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H.G. Wells, el humanista sin corazón

LPC en la biblioteca | Febrero 07, 2007

time--wells.jpgVivian Gornick relee a HG Wells (via):

Like many other writers of his time, Wells thought of himself as a Man of the Future, but his style of self-presentation remained Victorian. His was a life, he insisted, no different in its beginnings or potential than millions of others. He wished only to put his “personal origins into the frame of human history and show how the phases and forces of education that shaped me . . . were related to the great change in human conditions” that had been gathering force for three centuries “to disperse the aristocratic estate system . . . promote industrial co-ordination . . . necessitate new and better informed classes . . . break down political boundaries everywhere and bring all men into one planetary community.” To see his own life in this light—as the exemplar of an ordinary, representative brain alive at a telling moment in social history—was to understand the times in which he and his readers were living.

Yet within a few paragraphs, Wells also tells us that he has never entirely loved any one person, place, or thing. It was not in him, he observes. Now that he is looking more closely at himself, he perceives something odd in his own make-up. “I am,” he confesses, “rarely vivid to myself.” That is, “not wholly or continuously interested, prone to be indolent and cold-hearted. I am readily bored.” When he tries to make up for what he takes to be a character flaw, he inevitably finds himself acting a part. He becomes falsely charming and feels as though he is hiding out inside. “You will discover a great deal of evasion and refusal in my story,” he forewarns the reader.

Esta es la portada del número doce, volumen VIII de la revista Time [20 de septiembre de 1926]. Wells aparece entre el emperador de la censura cinematográfica y Rudyard Kipling, al que George Orwell bautizó como profeta del imperialismo británico.



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Ufff, otra que va de intelectual desocupada y trangresora de palo.


Puesto por la mari a las Febrero 7, 2007 01:03 PM

¡Mi viejo amigo Herbie! Querida señorita, le agradezco mucho el enlace a este artículo. Siempre es agradable conocer más en profundidad los mitos literarios con los que se crece...

PD: ¿Quién ha dejado entrar a la lerda esa del primer comentario?


Puesto por Raven a las Febrero 7, 2007 03:35 PM

Curioso. Enredando entre las estanterías en la biblioteca me encontré un discurso de Wells a la Royal Society en 1903 en el que afirmaba su total confianza en la posibilidad de conocer el futuro... y el ejemplar en el que se decían tales cosas se te quedaba literalmente en las manos de puro viejo, y eso que hacía décadas que nadie lo sacaba.


Puesto por Antonio a las Febrero 7, 2007 09:51 PM

Open marriage:

Una vida en común no se puede construir sobre una enorme desigualdad. Dudo mucho que alguien lo perdone todo si te estafan después de dedicar la vida a una relación. Cuando se comprende que siempre será así, que siempre se sale perdiendo con las ideas modernas [sexual rationalism], obligado -compromiso en teoría- a ceder, obedecer, fingir, disculpar... se ha perdido casi todo.


Puesto por Sr.Marqués a las Febrero 10, 2007 01:06 PM