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los libros tienen lomos

LPC en la biblioteca | Septiembre 25, 2006

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El libro impreso, encuadernado y pagado era -y de momento sigue siendo- más riguroso y exigente con su creador y el consumidor. Es un lugar de encuentro, en silencio, entre dos mentes, en el que una sigue los pasos de la otra, pero es invitada a imaginar, a discutir, a coincidir en un nivel de reflexión que va más allá del encuentro personal, con sus convenciones meramente sociales, su compasivo relleno de tonterías y perdón mutuo. Los lectores y escritores de libros se están acercando a la condición de renegados, hoscos ermitaños que se niegan a salir a jugar bajo el sol electrónico de la aldea posGutenberg. "Cuando se digitalicen los libros", promete amenazadoramente Kelly, "la lectura se convertirá en una actividad comunitaria... La biblioteca universal se convertirá en un único texto extremadamente largo: el único libro del mundo".

Los libros normalmente tienen lomos: algunos rugosos, otros lisos, y unos cuantos, al menos en mi extravagante editorial, incluso están manchados por encima. En el hormiguero electrónico, ¿dónde están los lomos? La revolución de los libros, que desde el Renacimiento en adelante enseñó a hombres y mujeres a valorar y cultivar su individualidad, amenaza con acabar en una centelleante nube de fragmentos.

Así pues, libreros, defiendan sus fuertes solitarios. Que no se aneguen sus lomos. Sus lomos son nuestra prerrogativa. Para algunos de nosotros, los libros son intrínsecos a nuestro sentido de la identidad personal.

Este bonito texto es la transcripcion de una conferencia que John Updike dio en la book expo de Washington el mes pasado. Algunos la habeis leido entera en Babelia. Los que no, podeis leerla online.

Dice El Pais que sus palabras han causado controversia, probablemente porque se mete con super-Kevin Kelly-san, hasta el punto de pretender que no sabe quien es, el muy tunante, como si hubiera alguien en el mundo que no supiera quien es super-Kevin Kelly-san (loor a el que nos desvela con su sabiduria sin fondo). En cualquier caso, aqui van mis cinco centimos: los no-libros (la autoayuda, los volumenes de chistes, de citas, de recetas de cocina tailandesa, de primeros auxilios, las biografias de Kate Moss y la paparrucha) se leeran por la Red, gratis y en diagonal, igual que las no-peliculas se descargaran de la mula hasta que haya 90 millones de personas en la trena por infraccion de copyright. Solo tienen que editar libros y producir peliculas -es decir, hacer bien su trabajo- y seguiremos comprando libros y entradas de cine.



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Vivan los libros y sus lomos que nos sirven para protegernos los nuestros contra tanto viento y marea.

No sólo son nuestra identidad personal, sino nuestro adn, me imagino una cadena de letras en forma helicoidal con la narración del mejor libro de Updike, Claudio y Gertrudis...

Gracias por el post, Marta, eres un sol, me has alegrado la noche.


Puesto por Dra. Melfi a las Septiembre 25, 2006 09:34 PM

Pues a mi mientras se puedan ver las letras me da igual donde esten escritas.
Si nos movemos por el romanticismo, volvamos a las tablillas de cera.


Puesto por Throin a las Septiembre 25, 2006 10:08 PM

"Si nos movemos por el romanticismo, volvamos a las tablillas de cera."

Ese argumento es tan realista como original e ingenioso.


Puesto por clara a las Septiembre 25, 2006 11:56 PM

Ni de coña.
Por, al menos, dos motivos:
-Leer en el baño.
-Leer en la cama.

A día de hoy, ninguna de las dos actividades digitales es ni la mitad de cómoda o placentera que la celulósica.


Puesto por Lord E. a las Septiembre 26, 2006 12:29 AM

Para mi el libro es lo que hay escrito, no el soporte en lo que esta escrito. Y pasar página con un boton me parecera mucho más comodo y placentero que lo que hay ahora.
A mi hay una cosa que no se por que la gente no se le ha echado al cuello, y es que dice que cuando el libro se digital, la gente tendra muchos libros en un soporte, como si fuera algo malo. Eso es como quejarse de los mp3 porque permiten almacenar musica de diferentes autores. Eso del fin de la indivdualidad, quién cojones se lo cree?


Puesto por Throin a las Septiembre 26, 2006 11:04 AM

¿Pero quién dijo NO a los libros de papel? de verdad, no hay nada a lo que oponerse, no hay ningún plan para acabar con ellos, nadie se está planteando un programa de exterminación, no hay argumentos en contra ni un balance racional de ventajas vs desventajas. Simplemente, dentro de unos años, nadie los va a necesitar.
Pero sí, mientras tanto voy a comprar los que me gusten sus lomos, en eso estoy contigo.


Puesto por Juan a las Septiembre 26, 2006 07:00 PM

Y los árboles, ¿es que nadie piensa en los árboles?.


Puesto por Monica Geller a las Septiembre 26, 2006 07:06 PM

Como dijo Pessoa, múdese el tiempo y las voluntades...pero no los lomos.Entrañable post.Saludo.


Puesto por Ra a las Septiembre 26, 2006 07:29 PM

El último párrafo es definitivo, y viene a decir lo mismo que en el post que escribiste hace poco sobre las revistas.

Los lectores desarrollamos una relación emotiva con el libro como objeto, pero para eso primero hay que haber desarrollado un sentimiento por la obra. No me importa nada leer El código Da Vinci en .pdf (bueno, sí me importa, porque creo que la lectura "electrónica" necesita mejoras, pero ya me entienden), pero El señor de los anillos o Los tres mosqueteros o Luces de bohemia los quiero en grandes ediciones místicas con mucho grabado, de las que se abren haciendo "plom". Esas ediciones que miras embobado a los catorce mientras buscas como loco ediciones de bolsillo y en las que te dejas el sueldo a los veinticinco.

Bah, me estoy repitiendo. Pero que lo cortés no quita lo valiente. Y a ver cuándo inventan un libro/chisme/whatever que flote delante de mis ojos y se mueva conforme yo me reacomodo en el sofá...


Puesto por Maiko a las Septiembre 27, 2006 01:05 PM

Estoy totalmente de acuerdo con Updike y contigo... la mula me trae cada vez más cargas de libros electrónicos de referencia, pero hace unos meses puede comprarme una edición "de viejo" de "El vizconde de Bragelonne" de las que te vuelve al infantil viaje de leer.

Es lo que Giulio Einaudi llama(en la larga conversación con él que publica Mario Muchnik y que leo ahora) la "edición-sí", como lo que ha querido hacer siempre. Es verdad, pensemos en los árboles y electrocutemos la "edición-no".


Puesto por Sergiales a las Septiembre 30, 2006 11:27 AM

¿Pero buscamos continente o contenido? ¿Está nuestro sentido de propiedad, de pertenencia, ligado a los objetos físicos? ¿Quizá ese es el motivo de que no se alquilen más libros en las bibliotecas?

Afirman autores como Umberto Eco que existe una dicotomía libro- pantallam que construyen sobre la base de identificar la pantalla como espacio multimedia fundado en la imagen más que en el texto y los libros como espacios del lenguaje verbal.

En educ.ar hablan bastante del tema de transición de medios y en mi blog he hablado sobre el alcance y la oportunidades de la publicación electrónica.

Excelente reflexión, Marta.


Puesto por Tochis a las Octubre 1, 2006 06:55 PM

A favor de los libros con lomo, si; y precisamente por ello quiero mas y mas libros, pero es el formato electronico el que está atendiendo este deseo, ya que los libros con lomo son una oferta escaseada, donde el editor que acerca a autor y lector tambien los separa luego en funcion del numero de ejemplares y ediciones que tenga a bien lanzar, para una vez agotados devenir en inasequibles al no aparecer ya en el catalogo y ademas complicar cualquier intento por parte de terceros de darles nuevamente existencia.

Mucho me temo que la falta de vision y agilidad de los editores ha frustrado una explendida posibilidad de desarrollar la edicion electronica, en virtud de la cual volverian a resucitar todos los catalogos, deviniendo nueva y eternamente disponible la totalidad de lo editado.

Era responsabilidad de los editores el haberse anticipado al cambio que significa lo digital. Era responsabilidad suya el investigar y promover la aparicion de un aparato de lectura, asi como un medio de adquisicion de obras digitales a un precio muy asequible y una comodidad sin competencia, amen de garantizar una lecturabilidad y calidad que tornase en opcion desdeñable la digitalizacion e intercambio amateur.

Como no supieron darse cuenta, los lectores estan usando las pantallas de sus monitores, de sus portatiles, de sus PDAs e incluso de sus telefonos celulares, apañandoselas a su manera para verter el contenido de los libros con lomo en ficheros legibles por sus procesadores de textos y otros programas especificamente diseñados.

Lo triste de ello es que en este proceso se ha tenido que sacrificar necesariamente aspectos de calidad, lecturabilidad, garantia de fidelidad y completitud... y sobre todo recompensa y retroalimentacion respecto al autor y editores, dando lugar a un enfrentamiento paradojico segun el cual el interes del editor ha devenido en el honor del autor y los lectores en una plaga que, segun pretenden, amenaza con exterminar el sistema y ecosistema productor de lecturas.

Sin embago, quizás aun se esté a tiempo de evitar la augurada debacle, quizas aun puedan los editores asumir el hecho digital y reconocer a internet como su secuela logica. Para ello deberian hacer como las operadoras de telefonia celular, las cuales subvencionan, e incluso influyen en el rediseño, del aparato que les enlaza a sus clientes.

Estan pues obligados a promover un aparato de lectura y diseñar un sistema de adquisicion de obras, tan comodo de usar y a precio tan discreto que haga que merezca la pena imitar a los usuarios de Itunes, quienes con toda seguridad saben que pueden acudir al P2P gratuito para obtener casi lo mismo, pero es ese casi lo que el usuario percibe como oferta de valor y en consecuencia prefiere pagar; o sea la amplitud del catalogo y la inmediatez.


Puesto por Dubitador a las Octubre 9, 2006 05:04 PM