El brujo de Menlo Park
LPC en politech | Marzo 12, 2007
Randall Stross ha adaptado un extracto de su libro “The Wizard of Menlo Park: How Thomas Alva Edison Invented the Modern World,” en un largo artículo del NYTimes. Personalmente, encuentro a Edison muy difícil. Es el patrón de muchas aberraciones modernas; como el taylorismo aplicado al laboratorio, el abuso de mercado o el sistema de patentes americano tal y como lo conocemos ahora. Enrabietado por no haber adquirido todos los derechos sobre cine con el Kinetógrafo -una invención que ni siquiera fué suya sino de su socio William Kennedy Laurie Dickson- creó la Motion Picture Patents Company, la madre de la MPAA. Sus disparatadas normas de explotación de los primeros años llevaron a verdaderos pioneros del cine como Méliès a la ruina. Su influencia ha sido determinante y nefasta de muchas y muy variadas maneras.
Con todo, hay que saber. Y aquí hay una anécdota en la que, por primera vez, me cae simpático.
One occasion when Edison cast off the expectations of others in his middle age was when he met Henry Stanley, of “Dr. Livingston, I presume” fame, and Stanley’s wife, who had come to visit him at his laboratory in West Orange, N.J. Edison provided a demonstration of the phonograph, which Stanley had never heard before. Stanley asked, in a low voice and slow cadence, “Mr. Edison, if it were possible for you to hear the voice of any man whose name is known in the history of the world, whose voice would you prefer to hear?”“Napoleon’s,” replied Edison without hesitation.
“No, no,” Stanley said piously, “I should like to hear the voice of our Savior.”
“Well,” explained Edison, “You know, I like a hustler.”

COCHINA SIMPLONA!
Puesto por yo a las Marzo 13, 2007 04:04 AM