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la falta de costumbre

LPC en Reflexiones | Septiembre 10, 2004
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Cuando yo era pequeña, la unica manera de llamar por telefono en la aldea de mi abuela era caminar al pueblo vecino y usar el telefono de bar, que iba por pasos. Cuando se llevaron las lineas a la comarca, la falta de costumbre de los aldeanos de tener uno en casa determino un modelo de uso muy distinto al de los "conectados" de la ciudad. Una de sus principales caracteristicas fue la ausencia total de normas de etiqueta telefonica. El proceso de llamada, identificacion del emisor y explicacion referente al motivo de la misma (Hola, son Manolo, ¿podria hablar con...?), se convertian en un intercambio confuso en el que alguien podia llamar a tu casa y, sin decir hola siquiera, preguntarte quien eras, que estabas haciendo alli y donde estaba la Sole, como sugiriendo que habias entrado a robar la plata y habias degollado a toda la familia. Deben de pensar que, en un arrebato de imaginacion sobre el futuro de las comunicaciones, la virtud de poder oirles incluye por defecto la telepresencia y las presentaciones estan de mas. Unido al caracter un poco mariliendre de los habitantes de una aldea de pocos vecinos, en mi caso el asunto degeneraba en algo tal que asi:

-¿Si?
-¿Quien eres?
-¿Perdone?
(confusion-pregunta: ¿quien es vd?)
-¿Quien eres? (agresivamente)
-¿Me podria decir con quien quiere hablar?
-¿Esta Teresa en casa?
(ya como diciendo: que me voy a enterar de quien eres y como no me guste te cagas)
-Voy fuera a buscarla. ¿De parte de quien por favor?
-Aaaah, tu debes ser Marta, la nieta de Teresa.
-Voy a llamar a mi abuela.
-¿Y como esta tu madre? ¿Le gusta Madrid?
- (...) ¡abueeelaaa!
-¡Pues yo tengo un sobrino que vive en Madrid! Estudia telecomunicaciones o como se llame alli ¿sabes? Vive con unos amigos de la universidad, ¡igual les conoces! Un creo que se llama Javi... no, espera, ¿Javi no era el otro? Son muy majos, el hijo de Hermitas tambien estudia comunicaciones aunque no vive en Madrid (...)

No me extiendo mas porque asumo que todos han pasado por esto al menos una vez. La otra caracteristica inusual, aunque buena, es que el telefono nunca se convirtio en uno mas de la familia.

Llamar por llamar. Se habran percatado del hecho de que el 95% de las llamadas que hacen y/o reciben a lo largo del dia, incluso dentro del contexto laboral, son totalmente prescindibles. Hemos pasado del Maria, llego a casa en media hora para comer, una practica bastante imbecil puesto que Maria ya sabe que llegas todos los dias a las 14:36, minuto arriba minuto abajo- al ¿que haces? (desde que te deje en el portal hace cinco minutos) o el pero ¿me vas a colgar ya? (despues de tres horas y media porque me aburro como una mona y no tengo nada mejor que hacer). El telefono ha pasado de sustituir al telegrama como metodo de comunicacion urgente para sustituir a la tele como manera completamente improductiva de pasar los ratos muertos. Pero al menos estaba enchufado a la pared de la casa, no te podia seguir hasta el bar. Hasta hora.

Cuando las proveedores decidieron subvencionar los moviles a los usuarios, introdujeron un concepto nuevo en el ciudadano de a pie: ¿como vas a ir por ahi sin estar localizable? Todo el mundo cayo de pronto en la gravedad de la situacion. ¿Y si me llama la novia y estoy con los amigotes y se pilla tal rebote que no me quiere volver a ver? ¿Y si me llama mi jefe para darme un ascenso y como no estoy se lo da al cabron de Gutierrez? ¿Y si tengo un accidente en una carretera desierta a dosciendos kilometros de la civilizacion y me desangro por falta de atencion medica? ¿Y si estoy en el mercado y mi señora necesita harina de maiz para espesar la salsa de los escalopes y se le ha olvidado ponerlo en la lista? ¡Le puede pasar a cualquiera! Y todo el mundo se compro un movil (y lo regalo a madres, padres, hermanos, vecinos, ligues y fontanero) para salvar noviazgos, ascensos, piernas y cenas en general. Ahora estamos mas seguros y nos enteramos de todo en tiempo real. Pero tambien hemos perdido un derecho que se pretendia inalienable; el derecho a la soledad.
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Antes si alguien llamaba y el destinatario no estaba en casa se llamaba otra vez y punto, o se dejaba un mensaje en el contestador que definia la urgencia y el caracter de la conversacion pendiente. Uno podia pasar cuatro o cinco dias sin hablar con nadie porque estaba muy liado estudiando un examen, trabajando en un proyecto u observando las bolas de pelo que se acumulan en el radiador. Al final de este periodo de incomunicacion, el amigo prodigo decia pues he estado haciendo cosas y el asunto quedaba zanjado de manera bastante cordial. Tu estabas ocupado y el mundo lo aceptaba comprensivamente. Hoy no llevar un movil encendido todo el tiempo es un insulto social y no estar localizable cuando alguien te llama, la prueba irrefutable de que te ha pillado un coche, te ha secuestrado un comando terrorista o has decidido tirarte desde la torre picaso. Y la bronca que te espera cuando descubren que no ha sido asi alcanza proporciones shakespearianas. No se que piensan vds. pero a mi este estado de cosas me provoca cierta ansiedad.

Es la falta de costumbre. Por una cuestion puramente tecnica, a nosotros el movil nos pillo ya mayores y no acabamos de cogerle el punto. Ya no es tanto lo del timbrazo en el cine o las conversaciones a gritos en el autobus (que tambien) sino el hecho de que esa manera un poco grosera de empezar con un ¿quien eres? de la que hablabamos antes se ha transformado en un ¿donde estas?, como reflejaba hace un tiempo el anuncio de un popular fabricante de celulares. El movil representa para todos nosotros el estado de completa y absoluta disposicion y nadie que se pueda llamar tu amigo, tu madre o tu empleado tiene derecho a estar demasiado ocupados viviendo sus vidas para dejar de cogerte el telefono. Y el problema no es que la voz, a diferencia del texto, resulte mas intimo y, por lo tanto, mas intrusivo sino el hecho de que esta tecnologia funciona solo en tiempo real, una caracteristica que ha dejado de ser su principal ventaja para convertirse en mi peor pesadilla. En virtud de esa gracia, el que llama siempre quiere que estes localizable, disponible y gustoso de tener una charla y si no es asi, preparate morena que vienen curvas. La prueba es que, desde que hace unos años decidi rebelarme un poco contra esa licencia de abierto 24 horas y dejar el movil en casa de vez en cuando, he mantenido muchas veces la siguiente conversacion:

-¿Donde coño estas?
-Mirando libros en la Fnac. ¿Por?
-¡Joder! Llevo toda la tarde llamandote! ¡Estaba muy preocupada!
-¿Por que? ¿Que ha pasado?
-Nada, que como no constestabas me he preocupado. ¿Te has quedado sin bateria?
-Pues no. Es que estaba haciendo cosas.
-Pues no se para que tienes un telefono si no lo usas. Menudo susto me has dado, ya crei que te habia pasado algo.
-Pues no. ¿Que querias?
-No, nada, ya no me acuerdo. ¡Pero ya te vale!

Se daran cuenta de lo absurdo de la situacion.


Sobre el bien y el mal de las comunicaciones.Como deciamos, si hacen un recuento de todas las llamadas que hacen o reciben a lo largo del dia, comprobaran sin duda que la gran mayoria son innecesarias. Y no solo porque no son urgentes sino porque existe algo mucho mas avanzado, mas barato, mas efectivo y, en suma, mas gentil, que cumple la misma funcion con menos de la mitad de molestias: el e-mail.

El e-mail es siempre oportuno. Es rapido, limpio, eficaz e indoloro. Cuando recibo una llamada puedo estar ocupada, cansada, de mal humor o en la ducha y, si interrumpo lo que estoy haciendo para coger el telefono, siempre espero que el motivo sea bueno o la llamada, corta. Sin embargo cuando leo el correo -una actividad a la que dedico una gran parte de mi tiempo- estoy disponible, atenta y receptiva, ordeno los mails segun su urgencia y/o importancia y dejo los personales para el final porque asi les dedico el tiempo y el cariño que merecen.

Tradicionalmente en madrid, cuando a alguien se le ha olvidado lo que iba a decir, se comenta "seria mentira". Es un sano ejercicio de jerarquizacion: si no eres capaz de recordar lo que tenias en la cabeza hace tan solo dos minutos y medio probablemente no merecia el esfuerzo de ser compartido. Si un dia llaman a alguien y no consiguen localizarle en el momento, valoren la urgencia de su mensaje y actuen en consecuencia. Y si se les va a olvidar, manden un mail. Es mucho mas elegante.



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Tan cierto como que yo siempre dejo que entre la contestadora automática en el celular antes de tener que lidiar con gente.
Que nos devuelvan el ostracismo perdido.


Puesto por Felixe a las Septiembre 11, 2004 01:34 AM

Ahora agárrate porque irá a más (peor o mejor lo juzgará cada cual). En pocos años tendrás un dispositivo bluetooth en la oreja como si fuera lo más normal del mundo. Tú PDA-teléfono-videocámara será un accesorio de masas. Gracias al UMTS tarifa plana tendrás voz sobre ip gratuíta. Aquí viene lo bueno, amiga. Con tales características, un "comunicando/doy línea" no será suficiente. Deberás tener una especie de messenger (probablemente messenger 25.8) con diferentes estados. Uno será: "Estoy comprando libros en el FNAC". Con casi sólo pensar un nombre, podrás hablar con él y ver lo que el ve o al revés. Coste cero. Si te paras a pensar, no está lejos de la telepatía verdad? Si es bueno? No lo sé. Es el futuro. O montas la ola o la ola te monta a ti. Yo ya decidido. Y si tengo que vender el alma a Microsoft, sea. ültimamente mi alma está en oferta.


Puesto por eduard a las Septiembre 11, 2004 04:22 AM

Perseverancia, Martita, perseverancia. Es cuestion de entrenar a los amigos, de domarlos a base de llamadas sin responder (aunque la recibas perfectamente y te salga su nombre en la pantalla), actitudes del tipo "a mi la bateria y llevar encima el cargador me importan un huevo" y, directamente, dejarlo en casa un dia si y el otro tambien y el tercero porque no hay dos sin tres. Al principio, si, el mosqueo que comentas. Con el tiempo, autodisciplina y mucha cara, entre los amigos en USA el movil de Antonio se ha convertido, con perdon, en el conno de la Bernarda, y aunque siguen llamandote (hay que contestar a veces, darles el caramelito de tu voz de vez en cuando) saben que una respuesta es algo perfectamente aleatorio. O sea, que te dejan en paz.

Asi que ya sabes ;-).


Puesto por Antonio a las Septiembre 11, 2004 07:49 AM

Yo me he rebelado y hasta ahora nunca he tenido un móvil y no lo pienso tener. Me afilio a la práctica de tener un sólo teléfono en casa y a quien le urja encontranos que siga intentando.
Pero si sacan la máquina de teletransportación, ésa sí me la compro.


Puesto por Marisol a las Septiembre 11, 2004 08:19 AM

Pues en mi opinión el movil esta cambiando las vidas de las personas, pero lo odio.


Saludos...

www.luiso.org


Puesto por Luiso a las Septiembre 11, 2004 09:36 AM

Um... Bastante de acuerdo. Aunque en mi caso no hay amigos especialmente coñazos, sí parece evidente que hemos perdido una buena parte de la intimidad. El problema es que el maldito cacharro es muy útil y, claro, cuando ya te has acostumbrado a él, la dependencia es difícil de eliminar. Yo salgo de la ducha y, maldita sea, lo primero que hago es mirar si tengo alguna llamada perdida. Ahora, Petite, ¡háblenos de las manías del mésenye (que las hay y aún peores)!


Puesto por Dj Qs.JóB a las Septiembre 11, 2004 01:39 PM

Mis amigos son un encanto y jamas me dan la murga, ni por no llamar, ni por no coger el telfono. Lo malo son los que no son tan amigos y a la primera de cambio ya te estan abroncando...

mxxxxxxxxx


Puesto por marta a las Septiembre 11, 2004 02:48 PM

Como te entiendo! recuerdo a mi abuela asociando el teléfono con noticias malas y poniendo tono de voz como si hablase con un notario.
Y esas conversaciones también.
El movil hace presuponer disponibilidad. A mí me gusta tenerlo desconectado, mi trabajo no depende de él. Es imprescible en momentos pero no las 24 horas.
saludito.


Puesto por siloam a las Septiembre 11, 2004 04:22 PM

ah, pues yo eso lo pienso hacer a partir de ahora, llamar a las casas y decir ¿y tú quién eres? también he pensado que a partir del próximo sábado voy a salir con cacahuetes en el bolsillo del pantalón, para echárselos a los pies a esos modernos que nos decoran las calles


Puesto por aquilino de las escopetas a las Septiembre 12, 2004 03:26 PM


y sobre los sms's? uso? abuso?


Puesto por tribadog a las Septiembre 12, 2004 04:47 PM

Dices que el 95% de las llamadas es prescindible. Probablemente tengas razón. Lo que yo me pregunto es qué porcentaje de lo que escribimos en los blogs es prescindible. Prefiero no hacer cálculos, francamente.


Puesto por Bo Peep a las Septiembre 12, 2004 05:31 PM

jaaaaaaaaaajajajjajaj
mu weno. la verdad es q tienes razón. pero el móvil también tiene su utilidad. no tienes q preocuparte de buscar la mierda de cabinas de teléfono, q siempre están en la otra punta de ´donde tú estás.
me encanta quedarme sin batería de vez en cuando pa q la gente sepa q no siempre estoy localizable. además, se coge una rutina pa q la gente no moleste.


Puesto por ayla a las Septiembre 12, 2004 10:59 PM

No entiendo la comparacion: cuando el telefono suena, nunca sabes si puede ser una urgencia, un amigo en un aprieto o tu jefe en pleno cierre con un anuncio que se ha caido en el ultimo minuto. Y claro, lo coges. Sin embargo, nadie te obliga a leer un weblog.

Yo me quejo de la programacion de mierda de la television publica porque la pago de todos modos aunque no la vea. No me puedo quejar de los contenidos de un blog que me parezcan prescindibles porque no lo pago yo, lo paga su autor. Y decirle a alguien como invertir su dinero, su esfuerzo y su tiempo esta de mas.

¡vamos! :-)

mxxxxx!


Puesto por marta a las Septiembre 12, 2004 11:13 PM

Lo mismo ladraba yo de los móviles y ahora trabajo en eso!

A lo que voy: a mi lo que me alucina y me deja un poco desconcertado es cuando alguien te llama pero se ha equivocado de número al marcar. Tú respondes muy educadamente, como siempre, con un "diga", "hola" o lo que cuadre, pero entonces tu interlocutor, que sabe que ha metido la pata al nos escuchar la voz que esperaba, se le cortocircuita la cabeza y cuelga directamente!! No es ya la falta de respecto a quien atiende el teléfono, o interesarse por si ha marcado mal o le han dado el número equivocado (se puede cerrar el asunto con una disculpa y ya está -no más de 10 segundos), sino que deben de pensar que si dicen algo vas a reconocer su número, investigar su identidad, encontrar su domicilio, ir hasta él y pegarle un par de hostias por haberse equivocado. Al menos es la impresión que me da a mi, porque colgar el teléfono sin decir nada me parece una falta de respeto lamentable...


Puesto por pinacle a las Septiembre 13, 2004 12:56 PM

Yo tengo la manía completamente involuntaria de exigir cierta agilidad en las llamadas.

Cuando cojo el móvil (a no ser que no conozca el numero) suelo contestar conun 'Qué' a modo de pregunta, pero sin acento de interrogación, si no de hostilidad. Esto ayuda a que te llamen menos (bieeen!) y si te llaman, por lo menos será por algo de una mínima importancia.

SALU2


Puesto por PIN-HEAD a las Septiembre 14, 2004 04:22 PM

Pin-head, "qué" es muy largo. Yo respondo con "sí" y santas pascuas.

Buen artículo, Martita.


Puesto por Nacho a las Septiembre 15, 2004 07:05 AM

Buenas noches, soy fanshawe, el ínclito hermano de Otis B Driftwood, ¿podría opinar en este blog?Siguiendo las (olvidables) normas de cortesía de la conversación telefónica, debo añadir una curiosidad casi semiótica (brother no te descojones) sobre los móviles. Ahora que estoy en Italia perdidísimo lo más simbólico de mi situación "Lost in traslation" es la agenda de mi móvil. He pasado de 110 entradas a 8 (de las cuales una es el telefono de Saldo). Analicemos pues.


Puesto por fanshawe a las Septiembre 19, 2004 10:54 PM

El problema no es el móvil, son tus amigos.


Puesto por Joe Kozinski a las Septiembre 20, 2004 01:56 PM

Muy bueno el articulo. Yo nunca he tenido móvil.
La primera vez que me ofrecieron REGALARME uno, fue un novio con pasta y muy a la última en 1998, me dijo:"es que a veces no se donde estas.....", me escapé como pude entonces y ahora.
Si tienes móvil y no respondes, comunica o esta el buzón, la gente se cabrea, soy más feliz con mis e-mails y mi fijo. Bendita independencia.


Puesto por Luz a las Septiembre 21, 2004 06:41 PM

¿Qué?

Diossss! Qué tía más rara!


Puesto por cuelga ya!!! a las Septiembre 23, 2004 02:51 AM

elgordo sentado en el suelo... se telefoneo un viaje personal sin dudar de la idiota que hizo la reservacion. asi fue.


Puesto por pedro perez a las Octubre 16, 2004 07:06 PM