factory blah
LPC en Filmoteca | Febrero 05, 2007
Pobre Eddie. La película de George Hickenlooper tiene la ambición, la calidad y la profundidad de Dirty Dancing 2. Con peluca y pestañas postizas, Sienna Miller se parece realmente a Eddie, pero el encanto se hace añicos en cuanto la oyes hablar. Y. aunque no he visto a la Miller en ninguna otra película, algo me dice que la culpa no es suya. Sólo hay que ver al resto del reparto: Andy Warhol (Guy Pierce) parece imbécil, Bob Dylan parece imbécil, Gloria Schiff parece imbécil. Nico parece muy imbécil. The script came to me, and I knew very little about Edie and just a little about Andy -dice. Y no se crean que ha perdido el tiempo en cosas banales como investigar o preguntar por ahí. No sólo la película está llena de anécdotas imposibles que chirrían en esa parte del cerebro que los fetichistas tenemos desproporcionada; no hay una sola referencia artística, cinematográfica o musical que ponga en contexto a toda esta gente. Para ser una biografía de los personajes más carismáticos en la ciudad más carismática de la época, hace falta cierto talento para producir una película tan aburrida.
Hay un momento que me ha sacado particularmente de quicio. Eddie y Dylan -cuya relación parece inspirada en un capítulo de Melrose Place- están en una charca y Dylan le pregunta: ¿cómo una chica bien como tú ha acabado haciendo cine como éste? Eddie le dice que es por Holly Golightly y Desayuno en Tiffany's y él le pregunta todo autosuficiente: ¿has leído el libro?
Porque, si hay algo que Hickenlooper sabe es que Eddie iba al cine pero Dylan leía libros. Quizá le sorprendería saber que Eddie conocía personalmente aTruman Capote. Una vez dijo que bailar con ella te hacía sentir la persona más maravillosa del mundo.

A ver si ahora va a ocurrir que los biopics retratan al personaje con fidelidad y sólo es interesante en el imaginario popular.
Puesto por Antoine a las Febrero 6, 2007 07:48 AM