Bloomsday 06 : no querias copyright pues toma dos tazas
LPC en la biblioteca | Junio 13, 2006
Cómo pasa el tiempo. Hace ya un año que escribía acerca de un hombre muy importante para la literatura contemporánea: Joyce. No, no James Joyce; ese murió hace 65 años. Es Stephen James Joyce -su nieto- el que te preocupa. Sin su santa, enloquecida y avariciosa voluntad, el Ulises no existe. Hoy, en el New Yorker, le pega un cuidadoso repaso por que eso de que estamos a pocos dias del 16 de Junio, más conocido como Bloomsday. Y porque este año trae cola: Lawrence Lessig va a llevar a juicio al nieto de Joyce por abuso de Copyright:
This week, to coincide with Bloomsday celebrations, Lessig plans to file a suit against Stephen Joyce in United States District Court. He believes that it is the first to accuse a literary estate of “copyright misuse”; the charge is usually levelled against corporations in patent disputes. Lessig is a capable lawyer, and at Stanford he has considerable resources; four attorneys work on his staff, and he has free help from law students. “It’s in the DNA of lawyers not to be intimidated,” he said. In other words, Lessig intends to fight on and on, just as Stephen Joyce does.
Stephen James Joyce, que tenía nueve años cuando su abuelo murió, mantiene que todo artista tiene derecho a que su trabajo se reproduzca de la manera que le parezca más conveniente. También desprecia a los academicos por oscurecer el Ulysses con palabrería esotérica, probablemente la unica opinion razonable de su repertorio; compartida por el poeta Patrick Kavanagh [ What weapon was used / To slay mighty Ulysses? / The weapon that was used / Was a Harvard thesis]. Pero eso no explica su pasión por boicotear aquellos eventos en los que el publico general se vería especialmente beneficiado, como las reediciones baratas, las lecturas públicas o los documentales para la televisión.
Stephen Joyce permite a algunas Universidades organizar lecturas y festivales en torno a la obra de su abuelo siempre y cuando le inviten como conferenciante; insulta a los biógrafos, marea a los periodistas, es irascible, imperioso, grosero y chantajista con los académicos y esperó al ultimo minuto antes de la mayor fiesta literaria que se ha celebrado en Europa (el primer centenario del Bloomsday, hace dos años en Dublin) para advertir al alcalde que llevaría a los tribunales a cualquier institución, publica o privada, que organizara una lectura publica de la obra. Robert Spoo, editor del James Joyce Quarterly abandonó su trabajo para convertirse en abogado de Copyright tras años de entrenamiento peleando con Stephen Joyce. El Joyce Studies Annual cerró, después de doce años porque no podían seguir lidiando con "el problema".
Hace unos años Stephen se topó con una académica que no se dejó amilanar: Carol Shloss. Hay que decir, ante todo, que el propósito de esta buena señora era bastante ridículo; convencer al mundo de que Lucía Joyce, hija esquizofrénica del escritor, era parcialmente responsable de Finnegans Wake como creadora y musa de lo que la crítica ha llamado el "flujo de conciencia", característico de FW y de algunas partes del Ulysses. Desoyendo la primera negativa tajante de Joyce nieto, Shloss siguió investigando para su manuscrito, cosa que irritó doblemente a nuestro heroe. Después de varios años en que Stephen Joyce acosó, amenazó y espió, no sólo a la escritora sino a sus editores y colegas, el libro se publicó, con el numero de citas reducido a las 6.000 palabras, máximo recogido bajo el "fair use". Es este caso y no otro el que Lawrence Lessig lleva a los tribunales en el primer caso conocido de abuso de Copyright por parte de un testaferro literario. F. Scott Kieff, abogado especialista en Propiedad Intelectual ha dicho: seria fatal que Shloss ganara. Si todo lo que tengo que hacer para acceder a tu propiedad es decir que las restricciones que tu pones son injustas -y con injustas quiero decir poco populares- entonces todo aquel que no sea popular perdería los derechos sobre su propiedad!
Lessig, sin embargo, cree que el caso es posible y necesario.
Si el propietario del Copyright hace mal uso del mismo queremos que todo el mundo sepa que no va a quedar así. Ya no es sólo el tono de las cartas de Stephen Joyce sino a quién fueron enviadas: investigadores, académicos, archivistas y bibliotecarios; gente que juega según las reglas. Tiene que ser posible para la gente hacer las cosas bien.
A Stephen Joyce le toco la lotería por segunda vez el uno de julio de 1995, fecha en que el parlamento europeo decidió alargar otros 30 años los derechos de Copyright para ajustarse a la legislación americana. En su afición por castigar a los seguidores del autor al que representa post-mortem se une Valery Eliot, viuda de T.S.Eliot, quien se niega a permitir biografias de su difunto esposo motivada, al parecer, por unos celos tambien post-mortem hacia su primera mujer. Pero, si consideramos las circunstancias en que Ulysses fue escrita y publicada, esta historia es mucho mas deprimente. A Joyce se le fué media vida en conseguir que su libro más preciado se pudiera leer. La censura que le amargó la vida entonces ha renacido carne de su misma carne. Qué ironia mas negra.
READ: Bloomsday: Copyright Estates and Cultural Festivals | International James Joyce Foundation: Frequently Asked Questions about Copyright and the Estate of James Joyce
MAS: Bloomsday, Bloody Bloomsday | Lucia: A Portrait of the Artist's Troubled Daughter
HAPPY BLOOMSDAY READINGS: Todas las obras e Joyce | James Joyce's Ulysses: One Page Every Day | The James Joyce Scholars' Collection | Joyce to the World | extractos | guia de la BBC | Roddy Doyle sobre el Ulysses: overlong, overrated and unmoving
En Berlin: BERLIN BLOOM`S DAY en la Casa de la Literatura.

Estoy llegando a la conclusión de que los parentescos con los genios son malignos para los seres humanos. Los contaminan de envidia, desidia, locura, y los llena de hastío. Sino no me explico al actitud de Stephen.
¡Un saludo!
Puesto por Alvy Singer a las Junio 12, 2006 05:56 PM