ladrones ceporros de la historia
LPC en trapos | Noviembre 26, 20041901. Un ladrón asalta un vagón de correos en Nueva Orleans y se lleva 12,568 felicitaciones navideñas.
1910. Un hombre conocido como John Smith decide robar un banco. Se calza unas medias de mujer y entra en el banco. Las carjajadas de los clientes y del equipo de seguridad no le impiden acercarse a la ventanilla y llevarse 10.000 dólares americanos de su propia cuenta. Más por ceporro que por peligroso, los guardas de seguridad se lo llevan a comisaría.
1936. Un prisionero sentenciado a muerte protagoniza una huída espectacular durante su propia ejecución. El hombre echa a correr junto con su silla eléctrica, a la que todavía está atado, y pretende cruzar la frontera de Mexico con la intención de vender la mencionada silla, tras -suponemos, quizá equivocadamente- librarse de las correas. La policía le captura en la puerta de la prisión.
1966. Un grupo de gitanos roban un elefante en Arkhangelsk, Russia. Tras numerosos esfuerzos fallidos por vender al animal, deciden devolverlo al zoo y son capturados.
1975. Una mujer lleva a su marido a juicio por no querer repartir equitativamente la mercancia que han robado juntos. El juez pone a ámbos a la sombra por una larga temporada.
1980. Dos criminales entran en un banco en Nueva York, desarman a los policías y, tras pedirles todo lo que llevan en los bolsillos, se dan a la fuga. Al banco le parece tan tierno que ni se molesta en encontrarlos.
1982. Un criminal -al que le suponemos una pasión arrebatada por las bellas artes- irrumpe en el piso de una ancianita y, tras aterrorizar a la mujer con su presencia, roba una réplica de la Mona Lisa que su propietaria había recortado de una vieja revista. No se llevó nada más.
1986. Un ladrón irrumpe en un casino de Atlantic City. Empuñando un arma, se hace con una bolsa de cuartos, corre durante unos diez metros y se sienta en una de las tragaperras del local. Cuando la policía le detiene ha perdido ya la mitad de lo robado.
1998. El mayor robo de tarjetas perforadas de la historia tuvo lugar en Moscú en 1998. Tres años más tarde se supo que alguien había robado veinte vagones de tren llenos de tarjetas perforadas y el record fue superado. La identidad del responsable es todavía un misterio por resolver, asi como el movil del robo o la procedencia de las tarjetas robadas. Es más, la desaparición de los veinte vagones ni siquiera fue denunciada.
1999. Un grupo de soldados rusos roban una cervecería cerca del cuartel. Aparentemente pasaban por allí y el sargento llamó a tres de sus hombres y les ordenó cometer el robo.
via Pravda.

jajaja, vaya, vaya, pero si hasta para robar hay que tener un poquito de cerebro pues .__.
saludos :D
Puesto por NOlo a las Noviembre 26, 2004 06:03 PM