¿Le sirvo un poco más de té, señor Nabokov?
LPC en la biblioteca | Julio 19, 2006
Yo no soy Conan Doyle quién, por esnobismo o pura estupidez, prefería ser conocido como autor de una historia de África (risas), que imaginaba muy superior a su Sherlok Holmes. Y es muy interesante plantearse como hacen ustedes los periodistas, el problema de la tonta degradación que el personaje de la nínfula que yo inventé en 1955 ha sufrido entre el gran público. No sólo la perversidad de la pobre criatura fue grotescamente exagerada sino el aspecto físico, la edad, todo fue modificado por ilustraciones en publicaciones extranjeras. Muchachas de 20 años o más, pavas, gatas callejeras, modelos baratas, o simples delincuentes de largas piernas, son llamadas nínfulas o "Lolitas" en revistas italianas, francesas, alemanas, etc. Y las cubiertas de las traducciones turcas o árabes. El colmo de la estupidez. Representan a una joven de contornos opulentos, como se decía antes, con melena rubia, imaginada por idiotas que jamás leyeron el libro. En realidad, Lolita es una niña de 12 años mientras que Mr. Humbert es un hombre maduro, y el abismo entre su edad y la de la niña produce el vacío entre ellos; entre ese vacío, ese vértigo, la seducción, atracción de un peligro mortal. En segundo lugar, la imaginación del triste sátiro, convierte en criatura mágica a aquella colegiala americana tan trivial y normal en su género como el poeta frustrado Humbert lo es en el suyo. Fuera de la mirada maníaca de Mr. Humbert no hay nínfula. Lolita, la nínfula, sólo existe a través de la obsesión que destruye a Humbert. Éste es un aspecto esencial de un libro singular que ha sido falseado por una popularidad artificiosa.
Nabokov, que odiaba ser entrevistado, aceptó conversar con Bernard Pivot para el programa Apostrophes con varias condiciones: saber las preguntas de antemano y poder beber durante la entrevista, pero no agua sino whisky, porque la cosa duraba una hora y era además en francés. Usted -sugirió el ruso- pone el whisky en una tetera, y, durante el programa, me va preguntando: ¿Le sirvo un poco más de té, señor Nabokov?.
Lee toda la Entrevista, extraída de la serie de videos de Los Monográficos de Apostrophes y traducida por Lluis María Todó.
La imagen se la he robado a alguien (una señorita, creo, con un bonito blog en español) y no consigo encontrarla de nuevo. Si les suena de algo no dejen de decirmelo para que la pueda enlazar Lucinda de su colección de flyers.
MAS: Lolita | Nice Girls Don't Do That

Conozco de buena tinta a una de esas nínfulas que cada día se encierra a follar con su novio de 17 años en el lavabo del centro donde trabajo. Además, juguetea hasta con la máquina de los snacks. Pero claro, ésta tiene 13 ya. Se entiende...
Puesto por jesúsb a las Julio 19, 2006 02:50 PM