la Polla, breve manual de cotidianidad autóctona
LPC en la biblioteca | Septiembre 04, 2006A veces, Harry, la traducción literal no significa lo que el hablante quiere expresar. Así si alguien te dice «me vas a chupar la polla!», no significa que te esté pidiendo relaciones sexuales, sino que lo tienes harto y que lo que acabas de decir no es de su gusto. Tienes que tener cuidado Harry, que con el verbo ‘tocar’ dependerá del tiempo en que esté conjugado para tener acepciones diferentes. Así el presente indica molestia o hastío (me toca la polla), el reflexivo significa vagancia (se tocaba la polla), pero el imperativo significa que lo que acabas de decir es una tontería (¡tócate la polla!). Lo mismo sirve en una apuesta («Si no gana el Madrí esta noche me corto la polla»), que en una amenaza a alguien («Como no me pagues lo que me debes te corto la polla»). Claro que eso no significa que eso se vaya a llevar a cabo porque si no todos los granadinos estaríamos ahora mismo sin nuestro órgano más preciado. Asimismo, cuando va precedida de una entonación de desidia o dejadez, significa que lo que se ha oído es algo que no merece explicación (¡Mira que la polla….!)
El manual, de pies a cabeza, a su disposición de ustedes gracias a Maiko. Utilícenlo sabiamente y, si quieren conocer mundo, sigan por slut y por una colección creciente de insultos ficticios. Como, por ejemplo, Barbra Streisand.

Apenas puedo expresar con palabras lo que me sube las egorías aparecer por estos pagos, aunque sea en un humilde [Vía].
A lo mejor la próxima vez que la vea en un Copyfight sí me animo a invitarla a algo. ;)
Puesto por Maiko a las Septiembre 4, 2006 10:02 PM