echar al cantante del escenario a codazos. El otro cantar cantó poco pero al final se supo que sólo subió porque quería tirarse en plancha al público y que le cogiera su amigo. En total, un concierto maravilloso y un público merecedor. Qué más quieres. En otro orden de cosas, me alegro de comunicarles que el Pepe Botella, un clásico del dos de mayo, acaba de estrenar wifi gratis. Lo he estrenado yo. Noviembre 14, 2006oído hoy en el metroDos chicos de 19-20 años en la línea cinco:
Cómo echaba de menos Madrid. Octubre 31, 2006El derecho a pensar
Sciencia Donum Dei Est, Undi Vendi Non Potest Que el acceso a la cultura -la filosofía, la historia, las artes y las ciencias- ayuda a pensar no es una idea moderna ni revolucionaria, lo revolucionario es el derecho a pensar. Por motivos políticos y religiosos, la capacidad de leer y escribir ha sido un derecho limitado a las clases favorecidas durante gran parte de nuestra historia. Siglos antes de nuestra era, los griegos ya creían que las ideas llegaban al poeta por gracia de las Musas y otros dioses, un regalo divino que debían compartir. Los poetas, fabulistas e historiadores no eran autores sino mensajeros de lo divino y reproducían sus copias a mano por medio de escribas o esclavos entrenados a tal efecto. Pero sus obras no eran colocadas en tiendas y vendidas al por mayor, sino repartidas entre familiares y colegas, reservando una copia para la memoria, es decir, biblioteca familiar o real. Que el acceso a dicha biblioteca estuviese reservado a los nobles no generaba ningún problema: el resto no sabía leer. Que la gracia de las Musas estuviera reservada a las familias nobles tampoco resultaba extraño, puesto que aquellas estaban más cerca de los dioses que la plebe vulgar. En China, donde inventaron la primera imprenta a mediados del siglo X, Confucio se declaraba traductor de Dios y rechazaba como inmoral la comercialización del conocimiento, reservado a aquellos cercanos a Dios (1). En tierras islámicas, el mismo Koran era un dictado de Dios a Mahoma, palabra que era estudiada y transmitida a los hombres por aquellos más cercanos a EL, del mismo modo que Moises reproducía la palabra de Dios. Tras la caída del Imperio Romano hasta el siglo XVI, Occidente tuvo a la Iglesia como única empresa editorial, dedicada a copiar, editar y distribuir la palabra de Dios por medio de monjes escribanos. Sciencia Donum Dei Est, Undi Vendi Non Potest (La sabiduría es un regalo de Dios y por lo tanto no puede ser vendida). Durante todo el Renacimiento, las ciencias y las artes florecieron gracias al patronazgo de la iglesia y la nobleza, pero su generosidad era interesada y estricta. El artista al servicio del poder sigue siendo artista, pero no es autor. El autor no pudo tomar posesión de su propia consciencia, independizándose de sus mecenas y de Dios, hasta la Ilustración, dos siglos después de Gutemberg. El invento de Gutemberg y las primeras leyes de Copyright La imprenta china consistía en planchas de madera talladas, una mejora sensible con respeto a la copia manuscrita que funcionaba a la perfección con los ideogramas. La genialidad de Gutemberg consistió en partir las tablas en caracteres individuales de plomo fundido que pudieran ser redistribuidos una vez acabado el proceso, tal y como hacemos hoy. Aunque las producciones más notables de la nueva tecnología fueron textos eclesiásticos como las bulas de indulgencia del Papa Nicolas V y la famosa Biblia de Gutemberg, la versatilidad del sistema y la resistencia de las placas aligeraron el proceso de producción y muchos empresarios avispados se lanzaron al negocio editorial, comprando las obras directamente de los autores y adquiriendo el derecho exclusivo de reproducirlas a perpetuidad. Hicieron falta casi 200 años para que se decidiera que “para siempre” era demasiado tiempo. Fué entonces cuando llegó la primera ley de Copyright, conocida como el Estatuto de la Reina Ana. El monopolio a perpetuidad de los editores mantenía un mercado de ediciones limitadas y caras, por lo que el derecho a leer seguía estando reservado a nobles y ricos que se las podían permitir. Esto convenía a la corona tanto como a la Iglesia porque, como eran cuatro gatos, mantenían un control directo sobre lo que se publicaba y lo que no, pero tenía sus desventajas. El Estatuto de la Reina Ana, aprobado por el parlamento inglés en 1710, establecía un plazo de copyright de 14 años, renovable por un máximo de 28 años si el autor seguía vivo. A partir de este momento, la obra quedaba a disposición de cualquiera que pudiera reproducirla. Se hizo de este modo para animar la creación y proteger la inversión del editor (que pagaba al autor por los derechos sobre la obra), pero sobre todo para facilitar el acceso a la cultura al mayor número posible de gente, permitiendo la producción de ediciones baratas y asequibles al cabo de un tiempo prudencial. Por primera vez se reconocía la necesidad de extender la cultura a todos los rincones del reino. Leer ayuda a pensar, y pensar ayuda a construir una economía más rica, variada y avanzada para la nación. La primera Ley de Propiedad Intelectual llegó a España en 1762, y a Alemania y Francia en 1791, después de la Revolución Francesa. Europa se separó de la tradición anglosajona creando la figura del derecho de autor en favor del creador sobre el editor. Cada sistema de reproducción mecánica ha generado leyes que regulan su reproducción, cuya función es mantener la tensión entre los intereses económicos del editor y la responsabilidad gubernamental de favorecer el desarrollo cultural de sus países. En las últimas décadas, sin embargo, los derechos de autor se han ido estirando hasta los 70 años posteriores a la muerte del autor, llegando a los 100 años en algunos países. Ese crecimiento en el derecho de explotación ha crecido paralelo a los derechos mismos sobre las obras, que han pasado de lo literal (la reproducción literal de un texto, una pintura o una canción) a lo abstracto (la obra derivada del original o las ideas detrás del mismo). Las grandes compañías editoriales y mediáticas, las grandes corporaciones de software y las multinacionales del entretenimiento presionan, por medio de lobbys, a sus respectivos gobiernos para que las leyes protejan un monopolio cada vez más exclusivo y excluyente de la producción cultural. La tensión entre los intereses editoriales y los ciudadanos se ha perdido, devolviendo el privilegio de pensar a la aristocracia de nuestro tiempo: las grandes corporaciones, los herederos y las sociedades de derechos. Y tenemos buenas razones para creer que sus intereses son menos elevados que los de los poetas griegos, los historiadores romanos o Dios.
Stephen James Joyce y James Joyce: la locura de poder. El 16 de Junio es la efeméride más famosa de la literatura contemporánea. Es Bloomsday, el día en que Leopold Bloom y Stephen Dedalus se encuentran y recorren Dublín en el Ulysses de James Joyce. Hace dos años, la ciudad de Dublín decidió celebrar su primer centenario con un festival de tres meses: reJoyce Dublin 2004. A los tradicionales recorridos turísticos se sumaron una superproducción de Exiles -la única obra de teatro de Joyce- en el teatro nacional, lecturas, tertulias abiertas con los más prestigiosos académicos, exhibiciones de manuscritos originales y todo tipo de eventos conmemorativos en la Biblioteca nacional, la televisión nacional, la radio nacional y el Centro James Joyce. Iba a ser el festival más grande jamás dedicado a un autor que no fuera Shakespeare y tiraron la casa por la ventana: 700.000 libras, más de un millón de euros para una fiesta literaria sin precedentes. Una semana antes del festival, el único heredero del escritor informó al gobierno irlandés que les demandaría por infracción de copyright si alguien recitaba una sola línea de la obra de Joyce. Fue una catástrofe. Dos años antes, el gobierno irlandés había pagado 12,6 millones de libras por más de 500 páginas originales escritas por Joyce, incluyendo los bocetos de ocho episodios de Ulysses y las pruebas de Finnegans Wake, que constituían la pieza central de la exhibición de la Biblioteca Nacional. En vísperas del festival, aterrorizado, el gobierno propuso un cambio de emergencia en la legislación para impedir que la biblioteca nacional se enfrentara a un juicio. Tanto las lecturas como la representación de Exiles quedaron canceladas. Stephen James Joyce, que tenía nueve años cuando su abuelo murió, es el heredero absoluto de la obra de Stephen Joyce desde mediados de los ochenta, cuando compró los derechos que no había heredado de un familiar alcoholizado en apuros. Desde entonces se ha hecho famoso -y multimillonario- gracias a cuatro actividades que deberían tener poco o nada que ver con el desarrollo cultural: insultar, prohibir, acosar y demandar. En 1998 prohibió las lecturas del Ulysses en vivo por la Red. En el 2000, canceló el estreno de la versión musical del famoso monólogo de Molly Bloom en un festival de Edimburgo. Obligó a la Biblioteca Nacional de Irlanda a retirar documentos sobre Lucia Joyce que habían sido donados por la familia de Paul Léon, secretario personal del escritor. Poco más tarde prohibió a un compositor irlandés el uso de 18 palabras de Finnegans Wake porque, por decirlo de manera educada, a mi mujer y a mí no nos gusta tu música. Desprecia a los académicos e insulta a los biógrafos, los universitarios y los editores de revistas especializadas. Amenazó, acosó y chantajeó sistemáticamente a la profesora Carol Shloss para que abandonara una biografía de Lucía Joyce, hija de James Joyce. Stephen considera que es su derecho y su deber proteger la obra de su abuelo de las garras de los académicos y las editoriales, pero eso no explica su complacencia en marearlos durante años o su costumbre de boicotear en el último minuto aquellos eventos en los que el publico general se vería especialmente beneficiado, como las reediciones baratas, las lecturas públicas o los documentales para la televisión. Su control sobre la obra de Joyce habría entrado en el dominio público el 31 de diciembre de 1991, 50 años después de la muerte del autor, pero la regulación europea decidió extender dichos derechos por 30 años más desde el 1 de julio de 1995. Además de su nieto, el estado de James Joyce es protegido por la Sociedad de Autores -miembro de IFRRO (Federación Internacional de Organizaciones de gestión de derechos)- junto con los de Bernard Shaw, Virginia Woolf, Philip Larkin, E. M. Forster, Rosamond Lehmann, Walter de la Mare, John Masefield o Compton Mackenzie. El estado de John Cage y The Planets: la codicia.A mediados del año 2002, el estado de John Cage demandó al grupo The Planets por plagiar una composición protegida por Copyright. El album Classical Grafitti de The Planets incluía un minuto de silencio llamado, lacónicamente, A One Minute Silence, que el productor había incluido como un recurso de estilo para separar el disco en dos partes. Fueron acusados de plagiar el famoso 4’33" , una pieza de 273 segundos de silencio compuesta por John Cage en 1952. La cagada, si se me permite, fue ponerle título. De haber incluido el minuto sin decir nada, el disco habría sido legalmente original gracias a su vulgaridad; todos los discos incluyen silencios entre canción y canción. Pero, de haberlo hecho así, algunos fans habrían pensado que el disco era defectuoso o realmente corto, y lo habrían sacado del reproductor sin escuchar la otra mitad. Consciente del problema, Mike Batt decidió marcarlo. Y, ya metidos en harina, hacerle un pequeño homenaje al maestro Cage firmando el silencio como Batt/Cage. Era una broma. A Batt no se le ocurrió que alguien, ni siquiera Cage, pudiera poseer el silencio. Su sorpresa fue tal que, cuando llegó la denuncia, se permitió otra broma: dijo que su silencio era mejor que el silencio de Cage porque había dicho lo mismo en menos tiempo. Eso fue antes de perder el juicio, que se saldó con un cheque de seis cifras a favor de los demandantes y que probablemente acabó con su sentido del humor.
En su denuncia, Coca-Cola Beverages Private Limited exigió que el panel fuera retirado "de inmediato y de manera incondicional" y el pago de dos millones de rupias (37.000 euros) por daños y perjuicios, pero no acusó a Haksar por difamación sino por infracción de su propiedad intelectual. Aunque se trata de un caso evidente de censura, la ley está de su parte: la foto contiene una imagen que Haksar no tiene permiso legal para utilizar. Amparado por la ley, el uso directo del copyright como herramienta de control y censura se ha vuelto cada vez más habitual en los últimos años. En los libros Free Culture de Lawrence Lessig y Copia este libro, de David Bravo, se pueden encontrar muchos ejemplos más. CONCLUSIONES Parafraseando al escritor Malcom Gladwell (2), la diferencia entre un crimen de maldad y un crimen de locura es la diferencia entre un pecado y un síntoma. No podemos culpar a aquellos que, como los herederos de Joyce y John Cage, utilizan la ley para sacar provecho de su situación. Ni siquiera podemos culpar a las empresas por abusar de su poder acallando denuncias o eliminando a la competencia, porque eso es lo que hacen las empresas. Por egoísta, disparatada, dañina o codiciosa que resulte su actitud, no es pecado sino síntoma, el síntoma de una ley enferma que debe cambiar. Las leyes de Copyright y de Propiedad Intelectual, al igual que los colegios, las bibliotecas y las universidades, no se crearon para que existiera una industria que se lucre de nuestras necesidades ni para devolver el privilegio de pensar a unos pocos en detrimento de todos los demás, sino para que existiera un desarrollo cultural que nos beneficie a todos de todas las maneras posibles. En una sociedad sana, los intereses de la industria sólo son relevantes para la legislación en cuanto redundan en beneficio de todos y nunca, en ningún caso, se superponen al derecho de los ciudadanos a pensar, a crear y, en definitiva, a ser. Y ser no es poder elegir y consumir sino poder crear nuestras propias elecciones y ser libres. Cualquier ley que contamine esa libertad es una ley enferma que necesita desaparecer.
Además del papel, mi articulo ha sido publicado aquí y el resto de los articulos de tan interesante dosier le seguirán más adelante. + He citado de memoria después de casi diez años y, como estaba usando la mia (mi memoria), he convertido al Veloz Poeta Astrofísico en el Increíble Poeta Intergaláctico. Como ven, ha permanecido lo único que no era, poeta. La descripción de la obra, gracias a dios, es fiel al original. Ahora sólo me queda esperar a que Jose Luis lo encuentre y lo publique. ++ La ilustración es un retrado de Eleanor Read ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 1) Además, los mismos caracteres de la lengua china son obra de la naturaleza y, por lo tanto, no pueden ser poseídos por ningún mortal. Como tan bien explica el ensayo de John Perry Barlow “Vender Vino sin Botellas”*, era el contingente y no el contenido lo que se podía comprar y vender. http://biblioweb.sindominio.net/telematica/barlow.html 2) Malcom Gladwell, Damaged [The New Yorker, 24 de Febrero de 1997] http://www.gladwell.com/1997/1997_02_24_a_damaged.htm Octubre 27, 2006Debian: jugando se aprendeEsta forma de escribir tendrá enormes ventajas; entre otras, hay una que me parece particularmente importante. Se trata de que utilizando estos caracteres será imposible escribir ideas quiméricas tal como se nos ocurren. Un ignorante no será capaz de utilizarlo o, de lo contrario, al tratar de hacerlo, se convertirña en un erudito.
Lo que me gusta de esta cita es que propone, en sí misma, un precioso juego de lógica: ningún ignorante podrá utilizar la nueva forma de escribir porque, tratando de hacerlo, dejará de ser ignorante. Eso es exáctamente lo que me pasa a mí con Debian. Por eso prefiero pasar un mes o dos pegándome con diferentes problemas que en Ubuntu están resueltos de antemano, porque ningún ignorante puede utilizar Debian. Y yo quiero aprender. Ubuntu vs Debian. Comparado con distribuciones como Ubuntu, Debian no es la mejor elección para un portatil de última generación. Esto es porque Debian y Ubuntu (que está basado en Debian) tienen objetivos muy diferentes. Ubuntu está diseñado para que tu -o tu padre, o tu abuela- coloques el liveCD en la disquetera y decidas en qué idioma quieres trabajar y si prefieres instalar los programas online para obtener las últimas versiones o prefieres limitarte a lo que hay en el disco. La instalación es a prueba de tontos (yo necesitaba ayuda para instalar Windows) y, en un 90% de los casos, todo funciona a la perfección. Una vez instalado, ofrece todo lo que un usuario medio pueda necesitar y -aquí es, en mi humilde opinión, donde Ubuntu brilla con luz propia- su sistema de actualización e instalación de nuevos paquetes es tan simple y funciona tan bien que hasta mis plantas podrían instalarse un programa de riego si se supieran la contraseña de administrador. Ubuntu está creado para que lo único que tengamos que hacer con nuestro ordenador sea usarlo, algo muy conveniente cuando eso es exáctamente lo que quieres hacer. Mi padre, que es químico, se ha instalado Ubuntu y empieza a descubrir ahora todos tipo de programas relacionados con su disciplina que se puede descargar y empezar a usar en unos segundos. Ubuntu es, en resumen, el mejor sistema operativo del planeta**, pero todo funciona tan bien que no aprendes nada. Dicho al estilo de Leibniz, un idiota podría utilizarlo y seguir siendo tan idiota como cuando empezó. Debian, por otra parte, no es un sistema operativo, es el Sistema Operativo Universal. Al contrario que Ubuntu (o Mepis o Suse), no pretende ser sencillo, intuitivo y asimilable sino polifacético, ultraseguro y modular. Hay cientos de distribuciones basadas en Debian, de las que Ubuntu es sólo una pequeña parte excepcional. Debian funciona en ordenadores personales pero también en robots, lanzaderas espaciales, trasatlanticos y submarinos. A Debian no le preocupa que tu tarjeta wireless funcione en tu portatil de último modelo. Es muy posible que la solución a tu problema esté en testing -y haga que tu tarjeta gráfica vea muertos- o en unstable, a medio camino entre el "esto funciona en mi tostadora, si quieres puedes probarlo en tu hidroavión" y "esto funciona". Pero, si quieres estar seguro de que todo va como la seda, quieres esperar a stable. Y el ciclo de testing a estable es de dieciocho meses, mientras que en Ubuntu es de seis. Tecnicamente, no tiene por qué ser así. Ubuntu coge los proyectos en desarrollo de Debian unstable, lo limpia de errores y los convierten a stable en seis meses. Lo malo es que, muchas veces, olvidan devolver los resultados al repositorio de Debian para que gente como yo pueda disfrutar de cosas como la suspensión o CUPS sin que se joda la junta de la trócola. Esto es porque Ubuntu tiene cosas más importantes que hacer que ser cortés (y digo esto sin asomo de malicia). Ubuntu no tiene porqué contribuir al repositorio de paquetes de Debian; sencillamente, estaría muy bien que lo hicieran. Pero, si yo hiciera todo lo que debería hacer, también visitaría más a mi familia, iría más al parque, haría la compra una vez a la semana en el mercado de los sábados y terminaría el 10 to Anal. Uno no siempre tiene tiempo de hacer lo que tiene que hacer. En el caso de Ubuntu, está más que justificado. Si yo quisiera tener todo funcionando en una sola tarde y no tener que preocuparme más, me instalaba Ubuntu y santas pascuas. Si he decidido quedarme en Debian no es por quijotismo descerebrado sino porque sé que todo el esfuerzo que invierta me será devuelto con creces de muchas formas diferentes, algunas de las cuales empiezo a comprender después de tres años. También me costó dios y ayuda leerme los tres primeros libros que me leí en inglés, en lugar de leer las traducciones, pero gracias a ese esfuerzo mi inglés ha mejorado mucho y puedo leer cosas que antes estaban fuera de mi alcance, además de disfrutar a Shakespeare en su idioma original. Se me ocurre que otro buen ejemplo es el latín de segundo de básica. En el momento, aprender a derivar una lengua muerta parece una sofisticada tortura paterna para preservarnos la castidad, sobre todo cuando pensamos que dejaremos el instituto y el latín habrá desaparecido felizmente de nuestras vidas. El latín, sin embargo, me ayudó a entender mejor las matemáticas y me dió la mejor estructura para entender otras lenguas. Ahora pienso que el verdadero propósito de la asignatura no era aprender latín sino aprender a pensar. Windows y el factor esotérico. Como ya he explicado muchas veces, mi relación con Windows fue dolorosa hasta el punto de necesitar ayuda para su instalación. De las múltiples cosas que me incapacitaban para dicha instalación, la peor era que el proceso atascara de repente en algún sitio sin explicación alguna y que la única solución sugerida fuera volver a empezar. Y que, cada vez, se atascara en un sitio distinto hasta que, de repente, todo funcionaba sin ninguna exlicación. ¿Por qué falló la primera? ¿La segunda? ¿Por qué la tercera funcionó? ¿Es el hardware? ¿Es el software? ¿Es la alineación de la luna con la osa mayor? Ese factor esotérico me sacaba de quicio porque no me dejaba entender los problemas para poder predecirlos, solucionarlos y asegurarme de que no volvieran a ocurrir y, ustedes lo habrán notado, yo soy una control freak. Con Debian puedo tirarme un mes tratando de poner mi tarjeta wireless en marcha pero, al final, sé por qué no funcionaba y cuál ha sido la solución. Me toca leerme los manuales, consultar en los foros y comerme la vergüenza que me da pedir ayuda en el IRC. Pero todo eso me ayuda a entender mejor los procesos que tienen lugar en una máquina que utilizo una media de doce horas al día y a mejorar su rendimiento. Y me ayuda a pensar mejor. Eso es lo que le digo a la gente cuando me pregunta por qué no instalo el nuevo Ubuntu y me dejo de tonterías. Que, al final del día, usar Debian me hace un poco menos idiota. Seguro que ustedes también lo agradecen. NOTAS *Si alguien tiene inerés en este tema, recomiendo el libro "La computadora Universal" de Martin Davis, un libro precioso editado en Debate y traducido por Ricardo Garcia Perez. **Distribución vs sistema operativo. Efectivamente, el sistema operativo no es Ubuntu sino GNU/Linux, del que Ubuntu -al igual que Debian- es sólo una distribución. Sin embargo, Debian es descrito en la página oficial como un sistema operativo (SO) libre para tu ordenador, Ubuntu como un sistema operativo completo basado en Linux, el centro de recursos sobre Sistemas operativos considera que las distrubuciones son sistemas operativos y, para la mayor parte del mundo, Windows XP es un sistema operativo. En todos los casos es un error, pero también creo que estas "tecnicalidades" serían un error mayor porque confunden al lector no familiarizado con términos tan ambiguos como "distribución" cuando, incluso en los círculos relacionados con el software libre, se acepta sistema operativo como animal de compañía. Esto es una opinión, claro, pero para eso es mi blog y me lo follo cuando quiero ;-) ] Nota final. En los comentarios noto que, por dejar claro mi punto de vista, he dado la impresión de que Debian es tan indómito como lo era hace cinco años pero nada más lejos de la verdad: es fácil. Hoy dia te lo instalas desde el DVD de instalación y, a no ser que te hayas comprado un portatil de cienca ficción con componentes superexclusivos, lo normal es que funcione todo del tirón o que la solución sea tan sencilla como instalar una librería extra. Y Debian es ligero. Tanto, que rejuvenece milagrosamente las maquinas más ancianitas. Y hay otra cosa: que tu ordenador es tuyo, hasta la última fibra de su ionizado ser. Nada sobra y, si algo falta, apt-get install. Y no hay vuelta atrás. Octubre 03, 2006petite on the roadEstos días estoy de mudanza, no de servidor sino de casa. Si mi nuevo ordenador llega a tiempo, este fin de semana estaré blogeando en vivo desde el Mediaterra en Atenas. Hasta entonces, feliz aniversario de la reunificación a todos y todas. Septiembre 25, 2006Cinco horas con mi Asus MNpAyer a las 04:47 de la madrugada, hora europea, mi ordenador dejo de funcionar. No tuvimos tiempo de reaccionar; primero empezo a respirar muy fuerte, como si no le llegara la corriente y poco despues empezaron a fallar todas sus funciones vitales. Tratamos de ayudarle con lo que parecia un problema de renderizacion de graficos, pero luego el disco duro dejo de procesar informacion. Cuando vimos las primeras senales de corrupcion -read-only, non/writable- ya era demasiado tarde: su cerebro se habia convertido en un CD no regrabable. Ni siquiera pude salir de X para darle el adios que se merecia. Fue todo tan deprisa. Le hemos velado toda la noche. Por mi mente pasaron muchas cosas, como que podria sacar algo bueno de la perdida y acabar de una vez por todas con una relacion que ha sido -por ambas partes- demasiado intensa y dependiente para resultar saludable. Hacia tiempo que pensaba en darnos un descanso el uno del otro, irme de vacaciones sin el, aunque siempre encontraba una excusa -un articulo, una entrevista- para posponer la separacion. Ahora que la caducidad del metal magnetico ha impuesto su negro manto sobre nosotros, puedo recorrer la ciudad en bici o dar largos paseos por el parque sin pensar en los adoquines de la carretera o comprobar a que parte del parque llega el wifi de la red local. Podre volver a la biblioteca y a escribir diarios en los rincones de los cafes, como hacia antes de conocerle. Sin el soy mas libre -me dije. -Ahora podre conocer Berlin como dios manda. Julian dice que era el dolor el que hablaba y no yo. Pero eso fue ayer. Hoy, mientras comparto estos pensamientos con ustedes, amables lectores, en los brazos de un extrano sin acentos, se impone la realidad: la vida sigue y hay que tomar una decision. Tengo unos pocos dias para comprar un nuevo portatil. Cualquier sugerencia sera bienvenida. O, para ser mas concretos, si alguien tiene una sugerencia que supere un Thinkpad X60s, Core Duo L2400 1.66GHz, con 80GB y pantalla de 12.1 pulgadas, que hable ahora o calle para siempre.
Septiembre 13, 2006vidas ajenas
Hacía meses que buscaba casa en Berlin. Ahora que la he encontrado, no puedo dejar de mirar: a veces, entre las habitaciones perfectamente pintadas, soleadas y vacías me encuentro con fotos irrepetibles como Septiembre 08, 2006memoria 2.0En la historia de la cultura occidental, siempre ha habido un estrecho lazo entre la memoria y la escritura; de hecho, la raíz latina de la palabra "memoria" significa al mismo tiempo memoria y memoir (memoria biográfica). Remontándonos al siglo V, los poetas griegos e historiadores ya se fijaron en que la escritura tenía el poder de hacer las ideas permanentes, de alargar la memoria humana. Y, sin embargo, escribir también se consideraba peligroso para las operaciones de la memoria. En su Fedro, por ejemplo, Socrates le cuenta a Fedro una historia sobre el origen de la escritura. En ese mito, Theuth (Hermes), el inventor de la escritura, le va con el cuento al faraón Thammus, que alaba la ocurrencia pero rechaza lo que él llama "la receta de Theuth" para recordar, razonando que la escritura no es más que un truco que disfraza la apariencia de realidad. El rey advierte a Theuth que, por culpa de la escritura, los que saben olvidarán lo que saben y los que no saben aparentarán saber, convirtiendose en sabios aparentes en lugar de sabios de verdad. «¡Oh artificiosísimo Theuth! A unos les es dado crear arte, a otros juzgar qué de daño o provecho aporta para los que pretenden hacer uso de él. Y ahora tú, precisamente, padre que eres de las letras, por apego a ellas, les atribuyes poderes contrarios a los que tienen. Porque es olvido lo que producirán en las almas de quienes las aprendan, al descuidar la memoria, ya que, fiándose de lo escrito, llegarán al recuerdo desde fuera, a través de caracteres ajenos, no desde dentro, desde ellos mismos y por sí mismos. No es, pues, un fármaco de la memoria lo que has hallado, sino un simple recordatorio. Apariencia de sabiduría es lo que proporcionas a tus alumnos, que no verdad. Porque habiendo oído muchas cosas sin aprenderlas, parecerá que tienen muchos conocimientos, siendo, al contrario, en la mayoría de los casos, totalmente ignorantes, y difíciles, además, de tratar porque han acabado por convertirse en sabios aparentes en lugar de sabios de verdad.»
Septiembre 04, 2006colaboracionistasCuando somos testigos de un abuso callejero -un grupo de matones amenazando a alguien, un chulo calentando a su chica, una panda de skins en una de sus cacerías- lo normal no es intervenir para impedir el drama sino cambiar de acera y, como mucho, llamar a la policía desde tu móvil para que vayan a ver. No es muy noble pero es lo más cabal: muchos han muerto por menos. En los casos de maltrato, sin embargo, la política de no intervención no es instinto de supervivencia sino de comodidad, un "yo no me meto" que no es cabal sino cobarde, irresponsable y colaboracionista. Los maltratadores -de mujeres, de niños, de animales- no son los monstruos fundamentalistas, ignorantes y violentos que nos gusta despreciar. No se ven venir a kilómetros, no apestan a sangre y a alcohol y vuelven a casa amenazando de muerte al portero. Muy al contrario: son gente normal con familia y amigos. El maltratador medio es, además, profesional de la pena, que cultiva estratégicamente como quien hace crecer un frutal. Arrastra sufrimientos de la niñez; desprecio paterno, falta de atenciones. Su mala suerte laboral es consecuencia de los trepas, la envidia de los jefes, porque dice siempre lo que piensa y siempre acaba mal. Se hace partícipe de todas las desgracias ajenas: si a su vecino muere en accidente de coche dirá que cenaron juntos justo el día anterior, si a un compañero de trabajo le diagnostican un tumor maligno dirá que era su mejor amigo y que está destrozado de dolor. Muchas veces son encantadores, simpáticos, inteligentes. Tanto, que todo el mundo piensa que, con el cariño y el apoyo adecuado, podrían ser felices y florecer como dios manda. Todo el mundo incluído su mujer. Su mujer probablemente sabe que es inestable, que tiene sus cosas. Pero confía en que el amor, el apoyo de una familia y su confianza le ayudarán a ser feliz. Nadie en su sano juicio se acuesta con un maltratador, pero muchas se levantan con uno. El día que se dan cuenta es el comienzo de lo peor. Hay un momento, que todas las maltratadas describen de una manera o de otra, en que todo el tinglado se les desmorona como un saco de mierda. A veces tienen suerte y todavía no han tenido hijos. A veces tienen suerte y tienen un trabajo, una familia y unos amigos a los que acudir. La mayoría de las veces no tienen tanta suerte y pasan de ser su apoyo (contigo a mi lado me voy a comer el mundo) a ser el origen del mal. El sentimiento de culpa es doble: por haberse metido en el agujero solas y por provocar los ataques. Resulta muy difícil pedir ayuda cuando te has metido en el problema tu sola. Más difícil aún cuando empiezas a pedir ayuda y te encuentras con un pacto de silencio, con una pared. Una de las experiencias más sobrecogedoras de la maltratada es enterarse de que, cuando por fin decide confesar la situación a sus amigos, su maltratador ya ha estado allí. Mientras reúne fuerzas y se traga el miedo y el orgullo, la culpa y la vergüenza, el maltratador ya ha ido de casa en casa con la conocida sonata me quiere dejar-no puedo vivir sin ella-es la mujer de mi vida-si me deja me voy a matar. En algunos casos hasta confesará crímenes pequeños, de carácter menor. Le grité, le sacudí por los hombros. Se siente tan culpable, tan mal. ¿Cómo ha podido hacer eso? ¿Qué clase de persona es? Qué manera de darle la vuelta a la tortilla, qué malabares. Sus amigos no saben que, nada más salir por su puerta, se limpia los mocos y se descojona vivo. Que media hora más tarde, tras haber asegurado bien el suelo bajo sus pies, te hace una demostración de cómo te quedaran los brazos partiendo lápices con dos dedos, se encierra con tu gato y te dice que lo va a matar, se te ríe en la cara a sabiendas de que no tienes nada que hacer. El mundo es más comprensivo con un corazón roto que con una pierna rota. Saber que tu colega sufre de celos o de mal de amores es casi una satisfacción, consolarse a la luz de unas cañas hasta las tantas de la mañana es algo que todo el mundo sabe cómo hacer. Saber que tu colega tiene aterrorizada a su novia requiere soluciones menos satisfactorias. Hay que ser muy valiente y muy noble para tomar medidas antes de que sea demasiado tarde. El resto siguen la estrategia del avestruz. El avestruz entierra la cabeza en la arena para no ver lo que se le viene encima porque está muerto de miedo. El colaboracionista decide ignorar lo que se le viene encima a un tercero para no tener que hacer nada. Por guardar las formas con los amigos comunes. Por no mojarse, por pura comodidad. Se justifica de mil maneras -si es que me meteis enmedio, me pones en un compromiso, es que viene con este otro y si le mando a la mierda quedo fatal- y se reafirma rápidamente en su postura cuando ve que los otros hacen igual. Pero ese papel es tan cobarde, tan repugnantemente cobarde e irresponsable, que empiezan a contar mentiras para disfrazar su cobardía y a resentir a la víctima por ponerles en esa situación. Por encima del miedo, de la vergüenza y del maltrato, a la víctima se le exige que comprenda, que guarde las formas y, en última instancia, que se calle la boca porque les hace sentir fatal. Al maltratador, sin embargo, se le perdona todo porque con él aquí no ha pasado nada, no hay nada que no se arregle con unas cervezas. Con esa tácita bendición del avestruz, el maltratador se hace cada vez más grande, más seguro de si mismo, se siente capaz de más. Y hace más. Desde hace años, cada vez que leo sobre otra muerte de las que llaman estúpidamente "de género" ya no pienso en la víctima ni en el maltratador porque ya es tarde para los dos; pienso en los colaboracionistas. Me pregunto si se sienten culpables, si se sienten tan culpables que deciden hacer algo por las que aún no han muerto, para que no vuelva a pasar. Me pregunto si se dan cuenta de hasta qué punto su papel ha sido crucial en el proceso que lleva a la muerte de alguien a quien conocen y posiblemente aprecian o si se lavan las manos del crímen por enésima y última vez. Esta carta llena de las justificaciones habituales del maltratador, ¿a quién iba dirigida? Tú no sabías que fuera tan grave. Sabías que estaban peleados pero nunca pensaste que llegara tan lejos. Ella dijo algo una vez pero no supiste cómo reaccionar y nunca más sacó el tema. Espero que os persiga toda la vida y más. Colaboracionistas, cobardes hijos de puta. Septiembre 03, 2006Qué asco de mundo machistaOh, sí, el milagro de la vida. Uno de los milagros más importantes que existen. Si no hubiéramos nacido, probablemente no estaríamos aquí. Qué razón tienen quienes dicen que una madre no puede ser mala, simplemente por el hecho de ser madre. Ahí están Hitler, Castro, Stalin, Gengis Kahn, Alejandro Sanz... Personas malvadas que jamás fueron madres. Si hubieran llevado vida en su seno, la sensibilidad les hubiera cambiado del todo. La sensibilidad, entre otras cosas. Sexismos, Jaime Rubio. Agosto 04, 2006casasAntes de irme, no podía dejar de leer esta carta de Jesús, que no habla de casas sino de su casa. Qué bonita carta, Jesús. No fue pasión. Rosario estaba demasiado cerca, el mundo había cambiado y echaba de menos la frescura de Muñoz Torrero, a espaldas del edificio de Telefónica. Es curioso que se pueda añorar un verdadero antro, sede del Congreso Nacional de Cucarachas Blatta Orientalis, en cualquier caso más tolerables -para mi gusto- que las rubitas Blatella Germánica. Grifos que no funcionaban. Una cocina con vocación de bomba. Raras tuberías sin principio ni final. Allí descubrí las posibilidades decorativas de un somier de muelles colgado del techo y el arte de recuperar cada cajón, palé y expositor de la basura. La carta entera en la Insignia (y gracias Marcos por avisar). Ahora ya sí que me voy. ME VOY. Agosto 02, 2006y tú, ¿qué clase de libro eres?
Claro, el libro apropiado. Uno pensaría que, en estos tiempos que corren, demostrar que sabes leer ya te sube unos cuatro puntos pero me dicen que es porque hace mucho que no voy en metro. Según los ingleses el libro apropiado es: clásicos, biografías y ficción literaria moderna. Erótica, horror, autoayuda y chick-lit, no. La Chick-lit, por si no lo saben, es un género que se popularizó con El Diario de Bridget Jones y cuyo último best-seller es The Devil Wears Prada. Si quieren profundizar, en la revista Print han hecho un esquema. El maquetador del Guardian dice que le ponen las que leen a Elizabeth Bishop pero que no sé no sé y que tiene debilidad por las lectoras de Elmore Leonard, Gabriel Garcia Marquez y el Inferno de Dante (?). También dice que huye de Dinero, de Martin Amis y de cualquier cosa de DH Lawrence. Y, a lo tonto a lo tonto, es un tema interesante porque yo me pongo a pensarlo y enseguida caigo en una inesperada contradicción. Por ejemplo, aunque me apasionan Sylvia Plath y Camille Paglia, he comprobado que discutir con sus fans es como echarse lejía en los ojos y me ponen entre dos y menos cuatro los coleccionistas de superhéroes. (No sé cuánto me costaría analizar esta aversión profesionalmente, ¿algún médico en la sala?) Pero sé que un manual de matemáticas, cualquier obra de Tennessee Williams o cualquier presocrático despierta inmediatamente mi interés. Y me lanzo sobre cualquiera que tenga la Alicia editada por Martin Gardner. Esto, que lo sepan, no ha pasado una vez sino dos. Dos. Con resultados muy desiguales. Curiosamente, me resulta mucho más fácil juzgar por ordenadores. Sólo tengo aversión a toda la gama de Apple incluído el iPod, y los Acers, HPs y el 90% de los Sony me dan bastante igual, pero se me van los ojos como perras en celo detrás de cualquiera que tenga un Thinkpad. El TP es como la Alicia en el Pais de las Maravillas de los ordenadores. Si es un T42p puede pasar que me fije más en la máquina que en el dueño, pero si dicho TP lleva Debian con WMII es como si me enchufaran un intravenoso con una mezcla de éxtasis, cachondina y mula de Moscú. Soy un ángel del amor. Y vuelo. Inteligencia Colectiva II: La blogosferaEn la blogosfera, el colectivo tiene efectos mucho más interesantes. Ya no es solo que la existencia del observador -en moderado número, el público; a gran escala, la audiencia- sea un factor determinante (del gato de Schrödinger a Bertold Brecht, esto ha sido explicado muchas veces). La distancia objetiva que se abre entre el autor de un libro o el director de una película se ha cerrado de golpe y el realizador ha bajado de su pedestal para convertirse en un igual, como el hijo de los vecinos que fue contigo al colegio y de repente se pone a hacer cortos. Y la tendencia más fuerte del colectivo para con un igual no es mejorar ni compartir sino normalizar y censurar, que en términos de laboratorio cultural son la misma cosa. El colectivo no es tan inteligente como el más inteligente de sus miembros, ni tampoco, gracias a dios, tan idiota como el más idiota. Sólo el individuo lo es (en ambos casos), y lo es a pesar y el contra de la comunidad de la que forma parte. Y, si bien ese colectivo es y ha sido el único instrumento de insurrección capaz de generar los más asombrosos avances sociales, no podemos decir lo mismo de los avances científicos o las grandes obras del arte, la música o la literatura. Es más, ni siquiera como generador de cambios sociales se vale por sí solo, como demostraron las últimas revueltas de París. Hizo falta un líder, un comité organizativo de individuos preparados, que saliera de las llamas y llevara el barco a su sitio. En su ausencia, las circunstancias de los amotinados han acabado peores de lo que eran antes de empezar, una pérdida para ellos y para todos. El colectivo trabaja con el mínimo común denominador, una cualidad que constituye su fortaleza pero también su enorme, terrible debilidad.
Están ustedes leyendo la segunda parte de Inteligencia Colectiva My Ass, una reflexión personal sobre la cosa 2.0.
La tendencia normalizadora no es, por supuesto, una originalidad de la Red. Los que hemos ido al colegio ya sabemos cómo funciona: tolerancia cero contra todo lo que se sale del tiesto. Eso incluye a los más altos, los más gordos, los más pobres, los más listos, los más feos, los más guapos y los raros, que son cualquiera cuyos intereses no sean compartidos por el resto de la clase. ¿Y los más guapos por qué? -preguntan por ahí. Porque se lo tienen muy creído. La belleza viene siempre acompañada de vanidad. La rareza de desprecio: prefiere leer cómics que saltar a la goma con las demás. La inteligencia de arrogancia: se cree mejor que los otros porque sabe más. La riqueza de chulería, porque tiene zapatillas con airbag y los otros no. Hace un tiempo, alguien se burlaba de un amigo mío bajo la premisa de que dicho amigo era un pijo de la Moraleja. Cuando le dije que tal persona vivía en el barrio de Moratalaz, se echó a reír y con mucha mala baba sentencio: ¡qué pringao! Con los imbéciles, los resentidos y los envidiosos no se puede ganar nunca. Con el colectivo, tampoco. Salvo, claro esta, que normalices y tu, como individuo, seas indistinguible de la masa. Desde Frankenstein y King Kong a ET y Eduardo Manostijeras, este conflicto individuo-colectivo ha sido tratado innumerables veces con gran éxito de crítica y público, demostrando que todos nos sentimos un poco "raritos" cuando nos enfrentamos al colectivo implacable. Por aquello de encajar y salvar el culo, pasamos parte de nuestra vida maquillando las diferencias, limando bordes y dejamos las rarezas para los encuentros privados, donde las excentricidades puntúan doble. O aquellos proyectos donde nuestras habilidades únicas son la única herramienta que tenemos para triunfar en el mercado plural. El verdadero problema de la blogosfera, los wikis y todo lo que se ha constituido como la web 2.0 es que arrastra el laboratorio, la máquina de escribir y el lienzo de vuelta a la fiesta, donde millones de invitados no identificados tienen el mismo derecho a escribir, criticar, editar o, incluso, borrar el material expuesto al tiempo que se produce, aturullando al autor y desmantelando la obra. Y muchos tienen criterio, conocimiento y sentido común, mientras que otros lo que tienen es la boca muy grande y la capacidad de raciocinio de un helecho común. En la blogosfera, su voto vale lo mismo, pero no su voz. En la blogosfera y en cualquier parte, el helecho siempre grita más fuerte. ¿Quién representa a un colectivo que no quiere representantes? Se habrán fijado que todos los blogs con una clientela constante tienen al menos un matón que se ocupa de pasear a grandes zancadas por el sistema de comentarios. Es como el Moe del lugar, el sheriff cuya tarea -completamente autoimpuesta- es la de mantener a raya a los comentaristas y al propio blogger, al que palmea en la espalda cuando hace algo que le gusta y amonesta severamente cuando hace algo que no. Esto incluye hablar de libros que no ha leído, poner mal una peli que le gusta y, sobre todo, alabar, enlazar o juntarse con un blogger que no es de los nuestros. Con ambición de poder pero sin carisma para ejercerlo, el matón ha encontrado su oasis en el blog de alguien mucho más interesante que él mismo, donde se dedica a sentar cátedra de una manera o de otra con la audiencia garantizada a costa de talento ajeno. En la ecuación blogosférica, el matón representa a la comunidad, que respalda al blogger con entusiasmo siempre y cuando siga sus normas al pie de la letra. Y el blogger es el individuo cuya individualidad es tan grande como su capacidad para resistir la tiranía del matón. Es una resistencia difícil, diaria, constante, porque todos somos sensibles a los halagos y el matón es un gran adulador. Pero redunda en beneficio de todos porque, cuanto más obediente es el blogger, más se parece al matón, que es la quintaesencia de la censura populachera, la envidia malsana y la ignorancia cerril que prefiere un mundo de tuertos donde pueda ser perro del rey que uno donde sólo destaque por su falta de cualidades. Inteligencia Colectiva My AssWrite a paper promising salvation, make it a 'structured' something or a 'virtual' something, or 'abstract', 'distributed' or 'higher-order' or 'applicative' and you can almost be certain of having started a new cult. En mi penúltima visita a Inglaterra me fijé que las librerías estaban llenas de títulos sobre "Inteligencia colectiva" (IC), esa energía imparable que hace de la red y del mundo globalizado un lugar diferente, más dinámico, democrático y más mejor. Cuando volví tres semanas más tarde, la oferta se había triplicado y los nuevos títulos eran aún más entusiastas, como una especie de grito revolucionario (un grito no muy fuerte, como beige o marrón rojizo) con una taza de marketing, otra de estadística y unos toques de sociología de peluquería para darle ritmo a la acción. Le dije a Julian: ¿Tu crees que esta gente no se conecta a la Red? Hojeando un libraco enorme de Roger Penrose me contestó: es que empezaron el libro hace tres años cuando lo de la IC se ponía de moda y ahora que están en promoción no pueden decir que ya nada. A la editorial le costaría un riñón. Hace unas semanas, Tim O'Reilly se lamentaba de una pérdida de fe en lo que se ha venido a llamar la IC, la Colmena, la 2.0. Como lo dijo cabreado por las yoyas que le metió dicho enjambre tras registrar, literalmente, la Web 2.0, me limitaré a citar a Ricardo Galli: si un evangelizador convencido de las bondades del web 2.0 y la blogocosa dice eso, es que algo de razón debe llevar. Poco más tarde Jaron Lanier, padrino honoris causa de la Realidad Virtual, puso el convento patas arriba con un ácido ensayo sobre el mismo tema. Por el tono y el fondo, el ensayo podría haber sido publicado en Mondo 2000 y haberse llamado Inteligencia Colectiva My Ass*. Lanier, sin embargo, lo publicó en Edge bajo el cuidadoso título Digital Maosim: The Hazards of the New Online Collectivism. *n del t. Inteligencia Colectiva Mis Cojones Por ser quien es, a Lanier no le tocaron las yoyas ni el "tú no sabes con quién estás hablando" sino la dosis prescriptiva de "pero tú no eras uno de los nuestros" y "con lo inteligente que tú eres cómo puedes decir algo así". Hubo Douglas Rushkoff, Quentin Hardy, Yochai Benkler, Clay Shirky, Cory Doctorow, Kevin Kelly, Esther Dyson, Larry Sanger, Fernanda Viegas y Martin Wattenberg, Jimmy Wales, George Dyson, Dan Gillmor y Howard Rheingold. Para leer dichos comentarios, pinchen aquí. Si creen que el argumento "cómo alguien tan inteligente como tú" merece un post propio, es que están tan hartos del burripaternalismo guruacadémico como yo. Pero dejen dejen que me estoy calentando. El caso Flickr, donde esta foto ha sido nominada para abandonar la casa por el grupo Delete-or-Save de Flickr porque está desenfocada es un claro ejemplo de lo que explicaba Lanier: confiamos en la inteligencia colectiva para filtrar contenidos y obtener lo mejor de cada casa, pero ¿es la Colmena capaz de rescatar una obra maestra del montón de basura? ¿De valorar la originalidad, la técnica o lo arriesgado de una obra sobre lo pomposo, lo pretencioso y lo vulgar? La respuesta 2.0 es que sí: precisamente por su falta de especialización son capaces de juzgar sin el prejuicio típicamente académico. Pero ¿no tiene el colectivo sus propios prejuicios? Gran Hermano, Pop Idol, Eurovisión y otros experimentos democráticos demuestran que sí: el colectivo premia valores que tienen poco o nada que ver con las capacidades artísticas o la aportación cultural de un artista, además de otras cosas. Como decía Nacho, si a un oficial nazi no le importa mancharse el uniforme y arreglar un horno crematorio en diez segundos para evitar congestiones en la cola, tendrá nuestra simpatía inmediata. La Wikipedia, donde la vanidad y los intereses políticos de sus editores mantienen los asuntos más calientes en estado de eterna guerra campal, es otro ejemplo. Y hay más: cada vez que The Guardian -en mi opinión el mejor periódico del mundo en habla inglesa- hace la clásica encuesta veraniega sobre cuál es la mejor novela jamás escrita, los resultados coinciden, año tras año, con aquella obra que ha sido llevada al cine en los últimos seis meses. Salvo alguna excepción, en que eligieron "Matar a un ruiseñor" (1962) como la mejor adaptación cinematográfica jamás realizada, por encima del Padrino, El Señor de los Anillos o Un Tranvía llamado Deseo. ¿Cómo se acordó Inglaterra de golpe de un dramote de juzgado sureño que ha envejecido tan malamente? La respuesta es, evidentemente, Capote, película reciente ganadora de varios Oscars en la que Harper Lee tiene un papel secundario pero esencial. El colectivo, saludablemente ajeno a los prejuicios de la academia, es extremadamente sensible a la publicidad. Julio 23, 2006Arno Breker, Borges y lo que vale un lector
Es un arte silenciado, si es que se puede considerar arte, el del alemán Arno Breker (1900-1991), el escultor favorito de Adolf Hitler. Los cuerpos perfectos y fuertes formados por Breker decoran el Estadio Olímpico de Berlín, y hubieran marcado la estética de la ciudad soñada por Hitler: Germania (Berlín). Nadie hasta ahora se había atrevido a exhibir en Alemania las estilizadas figuras de Breker, el escultor admirado por una serie de artistas europeos en el momento de su mayor actividad creativa, los años 1933 a1945, pero muchos alemanes famosos le encargaron un retrato suyo, neoclasicista, inspirado en la escultura griega y en la de Auguste Rodin, tras la desaparición del nazismo alemán y la destrucción de un 90% de la obra de Breker por los aliados. Éste fue el caso, entre otros, del canciller alemán democristiano Konrad Adenauer o de la atleta Ulrike Meyfarth, que llegó a posar para la escultura Ulrike la diosa griega en los años ochenta. Breker seguía creando, pero nadie había vuelto a hablar de él hasta ahora, más de 60 años después del fin de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto. (sigue leyendo el artículo de en El Pais) Fué precisamente pensando en la exposición de Arno Breker en la Schleswig-Holstein-Haus que me puse a buscar el ensayo de Borges sobre los precursores de Kafka. Borges dice que cada escritor crea sus precursores, dando a entender que la obra de Kafka -así como todas las obras literarias de peso- modifican sensiblemente aquellas otras que la preceden porque, a través de las segundas, entendemos mejor las primeras y a veces el efecto es tan grande que parece como si las leyéramos por primera vez. Y es una influencia sana y enriquecedora. Qué diferente de la influencia que tienen la historia, los cambios sociales y la audiencia. Sobre todo si la audiencia es el mismo demonio. A Breker se le ha demonizado por su afiliación con los nazis de quien recibió grandes sumas de dinero y un castillo bávaro. Sesenta años más tarde, su primera exposición en casa le ha cortado la crema a la inteligencia alemana, la misma que ha decidido desmantelar el Palacio de la República para levantar un hotel de cinco estrellas con dinero público. Der Spiegel ya ha dicho eso de cómo un museo público se atreve a exponer "lo inimaginable". El presidente de la Academia de Bellas Artes de Berlín acusa al museo de ramplón y sensacionalista y recuerda que el escultor fué uno de los principales orfebres de la propaganda nazi, quien le dio una visibilidad a la imagen del hombre de los nazis, a aquel racismo de la raza superior. El caso Breker demuestra, entre otras cosas, que el sentimiento de culpa no ha abandonado Alemania y que sus políticos de la cultura gustan de utilizar esa culpa para reafirmar su poder caduco, novayaser. Hasta ese punto es vergonzosa su taimada actitud que su premio Nobel de Literatura ha tenido que recordar que el escultor tuvo vida y obra antes de los Juegos Olímpicos y la siguió teniendo tras la caída del Tercer Reich, cuando el 90% de su producción fue destruída por los aliados. Igual que Leni Riefenstahl, con quien la historia ha sido más benevolente, bien por sexista hijadeputa, bien porque ya fué castigada a fondo por los aliados americanos y especialmente los franceses, que la encerraron en un manicomio donde recibía electroshocks mientras trataban de montar los rollos de su película Tierra Baja para comercializarla por su cuenta. Pero estos son colaboracionistas y su obra quedó teñida para siempre como resultado de su afiliación. ¿Qué pasa cuando el artista, al igual que los precursores de Kafka, no tiene ni voz ni voto y, sin embargo, su afiliación no deseada con el maligno ocupa la primera línea de todas sus biografías? ¿Beneficia o injuria la obra de Wagner saber que el Fürer se ponía Tristan e Isolda para relajarse después de cenar? ¿Facilita la comprensión de Nietzsche saber que tenía entre sus fans al genocida? Si es verdad que cada escritor crea sus precursores, no es menos cierto que cada lector crea a cada escritor. Y algunos lectores tienen más peso que otros. En tierras menos lejanas y bajando unos cuantos kilómetros el listón, qué sorpresa se llevó la artista kirtch Rowena cuando encontraron tres de sus cuadros en en el nidito de amor de Saddam Hussein. Su artista favorita, se choteaban los periódicos, generando una inesperada popularidad que resultó muy traidora. I utterly hate Saddam Hussein -tartamudeaba la pobre.- I loathe everything he is and everything he stands for. Ahora se pelea en los tribunales por recuperar las obras y confiesa horrorizada que no sabe qué podría haber en su obra que haya tocado la fibra del dictador. That would be a horrifying thought -dice -He in his twisted mind must have read something into it. Y se me ocurre que, en realidad, la idea tan odiosa no es lo que Hussein haya "leído" sino lo que haya "escrito" en esos cuadros. Desde que sabemos que le gustaban tanto que no compro uno sino tres, las fantasías eroticofestivas de una pintora americana de tercera categoría se han convertido en algo muy distinto, como más interesante y revelador. Julio 17, 2006the other charm
Ariel Levy, the author of “Female Chauvinist Pigs: Women and the Rise of Raunch Culture,” said a girl in California told her that she and her friends compete to see who can look “the skankiest.” Ms. Levy told the girl that when she was in high school, girls wanted to be known as “the prettiest” or “the most popular.” Hay muchas razones por las que me gusta leer periódicos en inglés, principalmente porque a) hacen juegos de palabras en los titulares (prohibido por el libro de estilo de El País); b) puedo mandarle links a mi hombre (que todavía no lee un carajo de español) y c) te puedes encontrar, sin buscarlo siquiera, con dos páginas dedicadas a la palabra "slut": etimología, semántica y contexto. En comparación con el New York Times o The Guardian AKA el mejor periódico del mundo, en casa estamos todavía en bragas. Muy a mi pesar. El artículo es gracioso, aunque podría serlo más. Hace unos meses le explicaba a Julian el orígen de la palabra "cabrón" y fui incapaz de explicarle por qué hoy día los amigos se lo llaman unos a otros para celebrar un ascenso, un coche nuevo o el derribo de una señora de buen ver. Habrá que ahondar en el tema. De momento, dos datos interesantes: según el diccionario de Oxford, la palabra slut no significa, en ningún caso, prostituta y, según la señora Tanenbaum después de entrevistar a más de cien señoritas de edades comprendidas entre los 14 y los 66, la etiqueta generalmente la ponen las otras chicas. Julio 13, 2006respeta tu blog, cuida tus anuncios
1) Los anuncios de Google son todos iguales; no hay logo ni imagen de marca. Cuando una empresa paga tropeciendos millones para insertar su logo en los partidos del mundial no lo hace "por si cuela", lo hace porque su logo multimillonario se graba en nuestra retina como la cicatriz de Harry Potter y, cuando nos encontramos con el logo en su hábitat natural (rodeado de otros logos que le intentan hacer sombra), la cicatriz nos duele y nos atrae irremediablemente hacia él. Los logos funcionan; adSense no. 2) Son transparentes. Aunque no hay imagen de marca, adSense sí tiene un formato identificativo que el lector habitual ha aprendido a localizar e ignorar de la manera más natural sin pensar en ello siquiera. Yo ya no veo los adSense. 3) No son contextuales. Los googlebots son como los matones de ciertas discotecas: su criterio no tiene ni pies ni cabeza y no atienden a razones. ES por eso que muchas veces los blogs más interesantes están llenos de banners tipo "¿A qué huelen las flores?" "¿De qué color es el mar?" "¿Hay gusanos en la Luna?", etc. Un sistema de aprendizaje mediante etiquetas o tags como el de Last.fm sería mucho más efectivo. 4) El Pay per Click no funciona. Los anuncios ocupan espacio en la página y comprometen su integridad, añadiendo contenido comercial definido por terceras partes. Eso vale dinero. El PPC es como los relaciones de discoteca que reparten copas gratis en la calle y cobran a comisión; no es profesional, no se gana lo suficiente y ni siquiera merece la pena. 5) Los contenidos no están definidos por el editor. La he dejado para la última pero es casi la más importante. ¿Por qué vas a dejar que un desconocido meta contenido al azar en tu página cuando te esfuerzas tanto en hacer que el resto tenga una calidad mínima? Responsabilidad es calidad: todo es contenido Google ya ha decicido cambiar su sistema defectuoso por otro que se promete mejor: Google Content Referral Network. Es posible que el programa nuevo de eBay solucione también algunos de esos problemas. Se me ocurre, por ejemplo, que hay cosas en eBay que yo podría anunciar en mi blog: viejos arcades, vestidos de los años 40, libros. A primera vista, sin embargo, todos parecen lo mismo:eBay, Microsoft, Amazon, Text Links, blogads ... Tengo el mismo problema con los contratos que algunas agencias de publicidad me han ofrecido a lo largo del último año y medio. Sin duda son más generosos que cualquiera de las opciopnes automatizadas pero el problema central es el mismo: ceder el control de contenidos.
A muchos se nos ha olvidado, pero los videos musicales son anuncios para vender discos. El hecho de que paguemos por tenerlos en DVD sólo demuestra que la calidad del anuncio importa (y bueno) y que el modelo funciona. Y el modelo es muy simple: haz que el anuncio sea valioso en sí mismo, conoce a tu público potencial y trátalo como a una reina. Algunos añaden al modelo otros factores como grandes traseros en grandes números sacudiéndose sincopados frente a la cámara y Beyoncé pero eso ya es otra historia. Lo que nos interesa a nosotros es: ¿cómo aplicar ese principio a la blogosfera? Lo más cercano a ese modelo es sin duda youtube. Pero no tengo muy claro cuál es el modelo de negocio de youtube. Imagino que vender la cabecera por una cifra impronunciable de larga y acabar como un derivado de la televisión (pon-el-video-sácate-pasta) como ya lo es eefoof. Volvemos al modelo fallido de colarle anuncios a una audiencia que no se los quiere comer. The Deck: cost-per-influence La primera es The Deck, un grupo editorial de ocho weblogs que vende espacio a cambio de influencia. Cada mes, hay diez anuncios que rotan en los diez blogs, a uno por página vista. Son anuncios tradicionales, con logo, de 120x90 y le cuestan al anunciante 4.800 dólares al mes. Si un anunciante en campaña de promoción quiere que su anuncio sea el único que aparezca en los ocho blogs durante el tiempo que dure la campaña, la exclusividad vale 2.100 dólares al día. Los diez anuncios cambian para no cansar la atención del lector; rotan, para no diversificar la atención del lector y son cuidadosamente seleccionados: no todos los productos valen. Los ocho bloggers de The Deck ponen la cara por sus anunciantes afirmando que todos los productos o servicios son recomendados en base a criterios de calidad, seriedad, fiabilidad y contexto. Son productos que The Deck considera apropiados o interesantes para sus lectores. No son productos elegidos al azar por un matón de discoteca. Amazon llama: recomendar a dedo Esta última opción es la mía :-)
Todos los libros que ven en la columna derecha son libros que he leído o estoy leyendo y recomiendo de todo corazón. Mi plan incluye postear párrafos de los libros expuestos para que ustedes, amables lectores, puedan hojearlos antes de comprar. Mi única (otra) recomendación personal es que se decidan por las ediciones de segunda mano. Comprar libros nuevos es un gasto innecesario, tanto en recursos como en dólares y las ediciones que se venden de segunda mano como "nuevas" son realmente nuevas. Nos quita el placer de bucear en tiendas llenas de polvo y a veces tardan un poco pero, cuando llegan, ¡es como si fuera tu cumpleaños cinco veces al mes!
Julio 12, 2006ser o no ser zidanePierre Nodoyuna: de lo poco bueno que tiene el paso del tiempo es que ayuda a poner las cosas en su sitio. La soberbia es un bicho muy cabrón. Y tramposo. Parece que la cosa cuela: Todo el mundo de alaba, te dice que eres un chico bueno aunque en casi todos los partidos de tu carrera hayas cometido algún acto antideportivo. Aunque hayas tenido una sanción de cinco partidos, cinco, en la Champions. Caray, qué bueno eres. Llevas dos años tocándote los cojones en el Real Madrid, haciendo dos o tres bicicletas por jornada para que los doctos señores de la prensa digan “a mí me merece la pena verle, aunque sólo haga eso”. Y llega el partido de retirada, y sueñas con ser el protagonista, y metes un penalti a lo Panenka en el minuto 6, y quieres dar el pase del último gol. Pero tienes delante un equipo al que le da igual llegar a los penaltis. Y te sale la soberbia, probablemente, en el peor momento de toda tu vida, el que te va a marcar y el que no tiene posibilidad de enmienda. Te vas a la ducha y ni siquiera tienes la decencia de recoger el premio aunque, claro, sí lo habrías hecho en el improbable caso de que Italia hubiese fallado. Qué poca deportividad. MÁS: el juego del verano y II. Julio 11, 2006¿Ha visto usted a este oso?¡Ya estoy de vuelta! Ha sido un viaje prolífico: tanto Julian como yo nos hemos reconciliado con Praga -lo que no deja de ser una ventaja porque está a cuatro horas y media de berlin-; el workshop ha sido un éxito y he sacado tropecientas fotos de turista sin vergüenza para la familia del pacífico, que vendrá el verano que viene si lo quieren dios y Singapur Airlines. De todas, mi favorita es la que tienen en sus pantallas (pinchen para verla entera), porque tiene chiste involuntario y porque me va a ayudar a definir la edad de mis amables lectores. Por veinticinco coronas cada uno: ¿cuántos de ustedes reconocen a este oso? pd. Esto va a ser todo por el momento. Disfruten las postalicas y tengan paciencia: llego ya tres artículos tarde. Julio 03, 2006el Ébola de los sentimientosAlejandro Gándara en El Mundo: La ignorancia y su prole de secuelas. Alguien preguntaba ayer por qué la gente ya no siente vergüenza de lo que no sabe, que antes las personas se avergonzaban de su ignorancia y ahora parece que la llevan por bandera. Los avergonzados tratan de avergonzar a los que les rodean, el instinto de este sentimiento es que, puesto que no nos concedemos ningún valor a nosotros mismos (y con razón), la única manera de sobrevivir a semejante autoconsideración es desvalorizar a todos los demás. Vergüenza y rencor, la parejita. (Conocerán a gente así).
Junio 29, 2006Lois Lane: lo que podría haber sido del mundo si ella llevara las medias
Una stripper me dijo una vez -recuerda Troy Patterson- que el motivo por el que tantas profesionales del sector eligen nombres con doble "L" -Lulú, Lily, Lola- es porque al decirlo haces que tu lengua golpee arriba y abajo como cuando estás lamiendo algo. La stripper en cuestión era Elisabeth Eaves, colaboradora de Slate y autora de Bare, las memorias de su vida en la cabina del peep show y su nombre de guerra era Leila. Clip-clop con la lengua. El efecto queda explicado (sin que tenga nada que ver) en el primer párrafo de Lolita, donde la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Pero ¿qué tiene ésto que ver -se pregunta Patterson- con las amigas de Superman? Linda Lee -aka Supergirl-; Lana Lang, su primera novia; Lori Lemaris, fling universitario. Lois Lane. Aparte del giro freudiano del chistecillo final (¡Lex Lutor!), el artículo es en verdad una carta de amor a la no siempre amante partenaire de Superman, cuya relación con la diva está más relacionada con su tendencia a meterse en líos que con su verdadera necesidad de un protector. Lo sabemos desde el principio: en la primera cita ya casi se mata queriendo volar por su cuenta. Es como la Trillian de la Guía del Autoestopista; se va con un soberano imbécil pero ¿qué persona en su sano juicio diría que no a una nave espacial? Mi escena favorita de Supermán será siempre la primera vez que se ven -con las mallas puestas- cuando Super rescata a Lois que está cayendo en picado de un edificio. Con repugnante autosuficiencia, le dice a la dama: no te preocupes que yo te sujeto. Y ella, periodista hasta la médula y sin calmarse ni un poquito, le mira indignada y le dice: y a tí, ¿quién te sujeta a tí? Siempre he pensado que esa escena les pone a los dos en su sitio. Me alegra ver que al menos alguien me da la razón. En la última película, por cierto, Lois es madre soltera y ha ganado el Pulitzer con un editorial titulado “Why the World Doesn’t Need Superman”. El día que pueda burlar la ley de la gravedad por su cuenta mandará a la medianía de vuelta a Krypton a meditar otros cinco años. Y eso sí que sería un giro de tuerca interesante... MAS: The Lois Lanes Anthony Lane sobre Superman Returns en el Newyorker: Picture my disappointment as I realized that, for all the pizzazz of “Superman Returns,” its global weapon of choice would not be terrorism, or nuclear piracy, or dirty bombs. It would be real estate. What does Warner Bros. have in mind for the next installment? Superman overhauls corporate pension plans? Luthor screws Medicare? Junio 25, 2006los huesos no se comen
Es revelador ver la cantidad de enlaces que este artículo ha conseguido. Todos le han dicho ¡ole tus cojones!, donde intuyo que querrían haber dicho "también yo". Si a alguien le parece que aquí se ha descubierto la pólvora es que las radiaciones del movil han cruzado la línea que pone perded toda esperanza. A la mayoría de los hombres les gustan las mujeres con carne y ni siquiera Chanel puede cargarse dos mil años de dictadura genética. Por eso, del pequeño cuento de hadas me quedo con esta observación: Echando un vistazo al pasado, mis deseos quedaron justificados: el culto a la delgadez es un fenómeno estrictamente moderno. En el cásico de Billy Wilder Con faldas y a lo loco (1959) hay una escena en la que Marilyn Monroe -el más famoso sex-simbol de todos los tiempos- yace en la cama con una muy prominente y temblorosa barriguilla que se aprecia claramente bajo su ropa.(...) Claramente, hubo un tiempo en que la búsqueda de mujeres macizas no era nada de lo que sentirse avergonzado. Cabe preguntarse por qué se va tan lejos Josh Max. Hace unos siete años una modelo llamada Sophie Dahl -nieta del escritor- posaba para un anuncio de perfume que cayó en el mercado publicitario como un alud. La campaña recibió innumerables premios y fué prohibida en Inglaterra y algunos estados americanos del sur porque su carnosa modelo resultaba demasiado voluptuosa para un mercado anestesiado por las yonquis anoréxicas de la agencia Elite. Y ya quisiera Kate Moss. Si los noventa pasarán a la historia como la era del sida, del Di No a las Drogas y el Póntelo, Pónselo, estas niñas enfurruñadas, cocainómanas y anoréxicas son la bandera del nihilismo postmoderno, Dicen: consúmete lo más rápido que sepas. Total, todos vamos a morir. Woody Allen, casado dos veces con rubias flacuchillas, se desmarcó por primera vez desde La Dolce Vita con esa escena en la que Scarlett Johansson se revuelca con su (casi) cuñado en un trigal cercano a la casa donde esperan sus respectivos amantes y una vida regalada de ostras y champán. En esa toma, posiblemente la primera de Allen donde el sexo no es un chiste de diván, no se la folla Rhys Meyers (que de pronto parece su hijo y la quintaesencia del eyaculador precoz) sino la cámara de detrás, que se queda hipnotizada mirando los bultitos de carne fresca que se le salen a la Johansson de los vaqueros y los dos valles que se le forman a ambos lados de la espina dorsal. Cuando la ves por segunda vez notas cómo la sala entera de cine contiene el aliento sin darse cuenta. Hay que ser un pervertido para fijarse en nada más. Curiosamente, Match Point no sólo fue la primera película de Allen en sacar pasta de taquilla en América desde Hanna y sus Hermanas, por encima de Desmontando a Harry que es claramente muy superior. Poco más tarde, su protagonista compartía portada con Keyra Knightley en el especial Hollywood de Vanity Fair, el número vende como los pitillos sueltos a la puerta del Instituto y la Johansson se convierte en la mujer más sexy del planeta. A su lado, la pobre Keyra K. resulta tan suculenta como un tubo de pasta de dientes. Aquí no hay tu tía. Aunque estéticamente prometedor -y favorito de ésta, su casa- el nihilismo postmoderno tiene poco que ver con la carne. Vagamos entre gigantes siliconadas cubriendose la almejita con teléfonos de última generación, pero según las encuestas, se folla menos que nunca. Y, si a pesar de todo compramos, es porque pensamos menos con los genitales de lo que pretende el proverbio. ¡Y los genitales son listos! Kate Moss no sobreviviría un parto sin la asistencia de treinta matronas y la Johansson podría parir trillizos sietemesinos sentada en una roca y seguir pelando liebres con una piedra afilada y la mano que le queda libre. La pasión por la curva es puro instinto de supervivencia, y la obsesión por la flaca, un caso virulento de enfermedad generacional inducida y autodestructiva. Dicho ésto, tengo que confesar que a mi la Johansson me da muy igual y que, al final, el peor enemigo de la líbido no son las grasas o su defecto, es claramente la estupidez. Y la Scarlett es muy burra. Yo, que soy muy sensible a la belleza, languidecí por Liv Tyler en cuanto salío del coche en aquel video de Aerosmith y hubiera matado por lamer el mechoncillo rubio de Valeria Marini que le goteaba bajo el brazo en Bámbola, pero me las cambiaba a todas por Genevieve Bujold, que no tiene curvas pero me enloquece sin remedio y no sabría decir por qué. A esa le pagaba la coca, los trapos, los psiquiatras y lo que haga falta. Y Angelina no tiene curvas pero Tiene Músculos Como Rocas Del Desierto Y Pilota Su Propio Avión. Angelina juega en una liga distinta que Scarlett Johansson. Vamos vamos. Junio 22, 2006la vida secreta de los libros
(...) el interesado se tiene que descargar un programa de software gratuito en la página de Blurb y se diseña el libro página a página con los textos e imágenes que desee. "Tenemos 150 diseños". Luego Blurb se encarga de la impresión, del envío a su propietario, pero también de la distribución en tiendas o de la venta en la propia página de Blurb. De este palo conocemos más a Lulu que ya se ha elegido España como centro de operaciones europeo y que ha despertado el interés del perfil apropiado con un estudio curioso: mientras que se publican más libros nuevos que nunca, la esperanza de vida del superventas -dicen- se ha reducido a la séptima parte de lo que era en 1960. El estudio ha examinado -creo que entre otras cosas pero también puede que no- la lista de best-sellers del NYTimes y ha llegado a la siguiente conclusión: The average number of weeks that a new No. 1 bestseller stayed top of the hardback fiction section of the New York Times Bestseller List has fallen from 5.5 in the 1990s, 14 in the 1970s and 22 in the 1960s to barely a fortnight last year. La trampa es evidente: no sólo asume que la lista de ventas del NYT es el baremo universal de las ventas de literatura occidental sino que trata a los best-sellers como verdadera literatura, y no como lo que se compra para un anfitrión, un cumpleañero o el dia de la madre cuando vas corriendo hacia su casa y te paras en el Vips a resolver la papeleta. Cory respondió rápidamente que las cifras no señalaban un descenso de popularidad de los libros sino todo lo contario: gracias a los nuevos canales de promoción y distribución, más libros se convierten en best-sellers lo que reduce los números pero aumenta las ventas a nivel más general.
Solo que hay otra cosa: desde hace unos cinco o seis años se reeditan más clásicos que nunca. Y la Red ha disparado la demanda de títulos que solo existen en el mercado de segunda mano como, por ejemplo, los grandes clásicos de ciencia ficción. Y los comics, Mientras las tiendas de discos de segunda mano -especialmente las que se dedican a las rarezas- se han comido una ración de crisis mucho más grande que la de las tiendas tradicionales o las de vinilos para superdjs, las tiendas de libros de segunda mano viven un momento dulce, regadas principalmente por la blogosfera y su incesante labor de promoción de viejas glorias y títulos no comerciales. Ninguno de estos estudios habla de la segunda vida de los libros, o de la tercera o la cuarta. Yo, que soy devoradora habitual, hace tiempo que compro sólo libros de segunda mano. Los compro en las librerías de segunda mano de la ciudad, que son de largo mis favoritas y ofrecen títulos mucho más interesantes que las de títulos nuevos y tienen más títulos en inglés. Y los compro por la red, principalmente por Amazon, porque son más baratos y languidecen sin gloria en algún almacén, un desperdicio de recursos que no merece la pena. Los que gustan mucho de leer saben que los libros tienen muchas vidas -se prestan, se regalan, se pierden, se recompran- pero son cifras que ni interesan a nadie. Si mis consejos les saben a algo, les diría que se alejen del autoeditor de bloggers y prueben antes con la industria editorial independiente. O se autoeditan por su cuenta que les sale mucho mejor. Si algo como ésto consigue llegar a los periódicos como una idea rompedora y original es que todo es posible. Mucho más interesante me resulta Future of the Book, un experimento con tan interesante que engancha sin tener que romper nada, ni siquiera las pelotas. para puta yo
Desde hace unos días circula un e-mail, (naturalmente acompañado de su fichero adjunto correspondiente), entre los (auto)-considerados bitacoreros "importantes" -haberlo recibido parece que se está convirtiendo (en ciertos círculos) en sinónimo de ser "alguien"-, con el siguiente texto : mi nombre es Eva y te escribo de la editorial Granica en Barcelona. Conozco tu blog y creo que te puede interesar "¡Descontrólate!", el último libro de Xavier Guix que hemos publicado... sigue leyendo en su blog Ni que decir tengo que yo ya he dicho que sí y que me llega mañana. Y que si tienen otros libros sobre control freaks, lesbianas falocéntricas, menores adictas al látex que conviven con prostitutas heroinómanas o, en su defecto, reediciones encuadernadas en tela de los grandes éxitos de Jane Austen soy la blogger que estaban buscando. Hagan de mí una estrella de verdad. Los únicos libros en español que he podido comprar en Berlín son las tragedias de Eurípides y la traducción de Yo. Claudio, de Robert Graves, ambos claramente abandonados por una estudiante fugaz de intercambio en la librería de segunda mano que hay a dos calles de casa. Y no es que me queje, pero son traducciones. Mi único contacto con la lengua materna es este blog. Ya sé que lo habían notado pero han preferido no decir nada. Les quedo muy reconocida. Añado, por si son de los que no pinchan los enlaces, que Borjamari tiene hoy el blog de un lustroso que da casi miedo verlo: en lugar de las habituales vísceras ajenas y los bloggers huérfanos pidiendo en la puerta, trae tres tiras descacharrantes de Mauro y un adios que me he tenido que cambiar de ropa después de leerlo. A mi así me gusta más porque nunca me entero de a quién están destripando... Independientemente de lo bajo que me venda, hace semanas que he decidido empezar una sección de libros, consecuencia de una decisión que tomé a la vuelta de Nueva Zelanda (para los despistados, volver a leer) y obligada por las dos bellezas que me estoy cepillando ahora: La historia oral de la industria del porno y Living Dolls, a magical history of the quest for mechanical life. Creo que ninguno está publicado en español y no entiendo por qué. Son maravillosos. Junio 06, 2006adsense-es@google.com: Estado de la cuenta de AdSense de GoogleEsta es la carta que me ha enviado Google tras solicitar una cuenta adsense. Corto y pego: Estimado Marta: Y me explico: con el nuevo diseño decidí probar un mes de adsense y comprobar si es cierto eso que dice Eduardo de que ser blogger es un negocio chipén. Tras enviar mi solicitud, alguien -o algo- ha observado el contenido de mi blog y ha llegado a la conclusión de que no es adecuado para sus anunciantes. ¡Pero me ha dejado con la duda! A la luz de las condiciones que se estipulan en la página (que pueden leer después del salto), ¿cuál o cuáles creen que son los puntos que no cumple La Petite Claudine? El sitio no puede incluir ninguno de los elementos siguientes: Junio 01, 2006catolica, a mi pesar
Mi madre creía que una niña bien no podía ir por la vida sin hacer la primera comunión. Los demás niños le harán el vacío -le dijo. Y, para asegurarse, remató: y esas cosas a su edad te marcan para toda la vida. Mi padre, arriesgando, se mantuvo firme: si la quiere hacer que la haga, cuando sepa lo que es. Después de varios días en los que veíamos Twin Peaks en silecio y había mas tensión en el salón nuestro que en el río aquel, llegó (si me perdonan la redundancia) la primera ostia. Que decida la niña -dijeron. Esa misma noche, mi padre me ayudó a bajar la basura y me prometió la bicicleta del escaparate de Tirso de Molina donde yo me quedaba embobada todos los domingos. Tu no necesitas a Dios -siseó en mi pequeño oído- ¡Necesitas una bici! A la mañana siguiente, al dejarme en el autobús, mi madre me prometió la misma bicicleta. Yo sabia que mi padre me perdonaría algún día, pero que mi madre no. Al final de la semana, dije que haría la primera comunión y empecé a comerme las uñas. Mi primera comunión fue un momento de gran tensión en la familia. Unas semanas antes del evento, mi padre me llevo a la catedral de Santiago y, cuando todo el mundo se levantaba para comulgar, me dijo: ¿por qué no vas? ¡Dan obleas! Cuando lo conté en casa me cruzaron la cara, aunque bien pensado, con los años, me doy cuenta de que mi sopapo no era exáctamente injusto, es que iba dirigido a él. La jugada le valió de poco: cuando me bajó la hinchazón, mi abuela me hizo jurar que no se lo diría a nadie e hice la comunión, con vestido de novia, tarta y muñequito. Me gustaria añadir que mi madre no cumplió su promesa: la bici del escaparate de Tirso de Molina continuó alli, roja e inalcanzable. En su lugar me regalaron: una polaroid que se rompió durante la fiesta, un edredón de color rosa que tuve que incendiar accidentalmente para poder librarme de él, un "juego de tocador" de porcelana para guardar cosas impropias de mis ocho años y un libro de minerales y rocas. Fue por el libro de minerales que no me marché de casa. Pesaba mucho. A consecuencia de estos hechos -o posiblemente, del sentido común- soy atea hasta la médula misma de los huesos y sólo piso una iglesia para admirar la decoración. He mantenido relaciones antes del matrimonio, me he revolcado con personas de mi propio sexo, he usado (recomendado, regalado y prestado) el 90% de los anticonceptivos que existen en el mercado y no tengo que contarles lo que hago en la Red. Y, sin embargo, cuando se habla de los 34 millones de católicos en España, uno de ellos soy yo. Y no me puedo borrar. Gracias Yonderboy, por el enlace. La foto, preciosa, es un recuerdo robado. Antes de que pregunten: tendría que ver muchos números en fila india antes de enseñar las mías. Mayo 28, 2006siete cosas
Mirando mi pequeño armario de trapos rotos y descoloridos, hice el firme propósito de comprarme ropa. Tres meses y cuatro ciudades mas tarde, tengo veinte libros nuevos y una lista: las almas en pena de la pasarela o todo lo que no debió haber sido pero fue y ha vuelto de entre los muertos para establecer el reino del mal. 1. La falda-pantalón. No es casualidad que este la primera en la lista. La falda pantalón, que es esa prenda que no es larga ni corta, que no es ajustada ni suelta, que no es falda ni pantalón, es lo único que recuerdo de "Un pequeño romance", famosa novelita que se llevó al cine con cierto éxito en 1979. Lo primero que dice su héroe protagonista al ver a su gran amor es que lleva una falda pantalón, que es -y esto él lo sabe aunque tiene catorce años- una prenda tan horrorosa que su único propósito debe ser perpetuar la virtud de su portadora. Al final el amor triunfa, pero solo porque están en Venecia, les ayuda Lawrence Oliver y la portadora es una Diane Lane que lee a Heidegger con doce años. El resto, tomen nota: la edad para llevar falda-pantalón es ninguna. 2. Los zapatos de cuña. Nadie ha celebrado con mas entusiasmo que yo el regreso necesario del zapato de tacón. Especialmente ese que lleva Marylin cuando corre a trompicones hacia el tren, que le bufa bajo la falda, y que tiene un trasero -el zapato- que le recoge el talón como si lo besara y combina como nada con las medias de tacón cubano y las de rejilla fina, las ligas a palo seco y los sombreros de caballero. En resumen, The Pump. Los zapatos de cuña, sin embargo, pertenecen a otro mundo. El de las vacaciones de verano con tus padres en la costa dorada donde extrañas señoras serpentean por entre los apartamentos sin marido y con un pañuelo de flores semitransparente atado sobre los pechos y legañas de rimmel de cuato kilates. Just. Say. No. 3. ropa de zíngara. Su vestido dice: soy un espíritu libre, de naturaleza salvaje. Cuando nadie me ve, camino a solas por la playa y dejo que mi falda vaporosa se empape con los salados secretos del mar. Soy como el agua que se escapa entre los dedos; nada puede retenerme. Ella, mientras tanto, se fuma un porro sentada en el portal del "Trokola" y le dice a su mejor amiga: si no puede quedar conmigo un sábado en lugar de ponerse hasta el culo con los imbéciles de sus colegas, que le haga mamadas su puta madre. 4. Las mallas. Llámenlo leggins. Juren que es lo mas sofisticado desde el escote barco y los skinny jeans. Si van a salir de casa con unas mallas, que sea para teñirse el pelo o para hacer pesas en el gimnasio de la esquina o todos los hombres del barrio pensarán que el último novio las dejó por otra y que están tan deprimidas que bajan a comprar helado de chocolate en chandal y pasan el resto del tiempo llorando, viendo adaptaciones televisivas de Jane Austen y dejándole mensajes en el contestador en los que amenazan con matarse. Lo peor es que al menos uno de esos hombres lo encontrará irresistible. 5. Las bailarinas. Aquellos caballeros que, sin ningún tipo de coacción o temor a represalias, consideren que los zapatos planos y redondos con un lacito delante son un complemento adorable que embellece los atributos naturales de su portadora, que den un paso al frente. Además, a la larga, te joden el arco de los pies. 6. los zapatos que acaban en punta. La prueba definitiva de que los diseñadores no han tenido una infancia decente son la talla dieciséis y los zapatos de punta. No hubo una madre que cariñosamente les arropara y les leyera un cuento antes de dormir. Por eso no saben que los zapatos puntiagudos son los que llevan las brujas para disimular que no tienen dedos en los pies. Dicho esto, aclaro: PJ Harvey puede llevar lo que le de la santa gana. 7. Las faldas y vestidos sobre los vaqueros. Esa pobre chica tiene el culo tan, tan enorme que se lo tiene que tapar poniéndose vestidos sobre los pantalones. Eso es lo que piensa ese chico tan majo que camina detrás de ti a la salida del metro. Y mi madre. Solo que ella lo piensa en alto para avergonzarme también a mi. Se me ocurrirán mas cosas en cuanto me baje el nivel de alcohol en sangre. Mientras tanto, cosas que recuerdo de ayer por la noche y que sí, que sí: las camisas de seda con mangas de farol (qué guapas, elegantes, femeninas y deliciosas están con esas). Las faldas de tubo desde la cadera hasta justo justo debajo de la rodilla. Los vestidos (casi todos). Los zapatos rojos. ¡Los skinny jeans! Las botas largas hasta la rodilla. La melena a lo Verónica Lake. Los labios rojos, rojos. Mayo 25, 2006feliz dia del orgullo friki!
La cosa más friki que guardo en el fondo doble del armario son trozos de mi misma. O, mejor dicho, prótesis de mí misma cuando tenía unos nueve años. Esto es: aparato dental, plantillas especiales y gafas rosas de concha heredadas de mi madre. El aparato y las plantillas no tengo que explicar para qué los quería. Las gafas heredadas fueron, como quien dice, el tercer clavo de mi cruz preadolescente: a los nueve me descubrieron miope, justo justo tan miope como las primeras gafas de mi madre cuando era ye-ye. Y por no hacer gasto me las calzaron. Y no sé muy bien por qué guardo estas guarrerías porque antes de irme de madrid tiré hasta las cartas de mi primer novio y doné todas mis casettes y el 80% de mis pertenencias a la beneficencia. Posiblemente para recordar la siguiente anécdota de maldad familiar. Pensando en mi amiga Vanesa, que además de mi primer gran amor era la chica más guapa del colegio y perfecta de la cabeza a los pies, le comenté a mi madre: ¿no es injusto que Vanesa no tenga ningún defecto y yo tenga que cargar con tres? Y mi madre contestó, compasiva: hija mía, las apariencias engañan. Seguro que Vanesa tiene algún defecto horrible pero no se lo dice a nadie. A lo mejor le falta un riñón. ¡Feliz dia del orgullo friki! nota de ivan. Mayo 24, 2006gracias a todos por su colaboraciónDeclaro la crisis de armario oficialmente terminada. Gracias a su colaboración, siempre un poco más generosa de lo que yo me esperaba -bien porque soy una mala persona, bien porque les gusta sorprender- la votación y los numerosos comentarios/mails/sms que me han llegado en los últimos dos días me lo han dejado bien claro: ninguna de las opciones era la mejor porque ninguna era buena. O, como dijo alguien, más chinas y menos tipografía, que también es una gran verdad. Los nostálgicos de la petite 2.0 pueden cambiar sus marcadores a esta dirección: seguirá actualizándose como si nada hubiera ocurrido. Sus sugerencias han sido de gran ayuda; especialmente cuando esta diseñadora no tiene talento para diseñar, ni para dibujar ni para nada que se le parezca. Hasta me suspendieron el dibujo técnico, no les digo más. Gracias a ustedes, las tres columnas están bien diferenciadas, el banner se puede pinchar y volver a la casilla de salida (gracias Mir), los enlaces se ven hasta sin gafas (gracias intripido) y, aunque hay quien piensa que la columna principal debería seguir en el medio, hace tiempo que tenía el capricho de ponerla en un lado, como en los periódicos de verdad. No acaba de gustarme la columna de miniposts y creo que es por la tipografía, que no queda bien ni en ese tamaño ni en ese color. Seguiré probando hasta que encuentre algo mas digno. La oficina de sugerencias sigue abierta las 24 horas del día. Mayo 22, 2006corrección política: no en mi nombreLa incorrección de la corrección Sabido es que de un tiempo a esta parte no hay documento administrativo, carta comercial, nota escolar o arenga de masas que no encabece sus pretensiones especificando los dos posibles sexos de sus destinatarios. La cosa empezó hace ya bastantes años. Aún recuerdo cómo me reí en una reunión universitaria, a principios de la década de 1990, cuando tuve la oportunidad de escuchar a un profesor que, queriendo referirse a los correctores de estilo, soltó con toda seriedad y sin apenas sonrojarse el siguiente prodigio verbal: "Los/las mediadores/mediadoras lingüísticos/lingüísticas". Y si la memoria no me falla, para recrear más a la audiencia, el joven docente coronó su hazaña haciendo con los dedos de ambas manos esa especie de gesto simiesco con el que se quiere indicar que uno pone entre comillas lo que acaba de decir. O sea, que ni siquiera él daba crédito a sus palabras. Mikel añade dos textos sencillos y necesarios acerca de las razones y consecuencias de la corrección política sobre la lengua: el de Addenda & Corrigenda, correctores, sobre la imposición del duplicado innecesario -y absurdo- de géneros y su contradicción a las normas de nuestra gramática; y otro de Javier Arias Navarro, doctor en lingüística, sobre la cosa de las arrobas -un fenómeno psiquiátrico y sociológico antes que lingüístico. En los comentarios de Barrapunto añaden uno más: Las miembras y los miembros, de Arturo Pérez-Reverte. El verdadero cáncer de nuestra lengua no son los SMS sino la agenda política, una agenda que no es la igualdad sino la segregación, el mecanismo de censura y de distraccón social mas efectivo de los últimos treinta años. Y esta normativa que define lo que se puede decir y lo que no, lo que se puede mostrar y lo que no, que cambia con las estaciones y se extiende como una plaga, infestándolo todo, es convenientemente apadrinada por las universidades, los oportunistas de salón y los medios de comunicación y tristemente defendida por millones que creen luchar por algo distinto, algo mejor. De buenas intenciones está asfaltado el camino al infierno. Yo no me siento más representada cuando se dice "todos y todas" o, peor, "tod@s"; me siento imbécil por tener que aguantar tanto ruido en honor a mi diferencia sexual. Diferencia de la que, por cierto, sólo soy consciente cuando ocurren estas cosas. Defiéndanse, no colaboren. La habilidad de pensar libremente es uno de los pocos privilegios que nos quedan. Mayo 18, 2006Back on track
The blog La Petite Claudine is another porno chic tracker. And that's what I'm trying to articulate and represent on The Reverse Cowgirl this time around: something that is beautiful, intriguing, and, in some way, pornographic. That may be gladiator stilettos, a performance art band called The Bukkakes, or an idoru on the Web. Gracias, Susannah! Además, la petite fue blog de la semana en Rezzibo.com. Una semana agridulce, se podría decir. Y lo más importante: este blog no sería posible sin la inestimable ayuda de Alvy, Juanpi y Nacho. Gracias a los tres por traerme de vuelta. Gracias a todos ustedes por su paciencia. Y por su apoyo incondicional en circunstancias dudosas. Mayo 17, 2006queridos lectoresUn problema con ya.com ha mantenido el dominio de baja por unos días, motivo por el cual ustedes probablemente nunca lean esta nota. El horno estará para pocos bollos hasta que consiga que lo traspasen felizmente a cdmon, nuestros amables benefactores. Hasta entonces, agradecemos su paciencia y su comprensión. suya, LPC Abril 27, 2006su operación esta siendo procesadaEl infierno no son los demás, son los bancos. Yo sé que, en tratándose de bancos, ustedes me van a dar la razón pero, por etiqueta y por alimentarme la bilis, me voy a extender. A mi lo que más me jode de los bancos no es su espíritu poco altruista ni su ánimo de robar, enajenar y destruir la humanidad de uno. Tampoco me enerva que los teclados de los cajeros te quemen las yemas de los dedos en verano, que haya infraestructura para cinco ventanillas pero sólo haya dos abiertas y siempre te toque la caja tonta. Que mientras esperas de pie y llegas tarde a algún sitio tengas que mirar esos anuncios como de nescafé, de mujeres de mediana edad cogiendo la taza con las dos manos como tuvieran un amante veinte años más jóven que ellas y no pudieran disimular. El oxígeno de bote, la moqueta enrarecida, la bruja que se cuela medio segundo antes que tu con sus uñas puntiagudas y su sobre de facturas devueltas. Saber que te joderá el día pidiendo alguna memez imposible y que te mirará de arriba abajo resoplando mientras la nueva se va en busca del domador de divorciadas histéricas (priceless!). Todo eso me gusta. Los bancos bien ventilados con chorros de luz natural me ponen nerviosa; es más saludable que la transacción sea lo más incómoda y dolorosa posible. Pero no humillante. Humillante ya no. Lo humillante no es que la señora detrás de la ventanilla me mire directamente a los ojos y diga: no claro, es que la transferencia internacional tarda lo menos cinco días naturales. Lo humillante es que yo le devuelva la mirada y, en lugar de explicarle que me ato sola los cordones de las zapatillas y que tengo en mi casa un invento macanudo llamado Internet y que estas dos verdades aparentemente no relacionadas deberían ser suficiente para que no se insulte mi inteligencia, le responda ah. Y me vaya igual que entre, solo que un poco mas adulta y experimentada. Preferiría que me mirara a los ojos y me dijera: la ley nos otorga cinco días (siete si cae en fin de semana) para llevarnos su sueldo al bingo y apostarlo al tráfico de armas en oriente medio o a cualquier otra actividad que nos reporte los beneficios a los que estamos acostumbrados, incluyendo la trata de blancas y las patentes de farmacia. Si quiere que se le pague directamente pida que le manden la pasta metida en un calcetín, pero que sepa que en Seur tardan mas o menos lo mismo. Que seria humillante pero de otra manera, mas perversa e interesante. Abril 19, 2006la necesidad de la ironía (formalmente hablando)![]() Hace unos dias entre en Nodoyuna y me encontre con el siguiente post: Luftfrieg und literatur. Comprensiblemente, le llame alarmada y le dije: Nuño no te pongas nervioso pero alguien te ha puesto luftfriegundliteratur en tu blog y lo está viendo todo el mundo. Y me dice: no, hombre no, es que me estoy autoparodiando. Me quedé como Lois Lane cuando la agarra Supermán en pleno vuelo y le dice "no te apures que ya te sujeto yo". Le dije: y ésto ¿lo saben ya los demas? La autoparodia. Que les voy contar de la autoparodia que ustedes ya no sepan. La punta de la lengua emprende un viaje de ida y vuelta desde el fondo de la garganta para besar el aire y descansar, en el tercero, en el borde de los dientes. La fuerza de la autoparodia es poderosa, y nos dejamos arrastrar porque es mucho mas gracioso -y menos cansado- autoparodiarse uno mismo que descojonarse de otros, actividad que requiere mucha observacion y un genuino interes por el projimo. Lo malo es que a veces se queda uno solo en el intento, mientras que el resto -oh amables lectores, abrumados por la responsabilidad de sus respectivos blogrolls- llegan con prisa, nos leen en diagonal y se dejan arrastrar por la famosa espiral de violencia sin sentido, que en la blogosfera lleva directamente al sistema de comentarios. ¡Y que modales! Si un mal dia diosnoloquiera una catastrofe destruye todo en este mundo salvo los servers, las generaciones venideras se pensaran que progre, jalalelroscoatuputamadre y guerracivilistas son palabras de verdad. Piensen en esto por un momento antes de seguir leyendo. A mi este problema de la autoparodia me angustia un poco, la verdad. Porque ya no se trata de que la blogosfera no tenga -o tuviere- sentido del humor, sino de que sepa distinguir el zurullo de coña del que no lo es. Y aqui SI vendemos zurullos de coña, solo que hay gente que no se entera. Cada vez que alguien dice que "la Petite Claudine roza la autoparodia" se me llevan los demonios. ¿Como que ROZA? ¿Es que no saben leer? Tampoco dejan de sorprenderme las largas columnas de insultos que crecen bajo posts completamente descacharrantes, solo porque al ingenuo del blogger se le olvido advertir a los telespectadores que las imagenes que van a ver a continuacion pueden -o deberian- despertar hilaridad y no indignacion racial o movilizacion de estudiantes contra la discriminación de genero. Pero es que, hay que reconocerlo, vivimos tiempos dificiles. A mi, sin ir mas lejos, se me han ido los acentos del sistema y ni siquiera se por que. La serie mas popular de la tierra va de autopsias, Marylin Manson es un radical y hay un grupo patrio -o lo hubo- llamado Avant Garde. Uno ya no sabe que suelo pisa. El otro dia sin ir mas lejos enlace una pagina que me parecio graciosa de verdad. Dias despues, leyendo sus comentarios, me entro la duda. ¿Y si cada palabra de esa web ha sido escrita desde el fondo mismo de las entrañas, como el Yo Acuso de Zola o la autobiografia de Naomi Cambell? ¿Y si resulta que todos aquellos maestros del humor a los que he ensalzado en esta su casa no pretendian ser graciosos, sino que querian acabar con el sistema establecido y destruir a la sociedad burguesa para levantar sobre sus cimientos una sociedad mas noble, mas libre y mas acorde a sus necesidades como hombres jovenes en edad de merecer? Lo que me lleva de vuelta al motivo de este post: la puntuación irónica, el point d’ironie, el tag *todo lo que van a leer a continuación debe ser apreciado en su acepción belicosa y/u descacharrante*. La imperiosa necesidad de. La luz que iluminara nuestro camino y nos ayudara a diferenciar la parodia de la comedia accidental, para bien y por los restos. Presentando su libro sobre la puntuación, Jose Antonio Millán decía: como tenemos pocos signos, se usan para muchas cosas. Nos faltan algunos signos. Jorge Luis Borges decía que era una pena que no hubiera signos para cuestiones como la indecisión. Respondiendo, quiza, a la preocupacion de Borjes, los manuales dicen que el signo de interrogacion encerrado entre parentesis expresa duda o ironia. ¡Como si fueran la misma cosa! Monseuir Marouzeau -autor del superexito de ventas Lexique de la terminologie linguistique- dice: Los signos tipográficos subrayan las intenciones del autor. Y defiende la tesis de que la puntuación es, no sólo la guía de lo que se dice, sino un modo de expresión. La puntuación corriente –nos informa– en opinión de algunos, no basta: se ha intentado, a veces, emplear una “semicoma” y una “coma interrogativa”, y algunos autores inventaron nuevos signos como el "punto o signo de ironía". Que es precisamente nuestro invitado de hoy. El punto de ironía: ؟. Lo propuso el poeta Alcanter de Brahm (alias Marcel Bernhardt) a finales del XIX y fue recuperado por Hervé Bazin en su libro Plumons l’oiseau (¿Escritores con pluma?), en 1966. En dicha obra, el autor propone unos cuantos signos de puntuacion como la duda ( El punto de ironía se representa como & #1567 o 0x061F en su HTML, con el resultante '؟' . Junten el amperio con el resto de sus amigos y obtendran un ؟. Aparentemente, no todos los navegadores lo renderizan, lo que lo hace doblemente últil: no sólo consiguen que sus colegas y lectores abandonen el monitor satisfechos en lugar de cardíacos sino que se aseguran de estar a la última mientras leen sus blogs favoritos. El punto de ironia, elegante a la par que discreto, les ayudara a distinguir a los trols con oficio de los aficionados quue llegan como los bots de google, buscando tres palabras clave y lanzandose a llamear sin haber acabado un parrafo. El punto de ironia es sutil, no añade color ni elementos extraños al resto de los signos que conforman el español, por lo que no arruina el efecto humoristico (el redoble de tambor) y otros recursos estilisticos de su ingenio inolvidable. Y viste mucho mas que un monigote no me digan que no. Abril 09, 2006superhéroes![]() El superhéroe es la materialización psicosomática de nuestro sentido de la justicia. El típico fan de la Marvel es el niño tímido e inteligente que se sienta en un rincón de la clase dibujando, leyendo y alimentando un creciente complejo de estar siempre en el sitio equivocado, en el momento equivocado. Y lo es porque su sentido de la justicia -o, más bien, de la injusticia- se desarrolla de manera más temprana y directa que el de los otros niños. A él le parece injusto que los demás le castiguen por lo que sabe, lo que le gusta y, en definitiva, por lo que es. El resto, mientras tanto, trabajan su sentido de la normalización, que es mucho más corriente que el de la justicia, como de uno a cien. En términos académicos se conoce como tall poppy syndrome: cabeza que sobresale, cabeza que hay que cortar. Es moneda corriente en los colegios, universidades, asociaciones de todo tipo y también en la Red, como ustedes bien saben. Por culpa de este desafortunado desajuste, el niño del que hablamos pasa gran parte de su adolescencia imaginando un Super-Yo (es decir, un Super-El) capaz de cortar las burlas con una frase incontestable, sorprender al abusón con un gancho de izquierda o rescatar el sombrero de la niña más guapa de clase de lo alto del tejado con un doble salto mortal. Todo en pretérito pluscuamperfecto, a toro pasado y con bullet time: entonces le hubiera cogido y le hubiera dicho. Y todos me habrían mirado como diciendo. Y entonces me iría tranquilamente y todos habrían pensado ¡qué pasada chaval! El superhéroe hace las veces de repartidor de justicia, vengador y galán al mismo tiempo. En los comics y en las películas es generalmente un outsider que trabaja en el anonimato o al márgen de la Ley: su papel es hacer justicia en un mundo en el que la Justicia está ocupada haciendo Política o envuelta en alguna conspiración. En nuestras fantasías, es el que vuelve a la escena del crimen y pone las cosas en su sitio. Pero, como observa Alan Moore -con perdón- hay un pequeño problema: el superhéroe es un crio alienado y vengativo que quiere hacer justicia en sus propios términos. Cuando ese niño encuentra por fin su lugar en el mundo, el superhéroe que sobrevive es la parte que no. El sueño de la razón. Yo viví brevemente con un psicópata que tenía una fantasía recurrente. Lo llamaba "pegarse con tios en bares": un hombre -generalmente un conocido mío- llegaba al bar en el que estábamos sentados y hacía o decía algo grosero, como darme un cachete en el culo o proponerme una obscenidad. En su fantasía, él le ponía en su sitio con una frase ocurrente, a lo Clint Eastwood, en la que le advertía que no insistiera a la par que se ganaba la admiración de todo el bar. Eso sí que es un hombre -murmuraban en el bar. Pero el intruso estaba borracho y cometía un segundo error. Entoces mi novio psicópata le sacaba a la calle y le daba una paliza de muerte, para escarnio del intruso y satisfacción personal. Mi novio el psicópata se pasaba las horas muertas imaginando esta escena, en una especie de masturbación patética y compulsiva que le ayudaba a soportar sus celos cuando yo quedaba con algún amigo para tomar un café. Ese era su Super-Yo, su sentido de la justicia. Cuando nuestra relación deterioró, a los dos meses de haber empezado, su Super-Yo siguió golpeando a mis amigos y conocidos en noches imaginarias pero su yo real era demasiado cobarde para hacer una cosa así, así que empezó a golpear a mis gatos. En esta actividad, su sentido de la justicia se manifestaba doblemente: hacer daño a los gatos le hacía sentirse mejor y yo recibía el peor de los castigos posibles. Cuando una panda de chavales le echan la soga a un perro y lo arrastran con el coche hasta que algún extremo se rompe -la soga, el perro- también hay un superhéroe en escena, el mismo que mató a la mendiga en Barcelona y que nos sonríe en las fotos de Abu Ghraib: el que se siente satisfecho torturando a alguien que no se puede defender. Y lo justifican de mil maneras (era un chucho apestoso, una negra de mierda, apestan como ratas, ensucian la ciudad) pero se están vengando de una situación que les supera. De sus padres, de sus profesores, de sus jefes, de las chicas que les rechazan o los chicos que les desprecian a los que culpan -quizá con razón- de sus propias vidas patéticas. Y están huyendo desesperadamente del vacío total: emburrecidos por una educación deficiente y alentados por la basura televisiva, se han vuelto incapaces de encontrar otras fuentes de inspiración. Son demasiado cobardes para asumir consecuencias y no soportan el dolor o el fracaso, por lo que jamás se enfrentarían a alguien de su tamaño. Necesitan una gran superioridad numérica o experimentar su poder con un alguien completamente indefenso: un perro famélico y maniatado, un gato enfermo acorralado en un callejón. Después lo graban en video, le sacan fotos, lo comentan, lo celebran. Probablemente repitan. Mis felicitaciones al Ministerio de Educación, aquí estamos muy motivados. Un día, la frase mágica, el campanazo. El subidón: la próxima vez cogemos a un tío ¿eh? Venga, un tio. Venga va. Quien dijo que la violencia sólo engendra violencia tenía más razón que un santo. Y peor: la violencia no resuelta genera una obsesión. Yo tengo la mía. Desde hace cinco años, voy una y otra vez al mismo lugar y sigo la misma pauta: disparar a bocajarro a un grupo de varias personas que hay allí. Son personas que no conozco, caras que no he visto jamás. El motivo de mi presencia -mi Superpresencia- es algo que ellos han hecho: entrar en una perrera de Tarragona, atar a quince perros y seccionarles las patas con una motosierra. Cuando los cuidadores llegaron a la mañana siguiente, algunos aún estaban vivos. El código penal establece dos años de carcel para aquellos que descargan música protegida de la Red y una multa para los que torturan a un animal hasta matarlo. Ellos ni siquiera fueron perseguidos y nadie les denunció. Personalmente, no creo en el castigo capital y mi convicción se basa en las deficiencias de los sistemas donde se aplica. Mi superyo, sin embargo, tiene sed de sangre: quiere que no estén, que no sean nunca más. A mi no me gusta mi superhéroe. Yo preferiría que se dedicara a responder a los bocazas con una frase incontestable, sorprender al abusón con un gancho de izquierda o rescatar el sombrero de la niña más guapa de clase de lo alto del tejado con un doble salto mortal. Como dice este texto que fue el primer enlace que publiqué en esta web: Believe me, I want to be happy. You stand in my way. La Ilustración es, efectivamente, un boceto de la serie All-Star Superman a cargo de Grant Morrison y Frank Quitely. Abril 08, 2006LPC, Premio al Mejor Blog de Cultura y Tendencias
Muchas gracias a 20 Minutos por el Oscar y enhorabuena al resto de los premiados: a Rafa y a Gonzo, flamantes triunfadores de la noche; al maravilloso tecnología Obsoleta y a los queridos Pixel y Dixel, a Papel Contínuo (¡las rubias no somos tontas!); a Eduardo Arcos; a Blogia y a los Barrapunteros, al zampadiccionarios y Hernán. Aunque no tengo el placer, extiendo mis enhorabuenas al encantador -a la par que desternillante- Gorka Limotxo, a la huevera, a gaudiramone, la rana Bud y la señorita Doolittle. Lo mismo para las cucharas; los días extraños y a Pedro Jorge Romero por el mejor blog personal. Por si me descuido a alguien y para comprobar a quién le ha tocado qué, acudan al especial de 20minutos. Y a Tones: ¡ESE TONES! ¡ESE TONEEEEES! Si tienen fotos, videos, un análisis blogger a blogger de la llegada a la alfombra roja o anécdotas vergonzantes de la noche posterior, dirijan sus comentarios hacia esta, su casa. Soy todo ancho de banda. El resto, los ausentes, admiren la galería oficial y esa foto de familia en la que siempre me echaré de menos. Si la bella admiradora, su madre o el falderillo italiano tienen a bien mandarme la foto que se hicieron con la falsa petite, me colmarán de felicidad. El impostor ya puede ir pensando formas de pagar su irresponsable conducta criminal. Formas caras y/o retorcidas. Abril 06, 200620 minutosComo mis responsabilidades me impiden coger un avión para irme de putas y champán con mis apuestos colegas y el resto de la blogosfera internacional de España, les he enviado a Pierre Nodoyuna. Sólo me queda desearles que hagan amistades entrañables, canten los himnos de sus respectivas y lozanas tierras sin pisarse las estrofas y no hagan nada que no haría yo. Salvo grabar la gala desde la impunidad de sus teléfonos moviles y colgar los trozos en youtube. Mi adoración por Don John Tones es tan pública y notoria que no podría desear suerte a sus condecorables rivales sin caer en la más común de las ordinarieces, así que no lo haré. Al resto, mucha mierda. Marzo 10, 2006false friends
Los false friends son palabras en otros idiomas que se hacen pasar por palabras nuestras de las de toda la vida pero que en realidad significan algo completamente distinto. Su única función es la de ponerte en ridículo cuando viajas al extranjero, recibes invitados de fuera o tienes una reunión en la que hay que hablar en inglés. Es un ridículo sofisticado, como la venganza, comparable sólo al trozo de perejil que queda enmarcado en los paletos delanteros y que se luce durante toda una noche en la que nos creemos espectaculares hasta que, al llegar a casa, el espejo nos devuelve a la realidad humillante. Por algún motivo, en el colegio te entrenan para reconocer false friends inofensivos, como actually, que no significa "actualmente" sino "de hecho" ; casualty, que no es "casualidad" sino "baja, pérdida" y un puñado más que en realidad no valen de nada. El resto, los que de ahora en adelante llamaremos amigos falsos y además hijosdeputa, esos te los tienes que aprender tú con el sudor de tu frente. El sudor frío que te baja por la espina dorsal cuando estas incubando algo raro o te das cuenta de que has hecho el ridículo delante de cien personas y que nadie, absolutamente nadie, ha tenido la delicadeza de llevarte al tocador de señoras y decirte lo del perejil. Treas años más tarde, Julian y yo hemos ido listando todos los false friends que han ido surgiendo, como cucarachas de las tuberías, para no cagarla en momentos cruciales como aquella despedida en el aeropuerto que pudo acabar para siempre con nuestra bonita historia de amor. Y aún más importante, hemos aprendido a concedernos el beneficio de la duda, una práctica que les aconsejo vivamente porque tiene dos ventajas fundamentales: cuando uno de nosotros dice algo con clara intención de herir o fastidiar al otro, se asume por defecto que se trata de un false friend y asi es imposible pelearse. La segunda es que somos más conscientes que nunca de los innumerables sinsentidos de nuestras respectivas lenguas y, por tanto, las apreciamos más que nunca. Un caso precioso que descubrimos hace unos meses es la tríada sensitive, sensible y sensate que, por oído y lógica, traducimos como "sensitivo", "sensible" y "sensato". Lo cierto es que los significados de estas palabras -todas hijas del latín- parecen haberse movido un espacio a lo largo de los siglos: sensitive significa sensible, sensible es sensato y sensate es sensitivo, en el sentido de la profesora de danza contemporánea que dice "sentir" el espíritu del hijo que nunca tuvo. Mucho más interesantes son los false friends invesrsos -que llamaremos false false friends (FFF)- y que son aquellas palabras que, por su orígen incierto y su carácter coloquial, sencillamente no pueden existir en otro idioma. Y mucho menos significar lo mismo. Los FFF son en realidad muy raros y en estos tres años sólo hemos conseguido aislar uno y medio. Los False-FAlse Friends o FFF. El primero es garrulous (['gærʊləs] adjetivo locuaz, charlatán,-ana. En su definición oficial, garrulous no significa exáctamente lo mismo que nuestro muy castizo "garrulo", que es más bien pueblerino, zafio, rústico, pero en la práctica tienen tanto en común y resulta tan chocante que merece la categoría de FFF a medias o FFF/2. El segundo, la estrella del rock de los FFF hasta que se demuestre lo contrario, fue descubirto anoche durante la cena para jolgorio y asombro de dos australianos, dos neozelandeses, un inglés de liverpool, un suizo y una servidora: manta. No manta de de las que te calientan los pies en las noches de invierno sino ese ser que es una mezcla entre el gafe, el atontao, el insufrible y el patán. El manta. El manta es aquella persona que, sin motivo aparente, tiene una opción extra en su abanico de posiblidades, una opción que para el resto del mundo no existe y es al menos siete grados peor que la peor. El manta decide arreglarse los pantalones con chinchetas, incendia el colegio tratando de quemar una mosca con lupa y acaba destrozando el único jarrón precioso de la casa aunque tu madre lo guarde en la vitrina más alta en una habitación cerrada con llave encadenado a la pared. Es un Peter Sellers del guateque sin encanto, un Ben Stiller sin posiblidad última de redención. El manta es el niño que, cuando se mete en líos, no recibe la amonestación habitual ni el castigo correspondiente sino la mirada atónita y aterrada de sus padres, vecinos y profesores y la pregunta: ¿cómo te las has arreglado para hacer una cosa así? Su origen es imposible de determinar, pues provienen de familias perfectamente normales y su existencia no parece estar relacionada con el abuso de drogas durante la lactancia o el consumo de grasas saturadas. El manta es un misterio corriente y aterrador. De mayor, el manta es ese amigo del instituto que te llama cada dos años cuando viene de visita a la ciudad, coincidiendo sistemáticamente con tu décimo aniversaio con tu novia, el cumpleaños de tu mejor amigo o cualquier evento que no te puedes perder y al que no le quieres llevar porque sabes que acabará reventándolo. Es un perdedor, pero no sólo. Despierta compasión pero no simpatía y nadie quiere ocuparse de él porque las consecuencias son siempre funestas. A diferencia de la perdedora-perdedora, no es un fracasado sino un desastre natural y su fatalidad, como la del gafe, parece contagiosa: todos los que intentan ayudarle -sus hermanos, amigos, novias- son víctimas de su condición irremediable. En inglés, además, puede ser un verbo "to mant" que permite a un individuo normal sin cualidades especialmente nefastas "mantear" un objeto o una situación en un momento de infortunio, como cuando sales de la ducha buscando las gafas con los ojos cerrados llenos de jabón y plantas las manazas chorreando agua en el teclado de tu mortatil nuevo que suspira con una nube de humo y no vuelve a encenderse jamás. Entonces se puede decir que has "manteado" el ordenador, o que el ordenador está "manteado" (it's all manted), que implica que no sólo ha muerto de manera humillante, innecesaria y absurda sino que, además, no hay manera humana o divina de recuperar ni una sóla de sus piezas. El descubrimiento de este peso pesado de los FFF y su lustre internacional ha despertado cuestiones entre nosotros que iremos resolviendo con la ayuda de profesionales. ¿El manta nace o se hace? ¿es posible rehabilitar al manta e integrarlo en la sociedad? ¿Es la "mantez" un gen recesivo? ¿Se puede detectar genéticamente y desterrarlo para siempre de nuestra herencia biológica? ¿Está presente en otras razas, en otras culturas, en otros planetas? Algo me dice que la verdad está ahi fuera pero no sé por qué. Febrero 23, 2006rojas![]() La Dama de las Camelias tenía un semáforo público: los dias que llevaba una flor roja en el pecho estaba de baja laboral. Qué clase, qué distinción. Qué significará eso -se preguntaba Dumas- ¿Jaqueca? Si le hubiera contestado ella, la respuesta habría sido "si". Y punto en boca punto com. Hoy contaba Nacho en informativos telecinco que una carta al director habia puesto en un brete a Antonio Franco, el ídem del Periódico de Cataluña. La carta, seleccionada entre varias miles por motivos que nos son ajenos decía así: El horno femenino Yo me quedo con la duda de si el autor de la carta respondía a algún articulo en referencia a La Dama de las Camelias o se vio invadido por el picor creativo y decidió compartirlo. Igual hasta se sorprende del cabreo generalizado que ha despertado lo del horno y la flor. A mi censurable no me parece, igual que no se lo pareció al director. Lo que tampoco me parece es pertinente y necesario y me pregunto en qué estaría pensando don Antonio Franco cuando decidió publicar semejante ordinariez. Lo bueno es que todo esto me recuerda a un post que publiqué hace años y que aun hace que algunos de ustedes mantengan la esperanza sobre este blog. Se llamaba nobleza obliga y venia a decir más o menos: las mujeres sangramos. Ya va siendo hora de que se acostumbren. Febrero 22, 2006el sí de las niñas
Esta tontería, que parece nada, es una de las razones por las que somos difíciles las mujeres de mi generación. Si mi señora madre me hubiera dejado poner en su sitio al panadero de abajo cada vez que me tiraba de las coletas o sacudir al hijo-pesadilla de la vecina cuando venia a casa a matar a mis hormigas y comerse mis ratones de gominola probablemente habría empezado antes a mandar a tomar por el culo a los pesados de bar. Pero el problema no es sólo mi madre. Alguna que otra madre de la misma generación también la cagó con la disciplina porque hay quien aún no ha aprendido que una sonrisa y un "No" también es un No. No se hagan ahora los sorprendidos. Vamos a sincerarnos del todo: a muchos de ustedes la honestidad les jode más que la mentira. ¿Cuántas veces le han pedido el teléfono a una señorita y les han dicho "uy es que no me lo se ahora". "Es que no tengo donde apuntar". O, mucho más socorrido: "mejor dame tu el tuyo que ya te llamo yo". Y luego se han cagado en su puta madre cuando la señorita no llama o el numero que se llevan a casa es el de la tienda de peluquines de la calle Fuencarral. Pero ¿qué habría pasado si les dicen "es que no te lo quiero dar"? No, no, no me contesten que ya se lo digo yo. Habría pasado pues qué borde eres tia. "Pues qué borde eres tia" es el preludio de una noche inolvidable, siempre para mal. Aquí nos despollamos con frecuencia de lo pesadas que son las chicas con el tenemos-que-hablar y la monomanía sistemática por hablar de la relación y que las escuches todas-las-.veces incluso cuando ya lo cuentan con detalles en su blog y luego lo leen todos tus colegas. Pero hay que oiros a vosotros cuando os rechazan una copa, incluso cuando es una completa desconocida. Un "ya te llamo yo si eso" resuelve el problema por una noche y luego rezamos para no volver a veros o que el orgullo herido impida nuevas tentativas para la próxima vez. Un "es que no me interesas" es el preludio de una larga sarta de amonestaciones (si yo no quiero ligar contigo, si sólo quiero conocerte y hablar) destinadas a convencer a la dama de la agudeza, ternura y encanto de un interlocutor no deseado que no comprende que no queremos ni que nos liguen, ni que nos hablen ni que nada de nada. Lo creais o no, lo que más nos jode es tener que ser antipáticas -más que nada porque mi madre no lo aprobaría- pero no he conocido a ninguna mujer que no se haya metido en una de estas. Y la salida del lío nunca es satisfactoria: cuando decimos claramente "quiero que me dejes en paz desde ahora mismo y para siempre jamás" acabamos recibiendo la afrenta última: somos unas creídas. Como si querer decidir con quién pasamos el rato fuera un síntoma de vanidad. O somos todas unas zorras y nos gusta que nos puteen. Como si la charla misma ya no fuera putear. Si esto pasa en los bares en Internet ya ni te digo.
La secuencia es siempre la misma: alguien te manda un mail que tú contestas con toda la amabilidad que te permite la falta de tiempo. En un par de mails te das cuenta de que tu interlocutor no te cae bien. Es más, por alguna razón -probablemente sus ripios, su mensajes misteriosos o su manía de llamarte martita sin saber que cada vez que lo hace te dan ganas de arrancarle los pulmones y enseñarselos-, el tio te irrita. No se lo haces saber porque oyes la mano de tu madre llegando hacia tu cara a gran velocidad con el anillo de boda y el del pedrusco de pega, que encima pincha, pero dejas de contestarle pensando que sabrá leer tu silencio correctamente. Sus mails siguen llegando y tú los ignoras. Cuando empiezan a tener un tonillo de "contesta de una puta vez" le explicas que estas ocupada y que, con todo el cariño, te deje en paz. Entonces empieza el mes de tu vida. Quién me habrá mandado tener un blog. "Pues qué borde eres tia" en el bar es una noche de mierda. Desagradable pero finita, en cuanto te subes al taxi se ha terminado ya. En internet puede pasar que el menda te siga a tu casa y te espere en la puerta todos los dias para cantarte rancheras, inventarse cosas sobre ti y contarselas a tus vecinos o apuntarse -o apuntarte- con una pistola, según le de. "Pues qué borde eres tia" es una avalancha de mensajes enojosos, amenazas felices (mi favorita es la de "no pienso escribirte nunca más" que, por supuesto, nunca cumplen) y un nuevo trol en tu sistema de comentarios. Con un bouncer, tu sistema rebota y filtra convenientemente sus mails. Personalmente, el trol me da más igual. El tarado normal hace esto durante una temporada y después desaparece para -imagino yo- acosar a la siguiente. El supertarado cambia de correo cada vez que sospecha que sus mensajes son ignorados y alterna las acusaciones absurdas con los lloriqueos y las amenazas de muerte con las cartas de amor. Sería hasta divertido si no fuera tan patético. Por supuesto que siempre hay un imbécil que te dice "pues no pongas tu mail en la red" como si el hecho de que hubiera tarados y hasta supertarados fuera culpa tuya. En términos históricos es la justificación del violador: si no llevara esa ropa. Si no tuviera esas tetas. Si no tuviera que pasar por el callejón de detrás de mi casa cuando vuelve de trabajar. No me puedo creer que a estas alturas haya que explicar esto pero poner tu mail en la red no significa que estes pidiendo guerra. igual que salir de marcha un fin de semana no significa que quieras follar con el primero que te lo pida. O que quieras follar en absoluto. A veces tengo la sensación que nuestra adaptación al nuevo medio digital ha avanzado mucho más deprisa que nuestras habilidades sociales. Si yo tengo una de estas cada tres meses no quiero ni pensar la que les cae a gente como Xeni Jardin, Susannah Breslin o, sin ir más lejos, a Maria o a Ana Elena Pena. Porque claro, si encima "vas de liberada" encima te lo estas buscando. Febrero 10, 2006El dia que mi jefe me regaló un consolador
A mi una vez mi jefe me regaló un consolador. No una guarrería cualquiera sino un bonito cinturón con una mariposa delante que te lo atas a la cadera -bajo la ropa, se entiende- y te vas a la discoteca para que la música ponga en marcha el vibrador. Es más o menos como el Click de Milo Manara para amantes del bakalao. Antes de que pregunten ya les digo que sí: lo puedes conectar al iPod y no, a mi jefe no le quedan más. Desde el momento del regalo hasta el dia de hoy he estado fantaseando con escribir un post que empezara así: hoy mi jefe me ha regalado un consolador. Ya saben que yo soy de la escuela "nunca dejes que la verdad te estropee una buena noticia" y esta vez hasta la verdad estaba de mi parte, pero las consecuencias de tal declaración habrían cambiado para siempre la naturaleza de este blog. Habría estado bien. Nos habríamos echado unas risas. Hasta puede que algún simpático lector hubiera contribuído con experiencias de su propia cosecha en el sector de la maquinaria íntima con ejemplos que serían un servicio para la comunidad. Pero sus subconscientes -¡cuando no ustedes mismos!- habrían pensado: ¿que su jefe le ha regalado un consolador? ¡Esta tia en un pendón! Y me habrían perdido el respeto para siempre. Esto en un blog es, efectivamente, una tontería. Pero para un periodista, la frase electrizante es el pan nuestro de cada día y se llama titular. Incluso cuando son las cinco de la mañana y con la mezcla de cerveza y café que llevas en el cuerpo podrías montarte un afterhours con un tubo intravenoso y un grifo. He aquí una muestra de las terribles consecuencias. nota. Las consecuencias provienen de Nueva Zelanda y están en VO. THE YEAR'S BEST [actual] HEADLINES OF 2004: Juvenile Court to Try Shooting Defendant New Study of Obesity Looks for Larger Test Group Typhoon Rips Through Cemetery; Hundreds Dead Febrero 03, 2006zombies.blogspot.com
Recuerdo el dia que Fernando, el niño gordito de padres divorciados, descubrió que me gustaba leer y me prestó su edición del Señor de los Anillos. Recuerdo a Guillermo Reyes, el fanático de la Marvel con el que volvía de clase, que me prestó mi primer cómic en cuarto de EGB. Recuerdo el dia que el novio de mi amiga Pia y yo descubrimos en los baños de Revolver que a los dos nos obsesionaba San Manuel Bueno, mártir, la novela de Miguel de Unamuno que nos hicieron leer en COU y así sucesivamente. Mi vida social se puede resumir en eso: un montón de noches perfectamente borrosas de rayas, vodka y diversiones baratas y unos cuantos encuentros que no olvidaré jamás. Recuerdo el dia que conocí a Pedro -hoy ilustre Focomelo- en la cafetería de la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense. Tú querido Tones lo habrás olvidado pero yo no. Nos presentó tu amigo Ignacio, del que también recuerdo con precisión cada encuentro y que me encandiló sin remedio hablando durante horas de dos pasiones comunes: los pre-rafaelitas y Lewis Carroll. Entonces yo tenía una novia, Loreto, de quien me enamoré porque le gustaba Rilke y porque era inteligente y preciosa y a la que dejé por un imbécil devorador de solapas que hablaba de Lord Byron y de Sylvia Plath. De todo esto hace ya exáctamente doce años. Un dia como hoy. Ha sido una entrada de Nacho la que ha provocado la crisis, pero no es la primera vez que empiezo a escribir este post. Ni la segunda. De Nacho también recuerdo, por cierto, la primera conversación: Martin Amis, Campos de Londres, octubre de 1994, sentados en un banco de la estación de Bilbao. Ya entonces daba la tabarra con lo de la estación fantasma. Pero me estoy desviando. El post de Nacho hablaba de una web que es una novela y que casi seguro todos conocen, micabeza.com. Una página horrorosa que da pena verla, con tias en bolas y chascarrillos del jueves que pretende ser el diario de un camarero de discoteca de treinta años que se folla todo lo que se mueve y quiere ser escritor. Esa. Con esa gramática para matarle, con esa puntuación abominable, un diseño para masoquistas, sus fanfarronerías y el título más vulgar de la historia de la literatura - Diarios de sexo y libertad porelamordediosya-, esa web me ha dejado consternada por segunda vez en un año. Porque con esa cara me ha recordado que hubo otra yo que no era tan limpia, tan moderna, tan profesional como ésta que ustedes conocen y que me gustaba mucho más. Porque me lo creo con todas las letras y me da igual que sea o que no sea porque para mí ya es, comparado con el 99% de lo que leo y de lo que escribo yo. Aunque ya casi no leo libros. ¿Lo he dicho ya? Ahora sólo leo cosas en la Red. A veces me canso de hacer este blog. Porque -¿lo he dicho ya?- ya no soy yo. Ya no leo libros. Ya no me acuerdo de la gente a la que conozco y que probablemente es parecida a mí; o quizá ya no se me acercan como hacían antes, espantados por esta petite que ya no soy yo y que no sé quién es. Ya ni siquiera tengo claro lo que es importante. En un trastero de Madrid que ya no es mío guardo decenas de cajas llenas con mis libros y diarios de cuando el mundo me importaba una mierda y todo lo que hacía era leer y escribir. Y no es que estuviera más desocupada: he sido camarera desde los quince años. Y teleoperadora y repartidora y traductora y telefonista en una casa de putas y copy de marketing y negro para la Fnac y todo lo que se puede ser en esta vida cuando te vas de casa demasiado pronto y no tienes donde caerte muerta. Pero nunca dejé de leer. Hasta ahora. No sé qué estamos haciendo. Esta revolución nuestra de los blogs en la que puse una fe sin fisuras me tiene desconcertada y perdida. Igual soy yo, que me dejo distraer fácilmente por los enlaces. Será que los href no me dejan ver el bosque. Pero creo que no soy yo sola y estas navidades me he acordado de mi vida antes de la Red. Y me ha gustado. Eso no significa que vaya a dejar la Red, ni mucho menos. Pero aquí hace falta que cambien las cosas. No se como ni cuándo, si para bien o para mal pero sé que estamos en crisis. Y sé que no soy la única. Y esto no lo digo porque lleve una semana con gripe escuchando Seventeen Seconds, las versiones de la Chan Marshall y leyendo números atrasados de Optic Nerve. Lo digo porque alguien tenía que decirlo. Qué coño. Febrero 01, 2006los invertebrados de la Cope"Esta mañana" -me dice mi padre en un mail- "cuando llevaba a tu madre al laburo, oíamos la Cadena COPE, la de los curas y Jiménez de los Santos. El tal Jiménez y todo el ganado que pasta con él junto al micro, han perdido la chaveta de manera increíble. Cualquier cosa que haga Zapatero es denigrada, burlada, ofendida, torpedeada, etc, pero de una forma chabacana, hortera, y, si los oyes, te da la impresión que te has metido por error en uno de esos conventillos llenos de enfermos mentales, furcias mal folladas, maricas con sotana y okupa y todo lo ruin e ignorante que puede uno imaginarse. Tu madre se cabrea conmigo porque los oigo y dice que les doy audiencia; lo cierto es que cuando la sintonizo, me quedo impávido escuchando lo que teóricamente es un ser con neuronas y no me lo puedo creer. De hecho no puedo soportar mas de cinco minutos, pero tengo que oirlos de vez en cuando para creer que algo así existe y es humano. Cualquier roquero con la testa llena de corcheas y las venas aporreadas de marihuana demuestra tener mas lucid |