modern painters
LPC en the fetish garden | Septiembre 09, 2005
ES fácil que nos inspire la dama de entreguerras y su látigo que, si no me falla la imaginación, levanta nubes de talco perfumado sobre las nalgas desnudas en lugar de chorrear aceite u otra vulgaridad. Pero son más interesantes las alucinaciones pixeladas y concretas de una generación tiranizada por el comic, American Psycho, el videojuego y las ganas de matar.
¿Sería exagerado imaginar que la propia Agnes lleva gafas y trabaja sus terribles composiciones en el ordenador de la biblioteca, escondida bajo pilas de libros prestados con el Vogue entre las piernas? Aun recuerdo qué escándalo cuando hace unos años se hicieron públicas las cartas de Philip Larkin y el Reino Unido descubrió que el poeta vivo más famoso del país era racista, violento y pornófilo y le habría dado sonetos por delante y por detrás a la mitad de las estudiantes de la Universidad de Hull. ¿Se han fijado en esos cuadros? Y esas pequeñas delicadezas de Azrael. Qué color, qué delicia.
