Contra el mundo interpretado
LPC en la biblioteca | Noviembre 24, 2009Qué precioso y rilkeano texto publica Jose Luis Brea esta semana en Salonkritik. Es por esto que siempre envidié a sus alumnos y compadecí a sus detractores:
Qué caos de universo, qué turbulencia magnífica, estallada, como un mälstrom sin centro –o que tuviera cientos de ellos dispersos en los bordes de su mismo embudo, periferia siempre alejándose y siempre cayendo, agujero negro en el que ese torbellino de haces de luz sucumbe como por irradiación excesiva, luminosidad infinitamente entrecruzada, más eco y más presencia de la que vista alguna, mirada alguna, podría soportar. No, no intentemos imaginar cómo las cosas verían a las cosas, qué clase de imágenes serían ellas –para ellas- puras.No: ellas nos necesitan –acaso necesitamos nosotros pensar que ellas nos necesitan- o nos aceptan al menos para poder llegar a ser por un momento imágenes, necesitan nuestra torpeza, nuestra mayor lentitud, nuestro limitado estar “en posición”, en ojo acristalado –mermados, en un lugar. Sólo como en ojos de animales –en localizaciones, arrinconada al fondo o al otro lado de esos micro-orificios -u ocelos- que producen foco, para lanzarlo en su otro lado a pantalla, podemos imaginar esa turbia vegetalia, ese ser magmático de todas las cosas como jardín acuático de las imágenes del mundo, de todo, de las cosas …
¡Quiero leer Una imagen es una imagen es una imagen (tres escenarios)!

Joder! Qué blog más.....bonito!
Puesto por Ignacio J. Rivas a las Noviembre 24, 2009 04:11 PM