Que dilema. En mi caso, mi madre quería que me haga la comunión y a mi padre le daba lo mismo, dijo que Dios viviría en mí cuando yo lo quisiese, no cuando mi madre.
Me recuerda a uno de mis 'artículos' en el Esperpento.. Siento el 'SPAM', pero viene al hilo que ni pintado.
http://www.esperpento.net/articulos/pero..._lo_has_pensado
Y siento aún más que tu padre no lograra sus objetivos jeje, yo no figuro entre ese 50% de los católicos que no van a la iglesia (figuro entre el 6% que no están en los archivos de la todopoderosa iglesia), pero casi todos mis amigos y familiares sí, y me parece vergonzoso la dificultad que ponen a eliminar gente de sus archivos... bien saben que si lo ponen más fácil se quedan solos.
En general me parecen insultante la mayoría de los movimientos que hace la iglesia. Una cosa es la fé y otra aprovecharse de ella. La primera no la entiendo, lo segundo lo desprecio, con todas mis ganas.
Un saludo y gracias por tus textos :)
Vaya, pensé que saldría bien el enlace.
Es gracioso. Yo soy católica no practicamente y no me pesa. Nos criamos en un pueblo chico y para poder "encajar" había que estar bautizado, haber hecho la comunión y todo lo demás.
Pero en casa siempre se nos explicó como eran las cosas, la religión, o mejor dicho, las religiones eran una conversación habitual (vamos, cualquier cosa que diera para charla era tema aceptado, es lo que tiene ser argentinos) y sabíamos que si bien nuestros padres tomaban esas decisiones por nosotros, era sólo para quitarnos el peso, que "de mayores" podíamos replantearnos las cosas, elegir otros caminos. Y que en definitiva, los valores de una u otra religión terminaban siendo muy parecidos y mientras se respetara a unos y a otros, se podía pensar libremente todo lo que se quisiera.
Al final, supongo que la verdadera religión que nos inculcaron fue la del respeto, así que no me puedo quejar.
Creo que te equivocas al culpar a la iglesia y no a tus padres.
Ahora bien, hoy en día, la iglesia es nefasta y la apostasía casi un milagro. Pero creo que ese es otro tema ....
En mi caso había consenso, mi padre y mi madre ni siquiera lo hablaron, también me contaron aquello de que cuando fuese mayor podría hacerla si yo quería y por supuesto ellos me apoyarían. Y para que coño quiero yo ahora, "de mayor", un estuche de esos de tres pisos, con un montón de reglas (el mítico transportador de ángulos) y ese montón de rotuladores postobón en perfecto estado de revista. Entonces hubiese sido la hostia, igual de ateo, pero con estuche.
El único gesto amable que recibí del seminternado fue el permiso para hacer la comunión junto a mi hermano mayor. Debía parecer que lo iba sobrellevando con entereza porque nadie llegó a interesarse por mis silencios.
La muerte de mi madre me había traído una vida irreconocible en la que gente extraña inventaba normas nuevas sin parar. La comunión me pareció otra convención sin finalidad definida, como los obligados ejercicios de matemáticas. No conseguí comprender qué tenía de festivo el ser zarandeado en medio de un barullo incívico tan impropio de un templo. Después de recibir una carta sobre las consecuencias de ser prófugo, un hércules del estado me condujo a Figueiredo, donde noté que me vendían algo con aire trascendente y una rara sensación me hizo recordar la comunión. Pregunté si se nos iba a invitar o se nos iba a ordenar besar la bandera. El sargento nunca se lo había planteado y tampoco supo estar a la altura.
La sociedad tiende casi siempre a repugnarme. Al menos la sociedad religiosa en general. Y la manera en que se excluye del entorno social a todos los que no pasen por sus aros me repatea el estómago.
En fin, que con estos temas me enciendo. Haces bien en poner cosas de este estilo, a ver si alguno leyéndolo se da cuenta de que pecar es poco más que pescar, aunque no creo que haya muchos practicantes que entren a tu blog -y que lo admitan-.
Un saludo
Yo, que gracias a Dios soy ateo, también pertenezco desde chiquitito oficialmente a la secta. Lo que pasa es que en realidad no importa: ¿de qué sirve estar inscrito en Alcóholicos Anónimos, si resulta que no acudes a las reuniones? Sólo hacemos bulto en listas que nadie mira.
Lo que pasa es que en realidad no importa: ¿de qué sirve estar inscrito en Alcóholicos Anónimos, si resulta que no acudes a las reuniones? Sólo hacemos bulto en listas que nadie mira.
De un tiempo a esta parte algunos de mis comentaristas me despiertan una enorme curiosidad. Querido Dri: ¿cuántos años tienes?
No me gusta el registro de católicos, parece un recuento absurdo. Pero en fin, con la Iglesia hemos topado.
Estupenda reflexión por otra parte de otra comunión obligada.
¡Un saludo!
Agradezo moito á miña nai que, xa postos a facer a comunión, elixira o traxe máis sinxelo e pouco petulante que atopou. Pouco menos que unha saba ribeteada en rosa.
E tamén hai certa nostalxia de xa non poder crer nin a tiros en todas aquelas historietas de colexio de monxas e nenas soas rodeadas de monxas e máis monxas, historietas como que a Virxe movía as mans na capela ou que unha profesora baixiña era santa.
Eran os anos 80 pero aquilo semellaba a posguerra. A posguerra da Guerra dos Cen Anos, claro.
A Igrexa é a primeira gran multinacional. Hoxe dá peniña e maldita sexa a súa estupidez i escurantismo endémicos.
Pero o ateísmo que practico paréceseme tanto á palabra asepsia...
mi mujer (y su hermana) no estan ni bautizadas, asi que cuando se meten con la iglesia les digo que eso nos lo dejen a los socios ;)
Por cierto, genial el diseño nuevo.
:)
El proselitismo ateo crea monstruos:
La procesión del alcohólico va por dentro. Palpan la evidencia de su mal y tienden a apartar los sentidos de él. Cuanto más intentan mirar hacia otro lado más se internan donde no se hace pie. Pueden dudar de los límites de su aguante, control o engaño, pero no de lo que son. Su estigma indeleble es independiente de si ajustan su agenda a las reuniones. Los que son, son. La fe puede estar basada en la apertura a la razón; las pruebas del ateo son simplemente creencias. El ateo que hace proselitismo se convierte fácilmente en un despreciador de sus semejantes. Si se dedica a buscar sustitutos a la religión lo hace aún peor, por loable que sea su intención. No puede olvidarse que la mayoría de nosotros estamos necesitados de algo que nos aplaque los miedos, nos tranquilice frente a la muerte y nos atenúe los odios. Sin símbolos trascendentes, bodas, nacimientos y entierros no serían tanta dicha ni tanto consuelo en la desdicha. El que se declara simplemente no creyente habita en un mundo con más sentido y esperanza.
Mi experiencia en ese ámbito es algo distinta: allá por 1973 mis padres decidieron que no tenía sentido meterme la cabeza en el pilón de agua bendita, por lo que quedé al margen del sistema desde entonces.
Y a fecha de hoy sigo felizmente al margen...
Tu viejo era uruguayo? Lo que son las casualidades. Hace casi tres años que te leo y nunca se me ocurrió preguntar ya que suponía que eras 100% española. No somos muchos, pero somos simpáticos... :-)
"He mantenido relaciones antes del matrimonio, me he revolcado con personas de mi propio sexo, he usado ,..."
y los catolicos de semana santa y padre nuestro tambien.
Lo mio fue avaricia pura y dura (la comunión a mi hermana le fue muy rentable), la hice en cursillo veloz finalizando mi 6º de primaria, una corta catequesis y prometedores dividendos fue algo irresistible. Pero algún "poder superior" intervino y no recibí ni un misero penique xDDD
Fue una buena lección para este "agnóstico new age", que por un lado veía a tías-abuelas dándose golpes de pecho en domingo pero poco piadosas y cristianas el resto de la semana, y por otro lado unos padres enseñándome sobre un dios omnipresente y único del que todos y todo estamos hechos =P
Así que aprendí que no debo pedir membresia en ningún club del alma, por simple solidaridad con los que no pertenecen y morirán al llegar los respectivos apocalipsis; y que no se si dios de verdad existirá pero si se que el cree en la evolucion porque el la invento xDDD
Sexo prematrimonial y anticonceptivos, con esto ya entras en el 80% de todos los católicos que conozco.
El resto del porcentaje de católicos conocidos los tengo que repartir entre las "guarrerías intelectuales", porque los tengo pocos, y aquellos que hayan mantenido o mantengan relaciones sexuales con representantes de su mismo sexo que por cierto suelen muy religiosos xDD
Por suerte poco dogma me rodea ¡gracias a dios!
Las razones ajenas al compromiso personal también sirven para ingresar en el cuerpo de la Iglesia. Muchos son los llamados y también muchos los caminos por los que los pródigos vuelven a su seno. El fructífero balance de las princesitas con velo blanco, como incentivo, no es de reglamento, pero esas almas, buenas son. Criticar el fallido comportamiento de los pecadores como argumento para explicar la propia falta de fe, es una excusa comodísima y siempre a mano. Me pregunto si dar tantas vueltas al sexto mandamiento será sólo afición o más bien obsesión.
Jejé, lindísimo relato. Pero si tu padre realmente es uruguayo (salvo que llevara mucho en España), debe haber dicho:
"Perdí una batalla pero voy a ganar la guerra", y "Vos no necesitás a Dios, necesitás una bici".
Hace mucho que te leo, pero este es mi primer comentario. Saludos!
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Que dilema. En mi caso, mi madre quería que me haga la comunión y a mi padre le daba lo mismo, dijo que Dios viviría en mí cuando yo lo quisiese, no cuando mi madre.
Puesto por chinasky00 a las Junio 1, 2006 05:46 AM