Gerhard Richter en louisiana
LPC en galerías | Mayo 09, 2005
Yo fui a ver a Gerhard Richter.
Dinamarca vive un romance con Richter desde que hace poco se descubriera que uno de sus cuadros representa a las princesas danesas Benedicta, Anne-Marie y Margarita de Dinamarca (hoy Su Real Majestad la reina Margarita II). Richter recortó su foto, como tantas otras, de una revista de moda y, después de pintarla, la olvidó. Así Dinamarca le ha perdonado su orígen nazi y su promiscuidad estilística y voilá!, le ha dedicado toda una exhibición que, sin tener muchas de sus mejores obras, tampoco está tan mal.
Eché de menos su su atlas obsesivo de retratos, la secuencia de enfermeras anónimas, los maravillosos saltos, los aviones, la famosa serie que acabó en una portada de Sonic Youth, aquella foto de la morgue del cadaver de Ulrike Meinhof que Marlene Dumas también aprovechó, esos retratos donde domina el arte del velo fotográfico hasta tal punto que dan ganas de denunciarle. Y el Himalaya, mi favorita. Todos esos no están. Pero esta Frau Niepenberg, que no conocía y me pareció lo más asombroso que había visto nunca en una galería.
También estan el tio Rudi,la famosísima mujer del paraguas, sus abstractos más populares que nunca me dijeron nada; el fantasma del edificio de la administración alemán y Madrid desde el aire, donde pude señalar un punto y decir mira Julian, nosotros vivimos aquí! para envidia de los francobelgas hijosdeputa que nos pisaban los talones con tres mónstruos cuellicortos saltando a mi alrededor. Alguien dijo hace unos dias que Copenhague es una guardería. En estos tiempos de culto a la metáfora, debió vd. añadir la palabra literal.

Que buen articulo!
y, bueno, para que mentirnos, tambien me gusta la chica del latigo.
Puesto por fu a las Mayo 9, 2005 05:52 PM