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Destroy the museums, in the streets and everywhere

LPC en arte | Marzo 02, 2007

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Un protestante anónimo que los medios han bautizado como "The Splasher" está cubriendo los graffiti de Nueva York con cubos de pintura y un manifesto condenando a los artistas callejeros de haberse aburguesado. Una parte del manifesto dice Destroy the museums, in the streets and everywhere.

Me ha recordado a una anécdota divertida que contó Mogens Jacobsen cuando presentó su Crime Scene en el segundo Copyfight.

Crime Scene es un circuito cerrado en el que dos ordenadores, sin teclado ni ratón, intercambian archivos de música. El intercambio sucede de manera que, cuando uno de los ordenadores tiene el arcivo completo, el otro ordenador lo solicita de vuelta y así hay una serie de canciones en circulación, siempre las mismas, que van de un disco duro a otro sin intervención humana de ningún tipo. La pieza se llama Crime Scene porque los ordenadores están cometiendo una infracción, aunque ninguna de esas canciones llegue a escucharse nunca. Con ella Jacobsen quería mostrar los aspectos más absurdos de las leyes de Propiedad Intelectual.

Las instituciones danesas encontraron la obra interesante pero no la podían mostrar, precisamente porque vulneraba los derechos de los artistas cuyas canciones se estaban intercambiando. Para solucionar el problema, el ministerio de cultura propuso la siguiente solución: ¿por qué no comprar los derechos de las canciones para ambos ordenadores? Jacobsen, evidentemente, les tuvo que decir que no. Sin crimen, su obra no tenía sentido. Irónicamente, estarían vulnerando sus derechos de Propiedad Intelectual al alterar, aunque sólo fuera conceptualmente, su instalación. Le habrían convertido en un fraude.

Me acordé porque son casos gemelos: después de tres décadas discutiendo si el arte callejero es arte o no es arte, al integrarlo finalmente en el canon académico junto con el resto del arte contemporáneo, han alterando lo más esencial de su naturaleza, su capacidad de existir fuera del sistema y contra el sistema. Que Marc Schiller, de Wooster Collective diga que está desconsolado por la facilidad con que se puede destruir una obra de arte de manera anónima no hace más que confirmar las acusaciones. El grafitti no es eterno, pertenece al entorno y cambia con él, igual que la relevancia de su mensaje o la belleza de su representación. Un graffiti en un museo es un fraude.

En mi última visita a Barcelona, un atractivo comisario de exposiciones me dijo al oído: todos los museos deberían arder hasta los cimientos. Parece que ya sois dos.



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¡Qué idea más curiosa la de meter al splasher y al comisario en el mismo saco, cuando ocupan posiciones radicalmente distintas en el mundo del arte! Mientras el comisario reproduce viejas dinámicas dentro del sistema -diga lo que diga, lo hace-, al splasher le preocupa que el sistema le absorba, y por eso se expresa tan llamativamente ante los comisarios de exposiciones establecidos y el resto de observadores dejando claro qué es lo que no quiere. Para que nadie confunda la naturaleza auténtica de los grafittis con algo que no es, porque sabe que es fácil confundirla -a veces, mera cuestión de categorías.
Y, para ser más franco, creo que al splasher -con el que gratamente me identifico- le gusta provocar para estudiar las reacciones de quienes, desde el mundo del arte consagrado, contemplen sus acciones con la pintura. Nunca se está seguro de cuándo has establecido una saludable relación de entendimiento cordial que respeta los espacios de cada uno, la naturaleza de cada uno, y cuándo tratan de devorarte. Porque el splasher, lo que él representa, cae bien, y lo sabe. Tiene que hacer verdaderos esfuerzos para que no se lo coman. Y lo sabe.


Puesto por Dri a las Marzo 2, 2007 05:31 AM

Es anécdota de segunda mano, así que me vais a disculpar los parafraseos e inexactitudes:
Tuve un profesor de arte que, nos contaba, fué en una ocasión comisario de una exposición de Duchamp (en Alemania, no recuerdo exactamente dónde). Todo eran réplicas porque claro,es lo que hay...él sugirió que al finalizar la exposición podían darle un homenaje al autor pegándole fuego a los trastos.Se reía mucho contándolo,sobre todo cuando llegaba a la parte de las reacciones a semejante sugerencia.Claro, no le dejaron hacerlo al final (lástima).
Por cierto, que algún día me va a tener que explicar alguien porqué es malo que se ponga de moda lo que uno hace y poder ganarse la vida (incluso más que bién) haciendo lo que a uno le gusta.Ya no es por los graffitis, más bién en general.


Puesto por Allegra a las Marzo 2, 2007 09:27 AM

Allegra, eso depende de si uno quiere poder ganarse la vida con ello. Quizá el "ganarse la vida" conlleva la democratización, la vulgarización -seamos un poco aristócratas- y la mercantilización de aquello que uno hace. Y a lo mejor, hay gente que prefiere que lo que hace no se pueda traducir en euros.


Puesto por SebastianDell a las Marzo 2, 2007 10:07 AM

"Burn the museums, wipe your ass with the Mona Lisa, this way, at least God will know your name" (Tyler Durden / Fight Club) de un Space Monkey.


Puesto por Steam Man a las Marzo 2, 2007 10:54 AM

Creo que es de Jean Cocteau:"Si ardiese un museo yo salvaría el fuego".

Ponerse de moda y vivir de eso no está mal. Creo. Lo malo es que normalmente los que se han puesto de moda han sido los que más cómodos le resultaban al mercado, mientras que se han dejado de lado otras muchísimas ideas muy válidas.

En el caso de las propuestas alternativas, peor todavía. Se plantean como alternativa a un status quo. Necesariamente eso pide que después vengan otras propuestas alternativas, que quitarán a esos que se han convertido en el status quo. (los exhippies convertidos en millonarios de California, los rojos que se han hecho "rosa pálido",...). Lógico.

De todos modos, creo también que en el terreno de la cultura, la idea de "contra cultural" viene de una mala interpretación (a mi entender) del término "counterculture". Se entiende que tiene que ir contra el estado de cosas establecido, cuando la idea es que "equilibre" ese estado de cosas.

Porque los tiempos de "barrer al enemigo" para aplicar sólo una manera de entender las cosas son cada vez menos aplicables, solución a la que se tendía antiguamente... Nos hace falta tener cintura para tener alrededor un montón cosas contradictorias.


Puesto por mosca cojonera a las Marzo 2, 2007 11:09 AM

Un graffiti en un museo es un fraude.

Me quedo con eso, en el fondo creo que es lo que resume todo el asunto. La única razón por la que se puede aceptar la inmensa mayoría del llamado "arte contemporáneo" en un plano superior al de chatarra es precisamente por existir en otro contexto. Desde el momento en que sale de él vuelve a ser chatarra. Por supuesto los Malos saben porque no son tontos que explotar esa debilidad es la mejor forma de anular su significado y su poder, y lo consiguen tomos de tapa dura en las estanterías de la FNAC y problema solucionado.


Puesto por heftPistole a las Marzo 2, 2007 11:37 AM

SebastianDell, yo de la aristocratización me curé en la facultad, al ver que los más "contraculturales" de todos eran los de los pantalones pseudohippies de noventa euros y viajes a new york a cuenta de los papis.Entre otros detalles.
No sé, yo tengo el corazón dividido en estos temas. Por un lado, la gran mayoría de artistas contemporáneos venden puro humo. Por otro,¿no es admirable que sean capaces de salirse con la suya y vivir del cuento, aunque sea la admiración culpable que se siente por los ladrones de guante blanco?
Y sin embargo soy la primera que no duda en criticar el arte inutil, los elitismos y lo que se aleje del "vendo cosas bonitas, ¿me compras una?".Rara que es una.


Puesto por Allegra a las Marzo 2, 2007 04:19 PM

Lo más indicado para las tentaciones pirómanas es el uso de extintores por vía rectal.


Puesto por Sr.Marqués a las Marzo 2, 2007 04:32 PM

En un documental de graffiti ochentero (Style Wars? Wild Style? los confundo) salía un tipo que se dedicaba a tachar de forma sistemática los graffitis de los demás. Le dieron para el pelo, claro.

A mí me parece bien, pero es que a mí todo el arte actual me parece un fraude, en la calle y en el museo.


Puesto por Carlos a las Marzo 2, 2007 04:35 PM

Allegra, no puedo estar más de acuerdo contigo (bueno, sí que puedo, pero no es cuestión de ponerse a dar todos los detalles). Al fin y al cabo, el contraculturalismo puede considerarse, excepto casos puntuales, como otra tendencia más. Si hasta Calvin Klein y Tommy Hilfiger tienen ropa "alternativa", por algo será.

El problema de vivir del cuento es que muy a menudo esos cuentos van rodeados de favoritismos y amiguismos políticos en museos y exposiciones que todos pagamos. Aunque a veces, también es verdad, no.

Y en estos casos es donde están los pocos que no suelen ser cosa de humo.


Puesto por SebastianDell a las Marzo 2, 2007 07:18 PM

Lo sé, lo sé.Si lo he visto, y me he negado a bailar esa danza en favor de cosas más, ejém, mundanas y materialistas (insertar risas de bote).
Si no digo que no haya gente como la que dices; alguno tiene que haber, por pura estadística.Yo no he conocido a ninguno, pero no niego su existencia.


Puesto por Allegra a las Marzo 2, 2007 08:33 PM

¿Y no sería mejor quemar a los comisarios de exposiciones?


Puesto por Ondurman a las Marzo 2, 2007 11:07 PM

Corregidme si me equivoco -si es que alguien lee esto todavía-, pero la naturaleza del arte no es mercantil en su concepción más pura. En mi concepción, al menos. Y aunque parezca lo contrario en este mundo capitalista en que vivimos, todavía quedan más artistas de los que creemos que no se venden si creen en lo que hacen. ¿Soy un alma cándida?


Puesto por Dri a las Marzo 3, 2007 03:17 AM

Los comisarios son criaturas que forman parte del plan del Señor como las mariquitas y las ladillas. ¿Quién destacaría la evidente profundidad en la textura subyacente del fondo cromático para que alguien respondiera: ¡Exactamente!? ¿Podría vivir yo sin esas escenas?


Puesto por Sr.Marqués a las Marzo 3, 2007 12:35 PM

Sin ir mas lejos el propio Ajuntament de Barcelona está sistemáticamente borrando todos los graffiti de la ciudad con pintura crema. ¿Tal vez “The Splater” trabaja en el consistorio?


Puesto por xnem a las Marzo 3, 2007 06:31 PM

Las mariquitas no son parásitas, así que no pueden ir en el mismo saco. Pero, en fin, habrá que seguir tolerando comisarios para solaz de su Señoría A.Q.D.G.


Puesto por Ondurman a las Marzo 3, 2007 09:55 PM

Advertencia para la audiencia infantil: 1) Para evitar denuncias por maltrato algunos de los comisarios a introducir en el saco de las ladillas debe tener sangre en las venas. 2) Nunca debemos perder el amor por los animalitos ni el miedo a Ondurman.


Puesto por Sr.Marqués a las Marzo 4, 2007 12:43 PM

Para volver al tema, yo diría que el splasher ni es un comisario, ni es un parásito, ni le teme al lobo feroz por muchas críticas que reciba. Y añado que le encanta ser el centro de atención por dar la nota y estar todos comentándole.


Puesto por Dri a las Marzo 4, 2007 03:17 PM

q sean tres los q proponen eso, no podria estar mas de acuerdo.


Puesto por CeliaGalán a las Marzo 4, 2007 05:02 PM

A mí tampoco me gusta Pollock redivivo. Pero lo que importa es lo que señala La Señorita. Sería bonito que esto desencadenara en una guerra de patentes eterna, una oda al bucle infinito.


Puesto por Ondurman a las Marzo 4, 2007 09:55 PM

A los delegados del Santo Oficio se les llamaba comisarios. La palabra viene del latín: cometer. Los que buscan una conexión con el tercer grado sólo lo hacen por mala idea.


Puesto por Sr.Marqués a las Marzo 4, 2007 11:05 PM

Hay personas y plazas a las que merece la pena conectarse con mala, buena o regular idea; estarán de acuerdo conmigo. Pollock redivivo no es un santo, pero tampoco es un demonio. Y entre ambos, el beneficio de la duda. Aunque sólo fuese para evitar bucles sin fin, por hermosos que fueran.


Puesto por Dri a las Marzo 4, 2007 11:38 PM

No. Nuestro abyecto plan es de orden superior: digitalizar las obras maestras y destruir los originales.

El destino reservado a los comisarios es cosa aparte.


Puesto por Ondurman a las Marzo 6, 2007 01:37 AM

Mi intención al hablar aquí, en su momento, intentando colar duros por pesetas, era bienintencionada buscando lo evidente, y así fue entendida en su momento por casi todos. Y alguien tiene que explicarme, algún día, por qué es malo ser creído, que se ponga de moda lo que uno hace y poder ganarse la vida haciendo lo que a uno le gusta. No entiendo qué ha cambiado desde entonces.


Puesto por Dri a las Julio 1, 2007 06:01 AM

Alguna vez escuché que el graffitti es la imprenta del pobre.

Algunas joyitas trilladísimas:

"La masturbación causa pérdida de la memoria, y otras cosas que no recuerdo." -Lima, Perú

"Democracia: cuántos muros pinto en tu nombre." -San Juan, Puerto Rico


Puesto por El conde de Arribaxx y Soledad a las Julio 8, 2007 02:51 AM

Alguna vez escuché que el graffitti es la imprenta del pobre.

Algunas joyitas trilladísimas:

"La masturbación causa pérdida de la memoria, y otras cosas que no recuerdo." -Lima, Perú

"Democracia: cuántos muros pinto en tu nombre." -San Juan, Puerto Rico


Puesto por El conde de Arribaxx y Soledad a las Julio 8, 2007 02:54 AM

La contracultura es un negocio, el negocio de la contracultura.


Puesto por hell a las Julio 12, 2007 01:38 AM

un hecho irrefutable es que el arte es una industria. me refiero al arte legitimado por las estructuras interdependientes de los medios, de la economía, de la paralela industria cultural.

no viven del cuento: ocupan un lugar específico en la industria, y han tenido que "opositar" para ello: concursos, bienales, residencias de artistas o de curadores, masters en qué sé yo, exposiciones individuales y colectivas y mucha mucha mucha suerte.

la coca cola es uno de los productos más vendidos en el mundo. y, en realidad, no se trata nada más que de agua con burbujas, mucha azúcar y polvitos de sabor y colores. pero es un producto que genera increíbles beneficios a quienes lo fabrican y distribuyen.

el arte siempre tuvo un mercado, que ahora, como casi todo en este siglo, se ha maximizado.

ya no hay mercado del arte. hay industria del arte.

y las reglas son otras. nada de vivir del cuento. hay que trabajar duro para que te den un puesto en esta fábrica.


Puesto por betil a las Julio 20, 2007 02:38 AM