Gracias, guapa :). Recuerdo haber tenido alguna bronca en inglés precisamente porque los gringos más cultos quieren ser tan, tan, tan, que no se conforman con traducciones. Y no leen autores extranjeros. Y no hay manera de convencerlos. Ellos se lo pierden.
En cuanto a Catulo, ésta es demasiado nerviosa comparada con el original y cuela una cosa rara, pero bueno:
Odio et amo: quare id faciam, fortasse requiris.
Nescio, sed fieri sentio et excrucior
Odio y amo, y por qué, preguntarías;
no sé. Mas fiero duele, y sufro.
Leyendo precisamente la montaña mágica, no he alcanzado ningún clímax orgásmico en el tercer capítulo. Será que la traducción pierde morbo....sin mayúsculas Marta, que para eso estoy en tu blog.
Bueno, el momento orgásmico es el capítulo "Nieve", casi al final. Parece un video de Frankie Goes to Hollywood, "Relax" mismamente... Y es que no hay que olvidarse de que pie cojeaban el bueno del Mago y el alemán que se invento "Grecia" en el siglo XVIII.
Curioso, justo hace unos momentos me inscribí a blogger para postear una parte de La Montaña Mágica, eso del placer solitario me parecía demasiado masturbatorio, tenía que compartirlo. Hoy en la tarde no tuve precisamente un orgasmo mientras la leía, pero digamos que fue algo cercano. Leo tu post y me encuentro con este, caray, ¡viva el placer orgiástico!
Una vez, leyendo a los 10 u 11 años una parte de "siete minutos" (ni recuerdo al autor), tuve una increible sensación de placer, un tanto novedosa para mí, ya que hasta ese momento orgasmo para mi era un país o una pieza del motor de auto...
Ya de grande, nunca busqué ni averigué sobre ese libro... pero me acuerdo que era bastante erótico y había cosas que no entendía. Creo que hoy estoy parado en el mismo lugar.
Bueno, lo de "orgásmico" es claro que va entre comillas. Lo curioso es que a T.Mann le sacara la mejor pluma justo la necesidad de describir esa visión de Hans Castorp casi al final.
La novelita, por cierto, tiene guasa. Un ingeniero llega en el segundo párrafo a un sanatorio aburridísimo el que no pasa nada y no se larga hasta 950 páginas más tarde. Y a pesar de todo nos la tragamos flipando. Pero mira qué putada solitaria más grande puede ser la adolescencia.
Vaya por delante mi condición de Catulómano impenitente... Una vez tuve que traducir una "catulinaria" para clase de latín: es una traducción bastante libre, casi una versión, pero en simpáticos endecasílabos; no es el Odi et amo... pero por si os gusta (el original por delante):
Ameana puella defututa
tota milia me decem poposcit,
ista turpiculo puella naso,
decoctoris amica Formiani.
propinqui, quibus est puella curae,
amicos medicosque convocate:
non est sana puella, nec rogare,
qualis sit, solet aes imaginosum.
Versión (o casi mejor, di-versión) de Iulius en un par de ripiosos cuartetos:
Ameana, muchacha refollada,
me reclama diez mil por sus servicios:
esta chiquilla más fea que Picio,
al derroche de Formio acostumbrada.
Amigos que a la joven dais consejo,
citad a los doctores a asamblea,
pues la chica está mal de la azotea
o es que jamás se ha visto en un espejo :OD
Un placer pasar por aquí :O)
Yo quiero conocer a ese tipo de gente que te dice eso de " no leo traducciones. Yo sólo me conformo con el original". Vaya cretinada, no?.
Yo a partir de ahora voy a hacer lo mismo pero con el cine, pero voy más allá, ni siquiera subtituladas, me voy a tragar pelis checas en V.O. pero de verdad!!!
Negarse a leer traducciones por principio es aberrante. Negarse a leer el libro en la versión original, cuando se conoce el idioma, por pura pereza, es un pecado.
El placer de la lectura no siempre es la satisfacción instantánea. A veces también funciona el mecanismo de esfuerzo-recompensa. Lo digo mientras me peleo con Ulyses. Sí, ese mismo. Sufro, pero también disfruto, ¡pardiez!
Por no hablar de los efectos secundarios. Al final del libro se conoce aún mejor el idioma.
Lo malo es que el mercado editorial español está produciendo las peores traducciones de su historia, a fuerza de abaratar costes. La ignorancia de los traductores llega en ocasiones a dar la vuelta al argumento de la obra. Son víctimas permanentes de los falsos amigos. Traducen sin dudar un momento preservative por preservativo o deceptive por decepcionante. Un compañero que trabaja como editor lo confirma.
Aunque la mejor que recuerdo es de una edición bilingüe de las letras de Leonard Cohen. En Chelsea Hotel, cuando decía que ella estaba "giving me head on the unmade bed" el traductor puso "dándome cabezazos en la cama deshecha".
Ay.
No soporto a esa gente tan snob que no controla las paridas que dice. En la facultad tenía un compañero que iba de aspirante a poeta maldito que decía que siempre había que leer en el idioma original, que la musicalidad era importantísima. Me habría gustado explorar su mente cuando se enfrentaba a la poesía rusa, árabe o china.
En España tenemos las traducciones literarias que nos "merecemos", pagando lo que pagan las editoriales... un profesor de la facultad decía, al hablar de las salidas de la carrera (Traducción), que si uno quería dedicarse a la literaria, más le valía ser anoréxico. Una barbaridad, lo sé, pero es que no dan ni pa comer, sus lo juro.
Y muy a tono el post, por cierto.
Le tenía ganas a La montaña mágica y al leer el post y verlo en una librería me he animado a comprarlo. Me ha costado la friolera de 39 euritos que me ha dejado temblando la cuenta corriente. Creo que es buena edición (edhasa), de reciente publicación. Al ir a pagar me dijo el librero: "son 39 euros (y dando golpecitos al libro)...Y LOS VALE". Llevo pocas páginas y sí, es cierto, es un pata negra.
JAJAJAJAJA
Darius, lo de Cohen ha sido lo máximo.
Tu comment ha sido el más inteligente y divertido. Sin lugar a dudas. Mi experiencia universitaria avala tus palabras.
La lectura ya de por sí es un hecho extraño en este pais. Quien afirma leer con asiduidad y se considera buen lector, suele también afirmar sin sonrojo que su último libro ha sido Los pilares de la tierra o El códice Da Vinci.
Con semejante público resulta difícil imaginar una demanda de BUENAS traducciones. Tal cosa ha rebasado los límites de lo estrictamente literario y podemos ver subtítulos en V.O. que osan ¨resumir¨ las frases del guión.
Me gustaría conocer a quienes reivindican leer sólo originales. Supongo que serán lo más raro de los bichos raros.
Ya leer, originales o traducciones, acabará siendo una rareza pleistocénica.
Al tiempo.
Por alusiones, me veo en la tesitura de saludar y reconocer mi tremendísima estupefacción al ser consciente de que es posible tener un orgasmo vía neuronal. Siempre había pensado que el cerebro es mi punto G primigenio, pero no tenía más prueba que esta estúpida tendencia a enamorarme de las obras de arte de algunos artistas (y del artista que iba en el lote) ¿Cómo describirlo? Fue una tremenda alegría pa´l cuerpo semejante descubrimiento: Da menos problemas y mejores sensaciones un buen libro: que para neurótica, ya me tengo yo. Sea en el idioma que sea: que el arte se sienta cercano.
Marta, te informo de que continúo en el intento de superación de los desvaríos de la Plath en lo que al asunto del amor/admiración/sexo se refiere... y reconozco que el incidente con el capítulo de "nieve" de "la Montaña Mágica" fue de gran ayuda. Espero se repita pronto (te mantendré informada) ;)
A todo esto: para cuándo un artículo sobre el tema?
Un beso enooorme, bonita
Natuu!! Pincha en mi nombre y escríbeme. Copenhague te espera con los brazos en jarras XDDDDDDDDD
mxxxx!
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Gracias, guapa :). Recuerdo haber tenido alguna bronca en inglés precisamente porque los gringos más cultos quieren ser tan, tan, tan, que no se conforman con traducciones. Y no leen autores extranjeros. Y no hay manera de convencerlos. Ellos se lo pierden.
En cuanto a Catulo, ésta es demasiado nerviosa comparada con el original y cuela una cosa rara, pero bueno:
Odio et amo: quare id faciam, fortasse requiris.
Nescio, sed fieri sentio et excrucior
Odio y amo, y por qué, preguntarías;
no sé. Mas fiero duele, y sufro.
Puesto por Antonio a las Mayo 3, 2005 10:09 PM