Happy Ada Lovelace Day!!
LPC en la biblioteca | Marzo 24, 2009
Cuando le dije a mi padre que estaba escribiendo sobre Ada, me miró con desdén y me dijo entre dientes: ¿y no perderías menos el tiempo investigando a Mary Sommerville, que al menos hizo algo que se puede explicar sin metáforas? Después de dos años, me ha dado la razón: Ada hizo muy poco, pero lo que hizo fue tan importante, tan clarividente y tan necesario que merece la pena recordarla tanto como recordamos a su padre. Por eso hoy por fin se ha declarado el Día Internacional de Ada Lovelace.
La fiesta lleva reunidos a más de 1500 bloggers, varios periódicos avispados y lovelacianos. Y una servidora, que se ha enterado casi tarde, pero se ha enterado gracias a Honor, que está en todos lados a la vez y es tan bella y generosa por dentro como por fuera.
Por si los enlaces que incluyo no despiertan su interés: Ada Lovelace, nacida Ada Byron (Byron de ese Byron), escribió las primeras líneas de código para una máquna que no llegó a ver completada, la máquina analítica de Charles Babbage, en 1843, Ya entonces, Lady Lovelace llegó a imaginar lo imposible; que una máquina podría componer música, generar gráficos y convertirse en la herramienta más revolucionaria de la comunidad científica. Cuando el Departamento de Defensa americano desarrolló su primer lenguaje de programación, en 1979, lo bautizó Ada en su honor.
Desde entonces Ada se ha convertido en una verdadera celebridad, gracias a su intervención post-mortem en algunas novelas de corriente cyber/steampunk (Bruce Sterling, Neil Stephenson, Thomas Pynchon, etc) y, en ciertos círculos, en la Sylvia Plath de la programación, santo y mártir de la causa feminista. No para mi: sus cualidades -al contrario que las de Mary Sommerville- fueron cuidadosamente regadas y formidablemnete alentadas por todos aquellos que tuvieron un papel en su vida, desde su señora madre que la obligó a estudiar matemáticas para enderezar sus potenciales genes poéticos hasta su marido, que se ocupó del cuidado y la educación de sus hijos para dejarla estudiar con los mejores científicos de la época que acuñó la palabra científico, posiblemente la más brillante de la historia de Inglaterra. Y nada de todo eso la hace menos interesante sino más.
Como su padre, Ada Lovelace murió joven y enloquecida, después de vivir una vida de extremos y reinventar el lenguaje metafórico para hacer bailar una máquina imaginaria. Por eso y porque era bonita, inteligente y valiente, Feliz Día de Ada Lovelace a todos ustedes también.

Preciosa historia, tristemente menos conocida que la de la otra srta. Lovelace. Muy sugerente la conexión primigenia entre la programación y la poesía.
Puesto por Jesús a las Marzo 24, 2009 06:24 PM