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el encantador de serpientes y lo fatal

LPC en Reflexiones | Diciembre 04, 2006

Tú lo sabes desde el primer momento: ese ha venido a destrozarte la vida. Y vas, como si fuera gratis. Como cuando hay hielo en la carretera y no puedes frenar ni torcer y te acercas, bullet time, hasta esmorrate en la barra de contención y tu copiloto te mira y te dice, estupefacto: ¿es que NO LO VISTE? Desde fuera parece idiota pero el cielo y tú sabeis que fue inevitable. Todos los cuentos de viejas, las caperucitas, los remedios contra encantamientos, las advertencias maternas, la escopeta paterna, los exorcismos, las bragas color carne con una rosita enmedio y la ceremonia de confirmación fracasan desde hace cientos de años porque se resisten a registrar ese pequeño detalle de vital importancia, que eres tú la que vas. Contra el encantador de serpientes no hay amuleto que valga. Tu destino es caer.

Como ésto no es el manual, lo vamos a decir ya claro: el encantador de serpientes nace y ya está. No tiene equivalente entre las damas -cuyos encantos más relevantes se pueden adquirir con los años- ni tiene método de aprendizaje, su habilidad no se puede adquirir ni con esfuerzo ni con dinero. El encantador de serpientes es encantador desde el día que viene al mundo hasta el dia que se va, incluso cuando llega antes de tiempo. Ya de sietemesino, no para en la incubadora porque todas las enfermeras lo quieren toquetear y, cuando se hace mayor, a veces se va antes de tiempo porque las hijas de sus vecinos le traen tarta borracha para que pique un poquito y se fuma porros a escondidas con la enfermera más guapa. El resto de su existencia la pasa como Robert Duvall en Apocalypse Now, rodeado de un campo magnético que repele las balas y atrae a las mujeres sin tener que mover un dedo. Parece cosa de magia pero no: es la fatalidad.

Las mujeres sabemos cuándo hemos conocido a uno porque acto seguido hemos perdido el último metro, un marido o la virginidad. Llegamos a casa con estrellas en los ojos, el fuego en las tripas, mirando al iceberg que se aproxima de frente (esa madre con los ojos inyenctados en sangre, ese movil con veinticuatro llamadas perdidas) y lo único que pensamos es en esa canción de Palace que no hemos escuchado en años y que de pronto tenemos que encontrar como sea para escucharla una y otra vez. Es un poco como el chiste ese del hombre que se mea en la cama y, después de pasar por todo tipo de médicos, un amigo le manda terapia. A los seis meses se encuentran y le dice: qué, ¿qué tal de lo tuyo? ¡Genial! -le contesta feliz. -¡Ahora hasta me cago pero me da lo mismo!

Tratar de describir al encantador de serpientes por su físico, su estilo o su estatura intelectual es ocioso e irrelevante: podría ser cualquiera, en cualquier momento, justo detrás de tí. La pureza de su raza se mide por sus consecuencias. Aparecen cuando menos lo esperas -una comida de empresa, el cumpleaños de tu vecina, en la reunión de padres- y el resto es fatalidad. No todos afectan igual a todo el mundo porque eso sería agotador y está en contra del instinto de conservación de la especie. Yo viví con uno que fumigó a todas mis amigas y a mí sin embargo me daba cierto repelús. Pero, una vez el veneno te ha llegado al corazón, de nada sirve saltar en el primer avión y poner tierra de por medio, el proceso es irremediable.

Alguien me dijo hoy que, si fuera cierto, el amor nos destrozaría. Y yo digo que la vida es mucho más bella cuando se puede dinamitar.



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quien te lo dijo debió ser el que falta en la banda de tu siguiente post cuando aún era la favorita de tu encantador de serpientes ... (¿o fué él?) ...


Puesto por ulrbich a las Diciembre 4, 2006 10:47 AM

Sí. Hay que dejarse enamorar. De vez en cuando hay que querer con locura, desatar todos los cabos y dejarse llevar. Dejar que te engañen, querer que lo hagan. No quitarnos la venda de los ojos y erigirnos encantadas -literalmente encantadas-. A menudo se amanece de bruces en el suelo (yo no me permito hacerlo con frecuencia, es preferible mantener cierto control emocional), pero si la dicha es buena viene a ser inevitable...


Puesto por Dri a las Diciembre 4, 2006 10:55 AM

¡Esa canción de Palace! Madre mia que clarividencia, ni que fuera universal esa canción y la sensacion que provoca. Esa tristeza confortable que arrulla.


Puesto por Raquel a las Diciembre 4, 2006 10:55 AM

¡Esa canción de Palace! Madre mia que clarividencia, ni que fuera universal esa canción y la sensacion que provoca. Esa tristeza confortable que arrulla.


Puesto por Raquel a las Diciembre 4, 2006 10:56 AM

lo primero que hace el encantador de serpientes es pillar al bicho desde pequeño y coserle la boca o extirparle las g´landulas venenosas.
Si es que no se puede ser serpiente!


Puesto por jesúsb a las Diciembre 4, 2006 10:59 AM

¡Esa canción de Palace! Madre mia que clarividencia, ni que fuera universal esa canción y la sensacion que provoca. Esa tristeza confortable que arrulla.


Puesto por Raquel a las Diciembre 4, 2006 11:01 AM

¡Esa canción de Palace! Madre mia que clarividencia, ni que fuera universal esa canción y la sensacion que provoca. Esa tristeza confortable que arrulla.


Puesto por Raquel a las Diciembre 4, 2006 11:01 AM

¡Ja, ja, ja!

Y esa envidia corrosiva que los medianos pasamos de púberes (y post, a algunos les dura una vida) al no entender el porqué. Recuerdo en especial a uno con el que coincidí en un cine. Ella se abalanzó sobre él antes de que empezara aquel tostón de Tarkovski, y él, con gesto digno, le espetó: "Tía, que he venido a ver la película, no a que me comas la oreja". Y ella se levantó y se fue a comprarle palomitas.

¿Acaban todos siendo directores comerciales o su esencia tira más hacia la auto-destrucción?


Puesto por Olves a las Diciembre 4, 2006 11:47 AM

No digo que esté justificado, claro, en modo alguno, pero me pregunto hasta dónde llega la dosis inmensa de desprecio hacia las mujeres que producen estos encantadores de serpientes en quienes no lo son. Lo digo por la anécdota esa del cine, no he podido evitar pensar de la chica esa que fue a comprarle palomitas: "vaya basura de tía: eso no es un ser humano, eso es una alfombrilla para que te limpies el barro de las botas antes de entrar en casa...".


Puesto por Antonio a las Diciembre 4, 2006 03:52 PM

Uno nace asi y lo malo de verdad ....es saberlo, saber que ese guiño de ojos, esos oyuelos o esa sonrisa hace que todo el mundo se fije en ti.
Al principio te divierte, puedes hacer de ellas lo que quieras, sabes q escucha todo lo que dices y q te mira embelesada, hoy es alta, mañana sera morena, casi no sabes su nombre, bueno... si lo sabes, !sabes todo de ella!, !es tu trabajo!, tu forma de ser, es innato a ti conocerla , hacer que se sienta genial, que te desee, que te quiera hasta morir, y una vez la tienes....pues ya no te interesa.
Al final todo es lo mismo, estas tan acostumbrado a no fallar..., pierdes el sentido de la realidad, deseas encontrar a la que no le gustes, a la que le parezcas un idiota redomado y cuando la encuentras ,ella es la que encanta tu serpiente...
Aunque lo malo de verdad seria....perder el "don".


Puesto por Un (tristemente) Encantador de Serpientes confeso a las Diciembre 4, 2006 04:02 PM

Pero Antonio, es que no todas las serpientes son iguales. La del cine era una culebrilla de nada y el encantador de culebras es más canalla que encantador, va a lo fácil (como aqui mi amigo de arriba). El encantador de verdad es el que va de Cobras porque no se conforma con menos. Y sobrevive.

Algunos, esos sí, doman cobras toda la vida para caer fulminados un día por una manta raya vulgaris. Una pérdida lamentable, llorada por todas, damnificadas o no.


Puesto por marta a las Diciembre 4, 2006 04:05 PM

fé de errata: donde dice manta ... ¿debiera decir marta ... ?


Puesto por a las Diciembre 4, 2006 04:36 PM

¿Para cuando una retrospectiva del anverso de la moneda, el agujero negro amoroso? Personalmente me sentiría más identificado con un texto de dicho especimen. Con textos así solo me da para sentir envidia cochina.


Puesto por Raven a las Diciembre 4, 2006 05:35 PM

¿Para cuando una retrospectiva del anverso de la moneda, el agujero negro amoroso? Personalmente me sentiría más identificado con un texto de dicho especimen. Con textos así solo me da para sentir envidia cochina.


Puesto por Raven a las Diciembre 4, 2006 05:37 PM

La del cine era una culebrilla de nada y el encantador de culebras es más canalla que encantador, va a lo fácil

Pues sí que es verdad. Por otra parte, con fines venéreos no diría yo que funciona, pero en otros ámbitos he descubierto que me ven como un ser encantador. Y es muy, muy útil. En los mostradores (te puedes ganar un asiento en primera clase para un vuelo trasatlántico porque sí), con las camareras, con tus jefas a la hora de que las broncas desde arriba sean menores, para ganarte la buena voluntad y la atención de las alumnas y no te causen problemas, etc, etc, etc...


Puesto por Antonio a las Diciembre 4, 2006 06:24 PM

Es que tú eres un ser encantador.


Puesto por marta a las Diciembre 4, 2006 06:34 PM

Gracias :).


Puesto por Antonio a las Diciembre 4, 2006 07:32 PM

Por alusiones:

http://www.lapetiteclaudine.com/archives/003763.html


Puesto por el agujero negro a las Diciembre 4, 2006 08:13 PM

Servate uxores, moechum calvum adducimus.


Puesto por Ondurman a las Diciembre 4, 2006 11:16 PM

Por puritito miedo siempre me he limitado a trabajar el subsector de las chicas buenas. Ni siquiera he podido decidir si son ellas con las que más cuidado hay que tener. Sin caer nunca en la avaricia de pedir más, suelo conformarme con mi cara de bueno tan en sintonía con el instinto maternal. Después de tener que revisar constantemente mis únicas dos conclusiones renuncié a hacerme más preguntas sobre esos misterios.


Puesto por Sr.Marqués a las Diciembre 5, 2006 03:59 PM