self-hate economies
LPC en Reflexiones | Mayo 04, 2007Mi amigo Carlos trabajó durante años en una conocida tienda de discos de segunda mano en el centro de Madrid. Yo iba a buscarle al salir de la facultad y muchos días tenía que esperar a que barriera, cerrara la caja, tapara los discos del mostrador y bajara la reja. Por estar entretenida, por ayudar y por cultivar el trastorno obsesivo-compulsivo que alguno de ustedes, queridos lectores, han identificado hace tiempo, yo me dedicaba a ordenarle los discos. Alfabéticamente, cromáticamente, por género, por década, por sello... you name it. A veces llegábamos tarde al cine porque no soportaba marcharme sin dejarlo todo en su lugar correspondiente. A la semana siguiente, sin embargo, volvía a reinar el caos y tenía que volver a empezar.
Yo pensaba que los fanáticos del vinilo eran unos retorcidos que llegaban y me mezclaban a Alan Parsons con Abba y a Bauhaus con Stone Temple Pilots con la única intención de picarme el hígado y arruinarme la noche. Carlos barría, me miraba y callaba. Tardé años en enterarme de que era el propio Carlos quien deshilaba por las mañanas lo que yo hilaba por las noches. A los buscadores de discos-me explicaron- les gusta rebuscar. Y, mientras rebuscan en busca de lo que quieren, es muy probable que encuentren algo que no sabían que querían por el camino. Así, en lugar de un disco, vendes cinco. Y sanseacabó el ordenar.
Hace un tiempo entré en una de estas tiendas orgánicas y libres de karma que te vende salchichas de soja, jabones de avena y tomates "raf" y ví que tenían unos pimientos del piquillo de la misma marca que los que se pueden comprar en Día a un precio escandaloso. Pensé: ¿ves? Si los del Día se molestaran en ordenar las cosas un poco y cambiar la iluminación podrían cobrarnos más por los mismos artículos como hacen los listos del karma-free. Como dice mi madre, hay cosas que te cuesta lo mismo hacerlas bien que hacerlas mal. Como hacer la cama o poner la mesa o colocar cartones de leche unos sobre otros en horizontal. Pero luego entré en el Día y descubrí que, en realidad, los pimientos estaban al mismo precio. Y entonces caí: al Día le interesa mantener el chic de posguerra para que nosotros pensemos que no hay nada más barato en la tierra, aunque no sea verdad. Uno no mira lo que paga en el Día porque entiende que, sea lo que sea, es lo menos que puede pagar. La misma ciencia, mejorada, se aplica a los vuelos de bajo coste.
La diferencia entre un vuelo de Iberia y un vuelo de Ryanair no es el tiempo que tardas en llegar de un sitio a otro ni el café gratis ni la simpatía del auxiliar, es el sadismo. Primero, te cambian el horario de aviones cuando les sale del coño. Te bajan el peso máximo permitido por maleta casi a la mitad y te cobran el kilo extra como si fuera caviar rumano. No numeran los asientos, para que hagas cola durante dos horas o te osties con un italiano para poder sentarte con tu acompañante. Te comprueban el pasaporte cada medio metro y te hacen quitarte los zapatos en los scanners. Te hacen subir por las escaleras con los motores en marcha. El piloto te espamea con la bienvenida, la merienda, los perfumes, su predicción del tiempo y sus memorias de la infancia al 190% de los decibelios recomendados por si has planeado pasar el vuelo inconsciente y te has comido un valium antes de despegar. Te venden un café de mierda por cuatro libras y media, siete libras si viene con una madalena pringosa de la que te ya te estas arrepintiendo nada más empezar. Y todo para demostrarte que el vuelo no puede ser más barato porque, lo que no les das en metálico, se lo pagas en humillaciones. Si tú no te respetas lo suficiente como para pagar cien euros más y viajar como las personas, ¿quién te va a respetar?
Me recuerda a una tira de Mafalda donde Susanita venía a decir que era una pena que hubiera pobres pero que con esas casas de mierda, esa ropa de mierda y esos peinados de mierda, ¿a qué aspiran?

Me ha encantado esto.
En realidad, hay que mirar bien lo de los precios (sobre todo con Ryanair). A veces descubres que, después de todo, NI SIQUIERA es más barato.
Puesto por marmota a las Mayo 4, 2007 08:40 PM