Murió Françoise Sagan
LPC en la biblioteca | Septiembre 25, 2004
Princesita de la burguesía intelectual europea a los 19 años con su revoltosa novela Bonjour Tristesse (llevada al cine por Otto Preminger en 1957), Sagan adoptó su nombre de En busca del Tiempo Perdido de Marcel Proust, pero era el cruce perfecto entre Dorothy Parker y James Dean.
Pensando en su propia vida, aún parece mentira que les sobreviviera a los dos: bebedora empedernida, cínica irremediable y gestora incompetente de una desastrosa vida sentimental; compartía profundamente las tendencias suicidas de ámbos, hecho que se manifestó tempranamente con aparatosos accidentes de tráfico por exceso de velocidad o por su poco recomendable costumbre de conducir bebida. Whoever has not thrilled to speed has not thrilled to life- escribió en una de sus últimas novelas, With Fondest Regards.
Al final fue el pulmón lo que le falló, y el corazón. Con su muerte -clamaba Jacques Chirac pocas horas más tarde- Fracia pierde a uno de sus más brillantes y sensibles autores. Un comentario que podría costarle la cara teniendo en cuenta que Sagan pasó sus últimos años en la miseria, sobreviviendo apenas con la ayuda de familiares, amigos y algunos fans, incluyendo escritores franceses que aún le mostraban cariño y admiración.
Y un final peculiar, teniendo en cuenta que publicó numerosas novelas, obras de teatro y otros tantos guiones cinematográficos y que su título más carismático, Buenos dias tristeza, fue traducida prácticamente a todos los idiomas posibles y ha sido, desde los 50 hasta hoy, una de las obras más vendidas de la literatura europea, además de su adaptación en la gran pantalla en al menos dos ocasiones. Cabe preguntarse a dónde fueron a parar todos esos derechos de autor que existen única y exclusivamente para proteger al artista.

Supongo que sus derechos de autor acabarían en su hígado. No creo que la culpa de su miseria fuera de nadie en especial más que de ella misma. Aguantar y mantener a un alcohólico terminal es insufrible, por muy brillante que fuera.
Que descanse en paz, pobre mujer.
Puesto por Jean Tully a las Septiembre 27, 2004 08:54 AM