los sobrecogedores 2.0
LPC en media | Octubre 25, 2006Cuando conocí a Nuño hace ya diez años, él y Nacho andaban preparando un especial sobre la historia del periodismo económico para Cinco Días. Entonces fue cuando supe por primera vez de los sobrecogedores. Contrariando a aquellos que les auguraban una muerte merecida después de tanto especular, hoy conducen a todo trapo por las autopistas de la Información:
Los sobrecogedores son una especie endémica del periodismo español, muy extendida cuando la gente compraba periódicos y que ha renacido de sus cenizas de la mano de internet. El término sobrecogedor viene del acto de extensión del antebrazo en dirección al jefe de prensa de una importante empresa, seguido de la contracción de los tendones que accionan los dedos para atrapar entre pulgar e índice un sobre lleno de pasta y la posterior contracción, esta vez del codo, para introducir el sobre en el bolsillo interior de una americana pasada de moda.Esta especie había quedado un tanto relegada hasta hace unos años, si bien quedaban algunos ilustres ejemplares. Luis María Ánson, uno de los inventores y perfeccionadores del género (en el tiempo que le dejaba piratear y copiar la señal de agencias de noticias competidoras) nos dejó uno de los últimos ejemplos allá por 2001 o 2002, cuando pasó un verano entero zurrando a la familia Hinojosa, entonces propietaria de Cortefiel, en un ascensorito con foto que tenía en la página 6 o 7 de de La Rázon. Un día dejó de hacerlo, supongo que sobre o publicidad mediante. Era, sin embargo, el canto de cisne de una gloriosa época ante la pujanza de las nuevas generaciones. Ya nos dicen nuestros amigos liberales que el capitalismo recompensa a los emprendedores, y así los sobrecogedores descubrieron internet. Y nacieron los confidenciales.
El texto sigue sin decaer en Pierre Nodoyuna. Forma parte de la serie "Crítica destructiva del periodismo" de la que hemos disfrutado ya, por orden cronológico, Periodismo taurino, Periodismo de investigación, Periodismo deportivo y La Tertulia.
Esperamos con ansiedad la del periodismo tecnológico y aventuramos un posible titular: Apple lo ha vuelto a conseguir. O el mejor titular de la historia de Ariadna: mira mamá: ¡sin hilos!

Esa serie de artículos es muy buena.
Sobre lo de publicar informaciones que son prácticamente mentiras, al menos hay algunos periodistas que se empiezan a escandalizar. Por ejemplo Arcadi Espada (con el que estoy de acuerdo en algunas cosas y en total desacuerdo en otras) está muy preocupado por el tema.
Si se sigue con esta tendencia vamos a llegar a donde en parte ya estamos: el periodista carece de credibilidad alguna.
Puesto por Víctor a las Octubre 25, 2006 11:30 PM