Bajo mi punto de vista, hay muchísima confusión con este tema.
El término "código abierto", a priori y de forma estricta, implica muy poco: poco más que el código fuente del programa es visible para cualquiera. Creo que ni siquiera las licencias Creative Commons son las adecuadas para el software, porque están pensadas más para obras de naturaleza visual o sonora. Quien quiera distribuir software libre (que NO es lo mismo que open-source) y evitar problemas jurídicos tiene a su disposición muchísimas licencias "prefabricadas" que hay por ahí, como las que están en gnu.org. En esa página además se ofrece información ingente sobre todo esto del software libre.
Con esto ocurre como con muchas cosas: hay por ahí circulando unas cuantas ideas preconcebidas y confusas, y es facil meter la pata, ya sea con un artículo o con la publicación de una obra.
Vaya tela.
La verdad es que estaba pensando yo en un librillo que distribuí hace poco digitalmente, con licencia Commons "reconocimiento-sin obras derivadas". Aparte de eso, lo publiqué con Lulú y un número de personas despreciable (el número, no las personas) lo ha comprado.
Imaginemos que ahora viene la Ediciones Pepita y decide publicarlo... perdón, me estaba riendo. Lo coge de la web, lo maqueta como dios manda, lo mete en la imprenta, y lo vende, con mi nombre como autor pero bajo la edición de Ediciones Pepita.
Y al día siguiente, me mandan una carta pidiéndome que retire el libro de la web, y que evite que pueda venderse a través de Lulú. En realidad, no siendo para nada un experto de este tipo de licencias, los requisitos de la licencia se cumplirían: sin obras derivativas y con reconocimiento, así que me pregunto hasta qué punto estarían justificados ellos en su posición y yo en la mía (de no retirarlo).
Por supuesto, es sólo una idea, no algo que crea yo que pueda pasar en una realidad cercana a la nuestra.
¿Y qué esperar del sistema judicial? A fin de cuentas, no es más que un garante del modo oficial de hacer las cosas. Y el asunto del copyleft y el software libre no deja de ser una ataque a los cimientos del sistema económico.
Aún así, la declaración de una obra como de libre disposición debería llevar implícito un reconocimiento de la autoría; como los derechos "morales" del autor, que son inalienables.
En este caso concreto, el parche en el ojo lo lleva, curiosamente, aquel que está "dentro de la legalidad".
Yo veo dos interpretaciones posibles a esta batalla de la guerra del copyright. La primera, si pensamos en el dinero, es que Katzer fue listo aprovechando la situación y obtener beneficio económico de ello. Bien por él, si lo hizo -que no digo que sea la idea que yo tengo de la historia (podríamos argumentar que Katzer cree sinceramente que lo hizo accediendo legítimamente a un software libre con autorización y beneplácito de los autores), pero que podría decir mucho de la capacidad de Kamind para obtener beneficio.
Pero esa es la interpretación meramente económica. Hay también una visión ética que se refiere a la moral y a los derechos de autor. Para empezar, yo creo que el código es moralmente de quien lo crea, y es él quien debe decidir qué se hace con él. Que algunos aprovechados quieran usarlo en beneficio propio es de cretinos malcriados sin vergüenza que se apropian de lo que no es suyo aprovechando agujeros legales porque no tienen otra forma de ganar. Que Jacobsen haya usado después (y eso haya sido una espada de doble filo para Berkeley) es uan prueba de lo mucho que le preocupan las licencias de distribución y demás tontunas, y que hace lo que le da la gana, sin cumplir ninguna de las condiciones impuestas por KAMIND, aunque ahora puedan usarlo en su contra. Lo hizo sabiendo lo que era suyo y a lo que se arriesgaba, sin dárselas de víctima sino usando su propio producto en su propio beneficio. Porque lo que hay en todo software robado es beneficio económico.
Va a ser un tema a seguir porque puede ser un torpedo en la línea de flotación del movimiento por el software libre/abierto.
No hace mucho que ClamAV (un antivirus Open Source para Unix) fue comprado por parte de SourceFire (compañía de servicios y productos de seguridad informática, entre ellos de snort, un IDS - detector de intrusiones en redes).
Va a ser otro caso a seguir porque:
¿Qué pasa con las contribuciones al código procedentes de programadores que no están en ese grupo de "líderes" del proyecto que han vendido ClamAV?
¿Qué pasará con las empresas que ya tienen el producto instalado?
¿Cómo va a reaccionar la comunidad ClamAV?
Lo comento aquí
No me habeis hecho caso y no lo habeis leído hasta el final. Y todo por culpa del titular.
La clave de este asunto -y Barahona lo explica muy bien- es la licencia escogida por Jacobsen para proteger su proyecto. La moraleja de esta historia no es "no uses licencias abiertas porque un hijodeputa vendrá y te robará tu proyecto y luego el cabrón del juez encima le dará la razón" sino que uno debe ser tan cuidadoso al elegir tu licencia como lo sería para elegir tu seguro de vida y buscar asesoría legal cuando corresponda.
Prometo haberlo leído hasta el final. Lo que pasa es que pensar no se me da demasiado bien ;^)
Aunque uno sea cuidadoso, se lo lea hasta el final (que creo que todos lo hemos hecho) y saque la moraleja correcta, lo que puede quedar en la "conciencia colectiva" - por desgracia - es que "vaya lío en que se puede uno meter si no protege 'bien' su obra". Mejor le 'meto' un 'todos los derechos reservados' y que comparta Rlc (Rita la Cantaora)"
Por eso es importante explicarlo bien, sobre todo a legos en el tema como yo mismo - periodistas y activistas del copyfight: "tenemos (tenéis) una misión", como dicen los "little einstein" - este post es un buen ejemplo.
O ya abusando un poco, le propongo a la autora de este blog que haga un artículo divulgativo sobre el tema copyright/copyleft/commons/tipos de licencias... en adn.
[…] Hoy 31 de Agosto se celebra el 31Og´s Day…se basa en recomendar 5 blogs…Y este año lo hacemos así:
2.-La Petit Claudine - singular pero siempre atractivo e interesante.[…]
Saludos
Antonio Domingo
Debo tener una mente poco retorcida, pero no pillo el matiz...
Un matiz que diferencia una cosa de otra, quiero decir.
Señor Marqués! Diga una tontería please...
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Bajo mi punto de vista, hay muchísima confusión con este tema.
El término "código abierto", a priori y de forma estricta, implica muy poco: poco más que el código fuente del programa es visible para cualquiera. Creo que ni siquiera las licencias Creative Commons son las adecuadas para el software, porque están pensadas más para obras de naturaleza visual o sonora. Quien quiera distribuir software libre (que NO es lo mismo que open-source) y evitar problemas jurídicos tiene a su disposición muchísimas licencias "prefabricadas" que hay por ahí, como las que están en gnu.org. En esa página además se ofrece información ingente sobre todo esto del software libre.
Con esto ocurre como con muchas cosas: hay por ahí circulando unas cuantas ideas preconcebidas y confusas, y es facil meter la pata, ya sea con un artículo o con la publicación de una obra.
Puesto por Yeray-Muad'Dib a las Agosto 31, 2007 09:08 AM