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He vuelto de Ikea y mi único deseo es matar (I)

LPC en monográficos | Octubre 25, 2006

A mi me gusta mucho Ikea. Cuando mis padres compraron la casa donde yo nací, pasaron los dos primeros años durmiendo en un colchón en el suelo y los cinco siguientes ahorrando para adquirir la pieza hoy conocida como "el mueble del salón", un armatoste de madera de roble hecho a medida que les acompañaría siempre, sacrificando trozos de arriba y abajo para cumplir las regulaciones de cada nueva vivienda, siempre siete centímetros más baja, más corta o más rara que la anterior. Cuando yo me mudé a mi primera casa vacía, en una visita a Ikea resolví cama, estanterías, mesa de trabajo, sillas y sofá. Y cuando abandoné aquella casa, lo único que eché de menos fueron mi balcón, mi barrio y mi compañera de piso; el resto lo volví a comprar.
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Tiene sus bajones, como cuando llegas a casa de alguien al otro lado del mundo y te invade esa inquietante sensación de deja vu, que no viene de haber estado allí antes, quizá en sueños o en otra vida, sino de que, cambiando algunos muebles de sitio y tirando un par de tabiques, estás sentado en tu propio salón. La primera vez se te abre a los pies una hoguera de remordimiento, como se le apareció Dios a San Pablo en el matojillo camino de Damasco, gritando: ¿qué clase de rata miserable se compra la estantería Billy cuando lo exclusivo es para siempre como los diamantes, la lana virgen y el amor? La segunda vez, con suerte, ya has sufrido una mudanza con muebles y sabes que para siempre es demasiado tiempo. Tú lo que quieres es algo que cumpla con la tarea que le fue encomendada al nacer -sujetar libros, sujetar platos, aguantar las patadas y codazos cuando las cosas se ponen feas en zelda o te llama tu madre al móvil- y que no te lo recrimine cuando te vayas sin mirar atrás. Romper con los muebles de Ikea es un juego de niños. Lo realmente malo es empezar.

La experiencia Ikea es lo más próximo a una lobotomía que puede experimentar un ser humano. No me verán sorprendida el día que llegue un informe que relaciona a la empresa sueca con el desarrollo de tumores malignos, trastoros nerviosos y alzheimer prematuro porque, cuando sale, uno no es ya la misma persona que era cuando entró. Si están pensando ahora mismo que fueron la semana pasada y no notaron nada raro es que los daños son demasiado profundos e irreversibles para registrarse a sí mismos. Si no me creen hagan el siguiente experimento: la proxima vez que vayan, detengan por un segundo el impetuoso carro de su consumo desenfrenado y siéntense a mirar a los que acaban de salir. Mírenles a los ojos. Observen esa luz mortecina que parece venir del fondo mismo de su cráneo, como el haz de luz azul en los teclados de los MacBookPro. Están presenciando el momento en que el alivio fugaz que sintieron los pobres diablos al saberse vivos al final del tunel ha sido derretido por el fuego de un pensamiento fatal: que entraron sin coacción, sin un Dragunov de 7.62 milímetros apuntándoles desde lo alto del MediaMarket que les exima de toda responsabilidad. Que, sea lo que sea lo que ha ocurrido allí dentro, se lo han hecho ellos mismos por una gula pecaminosa de Kramfors, de Karlandas, de ordenados armarios Stordal de puertas corredizas.

Esa luz subterránea que les ilumina los ojos por dentro es la luz de la locura. Y saben, aunque no lo sepan, sepan como quien sabe que el merengue engorda o que la picadura de medusa se cura con pis de preñada, saben que si vuelven atrás se habrán perdido para siempre.

La ilustración es robada del newyorker y este post, el primero de una pequeña serie. Sigan sintonizados



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Mi hermana siempre cuenta lo de nosequé reportaje que vio en TV con nenos fabricando los muebles de ikea. Como lo de las zapatilla y tailandia, vamos...

Para mi lo peor de ikea es que si lo hay donde vives y no has ido (como me pasaba a mi) eres una especie de inadaptado social


Puesto por Víctor a las Octubre 25, 2006 10:38 PM

Víctor, nunca he estado en un ikea y ni ganas. Yo mis muebles los recojo en su mayoría de la basura de mi bloque de pisos o se los compro de segunda mano a los colegas si me los traen a casa, y con los años mi estudio ha quedado muy mono y acogedor, con una combinación de muebles francamente original.

Lo que sí he hecho ha sido romper una cama de Ikea, lo que vistas las circunstancias dice más de mis 100 kilos de peso y la fragilidad de esos productos que de cualquier fogosidad amatoria propia. Después de eso, si tengo que comprarme algo en Ikea, lo haré recordando que tengo que ya es hora de tener un salario decente para permitirme una calidad de vida decente...


Puesto por Antonio a las Octubre 25, 2006 11:14 PM

No, no fue San Pedro, sino San Pablo el que, a lomos de un brioso corcel (detalle discutible, probablemente era un jamelgo arrastrado), fue detenido en seco por Dios que, con su cólera de costumbre, dijo:
-¿Por qué me persigues Saulo con esos muebles baratos?
Y Pablo se postró, después de pegarse una costalada de espanto, y se mostró arrepentido. Y prometió que nunca volvería a hacerlo.

Lo que no cuenta el Nuevo Testamento es que, al llegar a Damasco, San Pablo pasó por el Ikea, llenó el carrito y hasta se puso ciego de comida sueca (aunque no tenía ni idea de dónde estaba Suecia).

Cuando llegó a casa, procedió a montar los muebles (afortunadamente, las instrucciones estaban en griego clásico que Pablo entendía). Horas después, presa de la desesperación, lanzó al suelo el ajustador de tuercas patentado por Ikea y de forma indescriptible y sollozó.

Y prometió que nunca más desobedecería al Señor.

A menos, claro, que pongan en oferta ese precioso armario de color indefinible.


Puesto por Iñigo a las Octubre 25, 2006 11:17 PM

Ahitá. No me puedo creer que haya cambiando al llavero por el hijoputa, con perdón. Ahora me iré derecha a un infierno donde todo lo que arde son estanterías de poliestireno pintadas de madera.

ni polvo somos, algunos.


Puesto por marta a las Octubre 25, 2006 11:28 PM

Iñigo, no es coña: yo tengo debajo de la cama una cómoda en su caja porque montarla me exigía dedicarle un sábado entero y pedirle la caja de herramientas con trompo incluido a un colega. Lo fui dejando, lo fui dejando, lo fui dejando, encontré soluciones resultonas para apañarme, se me pasó el plazo para devolverla... y hasta hoy está ahí en su caja. Cualquier día la pongo en la basura como pago por tantos buenos muebles recogidos del mismo sitio, a ver si un valiente se atreve.


Puesto por Antonio a las Octubre 25, 2006 11:32 PM

Ah, la cómoda era de Target. Me cuentan que Ikea puede ser todavía peor...


Puesto por Antonio a las Octubre 25, 2006 11:43 PM

pero es que tú, querido, tu vives en Boston. En las capitales lo que recoger los sofas abandonados ya no se hace, más que nada porque hay una mafia organizada de restauradores autónomos que arramplan con todo. Y dicen por ahi que, con lo que no quieren, hacen engendros y los venden en eBay.


Puesto por marta a las Octubre 25, 2006 11:46 PM

Es una tontería, pero suelo distinguir a las personas entre las que pueden desenvolverse en la vorágine del Ikea y las que no. Generalmente, las primeras me parecen más puras, más sinceras.

Ni que decir tiene, que yo compré. Y seguiré comprando.


Puesto por DrGonzo a las Octubre 26, 2006 12:00 AM

a mi edad/nivel económico sólo conozco dos opciones
-muebles de IKEA
-muebles de "abuelo muerto", que son aquellos que amueblan los pisos de alquiler y que pertenecían al anterior (fallecido) propietario

Digan lo que quieran pero yo prefiero los de IKEA a esto:
http://www.fotocasa.es/anuncio-piso-alquiler/madrid-capital-arganzuela-legazpi-det__116085883-3-3-2-724-14-28-173-232-28079-28045.aspx

Aunque ahora que miro mis BILLY de conglomerado de papel, no sé qué es más siniestro...

Y lo de recoger muebles de la calle es una utopía, al menos en Madrid centro: por mi calle, además de los ayuntamiento, pasan cada noche hasta tres flotillas de gitanos-harvester, en sus camiones abiertos de doble altura, armados con facas+2 y armas cortas.


Puesto por Kroy a las Octubre 26, 2006 12:11 AM

Bueno, en Boston tampoco se ven muebles por la calle y seguro que la mafia irlandesa se ocupa de arramplar con todo, lo que pasa es que la zona para nuestra basura está muy resguardada y nada a la vista, y lo que suelta la gente suele estar protegido de los "profesionales". Y en dos casos lo dejaron directamente en el descansillo al lado del ascensor... Son más majos mis vecinos :) (bueno, yo hice lo mismo con una tele con VCR incorporado, hasta les dejé el mando con pilas encima... y a las dos horas había desaparecido).

Lo que sí recuerdo es un tipo que se alquiló una furgoneta y en torno al uno de junio (fecha de mudanzas para los estudiantes) se dedicó a recorrer las calles a ver lo que pillaba. "Hoy me voy de compras", decía...


Puesto por Antonio a las Octubre 26, 2006 12:56 AM

como una obsesionada (para bien o para mal) de ikea, sugiero, para tu serie un tema: las habitaciones muestra,
con un subtema apasionante: las estanterías...
y un hipotema en concreto: los libros que en ellas descansan.

animo a tus lectores a examinar con cuidado los libros de su ikea local. en el mio (parís roissy) se exhiben las obras completas de muñoz molina en sueco.


Puesto por d a las Octubre 26, 2006 09:23 AM

Venga ya, con lo bien que se queda uno con la llave "allen" en la mano y una cerveza en la otra despues de haberlo montado todo y que no te sobre, ni falte nada. Realización total, que cosa mejor se puede hacer un sabado o domingo a la mañana.No era de ikea, pero es lo mismo.Si alguien sale de ikea o de cualquier tinglado comercial sin comprar nada que le practiquen la lobotomia, esta sano o desubicado.


Puesto por Urbinaga a las Octubre 26, 2006 09:55 AM

Allá va: nunca he entrado en un Ikea, alterno el Carrefour con los todoacienes, los pequeños urtos y los muebles empotrados que los anteriores dueños no pudieron arrancar (todavía peor que los de abuelo-muerto).

¿Por qué me hacéis sentir mal confesando esto, malditos? Malos tiempos, malos tiempos...


Puesto por Alejo a las Octubre 26, 2006 12:05 PM

http://www.youtube.com/watch?v=vDiSpKw42Jw


Puesto por vivienda digna a las Octubre 26, 2006 12:24 PM

Si yo tuviera 12 años me tendrían que sacar de Ikea con agua caliente...


Puesto por Lord E. a las Octubre 26, 2006 04:05 PM

Lo fuerte es la señora robot que responde en la web de Ikea. Hacedle preguntas existenciales o sexuales,se atreve con todo.


Puesto por ziggy a las Octubre 26, 2006 06:33 PM

Soy requetefan de Ikea por complejo de compensación, fisica y espiritualmente soy lo opuesto a cualquier sueca.
Y el piso que muestra Kroi es bastante parecido al horror en el que crecí.
¡Abajo las molduras y los muebles castellanos!


Puesto por Monica Geller a las Octubre 26, 2006 07:51 PM

Pues, no sé, a mí me gustó. Sólo he ido una vez en Madrid, y después de planificar toda una habitación (pongamos que el recorrido duró unas dos horas) al llegar al almacén ya cerraban y para colmo no había nada de lo que había escogido. Eso sí, tengo como unos cuarenta lapiceritos de esos de bolsillo, qué monos...


Puesto por tenterty a las Octubre 27, 2006 03:36 AM

Pues muebles no he comprado para mi, aunque ayude a una amiga a montar una casa entera que quería alquilar. Pero despues de visitar IKEA, salí de allí cargada de cestos, velitas, cojines, artículos para la cocina... que al entrar no necesitaba, y una vez dentro eran...imprescindibles?
En fín, una pasta en chorraditas!jajaja


Puesto por Valeria a las Octubre 29, 2006 08:55 AM

no volveré a ir, no volveré a ir, no volveré a ir... y por una extraña razón vuelvo.

estoy infectado doctor?


Puesto por negative a las Octubre 29, 2006 11:36 PM

«¿Ikea? No me hables de los muebles de Ikea, el año pasado tu padre intentó montar una estantería y casi acaba con nuestro matrimonio»

- La madre de Ethan a Ethan en jPod, (de Douglas Coupland).


Puesto por Versvs a las Octubre 30, 2006 11:42 PM

iVenga hombre sois unos snobs!
Las estanterias Billy son un clásico. No se ven, son robustas, tienes distintos anchos, te forran una pared de estanterias por dos duros (euros?) y son facilísimas de montar. Yo he tenido estanterias Billy durante años y años y no se deforman ni se distinguen de las de Balda, excepto en la escandalosa diferencia de precio.

Y en Ikea encuentras lámparas bonitas a diez veces el precio de las de las tiendas de lámparas de diseño (y ¿sabéis que? ique también las diseñan diseñadores!)

Yo no digo que todo lo de Ikea esté bien y es verdad que todo el universo tiene el mismo juego de platos, pero en España, fueron un revulsivo para los petardos vendedores de muebles de toda la vida que por fin se dieron cuenta de que había MUCHA gente a la que le gustaría comprar muebles razonables y que no se parecieran al aparador de sus madres.


Puesto por Billy fan a las Noviembre 1, 2006 09:02 AM

Pues yo quiero ponerme en el salón unas estanterías billy para forrar la pared de libros, que entre mi mujer y yo las llenamos rapido.
Lo malo es lo maleducados que son los padres de mi novia, que sin saber de lo que hablan no paran de decir que somos unos arrastraos, que compramos mierda, que les pondremos un libro encima y se nos vendran encima... En fin, cuanta ignorancia hay que aguantar. Todo porque ellos están acostumbrados a su librería de un millón de pelas.


Puesto por john a las Mayo 24, 2007 02:31 AM

IKEA es un negocio acojonante.Debe entrar el dinero mas deprisa que el agua sale del grifo.Cuando entras a IKEA es como cuando entras a una linea de montaje.Coja un lapiz suba por aquí siga la flecha, curva a la derecha, curva a la izquierda.Tienes un recorrido que solo puedes evitarlo cuando qieras o no te has dejado mas de 1000€ y te lo sabes.Hay que reconocer que se lo montan tan bien que por c.te entran ganas de comprar.Hay todo tipo de cosas atractivas para la clase media que somos la mayoría.Es muy sadico el sistema de laberinto que tiene para comprar las cosas.Odio al h.p. que lo inventó.Le odio así simplemente.Otra cosa que descubrí es que los muebles de cocina los tienes que pagar por adelantado vaya timo, la empresa que te monta los muebles son prepotentes caros y guarros a mas no poder.Aunque tu te curres el diseño con el programa que te dan,es lo mismo luego pasan de tu trabajo y lo vuelve a hacer un empleado.Además mi experiencia es que se equivocaron al hacerlo y hubo un follon porque le faltaban piezas y sobraban otras.Una mierda.Al final tuve que faltar del trabajo,buscar al mensajero que le habian dado mal las señas,y pelearme con el que se quería llevar las piezas equivocadas ya pagadas.El cachondeo de los tiradores igual.Vaya tontería que tengas que llevartelos tu en la mano.Me cobraron 1000€ por el montaje de la cocina.Una estafa.Ultima vez.
Reconozco que la mayoría de las cosas están bien diseñadas.Los platos son baratos pero muy fragiles.Aun así media casa o mas es de IKEA.Si no tienes mucho dinero sale mas barato que en cualquier tienda,claro que te montas tu todo


Puesto por Fernando a las Septiembre 21, 2007 09:25 AM