180 años después de Julio Verne
LPC en En ADN | Febrero 08, 2008
Sus editores españoles no se han acordado pero nosotros sí. Para celebrar el 180 aniversario del nacimiento de Verne, Carmen ha escrito un Retrato del Verne desconocido y Javi le ha dado un repaso a sus adaptaciones cinematográficas.
Los dos artículos son de mucho reirse, principalmente porque Verne tenía un gran sentido del humor. Y no le gustaba que le comprararan con Welles.
En una entrevista de la época, Verne afirmaba que, mientras él partía de descubrimientos científicos, Wells se apoyaba en la imaginación. "Yo voy a la luna en una bala que dispara un cañón. Aquí no hay invento. Él (por Wells) va a Marte en una nave construida con un metal al margen de las leyes de la gravedad. Eso está muy bien, pero muéstreme ese metal, permítame fabricarlo".
Pero dejen que les confiese una cosa. En menos de tres días hemos conseguido colar dos pulpos, diez vampiros y un San Sebastián en la página de cultura de ADN.
A veces me da vergüenza que me paguen por esto.

Hace pocos meses viajaba camino de Normandía y me encontré con la casa musea de Julio Verne, probablemente el primer escritor que conocí por su nombre y el nexo entre mis dos géneros favoritos de niño: las novelas de náufragos y la ciencia-ficción. El museo merece la pena, porque te traslada perfectamente al día a día de un burgués acomodado del XIX al que le dio por escribir sobre la tierra inhóspita… y bueno, más allá. Por lo visto tenía una biblioteca gigantesca y estaba suscrito a montones de revistas científicas y de divulgación. Más de 100 años después es difícil imaginarse lo exótico que debían resultar sus historias para sus contemporáneos.
P.S. De todas maneras, si me veo en la vicisitud, creo que me quedaría con Wells.
Puesto por kikollan a las Febrero 8, 2008 04:59 PM