If we did it
LPC en arte | Junio 30, 2007
Mientras el mundo discute sobre si Banksy está corrompido y si el grafitti de auteur vale para algo, el splasher sigue acaparando la atención de las mejores cabeceras de la gran manzana. Aunque muchos grafitteros y defensores del medio se quejan amargamente en diarios, blogs y entrevistas, sólo uno se ha dado cuenta de un detalle importante. Esto es un poco como youtube y la payada de la vaca: sólo se puede contestar pintando.
Qué maravilloso sería que Banksy y su archinémesis fueran la(s) misma(s) persona(s), como unos archiduques del Caos contra el mercado del arte contemporáneo.
Con ustedes, el Manifesto.

como casi siempre, marta, has dado en el clavo -según mi opinión- con tu entrada. sin embargo, hay muchos aspectos de este tema que no me cuadran, tantos que empiezo a pensar que es el tema entero el que no lo hace.
el aspecto más claro es el medio que se está utilizando para la discusión. ¿un debate alternativo sobre lo que debe ser el arte llevado con el seguimiento pleno del NYT y demás macromedios? esto no me entra en la cabeza. un peródico para una idea es como un museo para una obra de arte.
el arte callejero es efímero por definición. yo también aluciné cuando los de Wooster se quejaron amargamente de que los graffitis fueran destruidos, pero esto no significa que alguien pueda imponer en qué bando de qué guerra tiene que estar cada pintada. muchos artistas hacen arte en la calle como protesta contra los círculos artistas oficiales, otros lo hacen como contrapeso a la imposición de la publicidad en los ámbitos urbanos, otros lo hacen para ganar prominencia, etc. no sé en qué apartados entran los splashers, pero sí sé que no son los primeros en decidir por sus autores si sus obras merecían estar en la calle ni en hacer público con tanta fanfarria su manifiesto (p.ej. http://just.blogsport.de/2007/06/25/call-1-800-675-4357/ ).
un saludo,
Puesto por Paul M. a las Junio 30, 2007 03:07 PM