amores perros
LPC en the fetish garden | Julio 23, 2005
Se diría que del delicado poema de Yeats -de rima tradicional premeditadamente imperfecta- a las cocheras de Enumclaw, el amor entre las especies ha degenerado lo suyo. Se rumoreaba, sin embargo, que a la gran Catalina II de Rusia le gustaba que la cabalgaran sus propios purasangres y en la descripción que nos regaló Plutarco del primer encuentro entre el joven Alejandro y el admirable Bucéfalo se aprecia el principio de una bella historia de amor. La emperatriz Teodora de Bizancio se revolcaba con animales en sus propias fiestas de sociedad y en Las mil y una noches se describen un par de encuentros que son para un especial de National Geographic. Si a los grandes personajes de la historia les gustaba hacer todo a lo grande, ¿deberíamos nosotros hedonistas irredentos conformarnos con menos?
La naturaleza es creativa. Entre los yoroba de Nigeria era costumbre que el varón copulase con el primer antílope que cazase. En la sociedad ponapé, las hormigas son adiestradas para coronar el monte de venus para alegría de las señoras y descojone del resto. En las islas Truk, no lejos de las hormigas, el paté famoso de Ricky Martin es sustituído por trozos de coco fresco que los perros del vecindario lametean con fruición. Que sepamos ninguna de estas prácticas tiene consecuencias más graves que una bonita infección de hongos y un picor muy molesto que se quita con aceite del árbol de té y jugos de caléndula. Pero todos nos sabemos el chiste del elefante y la hormiga. Hay cosas que la física no puede tolerar.
Dice el antiguo testamento que Adán, de soltero, se sentía muy solo y estaba hasta la vaina de ver fornicar a los animales del paraíso, así que probó con varios antes de ofrecer la costilla por un polvo de mierda que, si han seguido esta telenovela con un mínimo de atención, sabrán que le salió caro y que dio lugar a las feministas. Después del episodio de la serpiente con su segunda mujer y el affaire de Parsifae con el toro blanco que dio lugar al Minotauro, lo de practicar las artes divinas con los habitantes del morral se convirtió en el pan nuestro de cada día, una costumbre que, por diferentes motivos, aún hoy mantiene un número saludable de fans.
Hay quien mantiene que, lo que mal empieza mal acaba y que darle la espalda a un caballo es algo que se debe hacer vestido, por mucha confianza que se tenga con el animal y bien educado que parezca. Pero el corazón no atiende a razones y hay miles de páginas web que predican la religión opuesta. La Bella y la béstia, Caperucita Roja, King Kong, Alien IV... la vida de la gente ilustrada está llena de sugerencias que nos hacen soñar. A mi también me impresionó la película aquella de la inocente aristócrata que sucumbe a los encantos de una béstia descomunal y se revuelca con el animalito con peluca y todo. Las adolescentes somos muy sensibles a estas cosas. Por eso es importante tener la cabeza fría y no dejarse influir por las opiniones de granjeros desconocidos, especialmente si implican un intercambio serio de divisas y tienen paredes insonorizadas en la propiedad. Me limito a reproducir las palabras del angustiado jefe de policía de Enumclaw: Ni el médico forense ni el comisario, ni siquiera los investigadores de la policía, hemos visto jamás nada ni remotamente cercano a esto.
El Código Penal del estado de Washington no prohíbe la zoofilia, por lo que hasta ahora no se ha arrestado a nadie, pero se investiga si en la finca se realizaba alguna actividad ilegal. Permanezcan atentos a sus pantallas.
gracias Rosa!

Eva fué la segunda pareja de Adán. Su primera mujer fué Lilith, que no era humana, con la que el acoplamiento no debió de funcionar bien. Parece ser que no le gustó ser desplazada por la otra y aunque quedan dudas de si luego resultó ser la famosa serpiente todas las sospechas recaen sobre ella. De Lilith se dice que es la portadora de la música a la tierra, pero esto son solo rumores, yo pienso que la música a la tierra la trajo JSBach
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Puesto por maniasmias a las Julio 24, 2005 05:54 PM