lastsupper.jpg

Esa espiral de violencia sin sentido

LPC en Reflexiones | Mayo 07, 2004

Como dice mi amiga Samantha, lo más importante de una relación es saber joderse. Mi madre siempre dijo que a mi no me duraban los novios porque soy incapaz de ceder. Independientemente de el resto de cosas que dice mi madre de mí y de mis novios, lo cierto es que no es eso. Por muchos eufemismos que se gaste una madre, ceder o, incluso, un más osado perder no son la respuesta correcta en ese punto de inflexión en el que lo que no te gusta es el modo en que tu amante -al que ayer adorabas con pasión desorbitada- sorbe el café cuando está muy caliente o te llevas una buena bronca por haber raspado la mantequilla en lugar de cortarla delicadamente como hace la gente de bien. En esas trifulcas sin sentido alguno, generalmente motivadas por un dolor de cabeza, un mal día en la oficina o, directamente, la regla, lo que haces después de armarla no es ceder sino joderte. O no. Y los daños colaterales -aunque igual de destructivos- son que tu amante se chotea con franca satisfacción y te llama cabezona y acaba de enmendarte el día con un ¿a que vamos a tener la regla? o, si es el otro el que se jode, tú te revuelcas con nociva felicidad en el modo madre comprensiva que perdona a su primogénito por haberle dado una buena paliza al hijo del vecino (al que todos odian) y le revuelves el pelo con una sonrisa o le miras chasqueando la lengua, como diciendo: aaaaay qué hombre....

Traducciones ámbas del clásico "chincha rabiña que tengo una piña" de toda la vida al lenguaje adulto, que jode lo mismo pero viste más.


Fóllate a quien quieras pero no me jodas. Mira que se dice por ahí que la fortaleza de una pareja se revela cuando uno de ellos se encapricha con algún culo prieto de la vecindad, se restriega contra las páginas centrales del Playboy o empieza a colocar fotos de recién nacidos ajenos en la repisa de la ventana. Y es jodido, pero no tanto porque al menos te queda el chantaje emocional, la herramienta favorita de nuestra sensible generación. El verdadero problema empieza cuando las fuerzas del mal se han convocado sobre tu nidito de amor y ese día por lo que sea no se jode ni cristo y que si quieres palabras bonitas te compras las obras completas de Corin Tellado. De repente, el haber estado distraído durante el desayuno (o no), haber cambiado más de dos sílabas con la monada que te vende el pan (o no) o haber hablado con la madre de una para pasar las navidades en la casa del pueblo (o haberlo pensado) se convierte en el prefacio de Tortura psicológica para Recién Casados y tu hombre o tu chica en el cretino incapaz de atarse sus propias zapatillas que ronca como un cerdo furioso durante toda la noche y la rubia de bote que si no fuera por el make up y los tintes saldría volando por la ventana en cuanto mira una escoba. Respectivamente.

Esta lamentable sitruación que sin duda les resulta vagamente familiar se podría haber evitado con un ¿Tú crees? Ni me he dado cuenta. Lo siento si te ha molestado y un beso conciliatorio que no importa que sea falso si no hubierais decidido al mismo tiempo que, si alguien se jode, no serás tú. Cuando cuatro días más tarde has olvidado qué provocó la bronca pero sigues sin hablarte con tu hombre porque es el ser más abyecto que ha conocido la especie humana, o coges las maletas y le plantas allí mismo, o te follas a alguno de sus mejores amigos (el sentimiento de culpa es un buen antídoto contra el orgullo exasperado) o aprendes a joderte y sanseacabó.

Asi que, queridos niños, recuerden esta sabia, aunque dolorosa lección: un quítame allá esos zapatos llenos de mierda que has traído de jugar al fútbol puede aguarte el fin de semana de los próximos dos meses (y ya de follar, ni hablamos) si no pones buena cara y pides perdón. Y ya puedes ser el Casanova del barrio, Miss Camiseta Mojada o el puto Aristóteles Onasis reencarnado en el cuerpo de Russell Crowe que, en lo que a broncas absurdas respecta, el orgullo siempre puede más.


*************************************************************


N del A. MI adorable compañero de sábanas me ha pedido que, por consideración marital, aclare ipso facto que es el hombre más silencioso del mundo bebiendo cualquier líquido caliente o frío y que mi penúltimo post ha sido motivado por el agujero negro que ocupa los dos ordenadores de al lado, a nuestra espalda, en el estudio. Dicho ésto, me voy a dormir con la conciencia y mi hombre tranquilos. Gracias por su atención.



BUSCA en LPC

  

ULTIMOS POSTS
Todo cuanto se explica, en la belleza, ni explica la belleza, ni es lo bello; la parte que consiente...

Yo descubrí a Ellizabeth Smart de rebote. Rondábamos los dieciocho y un novio al que le gustaba juzgar el libro...

Esto tiene que ser lo que ocurre cuando la gente de fuera del sistema solar intenta hacerse pasar por...

Esta ha sido la Olivetti Lettera 32 de Cormac McCarthy durante 50 años. Y esto es lo que dice...

Tomas alternativas de Branquias bajo el agua, inéditos de Décima Víctima, letras des-hechadas, directos y maquetas de Esclarecidos, Kaka de...


ENVÍA ESTA ENTRADA

A la dirección de correo:


Tu dirección de correo:


¿Quieres incluir un mensaje?




LPC en tu buzón

Archivos







Santo Dios


Puesto por El Gran Mimón a las Mayo 7, 2004 10:13 PM

Muy bin, afortunadamente soy todo pragmática en estas cosas... prefiero poder tragar un poco antes que complicarme la existencia con alguien que en el fondo sé que no merece la pena. Saludos!


Puesto por SadAngel a las Mayo 7, 2004 11:10 PM

La verdad es que yo no aguanto ni una. Más exactamente, si se lo perdono a mi mejor amiga/o, está todo bien. Si mi mejor amiga/o lo hace y yo me cabreo, entonces, "hasta la vista, chico". Que se vuelva con su mamá, que a ella no le importa.


Puesto por Rachel a las Mayo 8, 2004 11:00 AM

Dios, menuda sarta de gilipolleces!! parece un manual de autoayuda para borderliners del todo a cien. No doy crédito a lo que leo, jojojo.
Vergüenza ajena.


Puesto por Kroy a las Mayo 8, 2004 06:41 PM

La de cosas importantes que hay en la vida, y en la vida de una pareja, para preocuparse, discutir, sufrir... antes que unas zapatillas dejadas fuera de sitio. La de absurdas y nimias situaciones que provocan desmesurados cataclismos entre novios... Suscribo gran parte de tus palabas.
Y ello me lleva a pensar que en ocasiones (muchas) estos berrinches no son otra cosa que la exteriorización de otras heridas más profundas, que no se tratan a cara descubierta por pura cobardía.


Puesto por Fede a las Mayo 8, 2004 06:51 PM

Lo que me ha dejado profundamente intrigado es el "agujero negro" que os ronda tan cerca. Podrías dar más detalles? Venga, cuentaaaa...


Puesto por Antonio a las Mayo 9, 2004 01:57 AM

Aqui detrás, una pareja que, como tantas otras, se odia. Nada original en cualquier caso...

Kroy, te voy a restregar la lengua con vinagre.

mxxxx


Puesto por marta a las Mayo 9, 2004 02:35 PM

odiarse es de tontos y de horteras


Puesto por Kroy a las Mayo 9, 2004 06:16 PM

ya te digo.


Puesto por Defunkid a las Mayo 10, 2004 10:45 AM