cabcat.jpg

Junio 05, 2009

Hoy en abc, mañana en la Feria del Libro

duck_of_vaucanson.jpgHoy por la mañana estuve haciendo un videochat en la redacción de ABC.es, donde me encontré con amigos y lo pasé francamente bien. Ha sido mi primera vez y algunas preguntas me dejaron estupefacta. No entendí para qué era la cámara hasta entonces.

El fin de semana que viene, (no este sábado sino el siguiente) por la tarde, estaré firmando lautómatas en la Feria del Libro, felizmente apalancada en las casetas que Impedimenta comparte con el resto de editores de Contexto (121-122).

Si pasan por allí, por favor saluden. Acepto flores y bombones pero prefiero daikiris de fresa o de limón.
Gracias.

Mayo 28, 2009

Autómatas en el ABC de las Artes

2900565481_9094464f3e.jpg

¿Quién no se enamoró de Rachel? De entre los de mi edad y a inicio de los ochenta. Desde aquel plano larguísimo de su primera irrupción en Blade Runner, todos la percibimos demasiado bella para ser humana. Y sólo lo inhumano es digno de hacer que sin mentir un hombre se enamore. Rachel, en el ascensor, acechando a Deckard que retorna derrengado a casa, con la mueca inequívoca del Philip Marlowe más triste, del agujero más sombrío de la gran novela negra. Deckard, que quisiera ser el Descartes frío que desentraña hombres máquina, perfectos como relojes suizos; y que no es más que un pobre tipo enamorado de una máquina sublime. «Ella morirá», dirá la voz en off del paciente killer, al final de la película? «Pero, ¿quién no?» ¿Quién no? Mejor la máquina. Rachel.

En primorosa edición, Impedimenta acaba de editar uno de los más bellos libros que me he echado a la cara últimamente. En El rival de Prometeo, Sonia Bueno y Marta Peirano antologan, bajo el subtítulo de Vidas de autómatas ilustres, a esos seres perfectos de los cuales vienen los humanos enamorándose desde al menos aquel siglo XVII en el cual Descartes los invistiera de la más intensa simbólica de la edad moderna. Lacan entendería muy bien hasta qué punto aquella apuesta cartesiana nos determina a todos, hombres modernos que nada sabemos ver en los humanos que no venga traducido en la metáfora primordial de los relojes: artefactos de tiempo repetido. Autómatas: máquinas del amor puro, sin tacha, proyectos materiales del amor cortés, a los cuales daría presencia perfecta la aquí incluida Hadaly de Villiers de l?Isle Adam, a la cual yo dediqué el que prefiero de mis libros -y, por supuesto, el menos leído-: Caja de muñecas. ¿A quién amar, sino a la que no existe?

Sigue leyendo Lágrimas de lluvia en el ABCD, por Gabriel Albiac.

Gracias por el aviso, profesor.

Mayo 21, 2009

El reino de las sombras

img-front.jpgLeyendo libros que se acumulaban en mi mesilla me he topado con un artículo maravilloso que debería haber estado en mi libro de autómatas, por razones que solo se revelarán durante la lectura del mismo. Maximo Gorky visita el programa de los hermanos Lumière en Nizhny-Novgorod, la feria rusa que organiza el empresario victoriano Charles Aumont y escribe un texto que publicaría tres días más tarde, el 4 de julio de 1896, bajo el seudónimo I.M. Pacatus: Anoche visité el reino de las sombras.

Anoche visité el Reino de las Sombras. Si supierais cuan extraño es estar allí. Es un mundo sin sonido, sin color. Allí, todo - la tierra, los árboles, la gente, el agua y el aire - está sumergido en un gris monótono… No es la vida, sino su sombra… Y todo ello en un extraño silencio en el que no se oye el chirriar de las ruedas, ni los pasos, ni las palabras. Ni una sola nota de esa intrincada sinfonía que siempre acompaña a los movimientos de las personas

Qué texto más iluminador para acompañar a Lo Siniestro de Freud.

Yo lo he leído en el Libro de Fantasmas de la editorial 451, una edición irregular pero atípica de Juan Sebastián Cárdenas con un bellísimo fotograma del Solaris de Tarkovski en la portada, Allí dicen que es la primera traducción al castellano, aunque yo lo he encontrado también aquí.

El texto completo (la Red tiene caminos misteriosos) lo podrán leer después del salto, con el programa que tanto impresionó a Gorki.


EL REINO DE LAS SOMBRAS
por Maximo Gorki (4 de julio de 1896)

Ayer viajé al reino de las sombras. Es una región inconcebiblemente extraña, despojada de sonidos y colores. Todo, la tierra, los árboles, las personas, el aire, el agua, está pintado en grisalla. Se ven ojos grises en rostros grises. Un sol plomizo brilla en un cielo gris, y las hojas de los árboles son de un gris ceniciento. La vida se reduce allí a una sombra, y el movimiento, a un fantasma silencioso.

Estoy a punto de verme tratado de loco o de simbolista, y me veo obligado a explicarme. Esto ocurrió en el café Aumont, donde mostraban el cinematógrafo, las imágenes animadas de los hermanos Lumiére. Este espectáculo me causó una impresión tan compleja y singular que, incapaz de pintar su infinita diversidad, me conformaré con evocar su naturaleza lo más fielmente posible. Apagada la sala, una imagen grisácea surge en la pantalla, como la sombra empalidecida de un grabado malo. Una calle de París. En ella reconoce uno, en una inmovilidad petrificada, coches, edificios, personas en diferentes poses. Todo es gris, incluso el cielo. Esta imagen trivial no despierta ninguna curiosidad entre el público, que ya ha visto representadas innumerables arterias parisienses. Pero, de repente, con una extraña vacilación, la imagen se anima. Los coches se ponen en marcha y, amenazadores, ruedan derechos hacia el espectador sentado en la oscuridad. Al fondo aparecen siluetas indistintas, que crecen a ojos vista a medida que se acercan. Delante, unos niños juegan con un perro, los peatones cruzan la calle zigzagueando entre los vehículos, los ciclistas pasan y vuelven a pasar. Todo es pura vida, urgencia, movimiento. Todo se mueve y luego se desvanece.

Pero esta actividad se pierde en un silencio extraño; no se oye ni el fragor de las calles, ni el eco de los pasos, ni el de las conversaciones. Nada, ni una sola nota de la complicada sinfonía que acompaña los movimientos humanos. En silencio, el viento agita el follaje color ceniza. En silencio, seres grises se deslizan por el suelo gris, condenados al mutismo eterno, privados por un castigo cruel de los colores de la vida. Sus gestos llenos de energía son vivos, hasta el punto de que resulta difícil seguirlos, pero la vida ha abandonado sus sonrisas, y su risa es muda, a pesar de la hilaridad que contrae sus rostros grisáceos. La vida surge ante nuestros ojos, apagada, sin voz, sombría y lamentable, con sus múltiples colores desteñidos.

Es un espectáculo terrible. Y, sin embargo, no es un teatro de sombras. Uno piensa en esas ciudades que un fantasma, una maldición, un espíritu maligno, han sumido en un sueño eterno. Parece que Merlín el Encantador nos enseña una de sus malas pasadas: ha hechizado una calle, reduciendo sus edificios imponentes, desde el techo a los cimientos, a un tamaño insignificante, empequeñeciendo proporcionalmente a las personas y privándolas de la palabra, y ha difuminado los colores del cielo y de la tierra hasta fundirlos en una grisalla uniforme. Después, ha cogido su creación grotesca y la ha plantado en una sala de restaurante con las luces apagadas.

Hay unos chasquidos, y todo desaparece de pronto. Surge un tren que, como una flecha, se lanza directamente sobre el espectador. ¡Cuidado! Abalanzándose en la oscuridad, se dispone a transformarle a uno en un saco de piel mutilada, lleno de picadillo humano y huesos rotos, y teme uno que destruya esta sala, esta casa donde abundan el vicio, las mujeres y la música, donde el vino corre a raudales, y no deje tras de sí más que ruinas y polvo. Pero, en realidad, no es más que un tren fantasma.

Abril 22, 2009

Autómatas en Esquire

automatas-esquire.jpg

A todos los que vinisteis a la presentación, sobre todo a los que sí saludasteis. A los que comprais y encima leeis el libro. Gracias, gracias, gracias.

Abril 15, 2009

El Rival de Prometeo en Público

automatas_en_publico-recorte-500.jpg

Ayer salió un reportaje sobre mi libro de autómatas en las páginas de cultura de Público. Si pinchan en la imagen lo podrán leer sin lupa, aunque también pueden descargar el periódico completo.

Pero hay otra cosa: mañana a las 19 horas será la presentación del libro en Medialab. Estan todos invitados.

Marzo 28, 2009

Más sorprendida estoy yo

El pasado jueves David y Nacho me llevaron, de nuevo, a su maravilloso programa de radio en el Círculo de Bellas Artes para hablar de los Autómatas. Una semana antes, me entrevistaron en Radio Nacional de Euskadi. Pero esto ha sido una sorpresa total:

Marzo 11, 2009

Las siete vidas del hombre-máquina

turk-hidden-solodos.gif

Algunos ya lo saben: he hecho una pequeña selección de textos para Impedimenta acerca de un asunto que me apasiona considerablemente: los automatas. Hay cuatro capítulos: los orígenes (featuring: Descartes, Julien de la Mettrie, flautista y pato de Vaucanson, niños de Jacques-Droz), El Turco (feat. ETA Hoffman, Edgar Allan Poe, Sigmun Freud), las Máquinas fatales (featuring un montón de zorras metalizadas) y A mí me hizo J.F. Sebastian, un pequeño guiño a Antonio Parade y su bonita canción, featuring algunas cosas importantes, como El Test de Turing, La Singularidad de Vinge y mi texto favorito del pack; Darwin entre las máquinas, donde Samuel Butler sugiere que nosotros somos los órganos sexuales de las máquinas.

La introducción es de Patrick Gyger, director de la Maison d'Ailleurs, el extraordinario Museo de Ciencia ficción, Utopías y Viajes Extraordinarios de Yverdon. Esta es, de momento, la nota de prensa:

Las siete vidas del hombre-máquina

“El Rival de Prometeo” reune de nuevo a los autómatas más famosos de la historia con los ingenieros, filósofos, emperadores y artistas que los soñaron.


Los autómatas no se inventaron en el siglo XVIII; han existido desde que el hombre es hombre, aunque sólo fuera en sueños, pero no fue hasta el XVIII que su presencia comezó a inundar la imaginación de la gente, que acudía en masa a los circos, teatros y ferias para ver a los prodigios mecánicos con una mezcla de fascinación y horror.

“El Rival de Prometeo (Vidas de Autómatas Ilustres)”, editado y compilado por la periodista Marta Peirano, recorre los avatares de los más conocidos autómatas de la historia, la literatura y el cine. La obra se abre con la edad dorada de los creadores de «anatomías vivientes», las asombrosas criaturas del biólogo Jacques de Vaucanson, artífice del célebre «Pato con Aparato Digestivo», capaz de «comer, beber, graznar, chapotear y hacer sus necesidades en una palangana de plata». En el segundo capítulo, «El Turco» de von Kempelen, un autómata de notoriedad extraordinaria, jugador de ajedrez invencible que derrotaría a las mejores mentes pensantes del mundo, inspira más adelante las aterradoras fantasías de E. T. A. Hoffmann, Edgar Allan Poe y el ensayo sobre "Lo Siniestro", una de las más célebres interpretaciones psicoanalíticas de Sigmund Freud.

Como en el XIX no existía la perfección femenina sin maldad, la misoginia de fin de siglo desbordaría la pintura y la literatura; un capítulo que "El Rival de Prometeo" ilustra con la andreida de Metrópolis o la Eva Futura de Villiers de l’Isle-Adam, la versiń mecánica y fatal de las nereidas, vampiros y medusas de los decadentistas. El libro cierra con un último capítulo dedicado a la Inteligencia Artificial, una transición que incluye tres textos fundacionales jamás traducidos al castellano: "¿Puede pensar una máquina?", el texto donde Alan Touring expone su famoso test de Inteligencia Artificial, "Darwin entre las máquinas", una inolvidable reflexión sobre la inmortalidad de la máquina como especie ingeniada por el irrepetible Samuel Butler y "La Singularidad", una advertencia apocalíptica del ingeniero informático y escritor de Ciencia Ficción Vernon Vinge.


Según Patrick J. Gyger, historiador y director de la Maison d’Ailleurs, Museo de la Ciencia-Ficción, de la Utopía y los Viajes Extraordinarios enclavado en Yverdon-les-Bains, Suiza, quien firma prólogo del libro: «El autómata conserva una facultad inigualable para ayudarnos a delimitar los interrogantes acerca de nuestra propia naturaleza. El androide, instrumento de ficción formidable gracias a su fuerza metafórica, nos permite entablar una investigación metafísica y nos recuerda que el ser humano no ha hecho más que interrogarse a sí mismo al sacarle brillo a su propio reflejo.»


copyfight_petite.gif
proyectos elásticos





++++


free_culture-thumb.jpg

free culture
en español


++++


GET CREATIVE
getcreativesmall.gif
Un vídeo CC
sobre el Copyleft




GALERIAS de LPC


techmuseumzagreb.GIF

+ + + +

bollywoodgal.JPG



¡Y más cosas!

20minutos.gif




patent_square.gif


~~~~~~~~~~

alternate text


BIBLIOTECA
PEQUEÑA GUIA DEL HIPERESPACIO
Free Culture
Move your MP3
El bello sexo
Tokio ni itta koto ga arimasu ka?
Estimulantes


Almacén

Una joven petite

El garaje




Creative Commons License

This work is licensed under
a Creative Commons License
XML