Our Dark Materials
LPC en politech | Enero 08, 2007
El año pasado se confirmó por fin la existencia de un tipo de materia que no está compuesta por protones, neutrones, y electrones y que no podemos ver, pero que ocupa al menos una cuarta parte del universo. Gracias al telescopio espacial Hubble, hoy se puede localizar y definir el contorno de la materia orcura utilizando una tecnología llamada weak gravitational lensing.
La luz se curva sobre la materia oscura como lo hace a través de una lente. Una vez desviada, esa luz distorsiona la forma de las galaxias que quedan de fondo o, al menos, la percepción que tenemos de ellas. Acabamos viéndolas como a través de millones de pequeñas lentes -explica Richard Massey, lider del proyecto en el Instituto Tecnológico de California- y cada una de esas lentes es un trocito de materia oscura. De esta manera han creado un mapa tridimensional de unas cinco millones de galaxias y, a través de él, han descubierto que la materia oscura forma un "exoesqueleto" dentro del cual la materia visible se congrega, arrastrada por su fuerza de gravedad, y acaba produciendo estrellas. Y lo que es aún más bonito: que las galaxias están interconectadas por filamentos de materia oscura, formando una especie de colmena infinita. Qué más se le puede pedir al nuevo año. Amor y paz en el mundo.
Los científicos están mosqueados porque hay concentraciones de materia oscura que no contienen rastro de galaxia. Es muy posible que sea un error en su sistema de registro y que las galaxias estén ahí sin que podamos verlas. Pero también puede que no, y eso les pone nerviosos. No es que esté prohibido -se quejaba Eric Linder del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley- pero te pone un poco nervioso porque uno creería que lo normal es que vayan siempre juntas. Lo que no han encontrado es materia ordinaria florando por ahí, sin materia oscura alrededor. That really would be shocking.
Los detalles se acaban de presentar en el 209 congreso de la American Astronomical Society, que acaba el próximo día 9 de enero (aquí va una copia del programa, 2M de PDF).
Una toma del mapa está disponible en el artículo de la BBC y otro en el de Nature, pero el estudio completo (si no me equivoco, que a estas horas ya no sé) acaba de ser publicado en el Nature Journal y se puede leer por suscripción. ¿Algún suscriptor entre el público? aquí (¡gracias Dani, gracias Ovidio!)
Ooops. En otra nota de color, el Viking que mandó la NASA a marte en 1976 pudo (o no) haber encontrado vida en marte, confundirla (o no) con otra cosa y aniquilarla sin querer (más en space).

Acabo de enviar el pdf de la letter a Nature a tu direccion de contacto.
Puesto por ovidio a las Enero 8, 2007 07:40 AM