Esto también es ciencia, parece ser:
"Acabo de leer “La quiebra de la historia progresista”, de Pío Moa, y quiero expresar mi protesta por el hecho de que los historiadores efectivamente progresistas no hayan sido capaces hasta la fecha de replicar a este seudohistoriador. Aparentemente, Moa demuele unos datos y argumentos que nos habíamos acostumbrado a creer establecidos de una vez por todas, y ahora resulta que es al contrario. Cuando salieron “Los mitos de la guerra civil” ya pasó algo de lo mismo, y me parece indignante. ¿Vamos a tener que tragarnos todos las falsificaciones de Moa solo porque otros historiadores son lo bastante vagos para no salirle al paso?
Desde aquí quiero hacer un llamamiento para que esta situación cambie. Es mucho lo que nos va en ello.
Jerónimo Diéguez Pérez
¿por qué a "los de letras" les suelen fascinar tanto las anécdotas científicas?
¿será por la misma razón por la que yo, que soy químico, leo a Aristóteles?
dusan, como mínimo existe el muy explícito "Los mitos de la Guerra Civil. Contra las mentiras de Pío Moa" de Enrique Moradiellos, profesor de Historia de la Universidad de Extremadura. Por otra parte, en publicaciones como "revista de libros" (no precisamente "progre"), todos y cada uno de sus libros han sido machacados en interminables polémicas con el propio autor. Hay gente que se molesta en combatir la mentira, pero desde luego no juega en el mismo campo que las estanterías de best sellers en las que ha terminado la "obra" de Moa.
Pues yo estoy con el profesor que le suspende. La pregunta es: 'Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro'. En todas sus respuestas el alumno necesita algún otro instrumento además del barómetro para hacer sus cálculos: una cuerda, un metro, un conserje, etc...
Desgraciadamente, el objetivo de la anécdota y su moraleja siguen vigentes hoy en día.
Creo que la anécdota es extraordinaria, principalmente porque es Bohr el protagonista. Es verdad, como dice Willy, que en el resto de las respuestas, siempre necesita de algún otro instrumento o persona, pero creo que el uso del pensamiento lateral puede facilitar muchas cosas que pueden resultar de díficl resolución en un comienzo. Y es esto lo que se debe estimular en cualquier persona, no zafar de una situación, sino "pensarla" de diferentes maneras.
Tenían que desaprobarlo. La pregunta requería determinar la altura de un edificio con un barómetro. En el contexto de un examen de física, eso no quiere decir que uno pueda usar cualquier método, siempre y cuando tenga un barómetro en la mano (lo cual satisfaría la condición de hacerlo "con un barómetro"). Tampoco basta usar un barómetro como peso al final de la cuerda, pues es claro que se trata de usar el barómetro como barómetro. Con un libro puedo hacer varias cosas, por ejemplo aplastar una mosca o evitar que una mesa coja se mueva. Pero nada de eso es usar un libro en tanto libro, porque un libro ha sido hecho con una finalidad específica. Lo que hace el alumno es jugar a no entender, algo tan sencillo que ni siquiera divierte. Las posibilidades de hacerlo son innumerables. Imaginen un estudiante de filosofía al que se le pregunte en el examen sobre determinado aspecto del pensamiento de Francis Bacon y responda sobre el pintor, no el filósofo. En el contexto de un examen de filosofía, la homonimia no funciona, uno descarta al pintor inmediatamente (ni siquiera piensa en él). En el contexto de un examen de física, es claro que hay que emplear el barómetro como barómetro.
Lo que cuenta es la historia en sí. Me gusta la forma, pero en cuanto al fondo, estoy de acuerdo con Miguel, aunque signifique ser un poco aguafiestas
La anécdota es deliciosa. Yo la leí hace tiempo cuando me dio por Richard Feynman.
Vaya, desde que dejé la facultad de físicas(hace 12 años o así) creo que no había vuelto a oir esta historia, y otras muchas con las que me deleitaba con libros como Física Recreativa (tenía una edición antigua que perdí en una inundación de mi barrio que me dejó con lo puesto). Mi sorpresa ha sido además encontrarmela en un contexto totalmente ajeno a la física, la química la ingeniería, la universaidad.
A la jefa del blog: excelentes decisiones las que tomas para elegir lo que publicas.
Lo mío, más mundano y superficial, parece una chapuza al lado de lo que tú haces. Está en www.caraNBA.net
y que conocimientos le seran más útiles??
los que demostró en la primera respuesta o los de la física...?
11 besos
pdt.- mencion aparte es significar que la pregunta indicaba un barómetro, no un barómetro, una cuerda y un metro; si hubiera tirado el barometro y contado los segundos que tarda en caer....mmmm... eso si que hubiera demostrado conocimientos de fisica...nop?
Leí la anécdota hace tiempo. Es cierto que tiene valor por tratarse de Bohr. Es graciosa aunque un poco arrogante. Se trata de un ejercicio académico, nadie mediría la altura de un edificio utilizando un barómetro, entre otras cosas porque las fluctuaciones de presión debidas al viento, corrientes térmicas ascendentes...producirían un error importante en la medida. Siendo, por tanto, una idealización con el único objetivo de demostrar los conocimientos de física, me parece pedante salir con respuestas de este pelo. Ahora bien, si después uno se convierte en un afamado científico, entonces habrán sido las respuestas más inteligentes, sin duda.
1-Bohr seguro que era un empollón repelente, parece que lo estoy viendo.
2-El barómetro no habría que "lanzarlo" por la azotea, más bien "dejarlo caer" sin velocidad inicial porque sino esa fórmula de la aceleración no vale.
3-A lo mejor usando el barómetro como barómetro no consigues calcular la altura de un edificio si no es muy alto.
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¡Ay!, instructiva historia, aunque quizás demasiado bonita para ser real (The Barometer Problem).
Puesto por pasaba por aquí a las Agosto 23, 2007 10:49 AM