guilty pleasures
LPC en Reflexiones | Mayo 20, 2005
Es mejor ser privado de comer durante tres días que de beber té por uno sólo. Es un proverbio chino que, sin saberlo, he seguido a rajatabla desde que descubrí el te negro con limón y miel. Y lo descubrí bien pronto, porque es un vicio heredado de mi madre que ella misma heredó de su abuelo y así hasta sabe dios. No tiene mérito: mi abuela tiene limones y panales de rica miel, así que sólo había que poner el té. Lo que me recuerda que, si les gusta la miel oscura, líquida y un poco amarga, El Corte Inglés ha empezado a vender mi favorita. La encontrarán en el pasillo de las mermeladas, es su versión eucalipto o bosque, con una etiqueta inconfundible que pone "Miel de Galicia". Yo prefiero bosque.
En cualquier caso, leo en el Guardian que el te negro -que ellos llaman builders' tea y nosotros breakfast tea o, simplemente, té- ha caído en desgracia en favor del más saludable y publicitario té verde, las infusiones descafeinadas, el jazmín y otras combinaciones más o menos hippies exentas de cafeína. Yo, sin embargo, he sido fiel al negro hasta ahora. Té negro, miel negra y el mundo en una taza. Háganme pasar hambre; si tengo mi té con limón y miel probablemente ni me entere.
Todo eso, hasta ayer. Porque ayer estuve de visita en casa de una amiga y, en veinte minutos y sin salir de la cocina, me lanzó en brazos de la más absoluta de las corrupciones. Cuando miras los ingredientes es mucho peor. Al menos el vino australiano, con sus trampas para acabar antes y su truquito de añadir serrín, sigue siendo vino. Ésto es injustificable. No me puedo ni mirar al espejo. No me miren. Ya lo sé.
En mi descargo debo decir que Celestial Seasonings es el haagen-dazs de las infusiones y que el Vanilla Hazelnut Dessert Tea es el Strawberry Cheesecake de los tés: dulce, denso y cremoso. Y probablemente el único caso en el que, cuando lo hueles, sabes exactamente lo que te llevas al paladar.

scv
Puesto por asfc a las Mayo 20, 2005 05:27 PM